CAPITULO 28

UN DULCE ENCUENTRO

-¡Candy! Tienes que hacerlo, la salud del Tío Abuelo William esta muy grave no querrás tener en tu conciencia que por tu culpa muera- decía con hipocresía la señora Leegan ya que sabia que no era cierto

El señor Leegan solo observaba, no dijo nada aun sabiendo que era falso todo lo que decía su esposa, pero no quería que su hijo fuera a la guerra eso le aterrorizaba. Pero le incomodaba esa situación por lo que solo dijo:

-Candy bienvenida a la familia, Sara me tengo que marchar tengo una reunión-

-Yo te acompaño querido tengo muchas cosas que preparar para la fiesta de compromiso- y se apresuro a tomar el brazo de él

-Vaya, vaya Candy ya estarás feliz que has atrapado a uno de la familia-

-¿Que dices Elisa?-decía Candy aun confundida por la situación

- No se que ha visto Neal en ti, eres una …-

-Cállate Elisa y mejor vete- le dijo Neal, Candy se sorprendió porque Neal la defendió

-Hmm ¡Te odio Candy!- Y salio del salón dando un portazo

-Gracias Neal-

-¡Que dices!, Elisa me estorbaba quería estar a solas contigo- y se le acerco hasta arrinconarla junto a la puerta.

-Neal que estas haciendo- decía asustada mientras se trababa de soltar pero él la sujetaba con fuerza

-Que pronto serás mía y harás lo que te diga- mientras intentaba besarla pero Candy movía la cabeza

-Suéltame Neal- decía Candy asustada por no poder librarse de él

-¡Esta vez no te escaparas!- y tomo de manera firme su cara para besarla y sin mas preámbulo lo hizo, Candy trataba de mover la cabeza pero él la sujeto mas fuerte y sentía como de manera fuerte y tosca la besaba.

Toc toc -Señorita Candy, ¿Puedo entrar?- La mucama intento abrir pero no podía por estar ellos apoyados.

-¡Maldita sea! Que inoportuna- Y no tuvo mas remedio que soltarla

Candy suspiro aliviada y unas lágrimas empezaron a salir

De nuevo volvió a insistir la mucama y esta vez si recibió respuesta

-¡Si! Estoy aquí, pase por favor- mientras se limpiaba sus labios y sus lagrimas

-Buenas tardes señora Candy, Oh señorito Neal, lo siento pensaba que se había marchado- dijo apenada por haber interrumpido

Neal no le dijo nada solo la vio con ojos matadores y se acercó a Candy y en el oído le susurro -Pronto serás solo mía- y con una risa sarcástica se marcho y cerro la puerta con fuerza

-Lo siento no lo sabia, parecía molesto-

-No te preocupes, no sabes cuanto le agradezco que viniera-

-Me llamo Beth y le acompañare a su habitación-

-¡A mi habitación!, Esta equivocada yo me voy ahora mismo de aquí- No queria estar ni un minuto mas alli

-Lo siento es una orden de la Sra. Elroy, le recomiendo no desobedecerla-

Candy se sentía totalmente perdida en como había llegado a esa situación. Y pensaba Albert si estuvieras aquí conmigo, todo esto no estuviera pasando. Albert… ¿Donde estas? mientras caminaba por el pasillo.

-Señorita puede descansar, el chofer anda trayendo sus pertenencias y luego se las acomodaré-

-Pero… Si no le importa quiero estar sola-

- No puedo Señorita Candy lo siento, la Señora Elroy me ha asignado como su dama de compañía-

-¡Como dice!, dime Beth el señor William ¿Esta aquí?-

-No señorita, el esta fuera de Chicago pero no le puedo decir mas me lo tienen prohibido- decía nerviosa ya que la Sra. Elroy había ordenado una absoluta discreción en lo que se refería a la identidad de él

-¿Y George esta con él?-

-El si esta en Chicago pero llega por la noche y se encierra en la biblioteca pasa muy ocupado-

Entretanto en Lakewood Albert se encontraba muy ocupado supervisando las reformas pero no solo de la mansión sino también de su querida cabaña del bosque, además se había llevado documentación y contratos que revisar para no dejar todo el trabajo a George. Aunque por las noches las pasaba en la cabaña para relajarse y poder disfrutar de la naturaleza.

Esa tarde después de estar revisando unos contratos, no sabia porque se sentía intranquilo y decidió dar una vuelta por el jardín caminaba entre los rosales y el agradable de su perfume le hizo recordar a su querida hermana. Cerca de la fuente vio unas rosas que destacaban de las demás por su belleza y esplendor se acerco a ellas y acaricio una delicadamente.

-Esa rosa es muy especial Señor William- le dijo Arthur el jardinero

-¿Así?, bueno no me extraña es muy bella-

-Esa rosa le tengo especial cariño porque fue el señorito Anthony el que la creo-

-¡Anthony! –

-Si, la llamo ¨Dulce Candy¨-

-Así que… esta es la Dulce Candy- y recordó cuando Candy le hablaba de ella, se acerco y aspiro su exquisito aroma y dijo –Si, no le habría puesto mejor nombre, me gustaría tener una en el estudio ¿Puedo tomar una?-

-Claro que si Señor William, yo se la llevare-

-Muchas gracias Arthur- Y siguió su recorrido, aunque había querido evitar pensar en Candy le fue inevitable y mas viendo esa rosa. ¿Donde estarás Candy…? Estarás ahora en Rockstown con Terry camino un poco más pero mejor decido dar por terminado su paseo así que regreso al estudio.

Al entrar su escritorio ya estaba adornado por la bella rosa, se sentó tomo el teléfono y llamo a George a las oficinas.

-Hola George, ¿Que tal por Chicago?-

-Bueno echándote en falta, hay mucho trabajo-

-Lo imagino bueno al final de la otra semana regresare, dime George ¿Hay algo mas que me tengas que contar?-

-Mmm… me imagino que lo preguntas por si Candy habrá ido a Rockstown pues aun no lose. Es que he estado muy ocupado-

-Bueno… no lo decía por eso. Solo queria decirte que esta noche me quedare aquí por si necesitas para consultarme algo-

-Si, William- con una media sonrisa al descubrir la verdadera intención de la llamada

En la mansión de Chicago estaba anocheciendo, Candy aprovecharía la cena para poder hablar con George tenia la esperanza que él le podía ayudar a evitar su casamiento con Neal. Pero vio espumado sus intenciones cuando Beth le dijo que le subiría la cena.

-¡Como! ¿Es que acaso no puedo salir de la habitación?-

-Bueno.. la señora Elroy..

-Ya entiendo Beth- así que Candy ceno un poco y dijo que tenia jaqueca por lo que se acostaría pronto pero era solo para que Beth se durmiera y poder luego bajar a buscar a George. Cuando estuvo segura que ya estaba completamente dormida Candy bajo de la cama sin hacer el más mínimo ruido con mucho cuidado abrió la puerta y la dejo entrepuesta sigilosa y descalza bajo las escaleras esperando que George estuviera en la biblioteca tal como le había dicho Beth.

Le alivio a Candy ver luz en la biblioteca solo esperaba que no estuviera la Señora Elroy

Toc toc

-Adelante- escucho una voz masculina, por lo que Candy agradeció a Dios que era él

George revisaba unas documentos cuando levanto la vista no esperaba ver a Candy

-¡Señorita … Candy! Pero que hace aquí que sorpresa- se levanto y fue hacia ella

Candy con ambas manos le tomo su mano, con ojos llorosos y suplicantes le dijo:

-George ayúdeme por favor, necesito hablar con el tío abuelo William se que esta muy enfermo pero es necesario, tengo que hacerle ver que esta equivocado con su decisión-

-Pero… ¿Que decisión?- decía sorprendido por ver a Candy en ese estado

-Acaso usted no sabe que él quiere casarme con Neal, yo no quiero pero la Sra. Leegan ha dicho que esta muy delicado de salud y sino acepto el podría morir por el disgusto-

-Pero eso es imposible, el Señor William no ha ordenado eso, tranquilícese- Decía sorprendido por ver hasta donde llegaba la maldad de los Leegan y sabía las órdenes que tenía William para Neal.

-La señora Elroy ¿Sabe las intenciones del Señorito Neal?-

-Si George, de hecho ella me mando llamar para comunicármelo junto con los Leegan quiere hacer el compromiso pasado mañana estoy desesperada- decía mientras lloraba

-No se preocupe señorita Candy, la llevare donde esta el Señor William -

-Gracias no sabe como se lo agradezco, pero la Señora Elroy me tiene confinada en la habitación con una dama de compañía-

-Mmmmm ya veo- mientras pensaba como hacer -Le preparare un coche y saldrá antes del amanecer de esa manera nadie se dará cuenta-

-Sí George que gran idea pero… Beth tengo miedo que la despidan por mi culpa-

George se enterneció por la preocupación de Candy y no le extrañaba que Albert se enamorara de una chica de tan noble corazón -No se preocupe yo me encargare de eso. Ahora descanse un poco que mañana vera al Señor William-

Al marcharse Candy, George tomo el teléfono para llamar a Albert

Albert estaba en su habitación pero aun despierto no sabia porque no podía conciliar el sueño cuando llamaron a la puerta

-Señor William tiene una llamada urgente del Sr. Jhonson-

-Enseguida salgo- y salio de su habitación y bajo lo más rápido posible

-George ¿Que sucede, le ha pasado algo a Candy?- Dijo sin pensar

- Tranquilo William, Candy esta bien solo que… quieren desposarla-

-¡Como! Terry quiere casarse con ella…- decía mientras su corazón se rompía

-No William no es con Terry, es Neal quien quiere casarse con ella y la tienen aquí en la mansión-

-¡Neal! pero… no le ordene que se fuera a Florida- decía furioso

-Es evidente que te ha desobedecido y quieren hacer el anuncio pasado mañana-

-¡Pasado mañana!, ahora entiendo porque la Tía me mando aquí lo tenia todo planificado. Eso no lo permitiré ahora mismo me marchare a Chicago-

-Espera William le he dicho a Candy que la llevare mañana a Lakewood para que hable contigo-

Y mientras lo decía su corazón se acelero por solo pensar que la vería de nuevo.

-Mejor así, de esa manera podré hablar con ella a solas y en Chicago seria imposible-

-Se ira antes del amanecer estaba muy alterada, pero al saber que mañana te vera se puso muy feliz. No sabe la sorpresa que se llevara saber que eres tu el abuelo William-

Unas horas después George fue en busca de Candy, ella estaba lista llevaba el vestido que le había enviado Albert unos días atrás, cuando la vio supo que no era necesario saber si había ido a Rockstown o no y le dijo:

-Esta muy bella señorita con ese vestido-

-Gracias George quería estar presentable para conocer al Tío Abuelo y este vestido es muy especial para mi- mientras pensaba que de alguna manera Albert estaba con ella acompañándola en tan importante momento para ella

-Señorita el chofer la llevara a Lakewood, el señor William esta ya al tanto de su llegada-

-¡A Lakewood! Gracias George, no sabe como se lo agradezco- y subió al coche

Albert había dormido poco y aun no había amanecido pero era incapaz de seguir en la cama, estaba un poco nervioso pero feliz de volver a ver a Candy la extrañaba mucho así que mejor se levanto, se vistió para cabalgar talvez así se disipaba un poco la ansiedad.

Ya había amanecido cuando regresaba Albert y entraba en la mansión

-Buenos días señor William, ha madrugado mucho este día-

-Buen día Ernest, si no podía dormir. ¡Ah Ernest! hoy esperamos una visita muy importante esta mañana este pendiente de su llegada, por favor-

Subió a la habitación se ducho y se vistió de una manera una tanto informal quería que Candy lo viera como Albert y no como William. Por lo que decidió ponerse una camisa y pantalón casual de color negro que siempre lo hacia ver sumamente apuesto.

La esperaría en el salón privado que tenia una espectacular terraza, esa no la conoció Candy ya que solo la utilizaba la Señora Elroy para recibir visitas especiales.

El sol brillaba con todo su esplendor era media mañana y pronto dos corazones se encontrarían de nuevo, por fin el coche entro en el portal de rosas Candy se encontraba muy nerviosa pero feliz ya que llevaba muchos años deseando conocer a su benefactor.

Al bajar Ernest le dio la bienvenida - El Señor William espera por usted- Candy no pudo evitar ponerse nerviosa pero respiro hondo y siguió al mayordomo y mientras subía las escaleras sentía sus piernas flaquear.

Ernest entro para anunciar a Candy y unos segundos después salio -Puede entrar señorita, el Señor William la va a recibir-

Gra… gracias- se arreglo el vestido y entro muy despacio

Era un salón hermoso y majestuoso decorado por numerosos retratos, Albert estaba sentado viendo a la terraza por lo que Candy solo podía ver el respaldo de la silla.

-Buenos Días Tío Abuelo William, gracias por recibirme quería agradecerle primero que nada que me adoptara y que cuidara de mi hasta hoy… - pero Candy al no recibir ninguna respuesta dudo que estuviera allí o que estuviera tan enfermo como decía la Sra. Leegan que no podía ni hablar

-¿Se encuentra bien, Tío Abuelo William?- Decía ya preocupada

El sonrió y dijo para si Llego el momento, así que mientras se levantaba le dijo: -Si Candy me encuentro muy bien, mas ahora por volverte a ver- y se lo dijo con una calida sonrisa y una mirada profunda

Candy se quedo boquiabierta no podía creer lo que veían sus ojos era Albert al que había buscado con desesperación por eso le parecía un sueño

-¡Albert! No sabes lo mucho que te he buscado- Y corrió hacia él para abrazarlo con fuerza apoyo su rostro en su pecho tenia miedo que fuera a desaparecer y unas lagrimas de alegría empezaron a salir sin control.

Albert aunque él no quería dejar escapar sus sentimientos la abrazo también con fuerza y cerro lo ojos - Lo siento Candy- y como había sido siempre su costumbre empezó acariciar su cabello

Pero de pronto Candy reparo en el lugar que estaba y el porque estaba allí -¡Albert! pero como estas aquí si te ve el abuelo William puedes tener problemas- lo tomo de la mano e iba camino a la puerta pero Albert la detuvo

-Tranquila Candy no te preocupes no pasara nada- y la trajo hacia el y puso sus manos sobre sus hombros

-Pero Albert como puedes estar tan seguro– decía preocupada

-Candy no pasara nada porque yo… soy William Albert Andrew-

-Tu... ¿Eres el tío abuelo William? Dijo incrédula

El le sonrió y la tomo de la mejia -Si mí querida Candy soy yo, perdóname por no habértelo dicho antes pero tenía mis motivos-

Candy sintió que sus piernas no la sostenían iba caer al piso pero Albert con reflejo la sostuvo antes de caer, así que la cargo en sus brazos y la acomodo en el sofá.

-Candy te preparare una taza de té eso te sentara bien- Candy lo siguió con la mirada no podía creerlo que el fuera el tío abuelo William

Al momento venia Albert con una taza de te y acerco una silla para estar junto a Candy, pero ella se sentó para que el se sentara junto a ella

-Te sientes mejor Candy- decía un poco preocupado porque no pensaba que le iba afectar tanto la noticia

-Si Albert o Tío Abuelo- decía un poco confundida

-jajaja vamos Candy no soy tan viejo recuerdalo, yo siempre seré para ti Albert, no quiero que cambie nada entre nosotros-

-Pero entonces porque hacer creer que eras un anciano-

-Cuando tuve que asumir el puesto de cabeza de los Andrew era aun muy joven, así que la Tia Abuela ante los demás creo este personaje para mantener la unidad y estabilidad del clan-

-Pero porque hicieron eso-

-Porque al morir mis padres y mi hermana, era yo el único heredero. No tuve opción-

Candy sintió una profunda tristeza al ver que Albert había crecido sin el afecto y cariño de una familia también, ella levanto su mano para acariciar su rostro con mucha ternura –Ahora entiendo cuando me decías que tenia que ser fuerte en la vida porque tu lo estabas pasando tambien-

Sus miradas se hicieron mas intensas Albert tomo la mano de Candy y la llevo a su pecho

-No te preocupes Candy eso paso hace mucho-

-Albert pero porque decidiste adoptarme siempre quise preguntartelo-

-Por muchos motivos Candy, la primera por tus bellos ojos verdes me recordaban a mi querida hermana- y dirigió su vista hacia el retrato de ella junto con Anthony

Candy miro también y reparo en el retrato –Oh que hermosa pero.. Ese es Anthony?. Entonces la mama de Anthony era tu hermana-

-Si Candy era mi hermana Rose Mary, la segunda razón fue porque Anthony, Archie y Stear me enviaron unas cartas solicitando que te adoptara aunque no lo creas ya lo había pensado porque no soportaba como te trataban los Leegan-

Candy al oír los Leegan recordó el motivo de estar allí

-Entonces todo esto de querer casarme con Neal ha sido otra sucia trampa más de los Leegan-

-Tranquila Candy ese matrimonio con Neal no se llevara a cabo yo me encargare de eso, de hecho yo he ordenado a Neal que se marche a Florida a terminar sus estudios con el fin de alejarlo de ti-

-Albert, tu siempre cuidando de ti. Me siento mas tranquila-

-Ven Candy vamos a dar un paseo por el jardín hace un estupendo día-

Salieron y empezaron a caminar entre las hermosas rosas, Candy inevitablemente pensó en Anthony y vio la dulce Candy

-Me imagino que este lugar te traerán muchos recuerdos,yo tambien los tengo jugué muchas veces por estos jardines-

Caminaron hasta entrar por el bosque

-Sabes Albert recuerdo cuando me salvaste en la cascada y cuando vivias en la cabaña – decía rememorando los momentos tan felices que vivió con Albert

-Que te parece Candy si vamos a la cabaña-

-Ah me encantaría hace mucho que no estoy allí-

Así que se dirigieron al establo para sacar al corcel negro de Albert

Pero Candy reparo que no estaba vestida apropiadamente para montar a caballo y se detuvo

-¿Que pasa Candy?-

-Es que no ando con traje de montar- mientras miraba su vestido

En eso Albert pudo reparar en el vestido que llevaba Candy y le dijo –Estas muy bella así Candy no te lo había dicho antes-

-¿No lo reconoces?- dijo Candy

-Claro que si yo personalmente lo elegí para ti, no me equivoque te ves muy hermosa- mientras la miraba detenidamente admirándola

Cosa que hizo que Candy se sonrojara -Sabes Albert me lo puse porque quería que tú estuvieras en cierta manera conmigo, ya que siempre has estado en los momentos más importantes de mi vida-

Albert sonrió y se sintió halagado –Ven Candy iras conmigo- la tomo por la cintura para subirla y luego el subió después. Candy estaba muy nerviosa al estar tan cerca de el de esa manera se sentía también entre sus brazo y podes sentir su respiración ten cerca de ella

Albert también se sentía volar estando así junto a Candy tenia sus sentimientos de nuevo a flor de piel, aunque algo le inquietaba y era saber si se había reencontrado con Terry

Cabalgaron y llegaron hasta la orilla de la cascada

-Mira Candy ya estamos cerca de la cabaña-

-La cascada donde me salvaste la vida- Lo miro y de nuevo se encontraron sus miradas eran tan intensas

-Sujétate fuerte Candy iremos de prisa-

-¡Si!- dijo Candy y se abrazo mas fuerte a él

Llegaron a la cabaña, Albert bajo y ayudo a Candy a bajar la tomo de la mano y abrió la cabaña

-Albert esta hermosa- mientras la observaba estaba muy diferente desde la última vez que estuvo.

-Estará mejor aun falta algunos arreglos-

-Albert porque te hacías pasar por un vagabundo-

-Bueno Candy como te dije antes era muy joven cuando adquirí esa responsabilidad así que fui muy rebelde hice todo lo posible por evitarla, por eso opte la identidad de vagabundo para poder escapar por un tiempo de mis obligaciones les di muchos dolores de cabeza a la Tia y a George- mientras le guiñaba un ojo divertido

-Gracias Albert porque a pesar de no ser fácil llevar una carga tan pesada cuidabas de mi-

-Me identificaba contigo y te entendía perfectamente por lo que pasabas por eso quería protegerte y cuidar de ti. Quería evitar que tu sufrieras por eso te adopte pero al morir Anthony pensé que era bueno que curaras tu corazón y estuvieras un tiempo en el Hogar de Pony para luego enviarte a Londres sabia que te vendría bien un cambio-

-Ahora entiendo porque estabas en Londres, no era una casualidad siempre cuidabas de mi, pero te fuiste a Africa sin despedirte de mi-

-Bueno pensé que Terry cuidaría de ti pero estando en África supe de tu expulsión del colegio y quise personalmente irte a buscar porque imaginaba lo que estabas pasando y fue cuando a mi regreso por Italia mi tren fue atacado y bueno el resto de la historia tú ya la conoces-

-Albert entonces por mi culpa perdiste la memoria- decía contrariada

-¡No Candy! no lo dije por eso. Ha sido así el destino pero del cual estoy muy agradecido porque te encontré aunque no lo sabia. Ahora soy yo el que quiere darte las gracias por cuidar de mi, sino hubiera sido por ti no hubiera recuperado la memoria-

El se acerco para poner sus manos sobre sus hombros se miraban sin decir nada, pero un ruido se escucho y Candy se sonrojo mucho

-Ohhhh mi estomago creo que me reclama-

-Jajajaja pues tiene derecho ya casi es media tarde y no hemos comido nada que te parece si vamos a pescar algo al rió-

Así que se fueron al rió llevaban unos tres peces cuando Albert habia capturado el cuarto entonces Candy iba con la red pero esta resbalo y cayo al rió, Albert instintivamente se tiro al rió

-¿Candy estas bien?-

-Si, Albert lo único es que se escapo el pez- mientras escurría su vestido

-Pues ha sido un pez listo- y los dos salieron empapados pero riéndose de lo que había pasado

-Candy tenemos que quitarnos la ropa sino pillaremos un resfriado vamos a la cabaña allí hay toallas y mantas- al entrar Albert llevo a Candy a una de las habitaciones

-Mira Candy aquí esta el armario, encenderé la chimenea para secar la ropa- y cerro la puerta Albert se quito la camisa y se seco con un tolla que luego se coloco en el cuello

Al momento Candy salio envuelta en una manta estaba sonrojada y se puso mas cuando vio a Albert con su torso desnudo lo había visto otras veces pero no sabia porque se sentía así o quizás quería acallar lo que su corazón sentía.

-Ven Candy acércate a la chimenea creo que la ropa se secara en lo que preparo nuestra comida-cena-

-Jajaja han sido muchas emociones Albert, pero se hará tarde para regresar-

-Que te parece si nos quedamos aquí-

-Si me parece una estupenda idea-

Candy coloco el vestido en una silla y se sentó frente a la chimenea empezaba a llover y sin saber porque le dijo -Esto me recuerda cuando estuve en escocia-

Albert no necesito mas para saber que pensaba en Terry así que se dijo que era el momento para averiguar que había pasado entre ellos, asi que sin titubeos fue hacia ella y le dijo

-Candy ¿Has visto a Terry?-

-Si Albert, pero porque querías que nos reencontrarnos cuando me hiciste creer que tu estabas alli-

Albert se sentó junto a ella y le dijo -¿Fue una mala idea Candy?-Decía serio temiendo su respuesta

-No Albert no niego que hace mucho tiempo que quería hablar con Terry, pero era solo para hacerlo recapacitar que dejara esa vida que llevaba y que tenia que hacer lo correcto-

-¿Y lo conseguiste?- Decía mientras miraba la chimenea

-Eso creo, Terry es un gran actor y no merecía estar en ese sitio el tenia que pasar página y volver con Susana. Lo nuestro no podía ser y ha sido muy duro pero hay que continuar hacia adelante- Candy se entristeció de recordar en que condiciones había encontrado a Terry

Albert la escuchaba y vio como unas lágrimas empezaban a rodar en sus mejías y pensó Aun te duele la separación con Terry y le dijo:

-Solo el tiempo les ayudara a sanar sus corazones Candy, aun no ha pasado mucho tiempo de la separación-

-Pero … yo ya he pasado pagina por eso quería ayudar a Terry- queriendo aclarar que ella si ya lo había superado

Y se acerco un poco mas a Albert para poderle decirle con la mirada que Terry era el pasado, Albert se iba acercando lentamente y Candy cerro los ojos su corazón se acelero esperando sentir sus labios.

Albert también lo deseaba pero subió un poco su cabeza y la beso lentamente en la frente.

-Se muy bien lo mucho que has amado a Terry, poco a poco lo olvidaras Candy solo necesitas tiempo- y se levanto -Terminare de hacer la cena-

Candy se quedo alli desilusionada al sentir que la beso en la frente,

Despues de un rato la ropa se habia secado se vistieron y se sentaron a cenar, al principio solo se limitaron a comer pero Albert rompió el silencio y le dijo:

-Candy porque mejor no vas al Hogar de Pony hace mucho que no vas y así terminas de curar tu corazón-

-Pero mañana es el compromiso-

-No te preocupes Candy yo me encargare-

-Pero quiero ir a Chicago, quiero ser yo la que le diga a la cara a Neal que no me casaré con él-

-¿Estas segura Candy?-

-Si Albert se que cuento con tu apoyo y con eso me basta para enfrentarme a los Leegan-

Albert le gustaba esa forma de ser de Candy tan decidida sin miedo afrontar la vida por eso sabia que no encontraría otra mujer como ella

Y así como había dicho temprano por la mañana regresaron a Lakewood

Candy regreso a Chicago pero no sabia que en otro coche iba Albert, ya que algo le decía que no seria tan fácil como ella pensaba conocía bien a los Leegan y sobre todo a su tía.

Candy llego a la mansión y a pesar de que iba con miedo iba decidida, al entrar se encontró con la grata sorpresa de ver a Archie y las chicas.

-Candy nos hemos enterado pero esto es una locura acaso te casaras con el- decía Archie muy preocupado

-¡No!, si estoy aquí es para decirle que no me casare con él-

Todos se quedaron muy sorprendidos por la actitud de Candy

Estaba todo preparado se acercaba la hora y los invitados comenzaban a llegar entre tanto Albert antes de ir a la mansión se dirigió a las oficinas.

-Señor Jhonson, el señor William esta aquí-

-Hola George- decía Albert vestido muy elegante con traje negro de etiqueta

-William pero como aquí acaso vienes a …-

-Si, no voy a permitir que casen a Candy con ese gusano-

-Será un escándalo seguro será la comidilla de la sociedad-

-No me importa yo no provoque esta situación talvez así la tía entienda de una vez quien es ahora la cabeza de los Andrew- decía serio

-Bueno William mucha suerte ya me contaras-

-Lo necesitare, pero venia a verte solo para darte las gracias por enviar a Candy a Lakewood-

-¿Y se han aclarado las cosas?- decia curioso George

-Si Candy ha visto a Terry en Rockstown, y lo convenció de regresar al grupo de teatro y con Susana-

-Te lo dije William, no me equivoque-

Albert sonrió y solo le dijo: -Tengo que irme-

Cuando llego ya estaban todos los invitados en el salón, entro por la puerta lateral y llego justo en el momento en que Candy hacia el anuncio de la anulación del compromiso.

-Pero como te atreves decir eso pequeña revoltosa- decía la Señora Elroy que la fulminaba con mirada

Neal estaba hecho una furia la tomo del brazo fuerte –¡Que estas diciendo!-

-Lo que has escuchado Neal, ella no se casara contigo- dijo con determinación y seguridad

-¡Tu que haces aquí… mal nacido!- mientras lo señalaba con el dedo

La Tia abuela casi se desmaya por ver a Albert y en la forma que Neal le había hablado y solo pudo decir -¡Calla Neal! no debes hablarle así-

-Claro que si Tia es un vagabundo que no tiene que estar aquí-

-Si lo tengo porque yo soy William Albert Andrew y como tal no voy a permitir que Candy se case con alguien como tu-

Todos los invitados se quedaron boquiabiertos no se imaginaban que fuera ese joven tan apuesto el misterioso y excéntrico señor William.

Archie, Annie y Patty no daban crédito lo que oían pero tomaron con agrado saber la verdadera identidad de Albert ahora comprendian la actitud de Candy.

Neal salio corriendo del salón tras el fue Elisa y la Sra. Leegan

Albert se acerco a Candy mientras la tía abuela trataba de aclarar a los presentes lo sucedido.

-Candy porque no me esperas cerca del lago yo iré pronto-

Y espero a que Candy saliera y se dirigió a los invitados

-Damas y caballeros lamento este momento pero les informo que este compromiso se ha suspendido, les pido disculpas pero las circunstancias así se han dado. Que tengan todos buenas tardes-

Luego fue hacia donde la Sra. Elroy y le dijo -Tia podemos hablar en privado-

La Sra. Elroy estaba muy nerviosa pero acepto y se dirigieron hacia el estudio

-No puedo creer Tia lo que ha hecho a mis espaldas, ya no tendré ninguna consideración con los Leegan di una orden y la han desobedecido-

-Es que… Neal nos amenazó con irse a la guerra si no aceptábamos a que se casara con ella-

-¡Por favor tía usted le creyo a semejante gusano cobarde-

-Pero lo que ha hecho esa niña es un escándalo, no puedo creer que te prestaras a eso-

-No me importa tía, yo no propicie esta situación-

La tía ya no tuvo ningún argumento y solo le dijo: Tengo que salir los invitados se estarán marchando-

Así que Albert salio con ella y fue en busca de Candy estaba cerca ya del lago cuando escucho un grito -¡Es candy!- y salio corriendo

-¡Suéltame Neal!-

-Estupida que has hecho dejarme en ridículo delante de todos, no pienses que te libraras de mí tan fácilmente te haré algo para que no me olvides nunca-

Y la aprisiono contra un árbol y empezaba a desgarrarle el vestido y buscaba su boca cuando sintió un golpe en su cara que lo tiro al suelo

-¡Suéltala desgraciado no te atrevas a tocarla nunca mas!- lo decía furioso y no le dio oportunidad de levantarse y le propino otro puñetazo a la cara iba darle otro pero Candy lo impidió

Neal como pudo se levanto tambaleandose y tratando de alejarse lo mas posible de Albert para no recibir otro puñetazo

Candy temblaba de lo nerviosa que estaba y fue en busca de los brazos de Albert

-Ahora entiendo todo, aspirabas a lo mas alto - decía Neal mientras se detenía en un árbol

-Que estas insinuando Neal, no te atrevas a poner en duda la integridad de Candy- soltó a Candy fue hasta él y lo tomo de la camisa. Neal cerro los ojos porque pensaba que le daría otro puñetazo

-Si te atreves hablar mal de Candy te vas a arrepentir, vete mañana mismo a Florida y si no yo personalmente te llevare a enlistar al ejército-

Y le dio otro puñetazo que lo volvió a tumbar

-Ven Candy dejemos a este gusano, ¿Como estas Candy?- decía muy preocupado

-Estoy bien Albert pero si no llegas en ese momento nose que hubiera pasado- Y empezó a llorar por el momento tan desagradable que había vivido

-Candy será mejor que te marches al Hogar de Pony esta misma tarde estarás mas segura allí, no quiero que corras mas riesgos- mientras limpiaba sus lagrimas

Así que Annie y Patty le ayudaron a empacar mientras, que en el estudio Albert estaba con Archie y George

-Albert o te digo tío abuelo, nose como llamarte jajaja-

-Vamos Archie solo llámame Albert- decía mas relajado

-Bueno William ten en cuenta que mañana estarás en boca de todos-

-Lose pero ha sido por una buena razón- mientras se quitaba la chaqueta y la corbata

-Has tenido una buena idea de que Candy se vaya al Hogar de Pony, hasta que se marche el desgraciado de Neal- decía Archie

-Si parece que mañana partirán sin falta- dijo George

Toc toc

Adelante era Candy y las chicas -Ya estoy lista venia a despedirme- decía Candy un tanto triste, se despidió de Archie y George. Cuando llego el turno de Albert sus miradas hablaban mas que las palabras

Así que Archie se percato de eso y dijo -Bueno porque no vamos chicas a tomar el té ¿Nos acompañas George?- mientras George entendía la indirecta y salieron todos dejándolos solos.

-Albert voy extrañarte mucho apenas nos hemos encontrado y ya nos separamos de nuevo- decía con unas lagrimas en los ojos

Albert la tomo del mentón y acaricio sutilmente su mejia y le dijo -Cuando menos te lo esperes nos veremos-

-Me lo prometes Albert-

-Te lo prometo- y le dio un suave beso en la frente

Dos días después del suceso aun Albert se encontraba en boca de todos y se habia convertido en una celebridad. Esa mañana mientras estaban en una reunión Albert recibió una carta urgente del consejo donde le decían que debía presentarse en las demás empresas del país para así calmar el nerviosismo de los inversores y evitar que cayeran las acciones por lo que no tenía más alternativa.

Al final del día mientras regresaban a la mansión George le dijo -Creo que ha llegado el momento de partir William-

-No pensé que fuera tan pronto-

-Bueno lo sucedido esta semana a tenido mucho que ver-

-Lose no tengo opción partiremos la otra semana, pero antes iré ha despedirme de Candy. ¡Ya se! haré una pequeña fiesta y llevare regalos a los niños del hogar y así conoceré a la señorita Pony y a la Hermana Maria que tanto me ha hablado Candy- decía muy ilusionado

-Es una buena idea porque pasara mucho tiempo para que se vuelvan a ver-

Así que al llegar a la mansión le contó de la idea a Archie y las chicas así que dos días después muy temprano se marcharon con regalos, comida y todo lo necesario para hacer la fiesta

Candy aun dormía cuando escucho varias voces y pasos asi que se levanto aun soñolienta se dirigio al salón y se quedo muy sorprendida de ver a Annie y Patty adornando el salon y vio en la mesa mucha comida y bebidas

-¡Annie! ¡Patty! que sorpresa ¿Pero que hacen?-

-Prepearamos una fiesta para a ti y los chicos del hogar-

Afuera se oía el revuelo de los niños ya que Albert y Archie les habían repartido juguetes y golosinas.

-¿Al… Albert esta aquí?-

-Si Candy esta afuera con Archie y los chicos- dijo Annie

-En ese caso me iré a duchar y a vestir- dijo muy feliz y salio muy rápido del salón

Annie y Patty solo se miraron y sonrieron, y siguieron colocando

-Señor William estamos muy agradecidos por tantas atenciones, además queríamos agradecerle por cuidar tanto de Candy- Decía la Señorita Pony

-No tiene que agradecerme nada, me siento honrado de poderlas conocer Candy me ha hablado mucho de ustedes. Gracias por permitir hacer esta fiesta-

Después de unos minutos Candy salio -¡Albert!- dijo buscándolo con la mirada

-Buenos días Candy, olvidas tus modales- le riño la hermana María

-Oh lo siento, pero es que me dijo Annie que Albert estaba aquí pero no lo veo- decía desilusionada pensando que se había marchado

-Buenos días dormilona, ya veo que no me has extrañado- decía Archie divertido

-Lo siento Archie-

-Candy, Albert se ha ido hacia ese gran árbol arriba de la colina-Albert estaba apoyado en el gran árbol y pensaba Candy aquí es donde te vi por primera vez de eso ya tanto tiempo…

-¡Albert! ¿Estas aquí?- decía cansada por venir corriendo

-Hola Candy que alegría volver a verte-

Cuando Candy lo vio su corazón se acelero y no podía evitar ir a sus brazos -Que hermosa sorpresa-

-Te dije que cuando menos te lo esperaras nos veríamos de nuevo-

-Si no sabes como te he echado de menos- decía con unas tímidas lágrimas

-No llores Candy- mientras le limpiaba con ternura sus lágrimas

-Sabes que eres mucho mas linda cuando ríes que cuando lloras-

Candy abrió mas sus ojos -Albert entonces tu… ¿Tu eres mi príncipe de la colina?-

-Si Candy- decía con una sonrisa

Entonces Candy dijo para si Como pude se tan ciega sus ojos, su sonrisa, su cabello –Todos estos años deseaba volverte a ver y siempre estuviste junto a mi- y saco el broche de su bolsillo y lo puso cerca de su corazón

Candy no podía ser más feliz y lo abrazo con la diferencia que se puso de puntillas para poder poner sus brazos alrededor de su cuello con la intención de darle un beso en su mejia así que lo acerco pero al ser Albert tan alto le dio un beso muy cerca de su boca aunque no era esa su intención no se arrepintió

Albert se sorprendió por la reacción de Candy y cerró los ojos para disfrutar esa cercania y rodeo su cintura para acercarla mas hacia él.

Continuara…

Hola este capitulo ha sido muy largo así que dude si hacer 2 partes pero pensé que me había demorado en subirlo y que querrían leer un poco mas. Bueno aquí termina la historia basada en el anime y el manga a partir del siguiente capitulo ya será parte de mi imaginación espero que les siga gustando la historia. Gracias por seguir leyéndome y dejar sus reviews como se los he dicho en otras ocasiones los valoro mucho que tengan una buena semana un abrazo muy fuerte :)