Bueno, vuelvo a las andadas, he estado sin actualizar meses pero aquí estoy de nuevo. Espero que os guste en nuevo capítulo :)
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Bella estaba muy confundida, había esperado que después de la guerra los médicos del hospital no la trataran de aquella forma tan paternalista, parecía que nada de lo que ella hacía estaba bien por méritos propios sino que era cosa del azar. Era algo que la desesperaba. Había conseguido su ansiado puesto de enfermera de quirófano en urgencias, donde el tono paternalista entre sus colegas más directos era prácticamente inexistente, pero con el resto de los empleados era otra cosa. Incluso las otras enfermeras la miraban como si fuera un bicho raro.
No había sido sus mejores tres meses de descanso, el primero había llegado hecha una furia cada día. Todos los días de las semana, todas las semanas se había presentado en diferentes hospitales de la ciudad más cercana, a 2 h en coche, y la habían rechazado sin leer su curriculum ni la carta de recomendación que le escribió el ejército. Al final hizo lo que no quería, después de un mes de crueles rechazos volvió al hospital de Forks, el único en 1 hora a la redonda. No quería volver a ser enfermera de cuidados. No quería pasarse todas las horas de su vida cuidando raspones tontos y cambiando catéteres, quería un quirófano. Llegó al Hospital con un traje gris oscuro extremadamente profesional que horrorizó a su madre con su cara de pocos amigos, dispuesta a aceptar lo que le dieran pero no sin luchar antes por un puesto en quirófano. Al final el doctor jefe de emergencias la había contratado, era un hombre de mediana edad con aspecto simpático cuya hija había sido compañera de instituto de Garret, el hermano mayor de Bella. El trabajo era más duro de lo que había esperado pero aún así increíblemente gratificante.
Ahora, en su único día libre semanal tenia que cenar con el nuevo contable del rancho y su familia. No es que no quisiera verles, tan sólo quería descansar. Había recuperado el peso perdido en Vietnam e incluso un poco más por lo que el vestido azul se ajustaba mas de lo que le gustaría, los zapatos eran cómodos pese a ser de tacón y se había recogido el pelo según la moda del momento, en una coleta alta. No recordaba el nombre del nuevo empleado, ni siquiera recordaba si alguien se lo había llegado a mencionar en algún momento. Pero eso no le importaba en absoluto.
Echaba de menos a Cullen, tanto que era doloroso. En tres meses no había recibido ni una mísera carta de él, aunque para ser justos ella tampoco había enviado ninguna. Pero su hermano y Jasper sí que habían mantenido en contacto, por lo que sabia se carteaban cada semana y hablaban por teléfono de vez en cuando. Por lo que sabía Cullen dejaba el hogar familiar para independizarse, había encontrado trabajo y parecía haber encontrado lo que quería hacer después dela guerra. Y como ella se temía, todo ello sin la necesidad de volver a comunicarse con ella. Había tenido razón cuando le rechazó.
FLASH BACK
-Yo...-Se quedó paralizada y huyó
Había tenido planear comer con él pero no se sentía preparada, estaba confusa, su mente viajaba de un lado para otro, creando un discurso interno de contraposiciones. Le gustaba sí, se sentía atraído por él, sí. ¿Era recíproco? Más o menos. Y si era el contexto, como decía Ortega y Gasset yo soy yo y mis circunstancias por lo que a lo mejor él sólo la veía interesante y atractiva porque llevaba cerca de año y medio sin ver a una mujer que no fuera ella en persona a menos de 20 metros.
Pasó el día lejos de la enfermería, pero Doc se lo permitió por el duro trabajo de la noche anterior, deambuló de un lado para otro silenciosa, estaba tan abstraiga que se comió toda la comida sin reparar en el sabor, olor o textura de esta. Pasó la tarde intentando leer sin éxito, dándole vueltas. Gracias a Dios Jasper estaba demasiado cansado para salir de la cama por lo que no estaba a su alrededor para darse cuenta, y Emmet era menos perspicaz. Pero el momento de volver se acercaba, Doc cenaría con los soldados y dormiría mientras Bella se encargaba de los enfermos durante la noche. Entro en enfermera con la cena de Cullen como lo haría un cordero frente al matadero.
Edward la miró desde su cama con el ceño fruncido. Sabía que ella le gustaba, lo había notado en el beso, en la forma en la que le miró después de su torpe declaración, tenía que reconocer que no fue su mejor trabajo. Bella le dio de cenar y él esperó a que ella sacara el tema, pero al ver que se acababa la cena e insistía en lo loco que era el clima en la zona decidió preguntar, justo lo que ella había esperado. Ella verbalizó sus pensamientos de una forma desordenada.
-Mira, el problema es que tu crees que sientes algo por mí porque llevas mucho tiempo aquí, bajo presión, temiendo por tu vida, lejos de todo lo que conoces y quieres y yo soy la única mujer con la que has hablado en persona en un año.- Él comenzaba a ver por donde iba, pero la dejó terminar.-Lo mejor será que sigamos siendo amigos, porque cuando volvamos a nuestros mundos nos olvidaremos el uno del otro, tu volverás a tus preciosas rubias y yo... yo al hospital , rancho, tal vez viaje a Nueva York a visitar a Alec cuando se asiente o algo.
-No. No. Absolutamente No.-Dijo él, con la voz extrañamente calmada.- Mira, tu puedes pensar lo que quieras, pero te sientes igual que yo. Y créeme preciosa, sé lo que yo siento. Cumplo treinta años en un par de meses, no soy un crío confundido. No digo que tu lo seas, pero estás acostumbrada a que los hombres te persigas porque eres bonita, rica e influyente.-Ella le miraba.- Eres increíblemente bonita pero me importa una mierda quien sea tu padre o lo que cueste tu vestido. Te quiero, aquí, en Texas y en Japón. Ahora o en dos meses.-Tiró a ella de sí y la besó con fuerza.- Pero supongo que no darás tu brazo a torcer con facilidad.
FIN DEL FLASHBACK
No la había intentado convencer, ni siquiera se había despedido de ella en el aeropuerto, joder. Había escrito hasta a Seth y ella nada, nada. Y le echaba de menos pese a todo. La noche anterior había tenido una cita desastrosa con Mike Newton, a petición de su madre. Ya le parecía insulso cuando le dejó por primera vez, después de compararle con Cullen... Esa cara bonita pero simple, esa complexión delgada, la conversación aburrida. Era incomparable, Cullen convertía su sangre en lava y Mike...Mike le causaba indiferencia, aburrimiento.
- Bella, ya está aquí el administrativo.-Dijo Leah, su cuñada, mientras entraba en la habitación.- Estás preciosa.
-Gracias, tu también. ¿Dónde está mi sobrino preferido?
-Con su padre, su abuelo, sus tíos y el administrativo. Parece amigo de Emmet y Jasper.
-No tengo ni idea, no sé ni su nombre, a lo mejor los conoció en el instituto, o en la universidad. Ve bajando, ahora voy yo.
Mientras bajaba las escaleras sonrió, muy levemente se escuchaba la voz de su madre, su cuñada y su hermano, el bebo gorgoteaba; estos ruidos apenas los oía por las estruendosa risa de Emmet, y las voces grabes de los demás hombres. Cuando entró en la sala lo primero que vio fue a su sobrino John en brazos de Renée que hablaba con Sam y Leah. Garret y James, junto a su esposa y novia respectivamente charlaban. Su padre, el tío Will Jasper y Emmet hablaban con el administrativo, de espaldas a ella. Pero no necesitaba verle la cara para reconocerlo, jadeó sorprendida.
- Bella, cariño.-Llamó su padre, ella se acercó mientras las rodillas le temblaban, Emmet y Jasper sonreían.- Saluda a Cullen ¿No te lo había dicho? Él es el nuevo encargado.
Mientras su padre hablaba el le sonreía ladinamente, sus hermanos lo sabían, todo, si no le hubieran contado...esto. Sin despegar los ojos de los de ella, habló.
-Que bien verte por fin, Bella. Espero que la vuelta tu mundo no te descolorara.
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Bueeeeenas, siento haber estado tanto sin actualizar y espero que me perdonen. Espero que les guste el cap y que me dejen reviews con vuestras opiniones.
Besos
