CAPITULO 39

UNION

-¿Como dices? ¿Pasado mañana?, ¡Que felicidad mi amor!- y lo abrazo efusivamente para luego verlo a los ojos y curiosa le dijo -Pero… ¿Como has logrado que el párroco quiera casarnos tan pronto?-

-Bueno… el ha sido muy cercano a la familia entablo muy buena amistad con mis padre y la tía Elroy. Sabes Candy el nos bautizo a mi hermana y a mi-

-Seguro eras un bebe muy guapo y adorable, me lo trato de imaginar-

-Creo que en la biblioteca habrá algún álbum de fotos a la tía le gusta tenerlos-

-Me encantara verlas- ella suspiro sin perder la sonrisa le dijo –Todo va saliendo bien Albert sin ninguna dificultad, porque pensaba que el párroco no querría casarnos pero me he equivocado-

-Si es una buena señal mi amor y dentro de dos días estaremos casados- Albert no podía sentirse mas exultante sentía que su corazón no podía albergar mas felicidad, aunque hubiera deseado compartir este momento con sus seres queridos y con los que ya no estaban con él, pero pensó que la vida hay que tomarla como viene así que mirándola con amor le dijo

-Te amo Candy- Y la beso…

Mas tarde Candy preparaba y organizaba lo que había comprado, Albert por su parte iba hacer unas llamadas y explicar como había sucedido tan rápido ya que aunque le envió la carta a su tía la noticia seguramente llegaría antes que su carta así que llamo América

-Señor Jhonson tiene una llamada de larga distancia- le dijo Ruth que había interrumpido una reunión

-Bueno si me disculpan un momento caballeros, el señor Archibald continuara explicando nuestro planteamiento- y salió

Al salir no sabia porque pero intuía que era Albert, y pensó que seria algo importante sino no lo llamaría a esa hora ya que generalmente hablaban por la tarde ya cuando George estaba en la mansión

-Buenas Días George como estas- dijo Albert en tono relajado

-Buenos Tardes William no se porque me inquieta un poco tu llamada-

-jajaja que perspicaz eres George, tranquilo que son buenas noticias-

-Mmmm para quien ¿Para ti o para mi?- Dijo con una media sonrisa

-Para todos aunque… no se como se lo tomara la tía-

-William… William… como si no te conociera lo sabia, déjame adivinar tiene que ver con Candy ¿No?-

-Si, bueno ha venido a Escocia conmigo y… hemos decidido casarnos aquí-

-¡Como! ¡Pero… William! ¿Que ha pasado para que se casen antes de lo planeado? ¡William me prometiste que te comportarías como un caballero!- dijo ya mas serio y en tono de reproche

Albert tranquilo le dijo –Y lo sigo siendo con Candy, y entiendo que puedas pensar así pero te aseguro que no es por lo que tu crees. Si nos casamos es porque nos amamos y no queremos que nadie intente de nuevo separarnos. Así que nos casaremos pasado mañana-

-William déjame ver si he entendido ¿Te casas en dos días? Pero… ¿Quién ha intentado separarlos? ¿Qué ha pasado?- Decía George aun desconcertado por la noticia

-Te comente de la llegada de Terry y bueno para no hacerlo muy largo el intentaba conquistar a Candy…- decía serio solo de pensarlo

-Pero… eso no justifica que adelanten la boda-

-Si George ya no quiero esperar, estoy cansado de que algo o alguien quiera separarnos siempre. Además esta decidido he hablado con el párroco Christopher y esta de acuerdo-

George mientras lo escuchaba respiraba profundamente mientras procesaba la explicación de Albert y de como se lo tomaría la señora Elroy

-William nunca cambiaras eres tan impredecible, se que no te haré cambiar de opinión para que esperes y te cases aquí en América. Pero si te aseguro que la señora Elroy se enfadara mucho y se llevara una tremenda desilusión porque tiene muy adelantados todos los preparativos de tu boda y la de Archie y esta vez llevara razón de estarlo- dijo aun molesto

-Comprendo que estés molesto pero entiéndelo tu mejor que nadie sabe por lo que he pasado por amar a Candy y no estoy dispuesto que nadie nos separe. En cuanto a la Tia debe seguir con los preparativos porque queremos celebrar la boda como lo planeado-

-¿Cómo?…-

-Si George se lo ha preguntado al párroco y podemos celebrarla renovando los votos matrimoniales es poco frecuente ya que generalmente se hace con mas años de casados y no recién casados pero queremos hacerlo porque queremos celebrarlo con las personas que mas queremos, como hubiera querido que estuvieras aquí George sabes que eres como mi padre…- dijo un tanto melancólico

Eso desarmo a George sabia que lo decía de corazón y ya en un tono de voz tranquilo le dijo –Lose William, bueno veo que lo tienes todo controlado y me dejas sin argumentos solo me queda darte mis felicitaciones y que sean muy felices…-

-Gracias George me hubiera gustado que tu fueras el padrino esta primera boda-

-Si William a mi también porque te considero como mi hijo, pero entonces ¿Quien lo será?-

-Será Edward que encantado ha aceptado-

-A pesar del poco tiempo parece que lo tienes todo organizado-

-Si todo se ha dado muy bien, así que ahora llamare a la Tia para informárselo aunque le envié una carta que no le llegara hasta dentro de unos días-

-William espera… es mejor que yo la prepare ¿Si? Llama mejor por la tarde como siempre-

-Esta bien George tienes razón creo que mejor así, gracias por ayudarme- Y se despidieron

Subió a ver a Candy

Toc toc -Candy soy Albert-

-¡No entres por favor!- dijo Candy que se apresuro a salir y cerrar la puerta tras ella

El sonriendo le dijo –No pretendía entrar Candy-

-Es que no tienes que ver el vestido-

-Bueno solo quería decirte que saldré un momento pero no tardare- mientras con una mano acariciaba su rostro y la otra la tomaba por la cintura no podía evitarlo querer sentirla cerca de él

-Esta bien mi amor yo terminare de colocar lo que he comprado- Y se dieron un tierno beso y se marcho. Así transcurrió rápido la tarde para Albert y Candy que preparaban su boda con ilusión.

Entre tanto en América George llego a almorzar a la mansión cosa que extraño a la señora Elroy porque no era costumbre además venia solo no lo acompañaba Archie.

-¿Va todo bien George?- le dijo intuyendo algo

-Si señora Elroy, aunque seré claro. Si he venido a comer con usted es porque le tengo que comunicar una buena noticia de William que espero le agrade- dijo con una tenue sonrisa

-¿Ya formalizo William su acuerdo con Sir Thomson?, me gustaría hablar con William para que le de mis saludos-

-Bueno la llamara mas tarde pero no por ese motivo, me ha comentado que el acuerdo lo firmara la otra a semana-

-Ah ¿Entonces…? ¿Que es esa buena noticia?- decía tranquila

-Creo que es mejor que vayamos a la biblioteca y nos sentemos- dijo George mientras caminaban

-Esta bien- Dijo la señora Elroy

Entraron y se sentaron uno frente al otro

Un tanto nervioso George le dijo -Bueno señora Elroy esta mañana William me ha llamado para decirme que va a casarse en Escocia con Candy-

-¿Cómo? pero… ¿Que ha pasado? Acaso han…- y se levanto

-No no señora Elroy no se altere, siéntese por favor se lo explicare-

-William me ha explicado las razones y no es por nada de lo que usted piensa y reconozco que yo también lo pensé-

-¡Explícate entonces…!- decía muy enfadada

-No entiendo porque actúa así sin pensar a caso no le importamos. Llevo preparando esa boda y ahora sale con eso-

-Tranquilícese esa boda se va realizar como se ha planeado señora Elroy, porque renovaran sus votos aquí lo hablo con el párroco Christopher. Entiendo como se siente pero le puedo explicar el motivo de su actuar-

-¡Empieza entonces!- dijo mirándolo con reproche

-William ha estado enamorado de Candy desde hace muchos años y ahora en Londres alguien quería romper su relación. William ya no quiere correr riesgos y por eso ha decidido casarse antes de lo previsto-

Luego suspiro profundo y mirándola le dijo -Se que muchas veces me pregunto sobre si William conocía a Candy cuando la adopto y creo que es el momento de aclarárselo. Yo he sido testigo de como el cariño que tenia William hacia Candy se fue transformando en amor y me atrevo a decirle que William ha amado toda su vida a Candy, sus acciones y decisiones siempre han sido con el afán de cuidarla y protegerla-

-Entonces dime ¿Desde cuando se conocen?-

-Un poco antes de enviarlo a estudiar a Londres, en la colina de Pony donde quiere celebrar la ceremonia-

La señora Elroy se quedo sorprendida al descubrir desde cuando se habían conocido –Pero… William era aun un adolescente y Candy una niña…-

-Si señora Elroy ese primer encuentro fue suficiente para marcar sus vidas. Luego el destino hizo el resto ya que a su regreso de Londres se volvieron a encontrar cuando Candy fue adoptada por los Leegan…- y así George empezó a relatar como Albert se fue enamorando de Candy y lo que había pasado hasta ahora

Ella se volvió a sentar pensativa asimilando todo lo relatado por George y por primera vez pudo ver que no era un capricho de William sino que él realmente la amaba. Ya no le parecía tan descabellada que se casara en Escocia después de todo lo que había pasado, ahora entendía muchas cosas…

Cuando llego la noche en Escocia habían terminado de cenar, así que el se dirigió al estudio para hablar con su tía era media tarde en América por la diferencia de hora

Tomo el teléfono para hablar con su tía, mientras sonaba se encontraba un poco tenso porque no sabia como se tomaría la noticia, pero estaba decidido a seguir adelante aun sin la aprobación de ella.

-Buenas Tardes residencia Andrew-

-Hola Tomas soy William puedo hablar con mi tía-

-¡Oh señor William! si la señora Elroy esperaba su llamada, un momento-

Esos segundos se le hicieron largos a Albert

-Buenas Noches William-

-Hola tía me alegro escucharla ¿Como esta?, me imagino que ya sabe el motivo de mi llamada-

-Si William así que te escucho- dijo en un tono serio pero tranquilo

A Albert le sorprendió que de entrada no le reprochara su decisión así que mas tranquilo empezó a dar detalles del enlace y el motivo, cuando termino de hablar pensó que quizás la llamada se había cortado porque ella no decía nada así que le pregunto

-¿Sigue allí tía?- dijo extrañado

-Si William he escuchado tu explicación- dijo de manera pausada como meditando lo que le iba a decir

-Siempre me pregunte porque te preocupabas y cuidabas tanto de Candice, pero George esta tarde me ha contando desde cuando se conocen eso me hizo comprender muchas cosas. Siento haberme equivocado y haber tenido un mal concepto de Candy, pero los Leegan en especial Sara tuvieron mucho que ver con eso. Pero desde que Candice cuido de ti cuando estabas amnésico fue cambiando poco a poco lo que pensaba de ella hasta que finalmente pude ver quien era realmente Candice… esas semanas que estuve con ella antes que se marcharan a Londres sirvieron para reconocer que ella era la esposa idónea para ti William-

-Tia… Gracias por sus palabras se que las dice de corazón y me alegra tanto que vea quien es Candy en realidad y comprenda porque adelantamos la boda- dijo sorprendido Albert ya que nunca espero que ella reconociera que estaba equivocada con respecto a Candy

-Al hablar con George he tenido conocimiento que han pasado por muchas pruebas y es evidente que las han superado así que te doy mi bendición y continuare preparando todo aquí-

-Si tía gracias- dijo conmovido por sus palabras

Pero lo que ni él ni George sabían es que ella tuvo un amor que fue una historia similar a la de ellos pero con final diferente, siendo niños se conocieron y una especial amistad surgió que poco a poco se transformo en amor y aunque un tiempo después se separaron ya que ella se marcho a Londres nunca se perdió ese vinculo entre ellos, cuando nuevamente se reencontraron sus sentimientos no habían cambiado pero sus respectivas familias habían acordado matrimonios con otras familia para así fortalecer su linaje aunque pensaron fugarse el peso de sus apellidos se los impidió…

Ajeno Albert a lo que vivió su tía termino de hablar con ella que exultante salio del estudio para ir al salón donde estaba Candy que esperaba impaciente por saber como había reaccionado la señora Elroy.

Cuando lo vio entrar serio Candy se preocupo y le pregunto

-¿Que paso mi amor? ¿Esta muy enfadada verdad?-

El con esfuerzo de seguir con el rostro serio le dijo -Creo que si al punto que tomara un barco para impedirlo-

-¿Cómo?- dijo pálida Candy

El no pudo mas y empezó a reír -Jajaja no Candy lo siento estaba bromeando en realidad esta de acuerdo- mientras la abrazaba cariñosamente

-¡Como dices! ¿De acuerdo? Ahora estas bromeando de nuevo ¿Verdad?-

-No Candy gracias a Dios esto no es una broma nos ha dado su aprobación, claro que George ha tenido mucho que ver en este cambio de la tía y tu claro esta-

-¿Yo? Dijo incrédula-

-Si mi amor tú, porque ella ha reconocido que tenia un concepto equivocado de ti y al conocerte mejor pudo ver la bella mujer que eres y que solo tu podías hacerme feliz-

Ella sonrió y unas incipientes lágrimas empezaban a salir de sus ojos de felicidad, porque por fin… la señora Elroy la aceptaba.

Albert le fue contando como había sido su conversación con su tía de forma mas detallada…

Era casi media noche, Albert reparo en la hora

-Mi amor se nos ha hecho tarde es mejor ir a dormir debemos estar descansados- dijo con una gran sonrisa

-Si mi amor tienes razón- así que subieron juntos y Albert antes de entrar Candy a su habitación le dio un tierno beso

Esa noche durmieron muy tranquilos y relajados ya que todos los obstáculos se iban despejando.

Al día siguiente mientras terminaban de desayunar y hablaban amenamente entró Nicolás al comedor

-Señor William tiene una visita-

-¿Así?- dijo sorprendido y viendo a Candy como preguntándose quien podría llegar tan temprano a visitarlo

-¿Esperabas a alguien?- dijo Candy

-No- Así que para salir de dudas salieron y se dirigieron al salón

-¡Buenos días mi querido William! ¡Que guapo estas!- dijo una señora de porte elegante y de calida mirada

-¡Señora Gallagher! que agradable sorpresa- dijo Albert mientras se acercaba a ella para darle un abrazo a la madre de Edward

-¡Oh William! cuando Edward me lo dijo que te casabas aquí en Escocia no me lo podía creer- mientras le daba dos efusivos besos en la mejía para luego dirigir su mirada hacia una Candy con cara de perplejidad por el desparpajo de la Señora Gallagher

-Me imagino que ella es tu bella prometida-

-Si es ella, Candy te presento a Roxanne Gallagher la madre de Edward-

-Encantada de conocerla-

-Igualmente querida, Edward se quedo corto al decir que eras hermosa. Es una pena que mi marido no es este aquí sino en Londres por asuntos de negocios tu ya lo entiendes ¿Verdad William?-

-Si Roxanne, es una pena que no este-

-Bueno subiré a ayudarte a preparar la maleta y tu ajuar- dijo mirando a Candy

-¿Cómo mi maleta?-Dijo Candy desconcertada y viendo a Albert

-Si tu maleta, porque te vienes conmigo querida-

-¡Que!- dijeron los dos al unísono y viendo a Roxanne

-Jajaja estos jóvenes, William el hecho de que se casen sin mucho tiempo no es para no seguir las tradiciones-

-A que tradición se refiere- dijo desconcertado

-Bueno que no tienes que ver a la novia un día antes de la boda-

-¡Pero…!- dijo viendo a Candy

-Pero nada William, No estando la señora Elroy para ayudar a Candy yo lo hare encantada ya que ella necesita apoyo femenino tu me entiendes… -

-Pero…- volvia a decir Albert

- Jajaja vamos William no te preocupes Rachel y yo cuidaremos de ella, ellos llegaran después del mediodía según me dijo Edward anoche. ¡Estoy tan emocionada! Como me hubiera gustado hacer esto con mi hija- dio un suspiro recordando a su hija Helen

-¡Bueno! no nos retrasemos que hay mucho que preparar para mañana. William mi hijo vendrá a verte por la tarde para evitar que te pongas nervioso- le dijo guiñándole el ojo

Albert sonrió resignado viendo como subían las escaleras

Así que en cuestión en un poco más de una hora Candy bajaba con su vestido y todo lo necesario no sin antes asegurarse Roxanne que Albert estaba en la biblioteca para que no viera el vestido

-Le agradezco Roxanne por ayudar a Candy se que ella hecha en falta a sus seres queridos en este momento tan importe-

-Si William lo hago con gusto ya que no tuve la oportunidad de hacerlo con Helen-

-Si, pero bueno eso es ya el pasado ahora debe pensar en lo feliz que es ella ahora y los nietos que le ha dado-

-Oh si son hermosos tienes razón William-

En ese momento entro Candy para despedirse de Albert, entonces Roxanne salio ya que quería darles intimidad

-Bueno mi amor tienes todo listo- dijo Albert acercándose a ella para tomarla por la cintura y con su otra mano acariciar delicadamente su cabello

-Si Albert, te voy a extrañar mi amor te quedaras solo- dijo Candy mientras lo miraba y apoyaba sus manos sobre su pecho

-Tranquila mi amor estaré bien, además solo será esta noche- Tomo el rostro de Candy y con su pulgar empezó a acariciar sus labios y mirándola de manera mas intensa casi en susurro le dijo -Mañana estaremos juntos…- y comenzó a besarla no podía evitarlo la amaba tanto... de nuevo fue un momento muy intimo entre ellos. Cuando dejaron de besarse suspiraron y con una sonrisa Albert le dijo

-Como deseo que sea ya mañana y poder verte entrar por la puerta de la iglesia-

Ella con una gran sonrisa imaginando ese momento le dijo –Yo también mi amor, hasta mañana entonces…-

Unos minutos después Candy se marchaba rumbo a la villa de los Gallagher

Entre tanto Albert subió a su habitación a decidir el traje que se pondría ya que dudaba si ponerse el traje tradicional Escocés o el chaqué…

Ya en la villa Candy junto a la mucama acomodaba su ajuar y su vestido de novia, estaba en la misma habitación que estuvo Albert hace unos años atrás

Toc toc -Candy ven a tomar el te- dijo Roxanne

-Ahora salgo señora Gallagher-

-No me gustan los formalismos llámame solo Roxanne-

-Esta bien Roxanne- le sorprendía la forma de ser de ella porque físicamente le recordaba un poco a la señora Leegan pero era todo lo contrario a ella ya que era amable, de mirada cálida y cariñosa.

Mientras bajaban las escaleras le dijo -Debes estar nerviosa Candy por la boda y sin equivocarme por la noche de bodas también- dijo guiñándole un ojo

Candy se sonrojo –Si… lo estoy- ya que aunque deseaba unirse a Albert no podía evitar sentirse nerviosa por ese momento

-Bueno Candy todas hemos pasado por eso es normal, pero te puedo asegurar que es algo ¡Mágico! mas cuando dos personas se aman de verdad como es tu caso. Al principio pueda que sea un poco incomodo para ti pero después veras el cielo, aun recuerdo mi noche de bodas y eso que llevo con mi esposo casada casi 30 años…-

En ese momento entro el mayordomo

-Disculpe Señora Gallagher su hijo acaba de llegar-

-¿Cómo? tan pronto pero si los esperábamos después de comer- Así que se apresuraron a recibirlos Edward, Rachel y sus pequeños hijos bajaban del coche

-Bienvenidos que alegría verlos- mientras abrazaba con cariño a sus nietos

-Hola Candy me alegra verte, veo que mi madre sigue a raja tabla las tradiciones-

-Claro que si hijo, si les hubieras visto las caras a los dos jajaja-

-Jajaja me imagino-

-Hola Candy ¿Como estas?- Dijo Rachel tomándola de las manos para transmitirle tranquilidad

-Un poco nerviosa la verdad-

-Bueno yo me cambiaré e iré donde William creo que el también estará nervioso. No te preocupes por él Candy yo me encargare que este sano y salvo para mañana-dijo divertido

-Muy bien hijo-

Asi que se ducho, cambio y se fue a buscar a Albert

Entre tanto Rachel y Roxane aconsejaban a Candy para la nueva etapa que comenzaría mañana con Albert…

Albert estaba en la biblioteca cuando le anuncio Nicolas la llegada de Edward que salio a su encuentro

-Hola William ¿como estas? ¿Nervioso por el gran día?-Dijo mientras se acercaba a abrazarlo

-Hola Edward muy bien y si debo reconocer que estoy un poco nervioso-

-Lo imagino por eso adelante el viaje-

-Gracias Edward por hacerlo-

-Bueno pues como padrino de boda te invito a comer a la ciudad y luego pasaremos por la barbería a ponernos mas guapo- dijo divertido mientras salían de la villa…

Era ya por la tarde y Candy subió junto con Rachel para mostrarle el vestido que había elegido.

-¡Oh! Es hermoso Candy tienes buen gusto, William quedara impresionado cuando te vea mañana en la iglesia-

-Si eso deseo-

-Mira Candy me imagino que estarás nerviosa y por la noche de bodas pero debes estar tranquila y debes de pensar que es un momento intenso para la pareja porque no solo es la unión sus cuerpos sino es algo más íntimo e espiritual-

Rachel tomo de la mano a Candy para que se sentaran sobre la cama para seguir hablando -Déjate llevar por tu instinto, disfruta sus caricias y deja que William te guié el sabrá que hacer. Así que no te preocupes aunque no te engañare ya que puede que al principio sea un poco doloroso pero eso pasa y luego vivirás unas sensaciones que nunca has experimentado nunca- dijo con una sonrisa para transmitirle tranquilidad

-Gracias Rachel por tus palabras, la verdad estoy muy agradecida contigo y Roxanne han sido muy amables conmigo- decía sonriendo un poco mas relajada

El resto del día Albert y Candy aunque pasaron separados estaban animados y mas tranquilos gracias a Edward, Rachel y Roxanne enseguida llego la noche y pronto se fueron a sus habitaciones a intentar descansar ya que querían estar radiantes para el gran día…

Amanecía y una suave bruma se levantaba sobre las verdes tierras de Escocia los rayos del sol poco a poco iban derritiendo la escarcha, Albert se despertó y contra todo pronostico durmió muy bien, suspiro profundamente para luego una dulce sonrisa se dibujo en su rostro así que para evitar ponerse nervioso se levanto y poco después salía de la villa para cabalgar un poco…

Ya a media mañana Candy estaba sentada frente al espejo preparándose, una doncella ayudaba a Candy a colocarle una tiara que Albert se la había mandado la noche anterior con Edward para luego colocarle el velo. Candy se miraba hermosa terminaba de maquillarse y se puso unos delicados pendientes de diamantes.

Albert terminaba de colocarse el broche de los Andrew sobre su traje tradicional escocés finalmente había decidió ponerse el Kilt en honor a sus raíces y porque años atrás así conoció a Candy

Roxanne terminaba de abotonarle y colocarle bien el vestido a Candy, Rachel se había marchado para acompañar a Albert en la iglesia

Toc toc era Edward que venia a buscar a Candy para llevarla a la Iglesia

-Bellas damas ¿Están listas? sino se nos hará tarde y William se pondrá nervioso- decía con una sonrisa

-Si hijo pasa, ¡Mira que hermosa esta!-

-¡Vaya! Estas muy guapa Candy- dijo admirando lo bella que se miraba con el vestido de novia

Ya en la iglesia Albert llego con puntualidad Rachel estaba en la entrada de la iglesia al verlo le dijo:

-William estas muy guapo, no se que tienen esos trajes que hace ver a los hombre muy atractivos- dijo tomándolo del brazo

El sonrió por la forma divertida que se lo dijo -Gracias Rachel, que tal Candy ¿Estaba nerviosa?-

-Bueno quizás un poco mas como estas tu ahora- a lo lejos vieron dos coches que se acercaban, Albert le empezó a latir rápidamente su corazón no podía creer lo que estaba viviendo y no podía sentirse mas feliz

-Ya vienen William, ven vamos esperemos dentro- así que suspirando con nerviosismo fue hasta el altar, con impaciencia y alegría contenida miraba fijamente la entrada de la iglesia

No espero demasiado ya que unos minutos después veía como Candy entraba de la mano de Edward, Albert quedo embelesado al verla tan bella vestida de novia y aunque ella llevaba el velo sus miradas se encontraron y sonrieron al unísono, Candy cuando lo vio vestido así no pudo evitar sentirse que vivía un bello cuento de hadas con su Príncipe.

Cuando llego finalmente junto a él, Albert le dijo -Estas hermosa mi amor-

-Tu también lo estas- y empezó la ceremonia vivieron cada momento parecían que estaban soñando, llego el momento en que el padre Christopher los declaraba marido y mujer, Albert levanto el velo para darle el beso y vio a Candy con unas lagrimas pero de felicidad y se besaron muy tiernamente

Finalmente estaban casados, Edward y los demás los felicitaron todos estaban felices ya que era evidente el amor que había entre ellos, la felicidad que irradiaban Albert y Candy la transmitían a los demás, después de la ceremonia se dirigieron a la villa harían una celebración intima y hasta un tanto informal cosa que no les sorprendió ya que sabían como era Albert

Al llegar fueron al salón de estar para brindar y tomar unos aperitivos antes de la comida

-Señor William tiene una llamada- le dijo Nicolás es el señor Jhonson

-Si me disculpan vuelvo enseguida- y se marcho, Edward y Rachel continuaron charlando con Candy

-Ha sido una ceremonia muy hermosa- decía Rachel

-Si fue como un sueño, les estoy muy agradecidos por acompañarnos y ayudarnos en estos momentos tan importante-

-Vamos Candy no tienes que hacerlo, me alegro que todo saliera bien hasta el tiempo acompaño para ser otoño – Dijo Edward

En eso llego llorando el primogénito de Edward y Rachel

-¡Papi! ¡Papi! Juliette me tiro del pelo…-

-Si me disculpan tengo que poner el orden- dijo Edward para ir a reñir a la mas pequeña de los hermanos

Ambas miraban la escena y Rachel le dijo a Candy -Bueno Candy pronto les tocará a ustedes lidiar con estas situaciones- dijo con una sonrisa

-Si lo estoy deseando, siempre me han gustado mucho los niños- dijo Candy imaginando la situación

-Si es el regalo mas maravilloso que la vida te puede dar ya lo veras-

-De que hablan bellas damas- dijo Albert mientras abrazaba por detrás a Candy

-Ya te lo contara Candy- dijo con una sonrisa Rachel

Candy se dio la vuelta y reparo en algo

-Albert ¿Te has cambiado el traje?-

-Si Candy, pero quería estar mas cómodo e informal- dijo

Ella sonrió –Así también te ves muy atractivo- y le dio un suave beso en los labios

-Bueno mi amor… vamos al comedor esta listo el convite- Albert no quería alargar mas de lo necesario la recepción ya que estaba deseando poder comenzar su luna de miel con Candy ya que al ser pocos invitados no podían escabullirse, disfrutaron de la comida concluyendo con la tarta nupcial, era media tarde cuando despidieron al último invitado.

Albert tomo por la cintura a Candy y con una voz muy sensual le dijo -¿Esta lista señora Andrew para nuestra luna de miel?-

-Si mi amor- dijo ella un poco nerviosa

-Perfecto, Nicolás tiene listo nuestro equipaje en el coche-

-¿Cómo?, pensé que nos quedariamos aquí-

-No, iremos unos días a un hermoso lugar-

-En ese caso me iré a cambiar- dijo mientras iba a subir las escaleras

El la sujetó -No mi amor quédate así por favor te ves hermosa vestida de novia- mientras la acariciaba suavemente su rostro

Ella asintió sonriendo y un poco sonrojada, por la intensidad de su mirada

El la tomo dulcemente por la mano y subieron al coche no estaba muy lejos pero si lo suficiente para dar la privacidad que él quería, era una bella cabaña cerca de un lago

-¡Albert que hermosa luga!r-

-Me alegro mi amor que te guste- el bajo del coche y le abrió la puerta a Candy iba a bajar cuando él la tomo en brazos y asi de esa manera entraron a la cabaña

Era de madera le daba ese toque rustico pero a la vez acogedor estaba acondicionada y preparada para ellos, ya que la chimenea estaba encendida y en la mesa una botella champagne con dos copas.

-Es perfecta Albert, me gusta mucho-mientras el despacio la bajaba

-Me alegro Candy quería algo intimo y acogedor, solos tu y yo y nadie mas- dijo Albert mirándola tiernamente, luego sonrió y fue a servir el champagne

Entre tanto Candy se quito el abrigo, Albert que venia con las dos copas no podía de dejar de admirar lo bella que se miraba con ese vestido que ahora dejaba al descubierto sus hombros y su estilizado cuello.

-Toma mi amor- Le dio su copa y ambos se miraban intensamente

Albert le dijo –¡Te amo Candy como nunca he amado a nadie! Quiero brindar por este amor que nos ha hecho llegar hasta aquí uniéndonos para siempre-

-Si mi amor, ¡Yo también te amo tanto!- chocaron sus copas y dieron un sorbo, Candy sonrió nerviosa y bajo la mirada, Albert que la conocía tan bien sabia que ella estaba nerviosa por la noche de boda así que dejo su copa para luego quitarle la de ella y la tomo de la manos

-Mi amor no estés nerviosa por favor, relájate y disfruta este momento yo no haré nada que tu no quieras tenemos una vida por delante juntos para vivir nuestro amor- mientras le beso suavemente la mano

Al escuchar eso Candy sintió que la tensión se iba desvaneciendo como siempre sus palabras causaban ese efecto y mirándolo con ojos de amor y con una sonrisa dio un suspiro muy profundo como liberando esa tensión que tenia y recordó lo que había dicho Rachel.

Así que Candy se acerco a él rodeando su cuello y con una voz suave le dijo – Me conoces tan bien, gracias Albert. Reconozco que estoy un poco nerviosa pero es mi mayor deseo de unirme a ti- Y sin decir nada mas Candy se puso de puntillas para darle pequeños besos en su cuello el cerro los ojos y dijo –¡Candy!- con el deseo contenido la tomo de manera mas posesiva y la acerco mas a él

Luego fue el turno de él que busco sus labios ambos cerraron sus ojos, los sentimientos y el deseo estaban a flor de piel así que él lentamente empezó a besarla rozando sus labios para luego buscar con sutileza algo más, sus alientos agitados por el deseo se mezclaban.

Candy podía sentir como el cuerpo de Albert se tensaba, ella disfrutaba de sus caricias le seducía esa manera de besar de Albert, estaba dejándose llevar por ese instinto de mujer que poco a poco iba despertando.

Así que sus manos tampoco se detenían quería acariciar y sentir a Albert, el deseo y la pasión se iba apoderando cada vez mas en ellos ya que ahora ya no había nada ni nadie que impidiera unirse en cuerpo y alma.

Albert estaba seducido por la manera en que Candy le estaba demostrando su amor, sus besos llenos de pasión, sus caricias. Él tampoco dejaba de demostrarle lo que la deseaba y recorría con sus fuertes manos su espalda que acariciaba hasta llegar a sus hombros desnudos pero la ropa empezaba a estorbar ambos querían sentirse mas...

Así que Candy aunque de manera un poco caótica intentaba quitarle la chaqueta, así que Albert termino de quitársela para luego quitarse también la corbata se miraron y sonrieron estaban sus ojos oscurecidos por el deseo ya no podían ocultarlo.

Al fondo se escuchaba que una tormenta se acercaba por el horizonte pero eso a ellos no les importaba solo existían ellos dos, se escuchaba el crujir de la leña quemarse, la respiración agitada y suspiros profundos de dos almas que empezaban a unirse para siempre

Candy se separó un poco de él y mirándolo fijamente empezó a soltarse el cabello se quito la tiara y el velo para luego soltar su cabello cayendo sus rizos sobre sus hombros mientras lo hacia ella lo miraba de manera provocativa y una sonrisa sensual se dibujaba en sus labios, Albert le cautivaba esa manera de actuar era una mezcla de sensualidad e inocencia él se acerco a ella nuevamente y con vos ronca le dijo cerca de su oído -Eres tan bella y sensual Candy…- ella sonrió porque había provocado lo que ella quería encender mas su pasión

Él tomo su mano y le dijo – Ven Candy- y se dirigían a lo que imagino Candy era la habitación así que su corazón empezó a latir con más rapidez cuando entraron un agradable aroma la recibió la amplia habitación estaba decorada con bellos ramos de rosas

-Es hermosa mi amor- dijo mientras miraba como también había pétalos esparcidos por la habitación y la cama, la chimenea encendida daba ese ambiente romántico, el nuevamente la tomo por la cintura y acercándola le dijo -Eres tan hermosa no puedo creer que seas mi esposa- decía mientras acariciaba su rostro

-Pues lo soy Albert soy tuya, así como mi corazón- y tomo su mano que acariciaba su rostro y suavemente la deslizo hasta dejarla sobre su pecho simbolizando que le entregaba su corazón

-¡Candy…!- dijo casi en susurro para luego empezar a besarla pero esta vez busco su cuello, que besaba y rozaba con su lengua muy despacio eso provoco en Candy unas sensaciones en su cuerpo que no había experimentado antes, ella ladeo su rostro para dejar a Albert seguir con su exploración que iba bajando hasta detenerse en el borde de su vestido por lo que volvió a subir y besar sus labios con deseo.

Candy disfrutaba de ese momento y empezó a desabotonar con cierta urgencia la camisa de él y esta vez ella se la quito, Albert al sentirse despojado de su camisa deseo también despojarla de su vestido y sentir su piel así que empezó a acariciar la espalda de Candy para ir desabotonando su vestido pero no contó que eran demasiados botones y pequeños pero eso no lo iba hacer desistir por lo que sutilmente se puso detrás de ella para hacerlo mejor pero sin dejar de demostrarle lo que la amaba así que le daba pequeños besos en su espalda y cuello Candy cerro sus ojos disfrutando esas caricias, unos minutos después Albert logro desabotonar el ultimo botón y suavemente lo dejo caer viendo como quedaba al descubierto el cuerpo de Candy que se miraba muy sensual con esa lencería de color blanco.

Ella se giro su mirada estaba oscurecida por el deseo como la de Albert empezaron nuevamente a besarse con desesperación y deseo, Albert acariciaba cada parte de cuerpo, poco a poco desenlazo la cinta del corpiño y empezó a meter suavemente su mano entre su corpiño y su suave espalada haciendo que el corpiño se fuera cayendo pero Candy reacciono instintivamente deteniéndolo con sus manos ya que sin eso quedaría una parte de su cuerpo desnudo cosa que nunca antes había hecho, por lo que Albert se detuvo en sus caricias y comprendió su reacción era su primera vez así que para tranquilizara con voz suave y mirándola con ternura le dijo –Tranquila mi amor lo entiendo- Y despacio retiro sus manos de su corpiño pero Candy le sorprendió diciéndole –No te detengas Albert, quiero entregarme a ti- y dejo de sujetar el corpiño que cayo al suelo, él admiro su cuerpo que era perfecto así que la tomo en brazos y la puso delicadamente sobre la cama, la miro y su cuerpo enardecía por amarla…

Albert se coloco despacio sobre ella y comenzó a besarla ella acariciaba su fuerte espalda podía sentir la tensión de sus músculos el continuaba embriagándose cada vez mas con su piel empezó a besar su cuello y acariciarla con su lengua, esa sensación excitaba tanto a Candy que deseaba que el continuara explorando su cuerpo y sin decírselo él continuo en seguir cubriendo el cuerpo de Candy con sus caricias.

A medida que iba bajando sintió como Albert la despojaba de su parte inferior pero estaba tan excitada por sus caricias que lo deseaba ya no sentía temor al contrario, cuando él suavemente exploraba y acariciaba ese lugar donde nadie antes había estado eso provoco en Candy un estremecimiento en todo su cuerpo nunca antes había experimentado tanto placer que provoco que ella gimiera.

Albert por su parte estaba también perdido por el deseo sentir así a Candy entregada totalmente dejándose amar era mejor como se lo había imaginado, después de ese momento tan intenso, Albert se sentó en la cama quería el también despojarse de su ropa y entregarse a ella sentirse piel con piel.

Candy aun agitada lo miro intensamente y se incorporo para ayudarlo y empezó a desabrochar el cinturón de Albert y soltar el botón del pantalón, él sonrió de manera muy sensual se puso de pie y se despojo de todo quedando expuesto a Candy ella lo miro detenidamente admirando su cuerpo tan varonil y fuerte, extendió su mano invitándolo a regresar a la cama con ella que sin pensarlo fue.

Ya no había nada que separara sus cuerpos, las caricias iban a mas no querían dejar ni una parte de sus cuerpos sin explorar Albert nunca antes se había sentido así, ni en sueños había sentido tanto placer y estaba sorprendido por la sensualidad y pasión de Candy ya que al ser su primera vez pensaba que seria diferente pero no fue así…

La tormenta había llegado llovía con fuerza así como el momento tan intenso que estaban viviendo Albert y Candy, Albert con sus manos acariciaba cada parte de su cuerpo lo besaba con ternura otras con deseo, Candy también exploraba el cuerpo de él besaba su pecho, su cuello se acercaba el momento…

Él muy despacio empezó amar a Candy, ella tomo con fuerza las sabanas era doloroso lo sabia pero Albert era un amante ideal así que se tomo el tiempo hasta que Candy empezó a transformar su molestia en placer y de esa manera pudieron amarse plenamente sus cuerpos se acoplaron a la perfección y el ritmo se volvió mas frenético, los te amo y sonidos del placer eran cada vez mas intensos hasta que ambos gritaron de placer culminando ese momento tan apasionado…

Él se dejo caer al lado de Candy aun agitado y exhausto pero con una gran sonrisa en su rostro, ella por su parte también sonreía con los ojos cerrados disfrutando aun de lo que le había hecho sentir Albert, él se giró para mirarla mejor y apoyándose sobre su brazo y le dijo – ¡Te amo Candy!-

Ella abrió los ojos para encontrarse esos intensos ojos de color azul cielo que la miraban -Yo también te amo- y acaricio su rostro

-Eres tan hermosa- mientras acariciaba con suavidad su vientre

Ella se giro y le dijo -Me has hecho sentir cosas que no me imaginaba poder vivir-

El sonrió de medio lado y acerco a ella para darle un suave beso -Tu a mi también me has hecho que te tocara cielo- y se abrazaron tiernamente, Albert tomo la sabana para cubrirse cerraron los ojos estaban exhaustos y sin darse se durmieron.

La tormenta había pasado pero una suave lluvia caía era ya de noche, el fuego de la chimenea languidecía.

Albert se despertó con la grata sorpresa de ver a Candy dormir junto a él, muy despacio se levanto no quería despertarla se dirigió al cuarto de baño se dio una ducha y se vistió. Fue a preparar algo para cenar cuando termino fue de nuevo a la habitación Candy aun dormía así que le fue a preparar el baño cuando salio se sentó en la cama y con un dulce beso la despertó

-Despierta mi amor, el baño esta listo-

Ella suavemente abrió los ojos al verlo ya vestido se sentó con sobresalto que no se cubrió con la sabana y le dijo:

-Me he quedado dormida, no te sentí levantarte- al terminar de decir eso reparo que estaba desnuda e inmediatamente se cubrió, el sonrió por lo espontánea e inocente que era amaba esa forma de ser de ella.

Él acariciando su rostro le dijo -Quería que descansaras un poco mas, además aproveche para preparar algo de cenar me imagino que estarás hambrienta como yo- dijo divertido mientras le guiñaba un ojo

-Si un poco- dijo sonriendo

-Toma mi amor una bata, te esperare en el salón- y le dio un dulce beso, Albert sabia que tenia que darle tiempo y espacio a Candy

-Gracias mi amor- dijo mirándolo con amor mientras salía de la habitación, ella agradeció el gesto de él y pensó Es como si pudiera leer mi mente. Gracias Albert eres tan comprensivo…

Se levanto y se dirigió al cuarto de baño…

Entretanto Albert sentado frente a la chimenea se había servido un poco de whisky, con una cara ensoñación recordaba lo vivido con Candy unas horas antes y lo afortunado que se sentia y una sonrisa se dibujo en sus labios, poco después salía Candy de la habitación y vio a Albert sentado así que despacio fue hasta a él abrazándolo por detrás y le dio un beso

-Estabas muy pensativo mi amor- él se giro para verla

-Solo agradecía a Dios por lo feliz que me haces- beso su mano y se levanto –Vamos Candy la cena esta lista-

Se dirigieron al comedor, Albert había colocado la mesa y a la luz de las velas empezaron a cenar

-Sabes Candy me parece que todo esto es un sueño-

-A mi también me lo parece-

-Poder decir que eres mi esposa-

-Si mi amor hemos pasado por tanto es como si la vida nos hubiera puesto a prueba desde que nos conocimos pero eso quedo atrás estamos aquí lo hemos logrado ¡Te amo tanto como nunca he amado a nadie!- decía Candy mientras de nuevo rememoraba su vida hasta ahora y como Albert siempre había sido su apoyo, su amigo y su amor mientras empezaba acariciar su rostro y lo miraba con ternura

Continuaron charlando amenamente, cuando terminaron lavaron juntos los platos como años atrás lo hacían en el apartamento de Chicago, después decidieron ir de nuevo a sentarse frente de la chimenea y revivir el hermoso día que habían pasado.

La lluvia había cesado era mas de la media noche, no habían sentido el tiempo pasar así que Albert le dijo:

-Mi amor me imagino que estarás cansada porque no vamos a dormir-le dijo mirándola tiernamente

Ella con una sonrisa le dijo -Pues… no estoy cansada ¿Y tú?- dijo mirándolo de manera sugerente

Él capto lo dicho por Candy y con una sonrisa de medio lado levanto una ceja y también cambiando de actitud le pregunto

-Entonces ¿Que sugieres…?-

Ella sonrió y se levanto -Ven vamos a la habitación y veras…-

Continuara…

Hola mis queridas y pacientes lectoras de esta historia se que las he tenido en vilo mucho tiempo y espero haber logrado satisfacer sus expectativas con este capitulo tan importante de la historia es un poco light la noche de bodas pero es que me gusta que las escenas no queden tan explicitas y se pierda la magia de ese momento prefiero que sea nuestra imaginación la que agregue algo mas. De verdad que lo siento en el retraso pero si les aseguro que terminare la historia antes de que acabe este año. Espero que esten bien todas y les mando un abrazo con mucho cariño :) y gracias por sus comentarios me agrada tanto leerlos siempre son mi motor.