CAPITULO FINAL
Finalmente se había asentado la primavera, un ambiente agradable y florido se extendía por las calles y parques de Chicago la gente salía y caminaba animada por el buen tiempo ya que habían vivido unos de los inviernos mas fríos y largos ahora la ciudad se impregnaba de colores por las flores y los brotes verdes de los árboles dejando a un segundo plano las fachadas grises y tristes de los edificios.
Esa sensación de bienestar y alegría que contagiaba a la ciudad no podía ser inmune la familia Andrew que estaba viviendo momentos de cambios y nuevas esperanzas después de largos periodos de ausencias, perdidas e incertidumbre por el legado de tan ilustre familia, ahora era un panorama prometedor lleno de ilusiones.
La señora Elroy llevaba unos meses frenéticos quería tener todo controlado y puesto a punto para el acontecimiento mas importante del año, la boda de su querido sobrino William.
Mientras escribía la lista de invitados su mirada se desvió hacia las llamas de la chimenea que se movían sin dirección y se perdió en sus pensamientos volviendo a recordar como muchos años atrás preparo junto a la madre de William la boda de su querida Rose sus ojos brillaron como reviviendo tan buenos momentos y una leve sonrisa salía de sus labios un suspiro sentido y profundo hizo que volviera a lo que estaba haciendo y tomo de nuevo la pluma para seguir haciendo la lista
Toc toc..
-Adelante-
-Señora Elroy ha venido un telegrama de William-
-¡Si!, ¿Y que dice George? ¿Han dicho cuando vienen?- dijo con entusiasmo dejando de nuevo la pluma sobre la hoja de papel
- Si señora Elroy, dice que vienen pasado mañana en el tren de la tarde-
-¡Pasado Mañana!¡Pero no pudo decirlo con más tiempo!- dijo en un tono un poco indignado aunque su alegría por volverlos a ver lo apaciguaba ya que esperaba que le trajeran buenas noticias de que viniera en camino un futuro heredero
-Bueno… señora Elroy ya sabe como es William impredecible como siempre-
-No me dará tiempo para prepararles una bienvenida como es debido, aunque si mando esta tarde sin falta unas invitaciones a los socios y familiares mas cercanos creo que podré organizarla en ese caso tengo que apresurarme hacer las invitaciones- y se levanto de un salto
-Señora Elroy… si me permite decirle estoy seguro que William lo ha hecho así para evitar eso precisamente. Lo conozco y le recuerdo lo que hemos hablado, a William no le gustan tantos aspavientos y atención-
Ella que iba a salir del estudio se detuvo junto a la puerta meditando lo dicho por George, se volteo y le dijo:
-Si tienes razón, es difícil entenderlo pero gracias a ti puedo decir que empiezo a conocerlo y entenderlo un poco mejor-
El asintió aliviado y solo le dijo –Creo que solo hay que avisarle a la Señorita Annie Britter de su llegada –
-Si George – y volvió a sentarse a seguir lo que estaba haciendo
Entretanto Albert y Candy preparaban su regreso habían pasado casi dos semanas desde que llegaron a América, pero los días se les fueron volando, era normal ya que habían pasado unos días inolvidables no sabían si fue el ambiente cálido y suave de la playa lo que hizo desterrar cualquier vestigio de preocupación en sus mentes, estaban felices y mas enamorados que nunca ya que sentían que juntos podían superar cualquier desavenencia o dificultad que la vida le podía dar.
-Todo listo mi amor, es la ultima- le dijo Albert guardando las maletas en el coche
-Muy bien Albert- dijo Candy subiendo al coche y mirando la hermosa villa en la que había pasado unos hermosos momentos que ella guardaría en su corazón para siempre
Albert subió al coche y acariciando la mejilla de Candy le dijo –Te prometo Candy otra escapada como esta- dijo guiñándole el ojo y ofreciéndole unas de sus cálidas sonrisas
Poco después llegaron a la estación y subieron al tren comenzando así su viaje de regreso, lentamente empezó a moverse el tren mientras el humo salía con fuerza de su chimenea, Candy iba viendo como se iban alejando poco a poco de la estación hasta perderla de vista, pero sus ojos animosos miraban la playa que estaba con un suave vaivén mientras a lo lejos las gaviotas revoloteaban sobre los barcos.
Albert iba leyendo un contrato que le había enviado George porque urgía su aprobación, pero a pesar de eso no pudo evitar mirar a Candy que tenia un rostro tranquilo y feliz así que dejo el contrato sobre sus piernas y tomo la mano de ella para decirle con una voz dulce y varonil:
-Me gusta verte así Candy, feliz y relajada-
-Tú eres el responsable, estos días que hemos vivido en Florida han sido inolvidables-
-Para mi también han quedado grabados en mi mente como unos de los momentos mas hermosos que he vivido– él la abrazo y apoyo su cabeza junto a la de ella mientras ambos miraban el paisaje como despidiéndose del lugar
Un hubo un pequeño silencio
Luego Candy dijo -A pesar de estos lindos días estoy deseando ir a Chicago y ver de nuevo a todos. Solo espero que la Tia abuela no este molestado por avisar con poco tiempo-
-No lo creo, a esta hora George ya le habrá informado a la tía de nuestra llegada, me imagino a la tía de un lado a otro preparando todo para nuestra llegada- dijo con una sonrisa
-Si, espero que no se lleve una tremenda desilusión al no llevar ninguna nueva noticia…-
-Candy no debes pensar en eso– dijo Albert que cambio su gesto a uno mas serio
Candy lo miro tranquila y sonrió para luego decirle:
-No Albert no te preocupes por mi, ahora ya tengo otra actitud y se que juntos podemos afrontarla además tengo la confianza que Dios dirá cuando será el momento. Solo espero que lo entienda- Dijo con rostro relajado
Al escucharla y mirarla así animada le dijo -¡Si Candy así es! todo saldrá bien- y le dio un dulce beso en sus labios después ella se apoyo en él y cerro los ojos
Al día siguiente muy temprano en la mansión había mucho movimiento, Archie no había ido a las oficinas para acompañar a la tía que estaba nerviosa porque quería todo a punto preparando la habitación de Albert y Candy y los preparativos para la bienvenida.
Entre tanto en otra mansión estaba Annie eligiendo que vestido llevaría para recibir a Candy y Albert esa tarde
Toc toc -Señorita Britter tiene una visita-
-Si dígale que enseguida bajo- mientras cerrada su armario y pensaba que quien podría ser
No tardo mucho en bajar porque estaba con la curiosidad de saber quien era esa visita inesperada
Cuándo entro al salón cual fue su sorpresa al ver a su querida amiga Patty sentada junto a la ventana
-¡Patty! Que alegría verte no te esperaba- dijo y se acerco a ella para darle un sincero y sentido abrazo
-Hola Annie quería darte una sorpresa, por eso no te dije nada de mi venida en mi última carta-
-Entonces ¿Ya te vienes a vivir aquí a Chicago?-
-Si bueno pasare unos días aquí en Chicago y luego me iré al Hogar de Pony. Ahora que soy profesora titulada podré enseñarles a los niños del hogar de Pony, se que la señorita Pony y la Hermana Maria tienen mucho trabajo con ellos por eso me esforcé mucho para terminar lo antes posible -
-Oh si Patty, La señorita Pony se pondrá muy contenta de que vayas a ayudarlas ellas se van haciendo mayores y no tienen la misma energía para cuidar de los chicos-
-Si lose además les di mi palabra de ir ayudarlas-
-Eres muy buena Patty eres una gran persona-
-Me gustaría ir a visitar a Candy me imagino que ya han regresado de Londres quiero verlos y felicitarlos por su casamiento, estoy tan feliz por ellos se lo merecen ¿Me quieres acompañar Annie esta tarde?- dijo expectante
-Pues si Patty pero resulta que ellos no vienen hasta hoy a Chicago y precisamente me estaba preparando para ir a darles la bienvenida-
-¡Que! no me lo puedo creer, entonces he venido justo a tiempo- siguieron charlando un poco mas y luego subieron a las habitaciones para cambiarse y luego ir a la mansión de los Andrew
Estaba atardeciendo cuando vieron como el Rolls Royce de la familia entraba en la propiedad todos estaban esperándolos en las escaleras expectantes y felices por su llegada y darles la bienvenida
El coche aparco al pie de las escaleras, el chofer se apresuró abrir la puerta de atrás y vieron como Albert salio y extendió su mano para ayudar a Candy a bajar del coche, todos pudieron observar los radiantes y felices que se miraban
-Bienvenidos a Chicago y Felicidades por el casamiento- dijo feliz Archie que bajo las escaleras para darles a ambos un cálido abrazo después de no verlos por largo tiempo
Ellos felices se acercaron para saludarlo efusivamente también
-Oh que buen color tienen parece que han tomado el sol en el barco- dijo Annie ingenua
Candy y Albert se miraron cómplices y sonrieron
La señora Elroy esperaba arriba en las escaleras y con su mirada examino a cada uno de ellos, a Albert lo miraba mas apuesto vestía de manera informal pero ya estaba acostumbrada pero a pesar de eso le gustaba su semblante feliz y relajado, luego vio a Candy que vestía un elegante vestido y se miraba hermosa, era evidente el amor que existía entre ellos y una risa de aprobación se vio en su rostro
-Tia abuela la veo muy bien la extrañamos mucho- Dijo Albert mientras subía junto a Candy y al ponerse frente a ella la abrazo con fuerza, la señora Elroy cerro los ojos lo quería tanto y le alegraba verlo de nuevo al deshacer el abrazo miro a Candy
-Bienvenida Candice ¿Que tal el viaje? Me imagino que vendrán un poco cansados-
-Si estamos un poco cansados pero felices de volverlos a ver- mientras se acercaba para darle un abrazo no muy efusivo ya que sabía como era ella
Luego Candy saludo a George para luego dirigirse hacia sus queridas amigas Annie y Patty -Que alegría verlas de nuevo, Patty no esperaba verte hoy que agradable sorpresa- y empezaron a charlar animosamente.
La señora Elroy la miro no con recelo sino viendo la juventud y espontaneidad que irradiaba siempre.
Albert se dirigió a George que este a pesar de la alegría que tenia de verlos de regreso no perdía su estilo y tomando siempre una actitud discreta le estrecho la mano para darle la bienvenida a Albert, pero Albert lo abrazo con fuerza también ya que mas que su mentor lo consideraba como su padre y amigo
-Me alegro verte tan bien como siempre George te eché de menos-
-Si William yo también- mientras el también correspondía a su abrazo
-Bueno porque no pasamos a la sala de té – Dijo la señora Elroy que entro primero
Todos la siguieron y se sentaron, los sirvientes ya tenían dispuesta la mesa con el té y platos llenos de diferentes dulces para acompañar la tertulia
-Bueno como fue la boda de Escocia- dijo la señora Elroy mirando a Albert y a Candy
A Candy se le ilumino el rostro y dijo sin pensar:
-Ha sido el momento mas feliz de mi vida fue encantadora y especial como un sueño-
Albert tomo de la mano a Candy –Si Tia fue muy hermosa aunque sentimos la ausencia de todos ustedes por lo que ahora estamos con ilusión de celebrarla aquí-
-Si ya casi esta todo dispuesto, he empezado a enviar las invitaciones de la boda-
-Gracias Tia por organizarla ya que no hubiéramos podido hacerlo sin su ayuda-
-Oh hijo gracias, la verdad que he estado muy ocupada organizando la tuya y la de Archie-
-Parece que nos hubiéramos puesto de acuerdo al casarnos- dijo Archie mientras le guiñaba el ojo a Albert
-Bueno menos mal que no son al mismo tiempo, dentro de dos meses será la tuya William y la de Archie a finales de Otoño
Estuvieron charlando todos poniendo al día a Candy y a Albert de los acontecimientos de Chicago, pero había cierta expectación por algo que tuvieran que comunicar Albert o Candy , la Señora Elroy en especial esperaba que anunciaran una buena nueva pero no llego por lo que un poco desilusionada se levanto y dijo que iría a descansar antes de la cena.
Albert se levanto también -Nosotros también creo que subiremos a descansar y cambiarnos para la cena- dijo Albert mientras le ofrecía su mano a Candy
-Bueno en ese caso nosotros iremos a dar un paseo por los jardines ¿Les parece bellas damas?- dijo Archie tan galante como siempre
Annie y Patty asintieron y se levantaron
Ya en la habitación Albert le pregunto a Candy que se había sentado en la cama
-¿Como estás mi amor? Te vi un poco tensa mientras tomábamos el te- dijo Albert que se sentó junto a ella
-Si bueno… no se porque me dio la impresión que todos y sobre todo la Tia abuela esperaba que anunciáramos algo-
-Si a mi también me lo pareció Candy, era lo que esperábamos recuerdas lo que hablamos, no te preocupes por eso- dijo Albert con una sonrisa y abrazando a Candy
Dos horas mas tarde bajaron para la cena con obsequios que habían traído para todos.
Después de la cena Candy se sentía cansada del viaje y subió pronto a la habitación, Albert la acompaño y ella pronto se durmió así que Albert aprovecho para bajar a la biblioteca
Toc toc
-¿Interrumpo algo?- dijo viendo como su Tía y George estaban sentados junto a la chimenea
-No William pasa- dijo de manera dulce la señora Elroy -Pensé que ya dormías, ¿Y Candice?-
-Ella si esta dormida ya y bueno yo pronto lo haré, pero quería antes tratar un asunto-
-Bueno en ese caso los dejo solos de seguro querrán hablar de algún contrato o negocio- dijo la señora Elroy levantándose
-No Tia quédese un momento por favor, en realidad quería hablar con ambos sobre algo- Y se sentó frente a ellos
Y sin preámbulos ni rodeos Albert les dijo:
-Se que esperaban que anunciáramos algo importante pero no es así por lo menos de momento- dijo con un poco de dejo de tristeza
-Ya que tocas el tema si William lo esperábamos, ¿Hay algún problema? ¿Lo han consultado con algún medico en Londres?- dijo un poco preocupada la señora Elroy
-Si Tia y todo esta bien el medico dijo que pasa mas de lo que se cree. Y bueno espero que lo entiendan y sean comprensivos sobretodo con Candy ya que ella esta muy afectada por esto-
-Lo entiendo William no te preocupes- dijo George queriendo ocultar su frustración porque de nuevo la vida los hacia pasar por algo difícil
La señora Elroy se levanto y se puso junto a Albert y colocando su mano sobre el hombro de Albert como para darle ánimo le dijo con voz suave y hasta tierna:
-Bueno William no te preocupes el medico tiene razón, a tu querida hermana Rose le paso algo similar pasaron unos meses hasta quedo en cinta de Anthony-
El tomo la mano de ella fuertemente transmitiéndole su agradecimiento por entenderlo y apoyarlo por la situación que estaba pasando.
El se levanto y les dijo –Gracias a los dos por entenderlo, creo que ahora si iré a dormir- dijo con un semblante mas sereno con el que entro.
-Que duermas bien William- Dijo la señora Elroy que lo siguió con la mirada hasta que salio del estudio
Albert subió las escaleras y suspiro aliviado le sorprendido gratamente la comprensión de la Tia, entro en la habitación sin hacer mucho ruido para no despertar a Candy se empezó a desvestir y mientras lo hacia miro a Candy que dormía placidamente, al sentarse en la cama Candy entre abrió los ojos y al ver a Albert sentado le dijo -Albert mi amor ¿Te pasa algo? -
El se acomodo junto a ella y le dijo -No mi amor duerme- y le dio un beso en los labios ella sonrió y cerro los ojos, acercándose mas a él
Al día siguiente Albert se incorporo al trabajo debía ponerse al día debido a su larga ausencia por lo que los siguientes días tenia que pasar mucho tiempo en las oficinas, y las reuniones eran largas que hacia que muchas veces no llegara a comer como el hubiera querido, mientras tanto a Candy los preparativos de la boda la tenían ocupada la señora Elroy se encargaba de explicarle el protocolo y como había organizado todo, y contra todo pronostico ella se sentía tranquila ya que no tenía esa sensación de ser recriminada o cuestionada por su actuar al contrario sentía a la señora Elroy mas condescendiente y comprensiva.
Pero lo que Candy ignoraba es que una vez más Albert había intervenido haciendo que eso fuera posible y el ambiente en la mansión era tranquilo a pesar de lo próximo que estaba la boda.
A medida que la fecha se acercaba no se hablaba de otra cosa ya que seria el acontecimiento mas destacado entre la alta sociedad de Chicago.
Las cenas y fiestas a las que eran invitados Albert y Candy eran muchos por lo que esos días eran frenéticos, aunque ya no era un secreto que ellos estuvieran casados pero siempre había un aura de curiosidad ya que a muchos les desconcertaba que la ceremonia no se haría en una iglesia convencional sino al aire libre en lo alto de una colina pero luego pensaban que siendo del excéntrico y misterioso William Andrew ya no parecía tan descabellado.
En una cena que fueron invitados por unos de sus socios unas de las invitadas junto con su marido charlaban con Albert y Candy y sin tacto ninguno le dijo –Querida no se que esperas para asegurar tu futuro-
-¿Cómo dice?- dijo Candy desconcertada por lo dicho
- Que me sorprende que aun no esperas un heredero de William, no seas tonta para eso te has casado con el ¿no?- Dijo con ironía
Candy se sorprendió y mas que sentirse mal le molesto mucho su comentario y su rostro se endureció
Albert también lo escucho a pesar de estar hablando con el marido esta y se molesto sobremanera –Esta muy equivocada Señora Cranford si cree que el matrimonio solo tiene el propósito de procrear hijos, si se unen dos personas en matrimonio es por amor por lo menos este es nuestro caso no se si es el suyo… Si nos disculpan- dijo Albert haciendo una venia y tomando a Candy de la mano dejándola a ella con la boca abierta y a su marido aborchonado por la situación
-Albert mi amor gracias pero …-
-Pero nada Candy quiero que de una vez se enteren estas personas que nuestro amor es verdadero y que nada va empañar nuestra felicidad- decía aun con el rostro serio
Candy lo miro con admiración y acaricio su mentón –Gracias mi amor por protegerme siempre- y se acerco para abrazarlo
En ese momento empezaron a tocar los músicos una canción que les era familiar, Candy lo vio y le dijo –Olvidemos lo anterior y vamos a bailar mi dulce príncipe- Albert sonrió y con agrado acepto la propuesta de Candy…
Faltaba ya solo un mes para la boda y la señora Elroy se tuvo que ausentar e irse a Lakewood para ultimar los detalles de la recepción que se haría allí en la mansión
Por lo que Annie sustituyo a la señora Elroy y ella seria la que ayudaría a Candy y la acompañaría para las prueba del vestido de novia.
Así que a dos semanas de la boda Candy tenía que ir a su última prueba del vestido, Annie la iba acompañar pero antes la había invitado a almorzar a la ciudad
-Candy casi no has comido-
-Si Annie los nervios últimamente me quitan el apetito-
-Te entiendo a mi me pasa igual cuando pienso en mi boda y eso que faltan aun unos meses, y tu que la tienes a la vuelta de la esquina, pero aun así Candy tienes que hacer un esfuerzo porque sino tendrán que ajustarte el vestido –
-Si tienes razón – pero aun así solo removía la cuchara removiendo un poco el trozo de tarta
-Dime Candy ¿Como llevas toda esta expectación y atención que se ha creado en torno a ustedes últimamente por la boda?
-Bueno mejor de lo que pensaba, Albert siempre trata de evitarme situaciones incomodas cuando vamos a las reuniones- recordando el incidente en aquella cena con la Señora Cranford
-Candy eres una mujer afortunada-
-Si la verdad que si Annie, Albert desde siempre me ha protegido y cuidado como nunca nadie lo ha hecho-
-Me alegro tanto por los dos que sean felices por fin-
Luego Annie tomo su bolso y saco un sobre -Toma Candy es una carta de Patty la recibí esta mañana-
-¿De Patty? ¿Y como esta? ¿Puedo leerla?-
-Si Candy- Así que la leyó y una sonrisa se dibujo en su rostro -Me alegro tanto que le vaya bien en el hogar de Pony-
-Si pero hubiera querido que se quedara un poco mas de tiempo aquí con nosotras no se porque tanta prisa, la señorita Pony seguro lo hubiera entendido si se retrasaba unos días-
-Si eso seguro pero me imagino que Patty tenía otra razón para irse pronto al hogar de Pony- Candy sonrió mirando a Annie mientras daba un sorbo al té
-¿Porque esa sonrisa?- dijo Annie intrigada
Dejando la taza Candy le dijo -Bueno nunca te lo he contado pero cuando Patty se quedo conmigo en el Hogar de Pony un día le dije que me acompañara a traer la leche a la granja de Tom, los presente y bueno ambos congeniaron muy bien desde esa vez Tom nos iba a dejar la leche y lo veíamos mas a menudo en el Hogar-
-¡Que me dices Candy! ¿Tom? Nunca me lo hubiera imaginado- dijo sorprendida
-Pero ella nunca me ha contado nada en sus cartas ni si quiera lo ha mencionado en todo este tiempo-
-Bueno ya sabes como es Patty de tímida y reservada, además debe tomarse su tiempo por lo Stear-
- Si pero espero que no te equivoques porque me alegraría que Patty volviera a encontrar el amor y ser feliz y con Tom seria ideal es un buen chico-
-Si ya pronto los veremos y a ver como están-
-Bueno Candy nos vamos, ya casi es la hora para ir a la modista-
-Si vamos- y se levantaron mientras el chofer les abría la puerta del coche
Al llegar la dueña de la elegante tienda de vestidos las esperaba con té y dulces
-Bienvenida Señora Andrew y Señorita Britter tengo casi listo su hermoso vestido salvo algún detalle que pueda surgir hoy-
-Espero que no- dijo Candy
-Dana por favor trae el paquete que tengo en mi oficina- dijo con ademán de apresurar a la empleada
-Señora Andrew nos han venido unos corsés que son una maravilla-
Al llegar a la sala de prueba vio como en el maniquí estaba su hermoso vestido de novia era de color Champán ya que ellos ya estaban casados, era un vestido corte princesa, Candy suspiro al verlo
Era hermoso ajustado hasta la cintura adornado con pequeñas incrustaciones, la falda se ampliaba pareciendo una Princesa aunque la verdad así se sentía ya que era con su Príncipe de la Colina con quien se casaría por segunda vez
-Venga por aquí Señora Andrew le ayudo a colocarle este hermoso corsé- dijo la dueña de la boutique sacando de su ensoñación a Candy
Así que Candy se acerco al vestidor -¡Auch! no cree que esta demasiado ajustado- dijo Candy como queriendo tomar aire ya que le costaba respirar por tan ajustado que le estaba dejando el corse
-Oh no así realzará mas su bella figura- que con energía seguía ajustando el corsé, Candy empezó a sentirse que se mareaba y de repente todo empezó a ponerse oscuro y lo ultimo que vio fue ver a Annie correr hacia a ella…
Candy iba abriendo lentamente los ojos y vio como unos ojos azules que le eran familiares la miraban con preocupación y alivio por haber despertado -Mi amor por fin has despertado, estaba preocupado por ti- y se acerco a ella para abrazarla, para luego llamar al doctor Martin
-¿Doctor Martin?- dijo Candy aun un poco confusa
-Hola Candy que susto nos has dado a todos en especial a Albert-
-No te incorpores deja que el doctor Martin te examine- dijo Albert con una voz mas dulce pero aun preocupada
-Me siento bien, es que comí poco y me falto el aire eso es todo-
-Lo siento Candy pero Albert insiste en que te examine, así que se buena paciente- dijo sonriendo el Doctor Martin
-Nos puedes dejar solos un momento Albert-
-Si avisare a Annie que ya has despertado estaba muy preocupada- y salio del consultorio
-Vamos a ver Candy te sacare un poco de sangre, así que ¿Estas comiendo poco has dicho?-
-Si hace quizás un par de semanas que he empezado a perder el apetito y claro hace que me sienta cansada, pero creo que son los nervios de la boda-
-Mmmm- dijo el doctor Martin escuchando atentamente lo que decía Candy
-Te has mareado o sentido nauseas antes de hoy-
-Si bueno un par de veces-
- Candy ¿Cuando fue tú ultimo periodo menstrual?-
Y Candy como sabiendo adonde quería llegar el doctor Martin se sentó y miro un calendario que estaba sobre la pared y sin decirle nada sus ojos se empezaron a llenar de lagrimas
Al ver eso se sonrió y le dijo –Con esa reacción me hace pensar que no me he equivocado en mis sospechas-
-Tendría que haberme venido hace casi dos semanas con lo de la boda no estaba tan pendiente, entonces ¿Doctor Martin cree que yo este…?-
-Es muy probable Candy, tendré que hacerte unos exámenes, pero por lo que me has dicho y si mi instinto no me falla es lo mas seguro-
Candy no pudo detener más sus lágrimas por la felicidad que le embargaba en ese momento
El Doctor se acerco a ella para darle un pañuelo y le dijo –Llamare a Albert y Annie-
Se seco las lágrimas y saco las mejor de sus sonrisas
Albert entro primero, vio sentada y con buen semblante a Candy y eso le tranquilizo –¿Como te sientes ahora mi amor?, el Doctor Martin no nos ha querido decir nada dice que nos lo tienes que decir tu ¿Porque tanto misterio?- Dijo sentándose junto a ella
Ella lo miro iba decir algo pero se le entrecorto la voz y unas lagrimas empezaron a salir de nuevo de sus ojos
Albert se alarmo pensando que eran malas noticias -Mi amor ¿Que te pasa? ¿Es algo grave?-
Ella lo tranquilizo cuando sonrió y negando con la cabeza, tomo la mano de Albert para colocársela en su vientre y le dijo –Lloro de felicidad Albert tu lo dijiste había que confiar en Dios-
Albert la miro directamente a los ojos y le dijo -Candy me quieres decir que estas…
-Si es casi seguro que lo este- Y ambos se fundieron en un sentido abrazo y fue la primera vez que vio Candy a Albert llorar de alegría, mientras Annie que estaba junto al doctor Martin tampoco pudo evitar llorar de alegría al ver tan tierna escena.
Luego Albert se giro hacia el doctor Martin –¿Esta seguro Doctor Martin?–
-Si Albert estoy casi seguro que Candy esta embarazada en unos días estaremos completamente seguros y es mejor que se tome las cosas con calma y repose ya que los primeros meses son los mas de cuidado por lo que debe alimentarse bien y sobre todo el descanso le vendrá muy bien-
-Si tiene razón Doctor Martin lo haremos al pie de la letra-
-Pero la boda será dentro de unas semanas y tienen muchos eventos a los que asistir- dijo Annie pensando en lo agitado y cansado seria para Candy llevar ese ritmo
Albert suspiro y se quedo un poco pensativo y dijo -Tengo una idea para librar a Candy de todos los compromisos que tenemos, Candy es mejor que te vayas a Lakewood allí nadie te molestara-
-¿Como dices?- dijo Candy asimilando la idea de Albert
-Si es buena idea Albert yo me iré con ella y la ayudare en todo, ya que la señora Elroy estará ocupada con los preparativos de la boda- dijo Annie
-Gracias Annie- dijo aliviado Albert
-Si es lo mejor aunque no me gusta la idea de alejarme de ti- dijo Candy
–A mi tampoco me gustara estar lejos de ti pero solo será por poco tiempo además me escapare algún día para estar contigo y ….- Albert puso su mano nuevamente en el vientre de Candy y continuo diciendo -Nuestro pequeño bebe- termino diciendo con ternura
-Muy bien pensado Albert, así Candy tu podrás estar tranquila- Dijo el Doctor Martin
-Yo me encargare de cumplir con los compromisos que teníamos programados-
Esa misma noche en la cena comunicaron la noticia a Archie y a George que se alegraron sobremanera, mas tarde una vez que Candy se había dormido Albert bajo al estudio estaba George leyendo un libro mientras tomaba un vaso de whisky
-Me alegro que estés aquí- mientras se servia un vaso de whisky también para luego sentarse frente a el
George lo vio y sonrió brindo por tu futuro hijo y porque serás un buen padre-
-Gracias George y por que tu seas un buen mentor y amigo para él como lo has sido para mi- entrechocaron sus vasos y brindaron
Unos días después la señora Elroy esperaba con impaciencia la llegada de Candy estaba rebosante de alegría se lamentaba de no haber podido estar allí pero ahora se encargaría de cuidar lo mejor posible a Candy y al primogénito de Albert tanto que ya había contratado a una enfermera para que cuidara de ella al igual que hizo con Rose
Entre tanto Albert se encargaba de todo en Chicago y de asistir a los eventos y fiestas, pero notaban que había algo diferente en el un brillo especial y una alegría que no podía ocultar y todos atribuían a lo cercano de su boda sin imaginar la verdadera razón ya que lo mantendrían en secreto hasta después de la boda.
Mientras tanto Candy se sentía un poco cansada pero empezaba a recuperar el apetito y se podía decir que llevaba muy bien el principio del embarazo, Candy daba paseos no muy largos por los jardines de Lakewood que le llenaban de alegría mezclado con melancolía, una tarde mientras daba un paseo con la enfermera una doncella les aviso que tenia una visita
Al llegar al salón vio a la Señorita Pony, Patty y Tom
-¡Oh señorita Pony! ¡Que alegría verlos! - y se acerco a la señorita Pony que hacia mucho que no la veía
-Hemos venido cuando he recibido tu carta con tan hermosa noticia, Tom se ofreció a traernos-
-Muchas gracias Tom por traerlas siempre tan noble y dispuesto, ¿Patty como estas?-
-Yo bien pero dinos ¿Como estas tu Candy? ¿Llevas bien el embarazo?-
-Si muy bien- mientras se sentaban, pero Tom se quedo parado y dijo:
-Bueno yo mejor espero afuera seguro que querrán hablar cosas de mujeres y bebes - dijo Tom mientras jugaba con su sombrero
-Yo te acompañare- dijo Patty y se levanto
-Bueno pero solo un momento luego tomaremos el te con Annie -Esta bien Candy daremos un paseo por los jardines- Candy solo asintió y sonrió al verlos salir juntos
Mientras salían vieron como los sirvientes colocaban el salón principal y decoraban los jardines para la boda
-Vaya cuanta elegancia- dijo Tom abrumado por tanta parafernalia
Patty le dijo -Ya veras como quedara al final, se vera hermoso no han reparado en gastos es uno de los acontecimientos mas importante de Chicago-
Tom resoplo mientras caminaban por los rosales -No se creo que no vendré a la fiesta no encajo entre estas personas tan estiradas-
-¡Cómo! ¿No vendrás a la recepción?- dijo Patty un poco desilusionada
-Creo que a nadie le importe si yo no vengo a la fiesta-
-No estoy de acuerdo contigo- Dijo Patty y bajo la mirada
-¿Porque dices eso Patty?-
-Porque yo esperaba que…- y se detuvo luego levanto la mirada y como tomando fuerzas le dijo –Porque esperaba que tu fueras mi acompañante- dijo roja como un tomate
Tom se puso frente a ella y su mirada se ilumino y con una voz grave pero suave le dijo -Siendo así estaré encantado de asistir, me sentiré el hombre mas afortunado si soy tu acompañante- dijo tomándole de la mano para besarla de manera dulce
Patty sintió como su cuerpo se paralizaba al sentir sus labios en su mano, hacia mucho que no tenia esa sensación y su corazón empezó a latir muy rápido no pudiendo ocultar lo bien que se sentía junto a Tom
Después de ese momento siguieron caminando pero un poco mas cerca uno del otro, Annie desde una ventana de una habitación superior pudo ver la escena que sonriendo corrió la cortina para dejarles intimidad
Mas tarde todos tomaron el té…
Los días iban pasando solo faltaba unos días para la boda Albert se traslado a Lakewood pero ya para quedarse y estar junto a Candy que esos días no se sentía muy bien pero el medico de la familia le dijo a Albert que no era de preocuparse que eran normales esos malestares
La noche antes de la boda durante la cena la tía abuela pidió la palabra
-Mañana es un día muy especial para todos y quería brindar por la felicidad de William y Candice pero sobretodo por esa hermosa nueva vida que viene en camino-dijo viendo a Albert y a Candy que se tomaban de la mano
Luego brindaron, después Albert se levanto y tomo la palabra
-Yo quería decirles que Candy y yo nos sentimos muy felices y agradecidos por estos bellos momentos que estamos viviendo y poder compartirlos con todos ustedes que siempre nos han apoyado- viendo a George -Y querido- viendo a la señora Elroy
-Han sido leales en las buenas y en las malas- viendo a Archie y Annie -Nunca había tenido la oportunidad de hacerlo y este es el momento- y brindaron de nuevo, Candy lo miraba emocionada por tan bellas palabras demostraba el noble y hermoso corazón que tenia Albert todos los demás también lo pensaron y agradecieron las palabras de Albert
Finalmente había llegado el gran día, Albert se despertó pronto aun no habia amanecido, Candy dormía profundamente últimamente con el embarazo Candy se habia vuelto aun mas dormilona, así que sin hacer mucho ruido se levanto se vistió y bajo.
Salio de la mansión y se dirigió a las caballerizas ensillo su caballo y salio a cabalgar los primeros rayos de sol empezaban aparecer, la bruma del bosque aun se mantenía. Albert sentía el viento en su rostro, se sentía feliz recordaba como había vivido y como había llegado a ser la persona que era y mirando al cielo y con una sonrisa agradeció por lo bendecido que se sentía. Luego siguió cabalgando, llego a tiempo para el desayuno subió y aun Candy dormía profundamente el se ducho y se cambio.
Y despacio se sentó junto a la cama, empezó a acariciar los rizos siempre rebeldes de Candy
-Candy mi amor despierta ha llegado el gran día-
Ella muy despacio empezó a abrir los ojos -Buenos dias mi amor- dijo sentándose
-No es muy tarde ¿No?-
-Jajaja no Candy tranquila-
Ella sin previo aviso lo abrazo con su habitual espontaneidad -Albert me siento tan feliz- dijo para luego deshacer el abrazo -Si mi amor eso mismo pensaba cuando fui a cabalgar-
-¿A cabalgar? ¿Tan temprano te has levantado?-
-Si me ha relajado aunque no lo creas estaba un poco nervioso por la boda y eso que ya tenemos experiencia- dijo guiñándole el ojo y sonriendo
-Jajaja si yo me siento igual pero ahora es mejor- dijo bajando su mirada hacia su vientre y colocando su mano delicadamente
-Si mi amor…-
¡Ding! ¡Ding! Sonaban las campanas del hogar de Pony anunciando el comienzo de una sencilla y sentida ceremonia bajo la sombra de un majestuoso árbol se había adornado con bellos arreglos de Dulces Candy, el aroma inundaba el ambiente un camino de pétalos culminaban en un arco adornando por rosas que recordaba al portal de rosas bajo el estaba Albert que nuevamente se habia vestido con su tradicional traje escocés se veía tan apuesto y gallardo junto a él esta la señora Elroy emocionada de poder ver a Albert tan feliz
Unos minutos después todas las miradas fueron hacia Candy que se que acercaba al altar junto de la mano de Archie.
A medida que se iba acercando sus miradas se encontraron y Albert le hizo recordar como esa bella mirada lo cautivo alli mismo unos años atrás, al llegar ella junto a él la tomo de la mano y la beso.
Y así comenzó la bella ceremonia, en el momento de renovar sus votos la señorita Pony, la hermana Maria no podían contener sus lagrimas y también de manera mas discreta la señora Elroy.
A todos les conmovió la ceremonia hasta los mas escépticos de los invitados no pudieron negar que entre Albert y Candy era amor verdadero.
Al finalizar la ceremonia llego el momento de plasmar tan importante momento el fotógrafo acomodaba a Candy y Albert en el centro del arco de rosas junto con la familia y demás invitados
El ayudante del fotógrafo no daba abasto para preparar una y otra vez la cámara
Fotografías que reflejaban la alegría que vivían junto a la familia y amigos.
Casi habia terminado la sesión de fotos pero la ultima foto estaban bajo el Árbol solo Candy y Albert se miraron conectando no solo su mirada sino su amor y sin decir nada al mismo tiempo ambos colocaron sus manos sobre el vientre de Candy y ese fue el instante en que se escucho el clic de la cámara plasmando ese momento…
El buen tiempo imperaba en la mansión de Lakewood se acercaba el verano, el ventanal de la biblioteca estaba abierta de par en par Albert estaba sentado y mirando hacia la ventana sonrio para luego tomar su pluma y empezó a escribir:
Es evidente que el tiempo no se detiene, pero puedo asegurar que es una alegría poder ver cada día la evolución de mi vida...
La vida no es fácil pero creo que nadie puede disfrutar de la felicidad sin antes saber que es la tristeza, la vida esta llena muchos momentos buenos y malos...
Pienso que la vida es un lienzo, cuando nacemos esta inmaculado sin ninguna mancha pero a medida que empezamos a vivir empiezan hacerse los bocetos de lo que podríamos llegar a ser que pueden ser buenos o malos, luego se van llenando de diferentes colores unos mas claros y otros mas oscuros que se van mezclando para buscar el tono perfecto y llegar finalmente a crear una obra maestra…
Creo que hoy me he puesto un poco filosófico, pero no melancólico porque puedo asegurar que me siento el hombre mas feliz en la faz de la tierra quizás es un poco atrevido de mi parte decirlo pero en realidad es así como me siento, si es así porque encontré el amor de mi vida, muchas veces me pregunte como el destino puede ser tan caprichoso y retorcido porque nunca imagine que solo una dulce mirada de una bella dama me cautivara y marcara mi vida para siempre...
El amor es un sentimiento muy extraño pero a la vez embriagador que te convierte en su esclavo pero del cual quiero seguir cautivo…
Suspiro y luego se levanto de su escritorio para ir a la ventana, erguido y con las manos hacia atrás no pudo evitar sonreír al ver a una bella niña de cabellos rubios y rizados correr detrás de una pelota mientras Candy y George la observaban sonriendo.
Al lado de la ventana había una mesa que sobre ella se encontraban varias fotografías, Albert las empezó a ver detenidamente hasta que llego a una, la tomo y mirándola con dulzura pensó:
Es verdad el tiempo no se detiene es increíble ver a Rose ahora correr detrás de la pelota me parece que fue ayer recordar el día en que nació, y como pronto Anthony y Marie pronto regresaran de Londres a pasar el verano aquí con nosotros.
Y coloco la fotografía de nuevo a la mesa en la que se veía a Albert y Candy sosteniendo a su pequeña hija junto a sus demás hermanos. Luego dirigió su mirada hacia otra fotografía en la que se veía a un apuesto joven y dijo: -William a punto de entrar a la universidad y empezar sus estudios de negocios, no sin antes tomarte un año sabático para poder viajar por Europa- Dijo sonriendo ya que se miraba reflejado en él hace unos años atrás.
Albert se sentia orgullo y agradecido con la vida porque les pudo dar a sus cuatro hijos una niñez feliz y rodeados del amor de una familia.
Despues se fue de nuevo a sentar tomo su pluma que metió dentro del tintero que escurrió con cuidado y empezó a escribir
Poco tiempo después alguien toco la puerta
Toc Toc
-Adelante- dijo Albert
-Hola mi amor- dijo Candy que a pesar de los años transcurridos mantenía su belleza y su figura intacta a pesar de haber concebido cuatro hijos.
-Hola Candy- dijo dejando la pluma a un lado de la hoja
-¿Que haces aquí mi amor? hace una buena tarde, es sábado y debes olvidarte del trabajo, deja esos documentos o contratos para el lunes. Pronto vendrán a tomar el té Any y Archie- dijo mientras se acercaba para sentase sobre sus piernas y darle un suave beso en los labios
-Si no lo he olvidado, pero esta tarde me dio por empezar a escribir mis memorias-
Candy puso cara de extrañada -¿Memorias? ¡Tu! ¿A tu edad? No crees que eres aun joven para empezar a escribir tus memorias-
-Jajaja gracias Candy por el cumplido pero con 50 años y con barba ya no me puedo considerar joven- dijo mientras la abrazaba por la cintura
Ella lo miro detenidamente y le dijo -Ahora que estas de nuevo con barba no te hace mayor al contrario te hace ver muy atractivo señor Andrew – dijo Candy con una sonrisa coqueta mientras acariciaba su barba no muy larga que le daba un aspecto muy varonil e interesante.
-Jajaja que cosas dices- Candy
-Es la verdad -
Un grito de la pequeña Rose hizo que se levantaran y fueran a ver porque el alboroto
-¡Abuelo George! ¡Una abeja me persigue!- iba corriendo y se puso detrás de George a refugiarse
Ambos sonrieron por la estampa -George a ayudado mucho a suplir un poco la ausencia de la Tía abuela- dijo con un dejo de tristeza Candy
-Si Candy, la extraño mucho pero me quedo el consuelo de que pudo ver crecer a nuestros hijos nunca la vi tan feliz-
-Si Albert, ella fue una gran abuela para ellos la querían tanto y la recuerdan mucho. Solo lamento que la pequeña Rose no tendrá esa oportunidad de conocerla como sus hermanos-
-Si Candy por eso quiero plasmar mis memorias para que nuestros hijos conozcan como es que llegamos hasta aquí los dos, decirles quienes han sido las personas que nos han ayudado hacer lo que somos entre ellas la tía abuela y me gustaría contarles a detalle como una hermosa dama me robo el corazón desde que la conocí-
Candy sonrió -En ese caso tienes que hacer énfasis que tu mi príncipe de la colina has sido el hombre mas maravilloso que siempre cuido de mi que fuiste y sigues siendo el mejor amigo, esposo y padre-
-Harás que me sonroje-
-Es la verdad mi amor, pero tengo que decirte que no estoy de acuerdo en una cosa-
-¿En que?-
-Que aun faltan muchos mas capítulos por vivir-
-Tienes razón - dijo el acercándose muy despacio hacia ella buscando besar sus dulces labios, se fundieron en un sentido beso. A los lejos escucharon a la pequeña Rose que los llamaba dejaron de besarse y Candy sonriendo dijo -Creo que la pequeña Rose nos necesita-
Asi que empezaron a caminar para salir de la biblioteca
La briza que entraba por la ventana hizo que las hojas del escritorio cayeran al suelo, en donde en unas de las hojas se podía leer:
La Historia de una Vida
Escrita por
Sir William Albert Andrew...
FIN
EPILOGO
Definitivamente había muchos capítulos aun mas por vivir tal como había dicho Candy, pero Albert quería plasmar como había comenzado todo, dejar un legado a sus hijos enseñarles como el encontró el amor verdadero con la esperanza que ellos también pudieran encontrarlo, como lucho en la vida por sus ideales y pudo ser libre a pesar de las ataduras de la sociedad. Albert fue un gran ejemplo para sus hijos ya que era un padre cariñoso que les enseño a soñar por sus ideales a ser nobles no solo con sus semejantes sino también con la naturaleza.
Su hijo William el primogénito era muy semejante a Albert ya que era alto, rubio y con ese porte tan elegante que distinguía a los Andrew salvo los ojos ya que eran de color verde como los de Candy en cuanto a la forma de ser era independiente pero no tan excéntrico como Albert. El continuo con el legado de la familia y con el tiempo se convertiría en la cabeza de los Andrew con la ayuda de Albert y su tío Archie. Se caso Joven con una bella dama que conoció en una de las empresas pero no tuvo ningún impedimento por no pertenecer a la alta sociedad, Albert y Candy lo apoyaron porque ellos habían pasado por eso.
Luego le seguía Anthony un adolescente apuesto y reservado tenia ese misterio que tenia Albert que llamaba la atención sin quererlo, estudiaba en el colegio San Pablo como era la tradición le gustaba leer libros relacionados a hechos históricos de los cuales quería ayudar a los demás de las injusticias por lo que se declinaba a las leyes, su hermana Marie un par de años menor que el estudiaba también en el colegio de una belleza envidiable, jovial y con gran sentido del humor era un poco atolondrada pero muy aplicada en los estudios le gustaba mucho los animales y pensaba estudiar veterinaria y por ultimo estaba Rose la benjamina de la casa fue una sorpresa para todos pero ahora ella de nuevo llenaba de alegría a la familia.
Albert nunca dejo su espíritu aventurero ya que cuando podían se escapaban con Candy y sus hijos para viajar se sentía agradecido con la vida que llevaba a pesar de las responsabilidades.
Candy siempre con su corazón noble y servicial abrió clínicas para los mas desfavorecidos e hizo mejoras en el Hogar de Pony, ella iba ayudar cuando sus hijos o las obligaciones de ser la señora Andrew lo permitían, Candy se adapto bien a su nueva vida y lo aprovecho para ayudar a los demas. Fue una madre amorosa y protectora se sentía feliz con la vida por haberle dado cuatro hermosos hijos.
En cuanto a Any y Archie eran también una familia feliz quizás la aura de felicidad y estabilidad que irradiaban Albert y Candy contagiaba a los que estaban a su alrededor ellos tuvieron dos hijos Stear un chico jovial y muy elegante que al igual que el primogénito de Albert se adentro en los negocios de la familia y Elizabeth una chica extrovertida y muy bella al igual que su madre, le gustaba la moda por lo que junto con Any abrieron una tienda de ropa en la que ambas hacían sus propias creaciones.
George siempre siguió siendo el un gran apoyo para Albert, este lo consideraba como su padre ya que siempre había una palabra de consejo. Poco a poco Albert le fue delegando menos trabajo y prefería que estuviera mas en la mansion ya que los años no pasaban en vano y tomo el papel de abuelo que de buena gana acepto en especial con la pequeña Rose.
El hogar de Pony se transformo en un bonito y acogedor edificio con el mismo fin de acoger a los niños huérfanos pero ahora además contaba con una escuela, taller de carpintería y costura, y una pequeña clínica todo esto era administrada por Patty, ya que al faltar la señorita Pony y la hermana María al estar muy mayor ella se había hecho cargo. Patty era muy feliz se sentía realizada enseñando no solo a los niños del hogar sino a sus propios hijos ya que después de un largo noviazgo con Tom se casaron y tuvieron tres chicos aun eran de corta de edad pero parecía que seguirían el ejemplo de su padre ya que les gustaban los caballos, rodeos algo de lo que Tom se sentía muy orgulloso. Tom heredo el Rancho de su padre el cual administraba muy bien.
En cuanto a Terry se logro consagrar como un actor de renombre y prestigio su talento nunca mas se vio ensuciado con rumores de alcoholismo y falta de profesionalidad, pero en el ámbito personal tuvieron que pasar unos años y muchas relaciones fallidas para poder encontrar el amor en una joven actriz del cual pudo volver a experimentar como su corazón volvía a latir con fuerza por alguien y sentir mariposas en el estomago cuando la veía algo que no le había pasado desde su adolescencia… se casaron y tuvieron dos hijos.
En cuanto a Edward y Rachel siempre siguieron siendo grandes amigos cuando iban a Londres por negocios o vacaciones no desaprovechaban el momento para verse.
Los Leegan desde el incidente que Albert los desterró a Florida se establecieron allí, su relación con los Andrew fue casi nula. Neal a regañadientes tomo el mando de los negocios y se caso con una dama de la alta sociedad de Florida, Elisa se caso también con un acaudalado empresario pero solo por interés a seguir teniendo una vida llena de lujos.
Y así fue la historia de un gran hombre como lo fue Albert que nos demostró que a pesar de que nació con todos los privilegios y riquezas no fue sinónimo de felicidad ya que tuvo que afrontar perdidas prematuras, soledad y llevar el peso de su apellido y a pesar de eso su alma no se corrompió con corazón noble siempre fue fiel a sus ideales por lo que siempre lucho y cuando en su vida se le cruzó una bella jovencita que cambiaría su vida para siempre demostró lo que era la amistad, el respeto y el amor.
Albert y Candy tuvieron una vida feliz no exentos de problemas pero juntos lo resolvían o sobrellevaban, uno de sus secretos para ser una pareja feliz era el verdadero amor que había entre ellos y el respeto que se tenían uno al otro. Por lo que vivieron a plenitud su vida, a sus hijos y sobretodo su amor que duraría por siempre…
DEDICATORA
Quiero dedicar esta historia a todas mis queridas lectoras que se tomaron un tiempo para leerla y agradecerles por la paciencia que han tenido conmigo ya que he demorado mucho en terminarla.
Muchas gracias de verdad por dejar sus comentarios quizás me quede corta en expresar lo que ha significado para mi, de corazón les digo que me han hecho muy feliz en esta etapa de escritora aficionada por sus lindas palabras. Escribir esta historia me ha ayudado mucho personalmente y me alegra saber que he hecho volar la imaginación de todas ustedes sacando una sonrisa, un suspiro y alguna que otra lagrima.
¡Gracias de nuevo!
Muchas bendiciones y un abrazo muy fuerte :)
Con cariño,
Ive73
