Los personajes no me pertenecen a mí, son propiedad de la fabulosa Rumiko Takahashi que gracias a que no me dio el final que tanto desee, ahora yo intento poner a trabajar a mi cabecita e inventar uno. Cabe mencionar que este fic lo hago sin fines de lucro.

-personajes hablan-

(Personajes piensan)

En el capítulo anterior…

-Deja de comportarte como novio celoso Ranma, ya te lo dije, no queda contigo.

-Akane, te aclaro de una vez que tú eres mía, ¿entiendes?

A la muchacha le sorprendió lo posesivo que sonó el muchacho, pero sabía que de esa conversación algo interesante iba a salir, y ella estaba dispuesta a descubrir que era.

-Yo no soy tuya ¿lo sabías? Mira, lo mejor es que me dejes en paz de una vez. Es muy fácil Ranma, rompemos el compromiso y cada quien es capaz de hacer sus vidas como se nos plazca.

-¿Y lo que me dijiste hace rato eran mentiras?

-No entiendo de lo que hablas- dijo, aunque claramente la chica estaba más que segura de que se trata el asunto, y lo confirmó cuando su prometido le respondió.

-Que estabas enamorada de mí. ¿Eran mentiras?- preguntó el chico muy nervioso.

Por su parte Akane se puso roja como tomate y volteó el rostro hacia otro lado para que su prometido no la viera.

Definitivamente la conversación los llevaría a algo interesante, y ella por el momento, preferiría que se acabara para evitar las preguntas de Ranma y su mirada penetrante que sentía que era capaz de leer a través de su mente.

El muchacho se quedó viendo a su prometida.

Ella seguía dándola la espalda con la total intención de no contestar a su pregunta.

Ranma por su parte estaba impaciente, quería aparentar encontrarse en perfecta calma, pero la situación se lo ponía muy difícil. Y es que aclarar por completo sus dudas sobre los sentimientos que tenía la mujer que lo traía loco hacia él lo tenían como al borde del precipicio.

-Akane, contéstame- exclamó el muchacho mostrando su falta de paciencia.

-¿Y que si es verdad? ¿Cambiarían las cosas o qué?

Ranma se quedó inmóvil, esa respuesta no se la esperaba. ¿Qué acaso era muy difícil para Akane responder con un "si" o un "no" rotundo? ¿Acaso le gustaba confundirlo más?

-Pues yo…- empezó a decir visiblemente nervioso.

-¿Tú qué?

Se le cerró la garganta. Definitivamente era mucho más fácil declarársele en sus fantasías que en la realidad.

Akane al ver que su prometido se tardaba en su respuesta solo pudo hacer algo: imaginarse lo peor, como que iba a rechazarla definitivamente.

-Sabes, mejor olvídalo Ranma- dijo mientras le daba nuevamente la espalda.

-¿Qué lo olvide...? No, tienes que escucharme.

-Pues lo que quieras decirme hazlo rápido que no tengo tu tiempo.

-Mira- dijo completamente nervioso y nuevamente se quedó callado para pensar como le iba a decir sus sentimientos sin que se le saliera el corazón del pecho.

-Mejor finjamos que nada pasó y asunto arreglado, cada quien que sea libre de hacer lo que quiera.

Ranma se frustró de nuevo, de por si para él era complicada la conversación como para que Akane se la pasara interrumpiéndolo cuando él quería hablar.

-No, ahora me escuchas.

-Sabes, no tiene sentido, porque para serte sincera ni siquiera me gustas, así que fin de la historia.

La chica al decir esas palabras se sintió completamente triste, pero creyó que era lo mejor, así se ahorraría el sufrimiento de ser rechazada.

Pero lo que no sabía era que para Ranma esas palabras también resultaron ser devastadoras, al punto en que escuchó como su corazón se encogía.

-¿De verdad?- preguntó totalmente desecho.

-Así es- lo confirmó la chica muy triste- así que como te decía, cada quien puede hacer lo que le plazca con la persona que quiera, después de todo nunca estuvimos de acuerdo con el compromiso, y yo nunca te gusté, y mucho menos tú a mí.

Cada palabra que decía Akane se clavaba profundamente en el corazón de Ranma, que guiado por el dolor comenzó a contestar.

-Tienes razón… olvidémoslo Akane, es algo sin la menor importancia. Además yo ya tengo novia,

Akane quería que se la tragara la tierra cuando escuchó eso. Ranma tenía novia.

Esa sin duda debería de ser Ami.

La chica creyó que nunca podría sentir algún tipo de rencor por alguien, y mucho menos por una persona que no conocía, pero esta ocasión era diferente.

Podía darse cuenta como un sentimiento nada grato inundaba su ser, como le agarraba un odio involuntario a la chica que al parecer era la novia de Ranma, pero ella ¿qué podía hacer?

Su prometido se veía muy contento a su gusto, ya todo estaba perdido para ella.

-Me alegra que las cosas con Ami te funcionen- intentó decir sincera pero falló. –De todas maneras nuestro compromiso era arreglado, así que ¿no hay mucha pérdida verdad?

-Sí, eso supongo- dijo Ranma en una pose desinteresada, aunque por dentro sentía ese molesto e incómodo dolor en el corazón.

-Bueno, pues te repito que te deseo lo mejor con Ami, mientras creo que yo también debería empezar a salir con alguien, no me caería mal conocer nuevas perso…

-ESO JAMÁS- la interrumpió Ranma alzando la voz. Y es que al imaginarse a su marimacho regalando nuevamente sus sonrisas a otros que no eran él lo volvía loco. De solo recordar lo que había vivido con Ryoga lo ponía de nervios.

-¿Y cómo por qué no? Yo también puedo Ranma- dijo enojada Akane, sacando nuevamente a flote su fuerte temperamento que ni en momentos duros para su corazón menguaba.

Ante la respuesta de la chica Ranma recordó el beso que se había dado Akane con Ryoga. Un beso que el llevaba anhelando una eternidad y que al parecer no iba a suceder jamás.

Y después empezó su malévola mente a imaginar a la chica besando una infinidad de hombres que no eran él y los celos lo comenzaron a carcomer.

-¡Te lo repito Akane, eso jamás!- le dijo molesto acercándola a él al tomarla firmemente por los hombros.

-¿Qué te pasa?- preguntó un poco perturbada por la reacción de Ranma- ya te dije que ahora tú y yo somos libres, tú tienes una novia y si yo quiero besarme con la mitad de los chicos de la escuela lo voy a hacer.

Ranma recordó la enorme lista de pretendientes que tenía la chica, seguramente más de la mitad de Furinkan estarían dispuestos a lo que sea con poder tener un contacto directo con la menor Tendo, y ni que decir de un beso. Pero ya podrían olvidarse de esas ideas todos esos desadaptados, de eso él se encargaba.

-¿Y tú crees que yo voy a dejar que eso pase?- preguntó Ranma alterándose cada vez más.

-¿Acaso crees que podrías detenerme? – dijo retadora. Un sinfín de imágenes nefastas de Akane con otros chicos pasaron rápidas por la mente de Ranma.

-Porque de una vez te digo Ranma que me voy a besar con quien…

La chica no pudo terminar la frase.

Un muy celoso Ranma la calló de una manera muy sutil.

Akane solo pudo abrir enormemente los ojos al sentir los hermosos labios de Ranma contra los suyos.

El chico aunque sintió que Akane no le correspondió no le importó. Al demonio con todo. ¡LA ESTABA BESANDO!

Nada podría ser mejor.

O eso pensaba hasta que Akane empezó a corresponderle.

(Esto es la gloria) pensaron ambos chicos para después profundizar ese beso tan esperado y tan increíblemente suculento para los dos.

Continuará…

Ok, se que de plano ya no tengo disculpas. Y lo más seguro si muchos leían esta historia tendrán que releer varios capítulos para poder volver a entenderla.

En verdad lamento este enorme retraso con la actualización, no era mi intención alejarme tanto tiempo de la página (tampoco he podido estar al pendiente de los fics que seguía) Mi vida ha sufrido unos cuantos cambios que me llevaron a desatender la página, en verdad lo siento. Pero como se los mencioné, no pienso dejar inconclusa la historia nunca.

Muchas gracias a todos los que dejan reviews y leen la historia, me siento muy agradecida, y como podrán darse cuenta se prolongó otro poco puesto que quería que el final fuera por lo menos un poco largo.

Sin más por el momento los dejo, y espero sigan disfrutando de esta historia, los quiero en verdad, :D

Itzel de Saotome