Love Live no me pertenece.
Comentarios al final~
Era lunes por la mañana, el fin de semana había sido caótico para la estudiante de medicina, una montaña rusa de emociones, más de lo normal, y todo por el encuentro no deseado con sus amigas de la preparatoria. Había dormido poco y se encontraba cansada, tirada sobre la mesa en uno de los asientos ubicados al final del auditorio esperando que diera inicio la primera clase del día. No tenía ganas de estar en aquel lugar, pero no podía manchar su asistencia perfecta, además llamaba mucho la atención como para que su ausencia pasara desapercibida. Bufó. No quería nada de aquello.
La maestra de edad avanzada entró al salón y comenzó a dar su cátedra, Maki como autómata comenzó a tomar apuntes de cada nueva información que llegaba a sus oídos. La clase estaba llegando a su fin, y la mujer frente a los estudiantes dio su último aviso.
— El último mes del curso se basará en poner en práctica todo lo que hemos hablado, para ello deberán trabajar con un compañero en el laboratorio, ustedes pueden escoger con quien trabajar. Empezaremos la próxima semana.
Maki se tensó, aunque lo más probable es que no le faltaran ofertas de compañero debido a sus calificaciones, no tenía ganas de compartir más de lo estrictamente necesario con un desconocido. Trató de ocultarse para que nadie fuera hablarle luego de ver que la maestra salía del auditorio. Cuando la mayoría de gente había salido huyó del lugar mientras pensaba en cómo enfrentar este nuevo problema. Estaba saliendo de la facultad cuando una voz conocida la llamó.
— ¡Nishikino-san!
Maki se detuvo y miró a su interlocutora, se veía más sexy de lo que recordaba de su primer encuentro en aquel local el sábado. Tragó saliva, aquella blusa no dejaba a la imaginación sus atributos y no pudo evitar notar su delicado escote.
—Buenos días, Camille. ¿Qué ocurre?
Trató de sonar lo mas desinteresada posible, ocultando su nerviosismo, aquella chica la había visto en un momento de debilidad y la había reconfortado. No le había dado vueltas al asunto porque pensaba que no la volvería a ver. Olvidaba el pequeño detalle que estudiaban en la misma facultad.
—Te vi salir rápido de la clase de Kojima-sensei, imaginé que no tenías ganas de buscar un compañero por el momento.
— ¿Cómo sabes de eso? —preguntó confundida la pelirroja.
—No sólo estamos en la misma carrera, vamos en el mismo semestre, normalmente nos tocan las mismas clases… desde hace 4 años.
"¿Cómo no había reparado en ella antes? Destaca demasiado por sus facciones extranjeras." Se regañó mentalmente mientras trataba de recordar algún momento en su estadía en la Todai donde estuviera presente aquella rubia.
—Me estaba preguntando si querías ser mi compañera para el laboratorio —siguió la chica de ojos verdes, al ver el ceño fruncido de la pelirroja, se explicó. —También tengo buenas calificaciones, así que no busco aprovecharme ni nada, ya muchos se acercaron a pedírmelo y no sé como rechazarlos, supongo que estarás en un problema similar durante la semana.
—Ya veo… supongo está bien, la verdad así tengo un problema menos.
—Será un placer trabajar contigo, Nishikino-san, ahora debo irme, ehm…
— ¿Qué ocurre? —preguntó algo confundida Maki por la expresión de su compañera.
—Ahora voy a almorzar, al local de Yazawa-san, me preguntaba si querías venir conmigo, tienes la clase con Fujishima-sensei en la tarde, ¿No? —La pelirroja asintió— pues yo también, así que… ¿Qué dices?
Maki no sabía si ir, había decidido acercarse a la pelinegra nuevamente, pero esto era demasiado repentino como para poder prepararse mentalmente, desvió la mirada y comenzó a jugar con su cabello.
—No lo sé.
—Vamos, Nishikino-san, la comida en ese lugar es deliciosa, no te arrepentirás.
—Eso no lo dudo, es Nico-chan después de todo —lo último lo dijo en un susurro apenas audible para ella— ya que, vamos, de todos modos no tenía ganas de ir hasta mi departamento.
La rubia sonrió. Comenzaron a caminar lentamente mientras hablaban sobre sus cursos. La pelirroja se sorprendió al descubrir que prácticamente todas las materias las tenían en la misma sección.
— Eres extranjera, ¿Cierto? —La ojiverde asintió— ¿Por qué la Todai?
—Soy francesa, escogí la Universidad de Tokio porque es una de las más prestigiosas a nivel mundial, bueno, en mi país también hay muy buenas universidades, pero quería estudiar fuera, ya sabes, vivir la experiencia de estar en otro país, además conseguí una beca, así que, aquí estoy.
—Ya veo, para que hayas conseguido una beca debes ser muy buena estudiante.
—Se podría decir que sí, pero aún así no te gano en los exámenes —soltó una carcajada suave— me sorprendes, eres de verdad genial.
—No es así, tengo la ventaja del idioma —sonrió, por alguna razón se sentía cómoda en su compañía, no salía a flote su personalidad tsundere, se sorprendió con el nuevo descubrimiento. Quedó en blanco, no sabía que decir, se avergonzó de golpe por el pensamiento que pasó fugazmente por su mente. "¿Por qué pensé en cómo sería una relación con ella? Ahora será incómodo."
Siguieron caminando en silencio, ya estaban por llegar cuando el teléfono de Maki sonó. Ésta buscó su móvil y revisó de qué se trataba. Era un mensaje de Nico.
Hoy. 19:00, en mi local, te espero.
— ¿Qué rayos? —susurró. "¿Qué pretende Nico-chan? Joder, no estoy preparada para estar sola con ella, no puedo hacerlo." —Lo siento Camille, ha ocurrido algo debo irme.
— ¿Eh? —Camille había observado cada expresión de su acompañante y no le había pasado desapercibido el cambio de su mirada — Vamos Nishikino, estamos a unos pasos nada más.
—No, lo siento —soltó mientras comenzaba a caminar en la dirección contraria, la rubia con determinación tomó su mano y comenzó a tirarla.
— Ya aceptaste venir conmigo así que ahora no te irás.
Maki forcejeó todo lo que pudo y al ver que no podría soltarse se resignó y comenzó a caminar derrotada. Al ver esto a la rubia se le dibujó una sonrisa triunfante.
—Llegamos —soltó mientras caballerosamente abría la puerta para dejar que la pelirroja entrara primero— deberías decirle a Yazawa-san que te encuentras aquí —siguió mientras se dirigían a una mesa vacía.
Suspiró, se acercó un camarero a dejar el menú y antes que se retirara Camille le susurró algo al oído, el camarero asintió y se retiró. Pasado unos minutos, una cabellera negra bien conocida por la chica de ojos violetas se acercó.
—Maki-chan — la nombrada pegó un salto en su asiento.
—Ni- nico-chan —el nerviosismo era evidente en la menor. Camille levantó una ceja interrogante, no entendía aquel comportamiento y aquello hizo que se diera cuenta que a pesar de sentirse tan cómoda con la peliroja, apenas la conocía.
— Si hubiera sabido que vendrías no te habría escrito, ¿Si viste mi mensaje de hace unos minutos?
— Eh… s- sí —Maki desvió la mirada algo avergonzada, no esperaba un ataque tan directo. La rubia observaba en silencio la interacción entre ambas.
—Vendrás, ¿Cierto? También estarán Honoka, Rin, Hanayo, Umi y Eli
Aquella oración cayó como balde de agua fría sobre la pelirroja. "Claro, ella nunca mencionó que estaríamos solas, ¿Qué esperaba? ¿Que estuviera desesperada por salir con alguien como yo? Soy una maldita idiota." La expresión en el rostro de Maki cambió y las dos acompañantes lo notaron. Ahora tenía una mirada fría, perdida y sin brillo, sus labios dibujaron un intento de sonrisa para nada convincente, comenzó a jugar con su cabello, como cada vez que se ponía su máscara y suspiró.
—Lo siento, debo irme, de verdad me ha salido un imprevisto, nos vemos en clases Camille.
Se levantó de la mesa y antes que pudiera empezar a caminar agarraron su mano. No fue necesario que se girara a ver a quien pertenecía.
— Vendrás, ¿Cierto? Esas dos chicas te han extrañado demasiado, Honoka también, pero sabes cómo son Rin y Hanayo, al escuchar que nos habíamos encontrado no podían esperar por volver a verte.
Maki tragó saliva, también extrañaba a ese particular dúo, junto a Nozomi habían sido su apoyo y confidentes en la preparatoria. Apretó los puños por unos segundos y luego respiró hondo tratando de relajarse.
—Vendré, adiós.
Salió del lugar, necesitaba estar sola, sentía que en cualquier momento explotaría y no quería que nadie la viera. Comenzó a caminar rápido, sin una dirección fija. Aquellas voces que tanto odiaba empezaron a atormentarla, luchando por romper aquel momento de cordura.
"Sabes que realmente nadie querría estar solo contigo."
—Silencio —susurró mientras aceleraba el paso.
"Sólo eres una cobarde, una cobarde que en 22 años no ha podido hacer frente a sus padres."
—Cállate —esta vez habló un poco más fuerte pero sin lograr llamar la atención.
"Deberías morir, les harías un favor a todos, pequeña miserable."
—Lo sé. —soltó ahora derrotada en susurro apenas audible.
Había llegado a un pequeño parque, no había mucha gente por el lugar, se acercó a uno de los árboles y se sentó apoyada en el tronco, cerró los ojos, tenía su respiración agitada. Sus pensamientos estaban comenzando a salirse de control y sabía que llegado a ese punto no podría razonar, no podría controlar sus acciones. Trató de calmarse, respiró hondo y comenzó a contar en voz alta.
—Uno, dos, tres…
Pasado unos minutos había logrado tranquilizarse, se acurrucó y comenzó a llorar.
— Nico-chan me pone vulnerable —soltó en un suave susurro que se mezcló con los sollozos— si me quedo a su lado solo me haré daño y la preocuparé, si me acercó a las demás nuevamente, y luego vuelvo a alejarme, no podré superarlo.
Se sentía completamente confundida, por una parte sabía que si se relacionaba nuevamente con aquellas chicas, se formarían grietas en su caparazón, que tarde o temprano harían que quedara completamente vulnerable, y aquello le daba miedo, ¿Cómo enfrentaría toda la mierda que la rodeaba sin su protección? Pero por otro lado tenía claro que las extrañaba, y aunque se hubiera alejado de ellas por un tiempo, seguían ocupando un espacio importante en su corazón. "Creo que en este momento no estoy pensando con claridad, debería meditar sobre esto cuando esté más tranquila." Miró el reloj, tenía tiempo justo para llegar a su clase, se puso de pié y comenzó a caminar.
Llegó al salón junto con la maestra, al entrar sintió una mirada penetrante, se giró y vio que se trataba de la francesa. "Quien más si no." Siguió caminando y se sentó al final del auditorio nuevamente, aquel lugar se estaba volviendo su sitio favorito.
La clase terminó, y como esperaba la pelirroja, Camille se acercó con una mirada preocupada.
—Oye, sobre lo del medio día…
—Perdón por dejarte sola pero tenía algo importante que hacer —la cortó Maki— No puedo hablar ahora, ya sabes, tengo planes, nos vemos.
No esperó respuesta y comenzó a caminar, dejando a la ojiverde aún más preocupada.
Durante la clase no había tomado atención y en vez de eso había estudiado los pros y los contras de asistir a la reunión que tendría lugar en media hora. Luego de pensarlo bastante decidió que al menos por ese día iría, quería saber que era de sus ex compañeras.
Iba caminando, estaba comenzando a hacer frío, Maki veía como el vaho salía de su boca, acomodó su bufanda y miró el cielo. Gris. El otoño estaba por terminar y los arboles apenas tenían hojas. "De algún modo siento que encajo en todo éste ambiente lúgubre."
Eran las 19:05 cuando la peliroja entraba al local. Apenas cruzó la puerta divisó al grupo que la esperaba, no era muy difícil, llamaban demasiado la atención. Suspiró por enésima vez en esa tarde, tratando de ganar confianza, y comenzó a caminar en aquella dirección.
— ¡Maki-chan nya! — Rin se acercó corriendo y la abrazó, seguida por una tímida Hanayo.
—Rin, Hanayo, tanto tiempo —Maki se quito la máscara y las abrazó de manera sincera, de verdad que las extrañaba— Hola Honoka.
—Maki-chan, que bueno verte nuevamente, ven, siéntate con nosotras.
La charla en un principio fue de cosas sin importancia, gracias a esto la chica de ojos violetas se había relajado y había comenzado a actuar normal, pasado un rato, y unas copas, comenzaron a hablar de cosas más personales. De alguna forma habían terminado hablando de lo que hacían actualmente Honoka, Hanayo y Rin.
— ¡Kayo-chin es editora de una importante revista de idols! —gritó orgullosa la pelinaranja, haciendo que la nombrada ganara un notorio rubor en sus mejillas.
— ¿De verdad Hanayo? Eso es genial —fue lo único que pudo responder, el nuevo tema de conversación no le gustaba mucho, para ella era como un tabú hablar de aspiraciones y sueños cumplidos, lo único que conseguía con eso era sentir como se hundía lentamente.
—Sí, bueno, aunque he pensado en retirarme y trabajar con Honoka-chan y Rin-chan.
— ¡Nosotras tenemos nuestra escuela de entrenamiento! En un principio habíamos buscado trabajo en alguna pero la verdad es que no nos gustó cómo funcionaba todo. Decidimos poner nuestra escuela propia hace un poco más de un año, pero al principio fue difícil porque no contábamos con capital, pero gracias al pequeño empujón que una conocida idol nos dio, pudimos establecernos como una competencia digna en el mercado —Honoka hablaba emocionada, Maki la miraba confundida.
— ¿Conocida idol? —la pelirroja seguía perdida.
— ¡Tsubasa-san! A-RISE son bastante populares hoy en día, pero no nos aprovechamos de su fama ni nada de eso nya —explicaba Rin— Tsubasa-san nos prestó el capital que necesitábamos y pudimos así hacer todos los preparativos, yo creo que nuestra escuela se ha hecho popular porque Eli-chan va a dar clases tres veces por semana nya.
—No creo que sea sólo eso Rin —dijo una Eli bastante avergonzada— la verdad es que u's aún es conocido en los conocedores del tema.
—Ya veo…—Maki se perdió en sus pensamientos por unos segundos y recordó que había algo que le daba curiosidad— ahora que hablan de idols, Nico, me he estado preguntando —la miró algo avergonzada— ¿Por qué gastronomía? Sé que te gusta pero, ¿Qué pasó con lo de ser Idol?
El ambiente se volvió tenso. Nico recordó lo que había sucedido al medio día y suspiró. "Supongo que si quiero que confíe en mi, tendré que confiar en ella primero"
—Verás Maki, la verdad es que lo intenté, había estado varios meses practicando hasta desmayarme de agotamiento, un productor vio mi trabajo, me llamó y me citó.
La pelinegra seguía con su cara de poker, Maki comenzó a ponerse nerviosa, miró a las demás y todas le desviaban la mirada, no le gustaba por donde iba todo eso. Nico volvió a suspirar.
—Yo fui esperanzada, y al llegar el tipo me habló de todo el tiempo que debía dedicar en caso de tener mi debut para poder ser exitosa, luego de hablarme de todos los detalles, me dijo que ya sabía que debía hacer para conseguir un puesto en la productora, en ese momento no tenía idea a que se refería y se lo demostré con mi mirada —Nico bajo la mirada y comenzó a hablar más bajo— el al ver mi cara confundida indicó su "eso" y yo obviamente me negué.
La peliroja la miraba perpleja, no sabía que decir, aunque la verdad no le sorprendía que el mundo del espectáculo fuera de esa manera, pero el que le haya pasado aquello a la chica que ocupaba gran parte de sus pensamientos la hacía sentir aterrada. Nico al ver que Maki no decía nada siguió hablando cabizbaja.
—El productor no me obligó, solo sonrió y me dijo que con aquella actitud no triunfaría en ese mundo. Yo no me rendí ahí, pensé que sería un caso aislado, una pequeña turbulencia en mi viaje, pero las semanas pasaban y no llegaba otra oportunidad —levantó la mirada y trató de contener las lágrimas. — Un día mientras estaba en la escuela de entrenamiento me llamaron del hospital, mi madre había sufrido un colapso en el trabajo. Al escuchar las palabras de la enfermera caí en cuenta de la carga que era para ella —ya no pudo aguantar las lágrimas y su voz se quebró. — En casa solo somos mis hermanos, mi madre y yo, mi padre falleció cuando era pequeña, y mi mamá había trabajado todos esos años sin descanso para mantenernos y en ese tiempo además pagarme la escuela de entrenamiento, ya que yo no quería buscar un trabajo de medio tiempo porque para mí era "tiempo perdido", ya sabes, tiempo sin práctica. Aún así nunca me criticó ni me cuestionó, al contrario, ella quería que siguiera mis sueños, pero no podía verla morirse de a poco por culpa de mi terquedad.
Maki ahora estaba sorprendida, nunca había visto aquella faceta de la pelinegra, "Y yo quejándome por nimiedades, soy terrible." Se acercó y sin pensarlo mucho, la abrazó. Sintió como la mayor tembló a su contacto y se puso algo feliz por provocarle aquella reacción.
—Dejé la escuela de entrenamiento y luego de que mi madre saliera del hospital comencé a estudiar gastronomía, aquello me daba tiempo de tener un trabajo de medio tiempo y así ayudar un poco en casa, ella se negó en un inicio, pero al ver que también amaba todo esto, dejó de insistir, aun así sé que se siente culpable —soltó una risa suave— pero no había nada que se pudiera hacer, ¿No? La vida no es fácil y no me arrepiento de las decisiones que he tomado. "Además que gracias a esas decisiones he podido verte nuevamente"
Nico miró a Maki y sonrió, ésta notó que aún no la soltaba, se sonrojo y se separó.
—Ahem —carraspeó. — Lo siento, ha sido mucha información de golpe y me costará procesarlo, sólo puedo decir que tu madre debería estar orgullosa de ti.
—Gracias Maki-chan.
Luego del monólogo de la pelinegra, el ambiente volvió a la normalidad, conversaron de temas livianos para no presionar a la chica de ojos violetas, ya que todas las presentes estaban enteradas del suceso ocurrido el fin de semana. Pasada unas horas Maki se disculpó diciendo que tenía clases al día siguiente y comenzó a arreglar sus cosas.
—Maki, antes que te vayas hay algo que queremos contarte —habló Eli, la nombrada la miró de forma inquisitiva.
— ¿Qué pasa? —rompió el silencio, estaba volviendo a sentirse incómoda.
—La verdad es que yo y Umi somos novias.
— ¡¿Eh?! — el tono de la pelirroja sonó demasiado sorprendido y la pareja la miraba asustada, la menor al notar su expresión se explicó. — No me malentiendan, es sólo que me sorprendió, ¿Desde cuándo?
—Unos días antes de mi graduación —respondió la rubia algo avergonzada.
—Ya veo —soltó Maki mientras se ponía su abrigo lentamente. "Creo que ahora entiendo el quiebre en la amistad de Eli y Nozomi, pobre Nozomi…" —Que bueno por ustedes chicas, debió ser difícil, lo siento pero debo irme, en otro momento hablamos, nos vemos.
La pelirroja iba caminando de vuelta a su departamento, estaba oscuro y no se veía mucha gente por las calles, era bastante tarde pero su departamento no quedaba muy lejos así que había preferido caminar y pensar un poco.
"Nico-chan ha pasado por mucho, quizás debería ser un poco mas agradecida con mi familia, ha madurado mucho también." Observaba las estrellas, a pesar de hacer frío, la noche estaba despejada. "Me pregunto si podré alejarme de ella, si me quedo a su lado solo la haré sufrir más, y ella no merece eso." Suspiró, sabía que en su estado solo sería una carga para las demás y aunque ellas hayan tratado de disimular en la reunión, se notaba la preocupación que tenían hacia ella. "Nico-chan se merece a alguien mucho mejor que yo, alguien a su altura, no una cobarde y miserable que ni siquiera se ama a sí misma."
Llegó al departamento y se dejó caer sobre la cama. Se estaba durmiendo cuando un sonido llamó su atención. Buscó su móvil y era un mensaje.
Me ha gustado verte, lo he pasado genial en la reunión, me gustaría uno de estos días salir sola contigo ¿Qué dices? Sé que quieres pasar tiempo a solas con la gran Nico-ni~
—Idiota —se ruborizó. — ¿Ahora qué debería hacer? ¿Ser egoísta y salir con ella? ¿O hacer lo mejor para Nico-chan y alejarme nuevamente?
Suspiró. Su cabeza estaba hecha un lío.
Buenas~ Primero que todo gracias por sus reviews, fue una gran motivación para seguir con esta historia. Respondiendo de manera general:
-Sera primero EliUmi y luego NozoEli/KotoUmi
-La compañera de Maki si jugará un papel importante (me encanta el drama de los triángulos amorosos~)
Espero cumplir con las expectativas y nos leemos pronto~
