Love Live no me pertenece.

Este capitulo la mayor parte está centrado en Nico~


— ¿Qué clase de relación tienes con Camille? —Preguntó en tono serio la mayor.

— ¿Eh?

Aquello la había tomado por sorpresa. Pasaron unos segundos y la pelirroja seguía en silencio, Nico comenzaba a incomodarse, un ataque de celos había provocado aquella reacción y ahora se había puesto en evidencia.

— Ni siquiera la considero mi amiga, apenas nos conocemos unos días ¿Por qué la pregunta Nico-chan? —La sonrisa forzada de la menor era demasiada notoria como para que pasara desapercibida por la chica de ojos carmín. Suspiró resignada y respondió.

—Solo preguntaba, Maki-chan —decidió cambiar el tema antes que la menor decidiera seguir preguntando. — ¿Quieres hacer algo en especial hoy?

—No tengo nada en mente, cualquier cosa estaría bien para mí —Maki se relajó al ver que Nico no seguiría insistiendo.

—Bueno, entonces seré tu guía por hoy, ¿Te parece?

—No me queda de otra —respondió fingiendo indiferencia mientras jugaba con un mechón de su cabello.

El resto de la comida pasó en un silencio casi absoluto, solo hablaron sobre los platos preparados por la pelinegra. Ambas estaban perdidas en sus pensamientos. Terminaron de comer y salieron del local. Maki sólo se dedicó a seguir a Nico.

—Creo que primero podríamos ir a ver unas tiendas, así te ayudo a hacer algo con esa ropa, te ves como una vieja.

Maki frunció el ceño y la pelinegra trató de ocultar una risita.

—Que tú te veas como una niña de primaria no es mi culpa, Nico-chan.

— ¿Qué dijiste? —La mayor la miró molesta — ¡Intenta decirlo nuevamente cabeza de tomate!

— ¿Ves? Y también te comportas como una.

—Tsk.

Maki desvió la mirada para ocultar su sonrisa triunfante y comenzó a jugar con su cabello. "Tal vez no sería malo un cambio de imagen". Pensó mientras fijaba su vista en la más bajita. Se suponía que era mayor pero se veía tan pequeña y tierna. Le daban ganas de apretujarla como a un muñeco, pero aún tenía dudas sobre cómo comportarse con ella. Nico era la que la había invitado a salir. ¿Significaría eso que tenía sentimientos por ella? ¿O habría sido por su extraña antigua amistad? "Me preguntó por mi relación con Camille, eso sólo puede ser por una razón, ¿No? Pero si no es así y le pregunto directamente o me insinúo, quedaré como una idiota y ella no dejaría de burlarse de mí."

Maki bajó la mirada y relajó los puños que inconscientemente había apretado. Nico la llevaba observando en silencio unos minutos. Se preguntaba qué era lo que le ocurría. Suspiró.

—Si no quieres, podemos hacer otra cosa Maki-chan, no te obligaré, aunque deberías agradecer que la gran Nico-ni quiere darte consejos de moda.

— ¿Eh? —Maki volvió su mirada hacia su acompañante. — Vamos, desde hace un tiempo pensaba en cambiar un poco mi estilo, no es porque tu lo hayas mencionado ni nada parecido.

—No eres honesta —Nico sonrió y la pelirroja desvió la mirada sonrojada.

La tarde pasó lenta. Visitaron varias tiendas y Nico había obligado a la menor probarse todo tipo de cosas. La chica de orbes carmín miraba divertida la expresión avergonzada de Maki. "Quizás tenté demasiado mi suerte con esta elección." Pensó mientras miraba el sexy conjunto de ropa interior que tenía en sus manos. "Es sorprendente que no me haya golpeado o que no haya huido, pero… ¿Qué más pensaba que veríamos en una tienda de lencería? Tal vez sí es algo inocente."

—Maki-chan, vamos, no te enojes, era sólo una broma.

Nico dejó el conjunto en un mesón y se acercó a su acompañante.

—Maki-chan~

—Déjame tranquila, pervertida —Maki se giró y trató de ignorar a la mayor.

— Hmph, si te hubieras molestado de verdad te habrías ido —Nico se giró en la otra dirección y Maki comenzó a caminar fuera de la tienda. — ¿Eh? ¡Espera Maki-chan! ¡De verdad era una broma! Vamos ~…Te invitaré una crepa~

Maki suspiró resignada y se detuvo. Miró hacía atrás manteniendo su cara de póker.

—Está bien, pero sólo porque la ropa que escogiste en la primera tienda me ha gustado.

Nico negó divertida y caminaron hacia el parque. La pelinegra se acercó a un carro de crepas mientras la chica de ojos violeta se sentaba en una banca cercana. Nico se acercó, sentándose a su lado y le entregó su crepa.

—Oye, Nico-chan, me he estado preguntando, ¿Por qué un piano de cola para tu restaurante? Digo, si hubieras dejado el espacio libre, podrías haber tenido diversos eventos y atraer más gente, ¿No?

—Tenía la esperanza que lo tocaras para mí algún día.

Nico había soltado aquello sin pensarlo, cuando cayó en cuenta de lo que había dicho bajó la mirada avergonzada. El color del rostro de Maki se peleaba con su cabello, había entrado en una especie de trance. La pelinegra la miró de reojo y notó que no reaccionaba. Miró la crepa que su acompañante tenía en sus manos. "Beso indirecto." Pensó mientras tragaba saliva. Con un movimiento rápido probó aquel dulce y volvió a su posición. Maki ahora la miraba más roja de lo que se encontraba –si es que aquello era posible-.

— ¡¿Qué fue eso?! —La pelirroja se encontraba agitada con lo ocurrido hace apenas unos segundos.

—Se veía deliciosa y quería probarla —Nico desvió la mirada.

—Nico-chan… ambas son iguales.

—Si tanto te molesta puedes comer de la mía.

Antes que terminara de hablar, Maki se acerco y mordió la crepa de la pelinegra.

—Ahora estamos a mano —sonrió.

—Y dices que yo soy la infantil.

Terminaron de comer. Se hacía tarde y decidieron volver cada una a su casa. Llegaron a la estación del metro donde se separaban, ambas se encontraban en silencio. No sabían que decir. Maki vio que se acercaba el tren que debía ocupar. Miró a Nico y tragó saliva.

—Gracias por todo Nico-chan, lo he pasado bien, necesitaba despejarme un poco.

El tren había llegado. Maki se agachó lo suficiente y en un impulso besó a Nico en la mejilla.

—Adiós, ojalá nos veamos pronto.

Nico iba a decir algo pero no alcanzó ya que la pelirroja comenzó a correr, subió al tren y le dio la espalda. Suspiró y sonrió.

"No te recordaba tan atrevida Maki-chan… creo que no tengo de qué preocuparme"


— Ayer pasé la tarde con Maki-chan.

Eli la miró divertida. Como cada viernes en la noche ambas chicas se habían juntado en el departamento de Nico. Desde que Nozomi se había marchado habían encontrado en la otra una confidente. Había sido Eli la que la había empujado para invitar a salir a Maki y Nico se sentía feliz por haber seguido su consejo.

— ¿Ya acosándola Nico? —Preguntó Eli mientras se sentaba entregándole a la pelinegra una taza con té y dejando frente a ella una taza con moca.

— Cállate, tú me dijiste que lo hiciera en primer lugar.

Nico desvió la mirada sonrojada y la rubia escondió su sonrisa. Bebió un sorbo de su moca y puso una expresión seria.

— ¿Pudiste preguntarle de lo ocurrido el fin de semana?

— Quería hacerlo, pero en un ataque de ce…—carraspeó al notar lo que diría— digamos que pregunté algo extraño y no quise poner el ambiente más incómodo.

— ¿Qué preguntaste?

—No te lo diré.

—Nico…

— Lo único que diré es… que pasamos una linda tarde —Nico volvió a sonrojarse.

—Ya veo —la rubia se concentró en su café mientras ordenaba sus pensamientos— Nico, ¿Has sabido algo de Nozomi?

—No —la chica de ojos carmín dio un suspiro largo— he tratado de contactarla pero esa idiota no ha respondido mis correos y su número aparece fuera de servicio, si no quiere hablar por último podría dar señales de vida —lo último a pesar que lo dijo en un susurro apenas audible, la rubia la escuchó.

—Aún no entiendo por qué se fue de esa manera Nico, se suponía que éramos las mejores amigas, ¿Qué nos pasó?

Eli se encontraba realmente afligida, cada vez que se juntaba a solas con Nico para charlar un rato terminaba diciendo aquello. El quiebre de su amistad con la pelimorada le había afectado demasiado, pero por alguna razón que ella aún no comprendía, lo ocultaba delante de su novia y de la demás chicas de muse, a excepción de Nico, con ella podía mostrarse como se sentía.

Nico rodó los ojos, ya se estaba aburriendo de aquello, ella tenía una idea de lo que había pasado. "Cualquier persona con dos dedos de frente se daría cuenta, menos ese par de densas." Pensó.

—Eli, ¿Acaso eres idiota?

— ¿Eh? —La nombrada la miraba molesta — ¿Por qué dices eso?

—Creo que tú y Umi son las únicas que aún no saben por qué se fueron Nozomi y Kotori, es tan obvio.

—Si es tan obvio, ¿Por qué no me lo has dicho? ¡Tú mejor que nadie sabes cuánto he sufrido por aquello! —Eli se había puesto de pie y caminaba agitada por la sala. — ¡Una y otra y otra vez me quebrado por su culpa! Lo sabes, ¿No Nico? ¡Dime! ¿Por qué ella se fue de esa manera? ¡Dímelo de una maldita vez!

— ¡Para Eli! —Nico se había cabreado. — Siempre haciéndote la víctima, pensando que sólo tú sufres, ¡¿Alguna vez pensaste en cómo se sentía esa idiota?!

La repentina explosión de la pelinegra sorprendió a su acompañante, quien suspiró y volvió a sentarse. Bebió nuevamente de su café y desvió la mirada. La habitación se llenó de un silencio incómodo. Nico respiró hondo y trató de relajarse.

—Era obvio que algo le pasaba desde mucho antes que se fuera, ni tú eres demasiado densa como para no haberlo notado, Eli.

La nombrada bajó la mirada y las lágrimas comenzaron a bajar por sus mejillas.

—Obvio que lo noté, desde hace un tiempo que mantenía su distancia —susurró mientras las lágrimas seguían cayendo. — Le pregunté varias veces que pasaba, si había hecho algo que la molestara, pero ella me miraba con su maldita sonrisa fingida y me decía "Todo está bien, Elichi".

—Nozomi sufrió mucho Eli, no sé cómo pudo aguantar tanto tiempo, yo no lo habría podido soportar.

La rubia dirigió su mirada interrogante hacia la chica de ojos carmín, sabía que algo pasaba con Nozomi pero nunca pensó que lo estuviera pasando tan mal. Nico suspiró desganada, meditaba si debía seguir hablando o no entrometerse, pero el ver la expresión de su amiga, fue fácil decidirse.

—De verdad no puedo creer que no lo hayas notado —Eli bajó la mirada. — Yo en un principio tampoco entendía, le pregunté varias veces qué era lo que ocurría, pero como imaginarás solo respondía con evasivas —Nico bebió de su té mientras ordenaba las ideas en su cabeza— luego de observarla un tiempo noté que se había alejado de ti, y que tú te habías acercado a Umi, tuve una idea de lo que había pasado y se la dije directamente, ella no lo negó pero tampoco lo confirmó, bueno, yo diría que lo último sí ya que sólo me sonrió con una expresión cargada de tristeza y cambió el tema.

Pasaron unos segundos que parecieron eternos. Eli procesaba toda la información recibida y Nico esperaba pacientemente una respuesta a lo anteriormente dicho. Volvió a beber un sorbo de su té. Estaba sorprendida de lo lenta que podía llegar a ser Eli con respecto a los temas amorosos, ¿Habían pasado años desde que habían salido de la preparatoria y aún no se daba cuenta de los sentimientos de Nozomi? Suspiró nuevamente y miró a la chica que tenía enfrente, un poco más y parecía que humo salía de su cabeza.

— Lo siento Nico, sigo sin pillarlo, ¿Tiene que ver conmigo?

— ¡AGHHH! —Nico gritó frustrada— ¿Y tú tenías mejores notas que yo en la preparatoria?

—…—Eli desvió la mirada algo avergonzada.

—Sé que si Nozomi se entera que te he dicho esto me matará, pero ya no es divertido verte con la duda, además has ayudado a Nico-Ni con el tema de Maki-chan así que…

Nico comenzó a dar rodeos y la que se estaba cabreando ahora era la rubia.

—Suéltalo ya.

—Está bien, está bien… creo que… le gustabas a Nozomi.

— ¿Eh?

Pasaron nuevamente unos segundos. El rostro de Eli mantenía una expresión incrédula.

—Buena broma Nico, ahora… ¿Puedes decirme la verdad?

Nico se puso seria.

—Eli, no importa cuánto trates de auto convencerte que no es así, puedo decir que durante la preparatoria, todas pensábamos que estaban juntas. ¿Desde cuándo empezó a alejarse? Fue cuándo comenzaste a salir con Umi, ¿No? —Nico desvió la mirada y siguió hablando. — Aunque realmente no sé cuando se hicieron novias ya que nos contaron bastante tiempo después, puedo apostar que es así.

—Ahora que lo mencionas, Umi dijo que pensaba que estaba enamorada de Nozomi cuando se me confesó —Eli apoyó sus manos en su frente un momento y de la nada se puso de pie y soltó despacio. — Joder… Nico, no puede ser verdad, dime que no es verdad, por favor.

— ¿Por qué te cuesta tanto aceptarlo? —soltó molesta la ojos carmín.

—Si lo que me dices es verdad, no puedo hacer nada para arreglar nuestra amistad Nico.

Eli bajó la mirada y apretó los puños.

—Estoy saliendo con Umi, ¿Recuerdas? —Dijo en un susurro apenas audible, tratando de controlar que las lágrimas no volvieran a caer por sus mejillas. — ¡No puedo hacerle eso! No se lo merece… así que no puedo corresponder los sentimientos de Nozomi.

Eli se sentó en el suelo y con sus brazos atrajo sus rodillas quedando en posición fetal. Ocultó su rostro. Nico observaba en silencio.

— Joder Nico, me siento tan culpable —comenzó a llorar nuevamente— en nuestro primer año tuve sentimientos por ella, el cómo a pesar de mi frío carácter ella se presentó frente a mí como si nada me conmovió mucho, así que traté de acercarme más de lo normal, pero luego por varias razones me acobardé y terminamos siendo sólo buenas amigas. Quizás si no me hubiera comportado de esa forma, ella nunca habría tenido sentimientos por mí. Todo es mi culpa. Desde un principio.

Nico se acercó a la rubia y se sentó a su lado.

—Siento que jugué con ella Nico, hice daño a una de las personas más importante para mí.

El llanto ya era descontrolado. La pelinegra miró hacia el frente y suspiró. Se acercó más a Eli y la abrazó, tratando de consolarla en silencio.

"Esta será una larga noche".


—Tojo -san, ¿Puede venir un momento?

Nozomi asintió y comenzó a caminar hacia la oficina del encargado del observatorio y a la vez su profesor asesor. Se encontraba nerviosa, normalmente cualquier cosa referente a la investigación lo hablaban con todos los demás presentes, rara vez llamaba a alguien a su oficina. La pelimorada entró algo dubitativa y el hombre de edad avanzada le dedicó una sonrisa.

—Tome asiento —Nozomi se sentó y comenzó a jugar con sus manos— Se preguntará por qué le he pedido que venga.

—La verdad sí, sensei.

—No es nada malo, así que no se preocupe —la chica de ojos turquesa intentó mostrarse más relajada. — Iré directo al grano, quiero que vaya a dar unas charlas a Tokio.

— ¿Charlas?

—Sí, sobre nuestro trabajo, la idea es dictar algunas para nuestros pares y otras para motivar a los nuevos y futuros estudiantes de la escuela, por eso la he escogido, tiene un buen desempeño y sé que su personalidad le ayudará a llegar a los más jóvenes.

—Sería un honor para mí, sensei, ¿En qué fecha será? —Nozomi se encontraba nerviosa, visitar Tokio era sinónimo de reencontrarse con el pasado que extrañaba pero a la vez quería olvidar. "El destino es tan especial que de seguro pasará algo interesante".

—Sabía que no me defraudaría, por lo mismo ya había organizado algunos detalles, a lo más será dentro de dos semanas, ¿Tiene algún problema con esa fecha?

—No señor, y nuevamente le doy las gracias por confiar en mí.

La pelimorada hizo una reverencia mientras tenía una sonrisa en el rostro. El hombre frente a ella volvió a sonreírle.

— Es lo mínimo que puedo hacer por mi alumna estrella, estos días tómeselos con calma, si debe hacer algún trámite siéntase libre de salir, cuando tenga el cronograma se lo haré llegar, mas tarde enviaré los detalles de los temas que debe preparar, aunque es sólo lo que hemos estado trabajando durante su estadía aquí. ¿Todo claro Tojo-san?

—Sí, sensei.

Nozomi volvió a hacer una reverencia y salió de la oficina. Caminó hasta donde ella solía trabajar y se sentó. No había nadie más en aquel lugar. Segura sacó sus cartas del bolsillo y las consultó con el viaje y un posible encuentro con la rubia en mente.

—No sé si esto es bueno o malo —suspiró afligida mientras sostenía La rueda de la fortuna invertida, sabía que aquello significaba un cambio importante, pero no sería un camino fácil, todo lo contrario, y esto debido a sus decisiones pasadas.

—Esto no podía ponerse peor, tal vez no debí ver mis cartas.

La pelimorada ahora se encontraba completamente deprimida. Al sacar otra carta había conseguido La templanza…invertida. Esto le decía que tendría conflictos y peleas. Suspiró y sacó una última carta. Sonrió. Tal vez no todo era tan malo. Ahora había salido La muerte en posición vertical. Algo bueno se avecinaba, ¿Al fin avanzaría y dejaría ese tormentoso recuerdo atrás? ¿Quizás todo el difícil camino que debía recorrer tendría una gran recompensa? ¿Lograría olvidarla? Recordó todo lo que había sufrido por culpa de su densa ex-amiga. Jamás la perdonaría, o eso quería creer.

— El destino… es extraño.

Buscó entre sus cosas hasta que encontró su antiguo teléfono. Lo encendió y buscó el número que necesitaba. Lo importante por ahora era su próximo viaje. Era primera vez que daría una especie de cátedra y tenía que estar lo más concentrada posible. Era primera vez que volvía desde que había huido. No necesitaba dramas así que trataría de evitar a la rubia con todo su ser, pero para eso necesitaría ayuda, y sabía en quien confiar. Marcó. Sonó el pitido tres veces antes que una conocida voz contestara.

— ¿Aló?

—Hola Nicocchi~


Y aquí el nuevo capitulo, tardé más de lo pensado ;-; ...pero fue menos que la vez anterior uwu ...la causa de la demora fue que me costó demasiado escribir la salida de Nico y Maki... y aún no quedé del todo satisfecha, pero bueno. Espero haya sido de su agrado y gracias por los comentarios owo/ Sobre el oc... lo siento ;A; trataré de ser mas fiel a las personalidades (/w\).

Saludos y nos vemos pronto~~