Aquí el nuevo capitulo~
Love Live no me pertenece.
Acababa de llegar al parque, no le costó trabajo encontrar a la mayor. Estaba sentada a los pies de un árbol en posición fetal. Dudó un momento sobre si acercarse, sabía que lo más probable era que todo llegara a su fin luego de esa charla y por lo mismo tenía miedo. Respiró hondo tratando de conseguir fuerzas y se dirigió hacía la única persona en ese lugar.
—Eli…
La rubia levantó la mirada y le dedicó un intento de sonrisa, se veía demacrada.
—He venido lo más rápido que he podido… —bajó la mirada y comenzó a sollozar— Umi… de verdad lo siento mucho, ni siquiera puedo verte a la cara.
La peliazul sintió un fuerte dolor en el pecho, no le gustaba ver a la rubia de esa manera, pero debía enfrentarla. Suspiró y se sentó al lado de la mayor.
— ¿La amas? —Umi sintió cómo su acompañante se tensaba. "Tal vez no esperaba esa pregunta." — Se sincera por favor.
Su tono de voz era calmo, completamente diferente a lo que esperaba. La mayor no habló. Sólo se escuchaba la respiración de ambas. El silencio se volvía cada vez más incómodo.
— ¿La amaste en el pasado?
Preguntó con el mismo tono que la vez anterior. Increíblemente la molestia se había ido, tampoco se sentía triste, de alguna forma comprendía en la encrucijada que se encontraba Eli, ella había pasado por algo similar cuando Kotori se había marchado. Aún no tenía claro el por qué se sintió de esa manera esa ocasión, después de todo en vez de meditarlo y darle vueltas, como al parecer lo estaba haciendo la chica de orbes celestes, ella había decidido ignorarlo y seguir en su zona de confort. Los minutos pasaron nuevamente, esta vez Umi no sabía cómo romper ese silencio. La opción de salir corriendo de ahí sonaba cada vez con más fuerza en su cabeza. Cuando ya había decidió levantarse e irse del lugar, la rubia habló.
—Ahora… no lo sé —tomó una leve pausa y su cuerpo tembló levemente. —Pero en el pasado… lo siento —terminó afligida.
—Descuida, de alguna manera… me lo esperaba, sabes que no será fácil ganarte su confianza nuevamente, ¿No?
Eli levantó la cabeza, se mostraba algo sorprendida.
— ¿Lo sabías?
— ¿Qué cosa?
— Que Nozomi sentía algo por mí.
Umi la miró incómoda.
—Hm… algo así, después de que se fueron Kotori y Nozomi hablamos del tema con Honoka y llegamos a esa conclusión —bajó la mirada avergonzada.
— ¿Por qué nunca me lo dijiste? —preguntó un poco molesta la rubia.
—Nunca me lo preguntaste, además no veía cómo eso interferiría en nuestra relación, se suponía que tú la veías sólo como una amiga.
—Tienes razón, de verdad lo siento Umi, pero ya no hay caso en que sigamos juntas, yo ya no estoy segura de mis sentimientos, tengo un enredo en mi cabeza y soy un desastre, tú no te mereces todo eso, aunque sepa que es casi imposible que vuelva a ser todo como era antes con Nozomi, no puedo estar contigo mientras pienso en alguien más.
—Entiendo —respiró hondo tratando de mantenerse serena— será difícil superarlo, hemos vivido muchas cosas juntas, Eli.
—Aún así, ¿Crees que podamos seguir siendo amigas?
Umi desvió la mirada, quería responder con un "Sí" seguro, pero un nudo en la garganta no la dejaba. Era sorprendente que hubiera demorado tanto tiempo en llegar ese remolino de emociones, el hecho que hiciera esa pregunta dejaba claro que no había forma de salvar aquello y esa idea amenazaba con quebrarla en cualquier momento. Había estado demasiado calmada durante un rato y ahora sus verdaderos sentimientos querían explotar. Trataría de evitarlo. No quería que la chica que tenía en frente se sintiera culpable por pensar en alguien más.
— ¿No… podemos?
Había demorado demasiado en responder y ahora la rubia soltaba esa pregunta con un tono que hasta a la persona más fría habría logrado preocupar. Umi la miró fijamente y se acurrucó donde ella.
— Sí. —La chica de mirada dorada dudó un segundo en seguir hablando. — Pero dame algo de tiempo para acostumbrarme.
—Es lo mínimo que puedo hacer por ti, Umi —se acercó a la peliazul y la abrazó— de verdad gracias por todo, gracias por entenderme y perdóname.
—Umh —negó la menor— no te preocupes, y si necesitas ayuda para alguna cosa con respecto a Nozomi, sólo dime, ya te dije, no será fácil.
—Lo sé.
—Ya debo irme, Honoka me está esperando.
A pesar de haber dicho esas palabras, que más sonaban a excusa, ninguna se movió. Seguían acurrucadas, Umi levantó lentamente la mirada y se encontró con esos orbes celestes que siempre le habían atraído. Se quedó contemplándolos y sin notarlo comenzó a acortar la distancia. Eli cerró sus ojos, esperando el contacto.
—Una última vez —susurró la peliazul ahora completamente consciente de lo que hacía. Eli le correspondió, el beso era lento, profundo, demandante y lleno de emociones, era distinto incluso a los que se habían dado la última vez que habían pasado la noche juntas. Sabían a despedida. Al percatarse de esto, la menor no puedo aguantar más y una lágrima bajó por su mejilla. Cortó el contacto y con voz quebrada se despidió comenzando a correr, dejando a su ahora ex novia con un gran sentimiento de culpa.
Umi entró de golpe a su habitación, ahí se encontraba Honoka funcionando con su teléfono. De fondo podía escucharse a la madre de la peliazul preguntando a gritos a su hija que qué le ocurría. Honoka al ver la expresión que traía su amiga, rápidamente se puso de pie y corrió a abrazarla.
—Eli terminó conmigo.
—Es lo mejor que pudo haber hecho, Umi-chan.
—Lo sé, pero aún así duele.
Luego de que Honoka la consolara por un rato, Umi se calmó. Se sentaron en el suelo y la peliazul suspiró.
—Hablaré con mis padres, Honoka.
Umi sonaba segura y la pelinaranja no entendía a qué se refería. La escritora la miró y al no ver reacción, siguió.
—Les diré que soy gay.
— ¿Estás segura? Sabes que no se lo tomarán bien Umi-chan, conozco hace muchos años a tus padres y lamentablemente sé que no te aceptarán —la ex idol miraba a su amiga con preocupación.
—Lo sé, Honoka, pero estoy aburrida de vivir esta mentira sólo por no querer salir de mi zona de confort, quiero avanzar, tal como Eli lo ha hecho al dejarme.
— ¿Segura que no es sólo porque Eli te ha dejado? Ya sabes, algo así como "En estos momentos no me importa nada" o "Nada podría ser peor que esto" —dijo Honoka moviendo los dedos como comillas en el aire. Umi sonrió tristemente, su amiga sí que la conocía, en momentos como ese normalmente era lo más probable que haría, pero esta vez era distinto.
—No Honoka, esta vez hablo enserio, lo he pensado desde hace unos días, no puedo negar que lo ocurrido con Eli ha afectado en mi decisión, pero no es sólo por eso —miró a su amiga, tenía una expresión que no podía descifrar. — Me ofrecieron hacer un Live Action de mi novela, la oferta es bastante buena y yo misma puedo revisar y hacer cambios en el guión para que la adaptación quede lo más fiel posible —se tomó un tiempo para poder ordenar sus palabras, Honoka sólo guardaba silencio expectante, algo inusual en ella. — Es extremadamente raro que ofrecieran hacer la película en primer lugar, en Japón aún no está muy bien visto el amor entre mujeres, aunque en la juventud los porcentajes varían un poco, pero aún así es increíble, ¿No lo crees?
—Umi-chan, ¡Me dejaste sin palabras! Felicidades~ —soltó la pelinaranja mientras se tiraba sobre su amiga y la abrazaba— me imagino que aceptaste, ¿No?
—Aún no —al ver la cara que ponía su amiga soltó una suave carcajada y se explicó. — Hay muchas cosas de por medio, Honoka, no puedo pensarlo a la ligera, para empezar habrá más interés en saber quién está detrás de Kaoru Hirakawa.
— ¿Y qué importa eso, Umi-chan? ¡La crítica te adora!
—Eres demasiado despreocupada —Honoka sólo sonrió— pero tienes algo de razón, por decirlo de alguna forma, ya soy una escritora exitosa, me avergüenza admitirlo, pero eso es lo que entendidos del tema dicen de mí, mis novelas se han traducido a diversos idiomas y han sido aclamadas en todos ellos, nada puede cambiar si digo públicamente que soy yo, ¿Cierto?
—Cierto, si lo tienes claro, entonces ¿Qué te detiene? —Honoka cada vez entendía menos.
—Mis padres, mi familia, y esa es una de las principales razones de por qué hablaré con ellos, no saldré del armario públicamente, pero el hecho de que escriba ese tipo de historias ya será un duro golpe para ellos, de alguna forma merecen saberlo antes… aunque las probabilidades de que no lo acepten sean altas.
— Ya veo… ¿Y cuando planeas hablar con ellos?
Umi respiró hondo y miró a su amiga con determinación.
—Hoy.
— ¡¿Hoy?! ¡Me parece demasiado rápido! Pero te apoyaré sea lo que sea que decidas.
—Muchas gracias Honoka, de verdad no sé qué haría si no estuvieras conmigo.
—Probablemente te perderías toda la diversión —sonrió y se soltó del abrazó que le había dado. — Ahora, comienza a buscar las cosas que más ocupas y ordena una maleta.
— ¿Una maleta? —Umi no pudo ocultar su desconcierto.
—Mi experiencia de cuando huía de casa y venía aquí... siempre tenía mi bolso listo… aunque siempre se me olvidaba traerlo, pero ese no es el punto.
—Y terminaba prestándote una pijama —sonrió con nostalgia —pero Honoka, ¡Éramos unas niñas!
— ¿Y qué? —Se cruzó de manos— créeme que si las cosas se ponen feas, lo único que querrás es salir corriendo, mientras más listas tengas tus cosas, mejor.
Umi sonrió y abrazó a su amiga en silencio. Pasado unos segundos se soltó y suspiró resignada. No demoró tanto en reunir lo necesario, un poco de ropa, su laptop, cuadernos donde tenía ideas y partes de manuscritos y un álbum de fotos donde había puesto todas las que se había hecho a lo largo de los años con las chicas de muse. Miró a la pelinaranja y asintió, dando a entender que todo estaba listo. Salieron de la habitación y se dirigieron a la sala de estar donde se encontraban ambos padres hablando y riendo. Al ver entrar a su hija con semblante serio dejaron las risas de lado y le preguntaron que qué ocurría. Umi, a pesar de mostrarse serena estaba hecha un caos por dentro. Tenía miedo. Tal vez Honoka tenía razón y había apresurado las cosas, pero ya se había decidido y no había vuelta atrás. Se arrodillaron frente a frente a los padres de la peliazul y ésta respiró profundo tratando de calmarse.
—Tenemos que hablar, es algo serio, al menos para mí.
Ambos padres la observaron en silencio con toda la atención que podían darle, a pesar de que eran bastante tradicionales, rara vez su hija les hablaba con ese nivel de formalismo.
—Sé que han estado buscando un prometido digno para que tome el apellido Sonoda y juntos podamos seguir con la tradición familiar —Honoka miró a su amiga, esa información no la tenía aunque no le sorprendía, los Sonoda eran una familia milenaria con una gran tradición después de todo. — Pero no puedo aceptar aquello por varias razones.
—Sabes que no es tu decisión, Umi.
Su padre habló secamente y la miró con el ceño ligeramente fruncido. Honoka apretó los puños. La cosa no había comenzado bien.
—Claro que es mi decisión, padre, son mis sentimientos los que están de por medio, para empezar, jamás podría amar a una persona escogida por ustedes.
Umi sonaba molesta. Su madre le dedicó una sonrisa torcida, tenía una idea de lo que aproximaba, no era idiota y su hija nunca fue buena ocultando cosas, pero eso jamás iba a pasar, no en su casa.
— ¿Y por qué estás tan segura de eso? —Preguntó para confirmar sus sospechas. Umi tragó saliva. Había llegado la hora de soltarlo.
—Porque soy gay.
El silencio fue roto por el sonido seco de una cachetada. Umi bajó su cabeza mientras su padre volvía a su sitio. Pasó todo tan rápido que Honoka aún no lo asimilaba, sabía que los padres de su amiga eran estrictos pero nunca había visto que le levantaran la mano. Se mordió el labio tratando de contener la ira que iba naciendo dentro de ella. Miró a su amiga y notó como temblaba levemente. Una lágrima rodó por su mejilla y Honoka se sintió culpable. Sabía que no terminaría bien, debía haber insistido más en detenerla. "Buen momento para haber dejado de lado mi terquedad." Se dijo sarcásticamente.
—Pensé que lo entenderían —la voz de Umi sonaba con tanto rencor que dejó atónita a su amiga— que ilusa fui. —El silencio era completamente incómodo, la peliazul apretó sus puños. — Siempre hice todo lo que me pidieron, cumplí con cada uno de los entrenamientos a pesar de que quería pasar más tiempo con mis amigas, fui responsable y una hija ejemplar.
—Tú no eres mi hija —la cortó el único hombre presente en el lugar con una voz fría— lo dejaste de ser desde que dijiste aquello, después de todo lo que hicimos por ti, me decepcionas Umi, y pensaba de que te había educado bien.
— ¿Decepción? —Umi sonrió — Soy yo la que está decepcionada, pero no sé qué pensaba, no podía esperar más de una familia tan retrógrada —levantó la mirada y habló de la forma más fría que pudo— los odio. —Se sentía dolida, frustrada, lo único que quería era salir corriendo de ahí, sonrió mentalmente al notar que Honoka había tenido razón en lo de la maleta. Miró a sus padres, nunca los había visto tan cabreados, pero ya no le importaba, no se arrepentía de lo que había hecho. — Me voy, no quiero seguir en la misma habitación que ustedes, y por las miradas que tienen puedo deducir que ustedes tampoco.
— ¿Te vas? ¿Y a dónde te irás? No tienes nada más que el dojo, no tienes a ningún lugar al cual ir y no tienes dinero para vivir sola.
Habló la mujer mayor, Umi no respondió, se puso de pie y fue a su habitación por la maleta. Honoka miró a los padres de su amiga.
—De verdad que me han decepcionado —la pelinaranja se puso de pie, cortó el contacto y sin dirigirles la mirada nuevamente, continuó. — Aunque no lo crean Umi-chan es bastante exitosa y tiene un grupo no pequeño de gente que la apoya, no está sola como dicen, ya lo verán en algunas semanas.
Honoka caminó hacia la salida, esperó a que llegara su amiga y salieron juntas del lugar.
—Te vendrás conmigo, tenemos espacio de sobra en el departamento donde vivimos con Rin-chan —habían caminado un poco cuando la pelinaranja rompió el silencio. — Fuiste valiente Umi-chan, yo no podría haberlo hecho.
—No sé cómo lo hice, pero ahora me siento completamente liberada, y gracias, sólo será unos días mientras encuentro un lugar propio —dijo Umi sonriéndole a su amiga.
—Puedes quedarte todo lo que quieras, nos vendría bien otra persona con la cual dividir gastos, aunque pensándolo bien, tienes dinero de sobra para comprarte un apartamento lujoso, ¿No? —La peliazul asintió y Honoka miró a su amiga confundida— ¿Entonces por qué aún no te ibas de casa?
— ¿Cómo le iba a explicar a mis padres de donde había sacado el dinero?
—Buen punto.
—Honoka, de verdad gracias por todo el apoyo —Umi se detuvo y miró fijamente a su amiga— Todos estos años, has sido un pilar fundamental en mi vida.
—Awww Umi-chan, que tierna eres~ —la pelinaranja comenzó a molestar a su amiga quien inmediatamente frunció el ceño. —Ya ya, no te enojes, sólo molesto… entonces ¿Celebramos hoy?
— ¿Qué cosa? ¿Qué Eli me dejó? ¿O que mis padres me desheredaron?—Dijo de manera sarcástica la chica de mirada dorada.
—Lo del Live Action —Honoka suspiró — lo siento, había olvidado lo de Eli con todo este drama.
—No te preocupes, la verdad no me vendría mal un poco de alcohol, ¿Crees que a Rin le moleste?
— ¡Rin-chan estará encantada!
Umi sonrió, había sido un día caótico pero a pesar de todo sentía que había tomado la decisión correcta.
Maki se encontraba caminando por la universidad, la siguiente hora tendría que trabajar con la rubia en el proyecto y no sabía cómo actuar. "Debes disculparte con ella Maki-chan, sólo se preocupa por ti." La voz de Nico llegó a su cabeza, le había dicho que debía disculparse y ni siquiera conocía toda la historia. "Aunque tal vez tenga algo de razón, aún así creo que es una entrometida." Entró al laboratorio y ahí se encontraba su compañera. Se acercó y ésta la saludó como si nada. La pelirroja extrañada sólo atinó a mover ligeramente la cabeza como señal de que la había escuchado y a comenzar a trabajar. La hora fue un completo martirio para la chica de orbes violetas y el que la otra chica actuara normal no ayudaba en lo más mínimo. Al finalizar la clase guardaron sus cosas, Maki ya había decidido dejar la conversación para otro momento, comenzó a caminar fuera del laboratorio pero la rubia la tomó del brazo.
—Tú y yo tenemos que hablar.
Si, ya sé, lo corté justo en el momento xD quería hacer una especie de final "Cliffhanger" pero no me salió tan dramático u.u... ¿De qué creen que quiere hablar la rubia? Sólo adelantaré que comenzarán los juegos del hambre~
A pesar de que este fanfic es NicoMaki, este capitulo ha estado lleno de Umi, era necesario. (Además Umi es mi waifu, necesito escribir sobre ella o exploto)
Sé que el capitulo es corto, pero esta vez actualizaré más rápido. En el próximo capitulo llegará Nozomi! Y Kotori aparecerá en el momento menos esperado~ Sobre el NozoKoto, de verdad que no puedo imaginármelo xD He intentado pero simplemente es de esos ships que no entran en mi cabeza.
Muchas gracias por los reviews y nos leemos pronto.
