Love Live no me pertenece.
— ¿Nozomi? ¡No puedo creerlo! —La sorpresa en la voz de la rubia era evidente. También se podía notar algo de tristeza.
—Eli —trató de fingir una sonrisa, Maki la descubrió de inmediato y suspiró, no era tan densa como la rusa. — Ha sido un tiempo.
—Bastante, diría yo —miró algo incómoda a la pareja. — ¿Les molesta si me siento con ustedes?
—No, adelante Eli.
Antes de siquiera Maki pudiera procesar la pregunta, Nozomi ya había respondido. La pelirroja la miró interrogante, pero nada, solo tenía esa sonrisa fingida.
—No sabía que estabas aquí, ¿Cuándo llegaste? Maki se lo tenía guardado, ¿Eh? —Se sentía algo dolida y celosa, aunque sabía que entre Nozomi y Maki jamás podría pasar algo, ¿Por qué ella si podía saber cuando andaba por la ciudad? "Ella no la hizo sufrir como tú, idiota." Se respondió mentalmente. Maki se tensó al oír aquellas palabras, lo que le faltaba, más drama.
—Llegué ayer y nadie sabía —"Sólo Nicocchi, pero no es necesario que ninguna de las dos lo sepa." — Me encontré con Maki por casualidad en la universidad —miró su reloj de pulsera, no aguantaba más en su presencia, necesitaba huir de ahí. — Lo siento Eli, Maki, pero debo irme, tengo una exposición en 40 minutos y debo arreglar unos detalles.
La estudiante de medicina levantó una ceja. Por lo que habían hablado faltaba mucho más que 40 minutos para la charla. Nozomi la miró como si entendiera qué estaba pensando y sonrió de manera melancólica.
—No hay nada que hacer entonces, pero antes que te vayas, el sábado me presentaré con el ballet, haremos Romeo y Julieta, es la noche inaugural así que los boletos están agotados, pero tengo algunos pases, ¿Quieres ir? Tú también Maki, te había llamado para preguntar pero no cogiste la llamada, Nico ya me dijo que iría.
— ¿Nico-chan? —La pelirroja se sonrojó y asintió desviando la mirada. — Si iré pero porque quiero ver la obra, la música de Prokofiev me encanta, no es porque vaya Nico-chan.
Nozomi rió de forma natural. Maki se sorprendió un poco pero no dijo nada. Cuando dejó de reír Eli la miró de forma suplicante. La pelimorada suspiró y asintió. Hace mucho no veía bailar a la rusa, y después de todo no se quedaría mucho en Tokio. No le haría mal compartir un poco con sus demás amigas, ¿No? Las extrañaba demasiado a todas, también estaba el que sus cartas le habían advertido que algo así sucedería, tenía que admitir que estaba algo curiosa al respecto de lo que se venía. Eli sacó un papel de su bolso y se lo pasó, la pelimorada lo leyó y no pudo ocultar su sorpresa.
— ¿El ballet de Tokio? …Espera —volvió a leer más detenidamente. — ¡¿Eres la bailarina principal?! —Eli se avergonzó y asintió.
—Una historia no tan larga, pero llevabas prisa.
—Vaya, no me lo esperaba, bueno como dices, debo irme, nos vemos.
Después que Nozomi se fue quedaron en un silencio incómodo. Maki decidió ignorarlo y seguir con su almuerzo.
—Estuvo más tiempo del que pensaba —susurró la rubia para ella, pero Maki la escuchó y frunció el ceño.
"Lo sabe, sabe lo de Nozomi."
— ¿Lo sabes? — La pelirroja no quería quedarse con la duda, Eli la miró un poco sorprendida.
— ¿Qué es lo que sabes, Maki?
—Quería irse apenas te vio, pero le dije que sería demasiado obvio —respondió la nombrada. Eli bajó la mirada y apoyó su frente en sus manos. La menor no esperaba esa reacción y por alguna razón le molestaba un poco. "Nozomi fue la que sufrió mientras andabas con Umi, ¿Por qué reaccionas así?"
—Bueno, ya sabía yo que no sería fácil, al menos aceptó ir a verme el sábado —miró a la pelirroja y sonrió. — Y bien, ¿Qué tal van las cosas con Nico? Ella no me ha querido contar nada.
— ¿Ueh? No he visto a Nico-chan en días —tomó su mechón de cabello favorito y comenzó a jugar con él. — Más importante, ¿Por qué hablas de Nozomi como si quisieras intentar arreglarlo con ella?
—Porque quiero arreglar las cosas con ella.
—Mira —Maki habló un poco molesta— no es que me interese su drama y todo eso, pero ¿No sería mejor dejar todo como está? Sólo la harías sufrir a ella y a Umi.
—Terminé con Umi.
— ¿Eh? ¿Cuándo? —La sorpresa era evidente en la voz de la menor, la rubia desvió la mirada.
—Hace unos días, es una larga historia.
Maki miró a su amiga, se notaba algo afectada. No sabía que decir.
—Ehm, lo siento, supongo.
—Que va, me lo merecía después de todo, sólo espero que Umi se encuentre bien, no he hablado con ella desde entonces y Honoka no coge mis llamados, aunque en parte entiendo el por qué —tomó una pausa para ordenar. Cuando se fue la mesera miró a su amiga y continuó. — Cuando terminé con ella, trató de aparentar que no le dolía, pero la conozco —desvió la mirada y susurró. — Cuando se quebró después de nuestro último beso, me sentí como una basura, pero era inevitable… no podía seguir con ella si no estoy segura de lo que siento.
—Te entiendo… —Maki miró hacia afuera mientras dos personas se le venían a la mente.
—Y entonces… —Nozomi quedó congelada cuando su mejor amiga se acercó demasiado y delicadamente con uno de sus dedos limpió restos del parfait que había quedado en la comisura de sus labios. "Demasiado cerca, demasiado cerca, demasiado cerca." Era lo único en lo que podía pensar en ese momento.
— ¿Decías? —Preguntó Eli al ver que la pelimorada no continuaba hablando. — ¿Te encuentras bien? ¿Tienes fiebre? Tu rostro está rojo.
La tarotista salió de su trance y bufó.
—Idiota —susurró mientras la rubia la miraba interrogante.
Nozomi se encontraba dentro del auditorio donde daría su charla. Aún faltaban unos minutos para que diera inicio, estudiantes y académicos ingresaban unos tras otros pero la pelimorada no les prestaba atención, estaba inmersa en sus recuerdos. Las memorias que tenía en conjunto con aquella rubia. ¿Era posible que una persona fuera tan densa? Se lo preguntaba una y otra vez. Situaciones como la que acaba de recordar eran una constante en su relación, aún después de que Eli comenzara a salir con Umi. Una constante que significaba un eterno martirio para la chica de mirada turquesa. A veces se preguntaba si Eli lo hacía a propósito, si detrás de esa aparente amabilidad en realidad había una persona sádica que gustaba hacerla sufrir con esas pequeñas atenciones. Pero era imposible, sólo era increíblemente densa. ¿Inteligente y linda? Tal vez en lo académico, pero en lo que a sentimientos se refería era una completa idiota y ni siquiera se daba cuenta de ello. Había decidido aceptar ir a verla porque extrañaba a sus demás amigas y por lo que había dicho Eli, al parecer también las había invitado, pero nunca habría pensado que la rubia sería la bailarina principal. Tendría que centrar su atención en ella las casi dos horas que duraría la puesta en escena. ¿En qué estaba pensando? Miró la hora. Debía comenzar. Se puso de pie y respiró profundo. Sería su primera vez hablando formalmente de su investigación con alguien que no fuera los que trabajan con ella, debía concentrarse, ya tendría tiempo después de pensar en la rubia densa.
—Honoka, donde diablos te metiste.
Umi se encontraba en un salón con mucha gente desconocida. Actores, músicos, periodistas, escritores y todo ese tipo de gente que se veía envuelto en la creación de una película. Era el evento donde la productora daría anuncio del Live-Action. De los presentes seguramente sólo un par de personas sabía cuál era el anuncio que se daría, los demás no tenían idea. La peliazul miraba nerviosa hacía la entrada. Honoka había quedado en que la acompañaría después de que por enésima vez ella dijera que sería mala idea si asistían todas, pero no llegaba, ni siquiera le había enviado un mensaje. "Apuesto a que se ha perdido."
—Disculpa —Umi miró a la persona que le había dirigido la palabra, era un actor famoso, que si mal no recordaba según lo que le había dicho su editora, era el candidato favorito para el antagonista. — Me preguntaba que hacía una lindura como tú sola en una fiesta —Umi levantó una ceja y no se molestó en ocultar su incomodidad. "Ya veo por qué es el favorito para interpretar al mujeriego…" —Espera… eres Sonoda Umi, ¿No? La de u's.
— Eh… —estas cosas eran las que quería evitar y por las que no le había dicho a las demás. —Yo…
— ¡Sonoda-san! —Umi sintió como se relajó al escuchar la voz de su editora. La recién llegada miró de manera desaprobatoria al acompañante de la peliazul y habló de manera seca. — Me disculpa Satou-sama, Sonoda-san, ¿Puede acompañarme?
"Con gusto." Había querido responder, pero sólo asintió. Cuando se habían alejado lo suficiente Umi suspiró.
—Me salvaste ahí, gracias Takahashi-san.
—Con tantas mujeres en el lugar, va y trata de hablar contigo, la que menos se fijaría en él —sonrió y Umi no pudo contener una suave carcajada. — Quiero presentarte a alguien Sonoda-san, se encargará del vestuario en la película.
—Pero aún no se hace el anuncio formal, ninguno aquí además de tú sabe que soy Kaoru Hirakawa.
—Descuida, ella es una gran fan tuya, además el anuncio será pronto, así que no hay problema —miró hacia una dirección y sonrió. — Ahí está.
"Ese cabello… imposible." Umi se detuvo de golpe. Se suponía que estaba fuera del país, pero ahora se encontraba en la misma habitación que ella. Tenía sentimientos encontrados. La extrañaba, mucho, y la hacía feliz volver a verla, pero a la vez se sentía culpable. Evitó mucho tiempo tener contacto con ella con la excusa de no hacerla sufrir. Era consciente de los sentimientos que en un pasado la chica que tenía enfrente tenía por ella, pero fingió no saberlos para así no hacerse cargo de ellos.
—Minami-san.
La voz de su editora la sacó del trance. El oír aquel apellido confirmaba su sospecha. El encuentro que tanto había evitado era inminente. Sudaba frío y estaba increíblemente nerviosa. La nombrada giró lentamente y al verla su rostro se tensó y por la sorpresa botó su copa, llamando la atención de los cercanos.
— ¿Umi-chan? —Kotori no salió de su estado de shock hasta que una camarera le preguntó si se encontraba bien. —Oh perdón, sí, estoy bien —sonrió mientras la camarera se ponía limpiar los restos de cristal que estaban en el suelo.
—Kotori… yo —sentía que debía disculparse, pero no sabía bien de qué. La editora miró la escena un poco sorprendida.
— ¿Se conocen? —Preguntó para salir de la curiosidad.
—Desde pequeñas —respondió la peligris con una sonrisa nostálgica. —Umi-chan… si viniste con Takahashi-san, significa que tú eres…
—Sí, perdón por no habértelo contado antes —suspiró pesadamente. — Te fuiste antes de que me decidiera contarle al menos a ustedes, entenderás que mi situación no era muy favorable.
—Ahora que lo mencionas, Umi-chan, tus padres…
—Ellos…
— ¡Umi-chan! —Una enérgica voz bien conocida por ambas sonó en el lugar. — ¿Kotori-chan? Oh, buenas noches, Takahashi-san.
—Kosaka-san, buenas noches, Sonoda-san, vendré por ti cuando sea la hora, disfruten mientras —dijo la editora antes de ir hacia otro lugar.
—Honoka, ¿Dónde te habías metido? —Preguntó algo molesta la peliazul.
—Me perdí he he —respondió mientras se tomaba el cuello de manera avergonzada.
—Lo suponía —Umi suspiró resignada y Kotori comenzó a reír. Esa escena le traía tantos recuerdos. El tiempo había pasado pero todo seguía igual.
"Todo, incluso la relación entre Umi-chan y yo"
—Kotori-chan, ¿Te encuentras bien? —Al haber pensado en ese "pequeño" detalle no había podido ocultar una expresión melancólica. La peliazul quien había observado todo se mordió el labio y se preguntó si aquel cambio de ambiente se debía a su presencia. "Que ególatra pensar que se debe a mí, pero ¿Quién mas en este momento podría poner esa mirada en su rostro?"
—Sí, estoy bien sólo pensaba en que no ha cambiado nada.
Sonrió o trató hacerlo. La pelinaranja entendió por donde iba todo, la sonrisa fingida de su amiga de la infancia se lo confirmaba. No sabía que sería lo mejor para ayudar a sus dos amigas. "Para empezar, no porque Eli-chan haya cortado con Umi-chan quiere decir que Umi-chan se fijará en Kotori-chan." Por ahora se centraría en hacer que las tres pasaran una linda velada como las amigas que eran. Si el destino las había puesto en la misma habitación, sería por algo.
Maki se tensó al sentir la mano de la pelinegra sobre la suya. Evitó mirarla y se concentró en el escenario. Odiaba verse vulnerable, pero cuando estaba en el teatro y escuchaba música le era inevitable no quebrarse. Le traía demasiadas emociones. La mayor entrelazó sus dedos con los de la pelirroja y apretó con la fuerza suficiente para poder transmitirle que todo estaba bien, que ella estaba para apoyarla y ayudarla en lo que fuera que la atormentara. Desde hace un rato que la observaba de reojo y se preocupó demasiado al ver caer aquellas lágrimas que por alguna extraña razón estaba segura eran más que de la emoción producida por toda la puesta en escena. Maki al sentir el agarre dudó un segundo, pero hizo caso al impulso que sentía y se acurrucó en la mayor, dejando que ésta la reconfortara, sin importarle que estaba en el teatro rodeada de gente que tal vez podría ver de mala manera aquella acción.
...
—Qué raro no ver a Honoka-chan aquí —dijo Nozomi al ver que la pelinaranja no se encontraba.
Después de casi dos horas de danza y música, la obra había terminado. Rin, Maki, Hanayo, Nico y Nozomi se encontraban en la recepción post presentación. Habían sido invitadas por la bailarina principal y eso le daba un par de privilegios.
—Tenía algo que hacer con Umi-chan, algo de su última novela, hablaron varias veces de eso cuando Umi-chan se quedó con nosotras pero nunca la presté atención nya —Nozomi sonrió al escuchar el nya, según la explicación que le había dado Rin, sólo lo usaba con ellas.
— ¿Umi se quedó con ustedes? —Eli había aparecido de la nada entre la multitud y se había acercado a ellas en el momento justo para captar aquel detalle.
— Sí, cuando se fue de casa de sus padres, ahora está viviendo sola, su departamento es muy bonito nya, pero Eli-chan, ¿Por qué no lo sabes? Es tu novia nya.
—Con Umi terminamos hace unos días.
Aquella información había tomado por sorpresa a todas las presentes a excepción de la pelirroja. Nozomi se tensó. Eso de verdad no se lo esperaba, ¿Cómo se suponía que debía de reaccionar?
—Oh… ahora entiendo porqué bebimos ese día hasta quedar inconscientes.
El comentario de Rin rompió la pesadez que se había generado en el ambiente. Hanayo iba a decir algo pero llegó una notificación a su teléfono. Normalmente lo hacía cuando pasaba algo relacionado al mundo de las idols. Lo miró de manera rápida, sin prestarle mucha atención ya que estaba con sus amigas, hasta que leyó u's.
— ¿u's? —Susurró llamando la atención de las demás. Releyó la noticia mentalmente, esta vez de forma más detenida y se sorprendió. — ¡Umi-chan dio a conocer su identidad!
— ¿Identidad? —Nozomi no entendía a qué se refería.
—Umi es una escritora famosa, aunque siempre escribió con un seudónimo —respondió Maki.
— ¿Kaoru Hirakawa? —Preguntó mientras recordaba todo lo que le dijeron sus cartas sobre el viaje, su última conversación con Kotori y el cómo ésta le había contado que se encargaría del vestuario para la adaptación de un libro que ella amaba y que justamente en ese momento debería de darse el anuncio de la adaptación. "¿Una coincidencia? Imposible…"
—Sí… ¿Cómo lo sabes? —Nico la miraba curiosa, según lo que sabían solo ellas sabían de la identidad de Umi, hasta ahora que se había hecho público. — ¿Tus cartas?
—No, sólo sabía que hoy darían un anuncio sobre un libro de esa escritora.
—Pero no entiendo por qué Umi-chan no nos contó que daría a conocer su identidad —Hanayo no podía ocultar su curiosidad.
— Entre todas esas conversaciones Umi-chan dijo algo de la popularidad de u's y que nos podría dar problemas nya —Rin miró a su amiga de la infancia. —Cuando leíste la noticia dijiste u's, ¿Cierto Kayo-chin?
—Sí, dice — sacó su teléfono y comenzó a leer— "Sonoda Umi, quien fue conocida como integrante y letrista de la mayoría de las canciones del exitoso grupo school idol u's, dio a conocer esta tarde que es ella quien está detrás de la enigmática escritora Kaoru Hirakawa. El anuncio se hizo en un evento de ASCII Media Works en conjunto con Kadowaka Pictures Inc. donde también anunciaron la adaptación a la pantalla grande de la novela más polémica del último año, "Aki no Omoi, Haru no Koi" (Pensamientos de otoño, amor de primavera) escrita por la anteriormente mencionada novelista."
—Vaya, si que hizo revuelo el anuncio, es trending topic en twitter…oh u's también —Maki revisaba la red social con su teléfono mientras fruncía el ceño levemente. — Se siente un poco extraño que hablen de nosotras nuevamente.
—Quizás eso era lo que nos quería evitar Umi-chan nya.
Las musas comenzaron a comentar lo sucedido. Eli se separó del grupo con la excusa de que debía saludar a los benefactores más importantes del teatro personalmente. Comenzó su recorrido no con muchas ganas, no eran muchos y tampoco desagradables, algo que se podría esperar de gente influyente, pero en esos momentos su mente estaba en otra parte: Umi. ¿En qué momento todo había cambiado drásticamente? Terminaban y de la nada ella se iba de casa de sus padres, comenzaba a vivir sola, daba a conocer su identidad y harían una película de su más importante novela. "¿Por qué se habrá ido de casa de sus padres?" Se preocupó y a la vez volvió a sentirse culpable, tenía una ligera sospecha de lo que había ocurrido, y de lo que probablemente haya desencadenado todo. Se preguntaba si realmente había sido la mejor opción haberle dado espacio luego de la ruptura, sabía que el ambiente en su familia era algo tóxico y que en momentos necesitaba apoyo. A pesar de saberlo la dejó sola. Esos días le habían ayudado a aclarar sus sentimientos, el ver nuevamente a Nozomi se lo había confirmado. Amaba a la pelimorada, no a Umi, al menos no de esa manera, pero aún así era alguien importante en su vida y no quería volver a dañar a sus cercanos. Se había decidido, hablaría con ella apenas pueda, con todo ese revuelo necesitaría apoyo, y después de todo habían prometido que tratarían de volver a ser amigas.
—Otoño —susurró Maki mientras en la oscuridad de la noche, divisaba las hojas iluminadas por los faros del parque. Nico la miró curiosa. Después de la recepción habían decidido caminar juntas de vuelta. No vivían cerca pero la casa de Nico quedaba de camino al edificio de Maki. —Mi vida en estos momentos es como el otoño —dijo esta vez deteniéndose completamente —no había podido sacarse la escena en el teatro de la cabeza, tal vez debía confiar en Nico.
—No entiendo a que te refieres, Maki-chan.
—Constantemente cambiando, pueden haber días soleados, fríos, lluviosos y hasta tormentosos, incluso dentro del mismo día el clima varia —bajó la mirada y suspiró tratando de no quebrarse nuevamente. — Añorando desesperadamente aquellos cálidos días del verano ya pasado. Cada día que pasa los días comienzan a ser más y más grises e inevitablemente terminaré llegando al invierno —tomó una pausa y respiró profundo intentado calmarse. — ¿Y sabes que es lo peor Nico-chan? —La nombrada negó lentamente. — Que en mis actuales condiciones no me veo capaz de superar un invierno.
—Maki-chan… —la pelinegra se acercó y abrazó a la menor, quien no pudo aguantar más las lágrimas y terminó ocultando su rostro en el pecho de la mayor. — No es necesario que cargues con todo, puedes confiar en mí, puedo ayudarte, puedo apoyarte, dime, ¿Qué es lo que tanto te atormenta?
—Yo, tengo un problema, un problema conmigo misma —luego de unos eternos segundos se decidió en contarle todo— y a pesar de estar consciente de ello, a pesar de tratar de salir de ello, no puedo, yo… —se separó un poco y comenzó a temblar levemente, Nico tomó sus manos, dándole fuerzas. — Yo he intentado suicidarme muchas veces, ¿Sabes? Tantas que he perdido la cuenta.
—…—
Nico no sabía que decir, no podía digerir esa información. Cuando finalmente salió del asombro e incredulidad, soltó sus manos y la abrazó nuevamente, esta vez con más fuerza.
—Idiota —susurró con voz quebrada. — ¿Sabes cómo me sentiría si te llegara a pasar algo? Mi mundo… yo me vendría abajo —Maki al escuchar esas palabras solo desvió la mirada. — Maki-chan idiota, después del invierno viene la primavera —tomó con ambas manos el rostro de la menor e hizo que la mirara. — Si no te crees capaz de hacerlo sola, déjame ayudarte, pasemos por esta turbulencia juntas, no estás sola Maki-chan.
Estaban demasiado cerca, podían sentir la respiración de la otra, veían el vaho que producía ésta debido al frío, sus latidos se habían acompasado. Nico miró aquellos orbes violetas, tan hermosos, tan frágiles. Fue un impulso. El pensar en que podría haberla perdido le había dado la fuerza para cortar la distancia. Quizás más tarde se arrepentiría por hacerlo en un momento de debilidad de la menor, pero se sentía desesperada. Maki se tensó al sentir el contacto, pero luego se dejó llevar y correspondió el beso.
Y bueno, aquí el nuevo cap~
Que puedo decir, realmente disfrute escribiéndolo así que espero les guste uwu
Nico ya sabe una parte, quizás una de las más importantes, de lo que le ocurre a Maki, eso unido al beso ¿Cómo interferirá todo en su relación? ¿Ya se ha decidido por Nico? Camille aún no hace su jugada~
Umi y Kotori se reencontraron, tal como dijo Nicocchi17, en el anuncio, quizás fui demasiado obvia xD, la cosa es que el drama entre ellas se viene, y no olvidemos a Nozomi y Eli~ Nozomi sólo se quedará un periodo corto, ¿Será capaz Eli de ganársela nuevamente en ese tiempo? Nozomi no se esperaba que Eli y Umi hayan terminado...
Hagan sus especulaciones(?) y gracias por sus reviews!, realmente me motivan a seguir escribiendo c: , nos leemos.
