Disclaimers: Los personajes son propiedad intelectual de J.K. Rowling y son utilizados sin ánimo de lucro.
Draco observó a la chica dormida sobre su cama, el cabello estaba esparcido por toda la almohada, su respiración era regular, desde su posición no podía verla muy bien, ya que estaba en el sofá a los pies de la cama, se había puesto de pie para ir por un poco de agua, sólo tenía puesto los pantalones, pero la había visto dormida y no había querido despertarla con el movimiento, no estaba muy seguro de que tan ligero pudiese tener el sueño.
Tal vez el hecho de observarla dormir podía ser un poco escalofriante, pero estaba bastante intrigado con respecto a la chica pelirroja.
Desde el momento en que la vio hacer una presentación en Abril del año pasado donde ni siquiera lo había visto, le había llamado completamente la atención, había estado recargado en el dorso de su mano, y levantó su mirada para toparse con una atractiva pelirroja, al inicio sólo llamó su atención el hecho de su buena figura, el traje le quedaba justo a la medida, aun así demostraba que su trasero era perfecto y sus senos habían sido blanco de su mirada toda la presentación.
Y su personalidad divertida había quedado a la vista con sólo tratarla un poco, no sabía que tenía pero el estar con ella resultaba fácil, no le preocupaba que estuviera pensando en él como el hijo de un defraudador, a ella no le importaba eso y se lo había dicho, a ella sólo le importaba que hiciera bien su trabajo.
Suspiró, era igual de misteriosa para él de la misma manera que él era misterioso con ella, sabía que había tenido algunos novios antes, incluso aun salía con Dean Thomas cuando llegó a la firma de Alastor, así que no comprendía el hecho que había notado hacía un par de minutos.
No entendía porque había tomado la decisión de estar con él, si apenas lo conocía, no entendía porque la decisión de Ginevra por elegirlo precisamente a él, para ser el primer hombre en su vida, al menos su vida sexual; ya había dejado claro que amaba a otro hombre ¿por qué no entregarse a ese hombre y no a él? Realmente no le importaba. Ginevra Weasley no sólo le gustaba físicamente, era la única chica que cuando reaccionaba, estaba sonriendo y con sus barreras completamente derribadas, ella había dominado su territorio en un tiempo récord, había hecho a Alastor Moody su cómplice para poder acercarse a ella, esperaba con todo su ser que no lo odiara cuando le dijera la verdad.
Y lo había decidido en ese momento, justo después de terminar de tener sexo con ella, no le importaba quien fuera el hombre del cual estuviera enamorada, iba a luchar por conquistarla hasta darlo todo, tenía la esperanza de que si lo había elegido a él sobre el otro para ser el primero en su vida sexual, lo elegiría a él para compartir el resto de su vida; y realmente esperaba que las cosas salieran bien para él esta vez, quería por alguna razón inexplicable y desesperada, que fuera ella la chica correcta para él, porque si no era ella, sabía que no existiría una mujer que le hiciera sentir el mismo calor, se lo había dicho ya Su cama había sido como una pasarela. Hasta que llegó ella.
Ginny abrió los ojos con pesadez cuando sonó la alarma, se descubrió a si misma entre una enredadera de pies y brazos, cubierta con una sábana de ceda color plata, observó a la otra persona dormida, pero tal como si lo hubiese llamado despertó.
–Ya es tarde –dijo con somnolencia y dejó caer su cabeza sobre la almohada, el cabello rubio le cubrió los ojos.
–Así que… Necesito una explicación lógica para esto –habló haciendo que él se quejara pero no abriera los ojos.
–Tuvimos sexo anoche –soltó haciendo que se sonrojara –pero tal vez estabas muy ebria como para saber si realmente era lo que querías pero…
–No estaba ebria y si recuerdo eso, todo eso –frunció el ceño.
Draco la observó de soslayo, entonces no entendía que clase de explicación lógica estaba pidiendo, y su gesto lo demostró, porque la hizo suspirar.
–Pregunta ambigua.
–Mucho –coincidió él.
– ¿Me puedes explicar como es que soy la única desnuda en la cama?
–Oh, eso, me levanté en la madrugada por un poco de agua, y contrario de ciertas chicas aquí presentes, a mí no me gusta dormir desnudo –sonrió.
–No es que fuera una elección, si alguna vez dude de tu desempeño… me ha quedado claro que es bastante bueno –se sentó.
–Lo cual… tengo una duda ¿por qué decidiste que era una buena opción para tu primera experiencia? –Ginny se sonrojó y agradeció que no la veía.
–Estaba ebria –soltó.
–Acabas de decir que no lo estabas, de hecho me sorprende que a tus veinticinco años continuaras virgen, siendo una mujer demasiado atractiva.
–Bueno, no todas somos como las de tu pasarela, Draco.
–Eso ya lo sé –sonrió.
–Luces tan atractivo cuando sonríes ¿sabes? –le comentó, haciendo que quitara la sonrisa ¿cómo diantres sabía que estaba sonriendo si le daba la espalda? –feliz navidad, por cierto –lo observó sobre su hombro y le sonrió.
–Feliz Navidad, Ginevra.
–Puedes llamarme Ginny, no es como si hubiese tanta formalidad entre nosotros después de esto.
–Es que aún no sé que es esto.
–Me iré a mi apartamento ahora –se puso de pie.
–Podrías ducharte antes ¿sabes?
Sonrió, ella le había sugerido lo mismo a Ron cuando pasó la noche con Hermione en su apartamento, el sólo recuerdo de eso la hizo suspirar.
–Necesito que me digas donde está tu ducha, para eso.
–Si sólo necesitas información, la diré –se burló –prefieres que te lleve y desayunemos en algún lugar.
–No te molestes, traje mi auto.
–De acuerdo –frunció los labios.
Se puso los tacones cuando bajó del auto y por ésta vez, usó el ascensor, no pensaba subir con tacones las escaleras.
Buscó sus llaves pero al ver su puerta emparejada la empujó delicadamente y entró, no quería pensar que alguien había usado fechas familiares para asaltarla por segunda vez.
– ¡Joder! –chilló cuando su hermano salió del pasillo que dirigía a su habitación.
–Estás usando el mismo vestido de anoche –frunció el ceño y vio la ira crecer en sus perfectos y hermosos ojos azules.
–Oh si no me lo dices, jamás lo hubiese notado, en serio, pensé que era algo…
–No estoy de humor para tus bromas, Ginevra –soltó molesto.
–No sé que haces aquí, así que instrúyeme ahora tú a mí.
–Hermione…
–Claro ¿sabes? No quiero escucharlo, puedes irte –caminó rumbo a su habitación pero le detuvo el paso.
–Hermione consiguió un pasaje para ti, iremos a Rumanía los tres juntos.
–No lo creo –se burló.
–Claro que lo creerás, nos vamos en seis horas.
–Creo que me estoy hartando de que tu novia se tome libertades, chantajearme con ir a su cena fue una cosa, pero esto ya es el colmo ¿sabes?
–Fui yo quien tomó la decisión, ella sólo compró el boleto.
–Pues me estoy hartando de que te tomes atribuciones que no te corresponden, Ronald, no puedes decidir por mí.
–No pienso dejarte pasar año nuevo tú sola, así que harás tu maleta y vendrás conmigo.
–No voy a hacer nada –aventó su puerta.
–Pues que mal, por que he empacado cosas en las que lucirás demasiado perfecta.
–No iré –caminó hasta la cama y comenzó a vaciar la maleta.
– ¡Vas a venir con nosotros! –Le gritó molesto –no me importa lo que quieras tú.
–Sólo te importas tú ¿no? No pareció importarte que pasara sola Navidad.
– ¡Fuiste tú la que no quiso huir conmigo de esa patética cena! –le recordó.
–En cuanto Hermione te mencionó que tenía una sorpresa para ti, pareció olvidársete que querías huir conmigo, que me habías besado hacía minutos atrás.
–Eso no es cierto, Ginny y lo sabes –se acercó a ella.
–No, es que no lo sé, creo que ni siquiera me amas como lo dices.
–Ah ¿entonces que hago según tú?
–Estás confundiendo el amor, eso es lo que estás haciendo, eso es lo que haces, estás tan acostumbrado a acostarte con tanta mujer quieres sólo para comprobar alguna estupidez de hombres que ahora no te importa que sea tu hermana, sólo quieres acostarte conmigo por alguna idea enferma.
–Te amo, y sí, te deseo, pero es algo normal ¿no lo has pensado?
–Claro, tan normal como enamorarte de tu hermana y desear acostarte con ella pueda sonar.
–No sé por que estás dudando ahora.
–No lo sé, tal vez porque mientras querías acostarte conmigo me llamaste Hermione, o cada que tenemos un minuto a solas quieres tener sexo, eres tan pasional, que tal vez sólo sea eso lo que sientes, tal vez te parece excitante acostarte con tu hermana ¡Pero no te has puesto a pensar que es lo que yo quiero! –le gritó enfurecida a la cara.
–Dime entonces ¿Qué es lo que quieres? –La hizo retroceder –ni siquiera sabes lo que quieres, ¿cómo esperas que yo lo sepa? ¿Dónde estuviste?
–Pasando Navidad acompañada –musitó.
–Con Lavander no estuviste, tú no tienes más amigos con los cuales pudieses disfrutar pasar Navidad ¿con quién demonios estabas? Y quiero la maldita verdad.
–Estuve en un bar ¿feliz? Pasando Navidad con un montón de desconocidos que tampoco tenían con quien pasar navidad.
–Luces como si hubieses tenido una ducha reciente –se acercó a ella y se alejó.
–Eso no te importa, Ronald, no es como si yo te estuviese interrogando sobre lo que ocurrió con Hermione.
–Ella no me importa.
–Te importa lo suficiente como para seguir acostándote con ella, y no mientas, Ron, no voy a reprocharte nada, porque sé que esto no es algo posible, porque no puedo ponerme celosa por el hecho de que le hagas el amor a tu novia.
–Sólo toco a Hermione porque…
–No me importa la razón, lo haces, y es lo que tienes que hacer.
Entró a la ducha de nuevo, estaba segura que si Ron se acercaba lo suficiente era capaz de saber que su cabello olía diferente, que toda ella olía a las lociones de baño que Draco tenía, y no quería pelearse con él, ya no quería tener motivos para hacerlo, estar peleada con Ron podía ser lo mejor para poner distancia entre los dos y así detener ese error que habían iniciado, que ella había permitido, si no le hubiese confirmado que lo amaba, él no podría creerse con el derecho de celarla, de quererla para él, pero ahora que lo sabía, podía hacerlo, porque no era de nadie más que de él, así cada uno estuviera en diferentes camas, Ron era de ella de la misma manera en la que ella podía ser de él, no los unía una relación sexual, los unía algo más poderoso que ese lazo sanguíneo, estaban enamorados el uno del otro, y ni porque pasaran mil años, ni por que él pudiese hacer una vida en común con otra, iban a dejar de amarse mutuamente de la misma manera que jamás dejarían de ser hermanos.
Talló su cabello por quinta vez, esa era la prueba de que la presencia y el olor de Malfoy era tan penetrante y posesivo como él mismo, tal vez esa debería ser su definición etimológica Draco del inglés Draco Malfoy que significaba Hombre posesivo con gran talento en las artes orales. Sintió arder a sus mejillas, había sido una buena experiencia sexual comparada con… ninguna, a decir verdad, pero para ser el primero, había sido un caballero, sí, tal vez Draco Malfoy del inglés hombre posesivo con gran talento en las artes orales y caballero no eran tan sinónimos como parecían, pero las personas podían dar sorpresas, a veces no tan gratas, a veces sí.
Y Draco la había sorprendido de una muy buena manera.
–Te pusiste roja –comentó Ron sentado en su cama.
–Me ha dado un poco de frío, eso es todo.
–Puedo otorgarte un poco del mucho que me ha dado al verte envuelta en esa diminuta toalla –se puso de pie rápidamente.
–No, un sweater me ayudará a entrar en calor.
–No sé que es lo que ocurre, pero… te noto un tanto diferente, estás cortante y distante, no me agrada.
–Pasé mala noche, es todo.
Mentirosa.
En realidad la había pasado bastante bien, el sexo con Malfoy había sido excelente, comparado con nada, pero imaginaba que su pasarela le había dejado buenos conocimientos sobre como hacer a una mujer disfrutar, incluso lo había nombrado en un tono bastante orgásmico.
–Se te hará tarde para ir al aeropuerto con Hermione –lo observó sobre su hombro.
–En serio quiero que vengas con nosotros.
–No iré, sólo por el hecho de que será incómodo para mí verte todo el tiempo con ella, no me agrada verte con ella.
–Tengo suerte –rodeo su cintura y besó su hombro húmedo –creo que me moriría de celos si tuviese que verte besando a otro, el hecho de imaginar a otro tocándote, hace que un instinto asesino surja de la nada.
–Lo sé, eres tan impulsivo, que no piensas antes de actuar –negó un poco enfadada por el hecho.
–Ginny, el hecho de que antes fuese un poco celoso… no se ha comparado jamás con el ahora, saber que me amas… me volvería loco si tú estuvieras con alguien más.
–Sabes que eso tendrá que ser alguna vez, Ron, no voy a quedarme toda la vida soltera y viendo unirte a Hermione.
–Sé que estoy siendo injusto, pero si las cosas hubiesen sido completamente al revés, si hubieses sido tú, viviendo con Harry en una relación seria…
–Jamás lo hubieses permitido, Ron, acéptalo, ustedes los hombres son machos incontrolables, no pueden ver a algo que consideran suyo, como si fuéramos simples objetos con alguien más, si eso hubiese sido, no serías capaz de controlar tus celos y tu ira al saber que yo me acostaba con Harry, que jamás pasó –le aclaró.
–Tienes razón, no podría, por más que lo intentara, no podría.
–Así que comprende que a veces esté un poco histérica contigo, no es muy cómodo que Hermione me cuente sus noches contigo, cuando nosotros…
–No ha pasado por que tú no has querido, no por que yo la prefiera a ella en mi cama en lugar de a ti.
–Lo sé.
Pero sabía que Hermione era mejor en la cama que ella.
Al final del día, Ron terminaría enredado con ella de nuevo, porque lo sabía satisfacer en la cama, y Ginny… bueno, ella quedaría en el olvido, como se suponía que debería quedar en la mente de su hermano.
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Estuvo un buen tiempo con Ron, al menos el suficiente como para no hacerlo perder el vuelo.
–No quiero estar tanto tiempo lejos de ti, Ginny –la besó.
–Son sólo siete días –rodeo su cuello y volvió a besarlo.
–Voy a llamarte todos los días, enviarte textos, lo que sea necesario ¿bien? –la estrujo mas contra él.
–No es necesario, estaré ocupada con lo de capacitación, lo mas seguro es que esté trabajando como loca.
–Las llamadas por lo menos ¿bien?
–Los textos son más rápidos de contestar –sonrío.
–Contestas mis textos entonces.
–Lo haré.
Ron salió obligado por la llamada de Hermione, no porque quisiera hacerlo, a pesar de lo difícil que era, tuvo que usar su autocontrol, quería pedirle que se quedara con ella, que no fuera a Rumanía, que dejara abordar a Hermione sola el avión, pero no era capaz de eso, por mucho que amara a Ron, no era capaz de ocasionarle ese enorme sufrimiento a Hermione.
Regreso hasta su ensayo y lo termino demasiado pronto para su gusto, ignoro la llamada entrante de Draco y recurrió a Lavander para distraerse un poco, fueron al cine y después a un bar, la paso muy bien, hacia mucho que no salía a divertirse con sus amigas, le hacia falta, pero eso debió hacerlo antes, en dos meses y pasados se mudaría a no sé qué parte de Inglaterra y se enfrascaría de nuevo en el trabajo.
–Draco Malfoy –comento sorprendida Lavander –te aconsejo que aproveches, si te tiene vuelta loca, deberías salir con él, después si no quieres nada serio, te iras a alguna parte del país, se pone tierra y listo, es bueno.
La observó, había usado a Draco como excusa, le había dicho que estaba o creía estar enamorada, claro que no podía decirle que el chico afortunado como lo llamo Lavander era nada mas y nada menos que su hermano Ronald, así que uso a Draco, le contó todas sus dudas respecto a sus sentimientos con Ron, proyectándolos al nombre de Draco, y ese había sido su consejo, que aprovechará para vivir esa aventura con él, tal vez... Podría hacerlo, al final del día, Ron y ella no estaban destinados el uno para el otro, por mucho que lo deseara, pero su amor era imposible.
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–Supongo bien al decirte que planeas ignorarme de ahora en adelante –murmuró Draco al contestador de Ginevra, caminaba de un lado a otro en su sala, llevándose una mano a su cabeza –si no contestas, iré a buscarte, y en caso de que te niegues a abrir, te prometo que no consultare ninguna de mis dudas contigo y las consultare con Dean Thomas y le diré a Alastor que te has deslindado de supervisarme.
No podía creer que después de una noche entre ellos... Hiciera como que jamás pasó, se suponía que ese tenía que ser su papel, no el de ella.
Su celular comenzó a sonar de inmediato, sonrío pero una mueca se formo al ver de quien se trataba.
–Hola – dijo la mujer al otro lado de la línea.
–Si no ocurre nada en la oficina, Tiffany...
–Draco, yo...
–Tú me besaste y te dije que no me interesas como mujer, tema por terminado.
–Tuvimos sexo.
–No, no lo tuvimos –rectificó –te regrese el beso con euforia, pero nada mas.
–Tú a mi...
–Espero una llamada, hablaremos después –colgó.
La llamada no llegó ese día y su apartamento estaba deshabitado los siguientes dos, no entendía la razón por la cual estaba dejándole mensajes en su contestador y yendo a su apartamento a buscarla, cuando tenía a una chica atractiva llamando a cada rato con la misma o incluso más insistencia que con la que él buscaba a Ginevra Weasley.
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Ginny presionó el botón para escuchar sus mensajes, se había quedado con Lavander dos días porque quería aprovechar e intentar ser una persona normal, aunque no lo fuera, tomo una ducha rápida, se puso unos jeans ajustados y un suéter color rojo con pequeños detalles en color oro.
Condujo hasta el rumbo del apartamento de Draco Malfoy, subió por el ascensor, porque ni loca subiría diecisiete pisos por la escalera.
Toco el timbre y espero paciente un minuto que fue lo que tardo en abrirse la puerta.
–Vaya, ¿así abres la puerta ahora? –le sonrío al verle la toalla enrollada en las caderas, el cabello goteaba y su pecho estaba mojado.
Lo observo atenta, tenía abdominales marcados y pectorales amplios, no como Ron, pero Draco Malfoy estaba bastante en forma para ser un obseso del trabajo.
–Sólo cuando sé que serás tú –se hizo aun lado para dejarla pasar.
–No sé cómo tomar eso, si como insulto o halago.
–Iré a cambiarme –camino hasta su habitación.
Ginny se quitó el suéter y lo dejo sobre el brazo del sofá, el lugar estaba ordenado, bastante limpio y etéreo.
Él no tardo en regresar, un pantalón de vestir, una camisa gris, sus zapatos bien lustrados, sin corbata, aunque toda la camisa bien abotonada hasta el cuello.
– ¿hace cuanto que no te relajas? –preguntó cuando se sentó junto a ella y se estiro por los papeles.
–No sabia que jugaríamos a responde la ambigüedad –soltó serio, enfadado, seria la definición perfecta al estado de ánimo del rubio.
–No vine por trabajo –le informo seria.
–No sé a que viniste entonces –soltó en el mismo tono.
–Bien ¿puedes decirme la razón por la ira?
–Que he estado buscándote como un idiota desde Navidad, Ginevra, eso es lo que me tiene de este humor, ni siquiera contestaste mis llamadas, mis mensajes, nada.
–Apenas los escuche hoy, tome una ducha y... –camino hasta él –no entiendo porque te molesta que no contestara, has sido mi prioridad después de escuchar los mensajes en el contestador.
Termino con la corta distancia entre los dos y la besó, nada comparado con el Draco de la madrugada de Navidad, su beso demostraba posesión, las manos de Ginny fueron hasta las mejillas del chico y gimió cuando la acerco con un poco de brusquedad hacia él.
–Me tienes hecho un maldito lío, Ginevra –soltó agitado, ella solo sonrío.
Trabajaron un rato en unos expedientes, él encargo algo de comer y después charlaron de cosas sin importancia.
–Me voy –sonrío
Draco se acercó a ella, le dio un beso que en lugar de cortar, aumentó la intensidad de él, no debería haber provocado al rubio de nuevo, tenía que irse, Ron llamaría a su apartamento en una hora pasada.
Sin embargo recorrió el mismo camino que en la madrugada de Navidad, rodeando las caderas del chico mientras se besaban de manera desesperada, como si no hubiese un mañana.
Desabotono tan rápido como pudo la camisa de Draco y su delgada playera salió del juego rápidamente, los besos rápidos del chico por su cuello le provocaron un extraño revoltijo en el estómago, aun así sus labios se separaron de forma involuntaria dejando escapar un delicado gemido.
Sus bocas se unieron de nueva cuenta y ésta vez sus lenguas entraron en una fuerte batalla terminando cuando él tiró de la larga melena pelirroja para permitirse besar su garganta, giraron sobre la cama para que él pudiese tener el dominio esta vez, acarició las caderas y la cintura de Ginny elevando sus manos sobre su cabeza y regresando entre sus pechos para besar su costado, provocándole un escalofrío placentero.
Le quitó los jeans de manera apresurada y siguió con los propios, se subió a horcajadas sobre el chico y éste se incorporó de inmediato, acariciando la espalda desnuda de la chica y besando su pecho de forma pasional.
La batalla sobre quien dominaba se hizo un poco más evidente, pero perdió sentido en cuanto él se adentró de nuevo en ella, haciendo embestidas suaves y aumentándolas, aumentando y disminuyendo dependiendo de la excitación de la chica.
–Draco –gimió para placer del rubio.
Se dejó caer sobre la cama observando el techo aun con la respiración agitada por el sexo, era la segunda vez que se dejaba guiar hasta esta habitación con el mismo fin, tener un encuentro sexual, que comenzaba a dudar fuera del todo casual.
–No podemos seguir haciendo esto –giró el rostro para verlo.
–Necesito que me expliques que es esto.
–No podemos terminar en la cama cada que venga, Draco –frunció el ceño.
–Prefieres que terminemos también en la tuya ¿o cómo? –sonrió.
–Tiene que ser un chiste –se incorporó y lo observó –es en serio…
–No te he obligado a estar conmigo, Ginevra, tú eres la que da pie a esto, yo sólo te besé, en el momento en que hubieses decidido parar lo hubiese hecho –frunció el ceño cuando la vio sonreír y negó cuando de la nada, Ginny estaba riéndose divertida.
–Yo sólo he dicho que no podemos hacer esto cada que venga, no que me has obligado a hacerlo, Draco, simplemente… tener un tipo de control.
–Te gusta estar en mi cama, sólo admítelo.
–Admito que cada que termino aquí, me dan ganas de dormir.
–Duerme, si es lo que quieres.
–Pero no durante el sexo –murmuró cerrando los ojos.
Sonrió divertido, no entendía a Ginny, pero le gustaba que cada que estuviera en su apartamento terminaran en la cama, le gustaba estar con ella en todos los aspectos, y lo había descubierto recientemente.
Sonrió cuando la chica junto a él se arropó sola, realmente si dormiría con él, cosa que le agradó aun más.
Hola, bueno, como siempre, quiero darles las gracias por su apoyo, por sus reviews: VremyaLuny, ja-pucho, This is Chewbacca, R0llercoster, Im Unloveable y Dellaween. Espero que tengan un buen inicio de año, les deseo lo mejor, tengan una buena cena, una buena convivencia con sus seres queridos, no tomen en exceso (si es que toman) y cuídense mucho.
Nos veremos el próximo año (Como si faltara mucho, je, je, je)
22Fahrenheit.
