Disclaimers: Los personajes son propiedad intelectual de J.K. Rowling y son utilizados sin intención de lucro alguno.


Ginevra caminó decidida hasta la casa de sus padres, Harry la observó sorprendido y la siguió, Ron había avanzado a grandes zancadas desde el árbol hasta la casa, fuese lo que fuese que hubieran discutido, Ginny estaba dispuesta a gritarles a sus padres la verdad, y tenía que estar a su lado cuando todo explotara.

-¿Ocurre algo? –interrogó Fred al verla furiosa.

-Oh, sí, algo muy serio.

-¿Que tan serio? –el señor Weasley se levantó de su sofá favorito.

-Harry tiene la absurda idea de que soy tan despiadada, que no tengo alma y que soy capaz de usar a mi propia familia como piezas de ajedrez –le dirigió una mirada furiosa a Harry -él no fue el culpable de nuestro rompimiento, fue mi culpa.

-Ginny -intervino molesto George –se precisa, toda la familia sabemos que no amabas a Harry, siempre ha sido un buen amigo para ti, pero nada más.

-Lo sé –negó -deje a Harry porque fui tan estúpida y me enamoré de otra persona –se acercó a Harry lo suficiente -¡Lo escuchas maldito estúpido! Tal vez soy la mujerzuela que crees que soy por arruinar tu vida cuando te deje, pero mi vida está aún más jodida que la tuya, no he visto a mis padres por casi siete años, con el peso sobre mis hombros porque me enamore de un chico al que no puedo amar, sintiendo asco de mi cada que veo el reflejo en el espejo, y si crees que soy capaz de dañar así a las únicas personas que han estado para mi aunque yo no he estado para ellas, eres un idiota –observó a otro lado -y si quieres que arruine a la única familia que ha estado para ti también, no lo haré, nunca lo haré, siento haberte arruinado la vida por no amarte, pero puedes ser feliz, porque él y yo jamás seremos felices, siente todo el asco que quieras por mí, soy la que juega con él...

-Ginny –suplicó Ron.

-Tú cállate –le gritó –sólo complicas todo –sollozó –te odio, te odio con toda mi alma.

-No, no lo haces –se acercó a ella y la sujetó de los brazos –tú no puedes odiarme.

-Claro que lo hago, ¿Por qué no me odias? –Se derrumbó –arruiné tu vida –se alejó de él –debí ser yo a la que ese autobús arrollara, no tú.

-¿De qué estás hablando? –Fred observó a sus hermanos.

-Fue mi culpa –se cubrió el rostro y sus rodillas se estrellaron contra el suelo –arruiné su vida, lo siento tanto Ron, lo siento tanto, debería ser yo, debería estar muerta y no...

-¿Qué fue lo que ocurrió? -interrogó su padre.

-Le arroje al autobús, estaba furiosa con él, habíamos discutido y lo arrojé lejos cuando intentó tranquilizarme, cruce la calle sin ver, y... Cuando Ron me alcanzó lo empuje lejos de mí.

-Fue un accidente -se hincó frente a ella –querías que te dejara sola, no lo hice, fueron mis actos lo que ocasionó esto, no tu ¿te queda claro?

-Debieron decirnos –habló su madre -por eso decidiste irte, Ginny.

-Mamá, perdón por arruinar sus sueños y sus ilusiones, yo no quería que eso ocurriera.

Se levantó, alejó a Ron de ella y salió de la casa corriendo.

-Gracias por arruinarlo todo, Harry -soltó Ron -ha pasado todo este tiempo intentando sobreponerse a eso, me tomó tanto tiempo convencerla que ha sido mi culpa.

-¿Sabes por qué estaba furiosa? ¿Sabes por qué todo esto? Porque no te quería con Luna, ella escuchó cuando me dijiste que estabas comenzando a tener sentimientos distintos por Luna, ella sólo estaba fingiendo. Sólo has sido un capricho momentáneo, sólo abre los ojos.

Harry salió de la casa después de disculparse, no quería que nada de eso pasara, pero creía en lo que sus instintos le decían, jamás se había equivocado, y dudaba que Ginny fuera honesta respecto a sus sentimientos con Ron.

-Tranquila –Draco intentó calmarla, Harry se detuvo y se ocultó un poco para que no lo vieran.

-No puedo -negó –arruiné la vida de mi hermano, Draco, tenía un futuro brillante, y lo arruiné todo.

-Estoy convencido de que no fue tu culpa, sólo un accidente, está el ejemplo de Tiffany, tampoco fue tu culpa su accidente.

-Le presté mi auto, se volcó en mi auto, Draco.

-Tú no pusiste la botella de tequila en su boca y le obligaste a beberla entera y después a conducir.

-Son cosas distintas –se cruzó de brazos.

-¿Desde cuándo has estado enamorada de ese hombre misterioso?

-Demasiados años –observó a otro lado.

-Pues no sólo ha arruinado la vida de Potter –se burló el rubio –la mía también, creía fervientemente que había logrado enamorarte un poco, pero has solicitado mi amistad en lugar de todo lo demás, y es terrible estar enamorado de alguien a quien no puedes amar.

-Lo siento, Draco, eres un hombre encantador, pero no puedo amarte.

-Lo comprendo.

Harry se alejó, después de esa visita no podría volver a casa de los Weasley, y lo prefería, no quería ser parte de ese engaño por parte de Ronald y de Ginevra.

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Despertó con un fuerte dolor de cabeza, estaba acostada en una enorme cama de sábanas de seda de color verde esmeralda, estaba vestida, y se notaba que había dormido sola en la cama, se abrazó a sí misma y salió hasta la sala, Draco estaba dormido en el sofá grande, sonrió, tenía el ceño fruncido y hacia una mueca divertida.

-Yo hubiese podido dormir en el sofá –murmuró cuando él abrió los ojos.

-Eso no iba a pasar.

-Gracias por ser un gran amigo, Draco.

-¿Qué puedo decir? Soy encantador y no puedo ver a una chica en peligro.

-Es mejor que vaya a mi apartamento, tengo trabajo que hacer.

-Ya lo entendí -sonrío –fue por eso que te volviste una obsesa del trabajo.

-No todos los obsesos del trabajo es por un trauma, Draco -sonrío delicadamente -eres el claro ejemplo, trabajo duro porque quiero ayudar a mis padres a mejorar un poco su economía.

-Mi papá se suicidó en Navidad –contestó y bajó el rostro.

-Y-yo... No lo sabía.

-tenía catorce –negó y sonrío decepcionado –siempre había odiado la Navidad, jamás había tenido una Navidad que valiera la pena hasta que te conocí -levantó la vista –todas las familias tienen problemas, Ginevra, ninguna es perfecta, pero tu familia -sonrío –todos son tan diferentes y eso es lo que les hace tan unidos, son demasiados también, pero tus padres han sabido que mientras estén unidos, todo lo demás no importa, saben cómo querer a las personas, y es un poco complicado adaptarse a tanta calidez, comprendo a Potter –Ginny se tensó –es tan fácil sentirse feliz estando entre ustedes, pero la soledad te golpea recordándote que no eres parte de esa felicidad, que tu familia está destrozada, y en nuestros casos no existe, y para colmo, terminas enamorado de un Weasley –se burló –Granger es la que más suerte tiene, es la única correspondida por un Weasley.

-Tú eres bienvenido a nuestra felicidad familiar, Draco, no tienes que sentirte ajeno a nuestra felicidad.

-Lo sé –sonrió.

-Te veré después –lo abrazó y besó en la mejilla.

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Terminó su trabajo temprano, organizó otras cosas y se preparó un té, había pasado una semana desde la discusión con Harry, y no había salido de su apartamento para nada, rechazaba todas las llamadas y había cambiado la cerradura de su apartamento, todos tenían duplicado de la cerradura anterior, esta vez sería más cuidadosa en ese aspecto.

Estaba recostada sobre su cama, con la playera del Newcastle United que Ron le había obsequiado, la única que tenía, si Lavander la viera, le diría que estaba deprimida y que deberían salir a beber, lo que ella quería en ese momento era dejar de sentir todo aquello por Ron.

-Por el amor del cielo, no vuelvas a esconderte así –la voz de Ron la asustó.

-¿Cómo entraste? –se incorporó con el corazón desbocado.

-la ventana –se encogió de hombros -le dije a tu vecina que había olvidado las llaves y que estabas de viaje, que tenía que alimentar al pez.

-Vete –le dio la espalda.

-Ginny, por favor, no puedes alejarme así.

-Harry dijo que sólo estaba jugando contigo, Lavander dijo lo mismo y ni siquiera sabe que estoy enamorada de ti.

-No me importa lo que los demás digan, Ginny, ninguno de ellos va a hacer que te amé menos.

-Tal vez eso es lo que deberíamos de hacer, Ron. Dejar de vernos, dejar de estar juntos, olvidarnos de lo que pasó, que una vez cruzamos la línea.

-No –se negó –no hay nada, escúchalo bien, nada que pueda mantenernos alejados, lo sabes, va a consumirnos.

-Vuelve con Hermione, Ron, y a mi déjame en paz, por favor.

Se recostó junto a ella en la cama y la abrazó, no dijo nada más, sólo se quedaron ahí, en silencio.

Despertó asustada, con Ron aun protegiéndola entre sus fuertes brazos, acarició el rostro de su hermano y le observó tontada durante un rato, dibujando sus finos labios con sus dedos.

-Tenemos que terminar esto -musitó cuando él se acercó para besarla.

-No –suplicó –no me hagas esto.

-Tenemos que terminarlo, Ron, es lo mejor para los dos, piénsalo, tú tienes tu propio camino, tienes a una novia que te ama, con la que puedes ser feliz, a quien puedes llevar de la mano y besar en público sin temor a que los descubran, Ron. Ya no quiero seguir arruinándote la vida.

-No has arruinado nada, Ginny.

-Lo hice, lo sigo haciendo, llegará el día en que me odies por arruinar tu carrera, por no poder hacerte feliz, porque no puedo hacerte feliz.

-Me haces feliz –la besó.

-No quiero continuar más con esto, y si me amas, tendrás que aceptarlo.

Ginny se levantó, después de un rato Ron se unió a ella en la sala, se acercó y abrió la puerta, se hizo aún lado para dejar pasar a Draco.

-Pijama –le regaño.

-No estoy de humor para nada –negó.

-Toma una ducha, vayamos por un trago, Ronald se nos unirá ¿verdad?

-Claro, hazle caso.

-Vayan ustedes, sean buenos amigos -sonrío.

-No vas a quedarte sola, y no somos tan cercanos como para ser amigos o intentarlo -reprocho Ron -eres lo único en común que tenemos.

Ginny sonrío, que tan acertado era el comentario de Ron, era lo único en común que los dos habían compartido en un sentido más íntimo.

-Sean amigos, se llevarían muy bien.

-Lo dudo –negó Ron.

-Yo saldré con Hermione, Draco necesita un amigo, macho –sonrío.

-Hermione tiene mucho trabajo, no creo que salga de fiesta.

-Ella siempre tiene tiempo para mí.

-Claro –se burlaron de ella.

-Hagamos algo, si ella acepta, irán ustedes solos como amigos.

-Y sino –retó Ron.

-Haré lo que me pidan, sin importar que sea, lo haré –los ojos de ambos brillaron.

-¿te parece bien la apuesta? –interrogó Draco a Ron.

-Me parece bien ¿y a ti?

-También.

-Perfecto –Ginny tomo su móvil y marcó el número de Hermione.

-Hola Ginny –contestó un poco apresurada.

-Hermione, estaba pensando en que podríamos ir por un trago, necesito un rato de chicas ¿puedes esta tarde?

-Tengo trabajo –contestó haciendo que los hombres sintieran ganada la apuesta.

-Significa...

-Puedo dejarlo para mañana ¿a qué hora quieres que pase por ti?

-A las ocho.

-De acuerdo, nos veremos a las ocho.

-Hasta al rato –colgó.

-conozco un bar cerca de aquí –comentó Draco.

-Me parece bien, te toca invitar.

-No te preocupes, pagaré tus bebidas –se acercaron a la puerta y salieron sin ningún comentario referente a la apuesta.

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Hermione se acercó a ella con las bebidas en la mano, se sentó al frente y le sonrió, estaba más que segura que si Harry hubiese hablado con ella, las cosas serían completamente diferentes, consideraba que Hermione era incapaz de odiar a alguien. Pero… no estaba segura si seguiría soportándola, o actuara de esa manera tan tranquila.

-Hablé con Lavander, me contó su pequeña pelea.

-Supongo que tuvo que contarte, no me ha hablado desde que eso ocurrió –sonrió apenada.

-Necesito tu versión de la historia, Ginny, porque concuerdo con Lav, verte con Draco es… lindo, te hace sonreír, te hace ser tú misma, la chica divertida y despreocupada que solías ser.

-Él es un buen amigo, Hermione, eso es lo que hacen los amigos, ayudarte y hacerte sonreír cuando lo necesitas.

-No me sonríes de la misma manera, a nadie le sonríes de la misma manera en la que le sonríes a él.

-Creo que Lavander te contó todo sobre la discusión.

-No quiero que te enojes, y sí, me lo contó todo, desde tu reacción y tu respuesta brillante de que estás enamorada de alguien más, Ginny, si Draco no fuera algo más que un amigo para ti, jamás te hubieses metido con él.

-Si mi hombre misterioso no fuera algo más para mí, tampoco me habría acostado con él, demasiadas veces, Hermione. No es un argumento válido ese, me he acostado con los dos.

-¿Realmente has estado con el misterioso? –La mirada de Hermione era cálida y comprensiva –no me refiero al termino sexual, Ginevra, me refiero al término amor. Ha convivir con él, a sentirte parte de él, de la manera en la que Ron y yo nos sentimos, de la manera en que Lavander y Seamus se sienten, entregarte a él en la forma en la que Neville y Luna se entregan. Quita la parte sexual de todo panorama. No la pongamos sobre la mesa, crees que eres capaz de hacer cualquier cosa por él. De la misma manera ¿Qué tan dispuesto está él a dar por ti? –Ginny bajó la mirada.

-Él es capaz de hacer todo por mí –levantó la mirada.

-No lo creo. Si él te amara, no estarías en esta situación con Draco y con él. Jamás hubiese permitido que algo así pasara.

-Las cosas son más complicadas que eso, Hermione…

-No son complicadas, comprendo que es salir con un don juan, Ginny, Ron dejó de ser el chico tímido a ser un verdadero quita bragas ¿lo recuerdas? Pero aun así, él ha demostrado muchas veces que me ama, sí, hemos discutido y cada vez que le digo que si no es feliz conmigo, que si no me ama lo suficiente voy a entenderlo, que se vaya. Que seguiremos siendo amigos, que buscaré a alguien que me haga feliz, no como él me hace feliz, pero que de alguna manera me haga feliz. Sigue a mi lado. Me ama.

-¿Cómo puedes estar tan segura? –interrogó.

-Me lo ha dicho –sonrió –le he insistido, en que se aleje si no me quiere, pero en su lugar, me besa y me dice que soy la única mujer que lo mantiene firme en donde está, que soy su tabla salvavidas, para mantenerlo a flote y hacerlo feliz. Él me ama. Puede o pudo estar con otras, pero no significa que por tener sexo con ellas, las ame, vuelve a mis brazos siempre. Me ama.

-Voy a irme de todos modos –se encogió de hombros –voy a dejar a Draco y a misterioso en el olvido, voy a limpiar mi cerebro e intentar ser feliz con alguien.

-Ron no me lo ha dicho –frunció el ceño –no me ha dicho esa decisión.

-Sólo Charlie la sabe –se encogió de hombros –sólo estoy esperando que el señor Moody me indique a donde tengo que mudarme y me iré.

-No les dirás a tus padres –Hermione negó incrédula.

-Por supuesto que voy a decirles, Hermione, al único que no quiero decirle es a Ron.

-¿Por qué razón no? –interrogó frunciendo el ceño.

-Hemos comenzado a llevarnos bien de nuevo, y en cuanto le diga que eso ocurrió… dirá que me avergüenzo de ser una Weasley.

-Si no le dices, pensará que eres una traidora.

-Ya no me importa lo que él piense –sonrió –y por favor, no quiero que lo digas.

-De acuerdo, pero… me gustaría que le dijeras, pero son tus decisiones.

-Así es –sonrió y le tomó a su bebida.

Ginny regresó a su apartamento cerca de las dos de la mañana, frunció el ceño al ver la luz encendida y a Ron sentado en el sofá, con un par de botellas vacías y a Draco al otro lado de la sala con un vaso en la mano.

-No, no me gustan –balbuceó Draco –les odio, malditos idiotas.

-¡Lo sé! –Le dio la razón Ron con la voz chillona –todos sabemos que los Beatles son mejores, pero no, ellos creen que pueden pisar a los ingleses, que les den.

-Alguien debería orinar sobre los discos –se encogió de hombros Draco.

-Son los favoritos de Ginny, nos matará cuando se entere, diré que fuiste tú.

-Nadie va a orinar nada –gruñó enfadada.

-Sólo era un chiste –soltó Ron y ambos se comenzaron a reír.

-Creí que no se llevaban bien –se cruzó de brazos Ginny.

-Las copas unen a los hombres, Gin –sonrió Ron.

-Por supuesto, iré a dejarte a tu apartamento, Draco y en cuanto a ti…

-No iré con Hermione esta noche, si vas a llevarme y a obligarme a estar lejos de ti, llévame con Luna –Ginny resopló enfadada –te llevaré con Luna.

Usaron el elevador y buscó el auto de Draco.

-Las llaves de tu auto –extendió la mano.

-No lo sé –se encogió de hombros.

-Dame las llaves –ordenó –no voy a dejar que te ocurra lo mismo que a Tiffany.

-Por eso eres mi amiga ¿no? Para llevarme a casa cuando estoy ebrio –le sonrió de lado –puedes ser la chica más bonita del mundo, la más perfecta, Ginevra, pero no voy a matarme por ti, te lo prometo.

-No esperaba que lo hicieras –sonrió –ahora dame las llaves de tu auto.

-Las tengo por algún lado –le sonrió y levantó las manos –búscalas.

-Eres un idiota –se acercó a él y metió las manos a los bolsillos de Draco.

-Así te gusto –murmuró en su oído haciéndola estremecer.

-Las encontré –tragó saliva y abrió el auto –sube al auto, Ronald –ordenó.

-Claro, mamá –frunció el ceño el pelirrojo y se aventó a la parte trasera.

-También sube al auto –observó a Draco.

-Tu hermano es agradable –sonrió –gracias por buscarme un amigo –se burló –mamá.

Negó y sonrió mordiéndose el labio.

El trayecto fue un tanto divertido, Draco y Ron iban discutiendo sobre deportes, haciendo comentarios un poco fuera de tono y riendo cuando creía que uno había hecho una mala imitación de uno de los jugadores.

-No tardo, y no te bajes del auto –le ordenó a Draco.

-No lo haré, pero tendrás que besarme –sonrió el rubio.

-Ni en tus sueños, Malfoy…

-Ya lo has hecho y tu hermano está cruzando la calle solo –se encogió de hombros.

-Mierda –corrió hasta Ron –te dije que esperaras.

-No soy un maldito niño, Ginevra ¿Qué podría pasar? Ya me atropellaron una vez.

-Basta con eso –contestó incómoda.

-No, vamos por el callejón, no te preocupes, nunca hay nadie, además, sólo tengo llave de esa puerta y no quiero despertarlos.

-Crees que es muy educado entrar a la casa de alguien sin previa invitación y asustarlos cuando te vean dormido en su sofá.

-No creo que sea muy educado y correcto besar a tu hermanita –la acorraló contra la puerta y la besó –mucho menos hacerle el amor –besó su cuello.

-Es mejor que entres –lo alejó.

-Draco está enamorado de ti ¿lo sabías?

-Todo el mundo está enamorado de mí, según tú, Ronald –contestó molesta.

-No lo dudo, pero él me lo dijo, no estábamos tan ebrios entonces, me preguntó si me molestaría que saliera contigo, le dije que sí.


¡Hola! Ya sé, las malas mañas son difíciles de quitar, pero aquí estoy de nuevo, no crean que dejaré olvidada la historia, no, no soy de esas personas, las termino siempre, aunque tarde en actualizar. Muchas gracias por sus reviews: Im Unloveable, Dellaween, KattytoNebel, Funeralcolor, This is Chewbacca, Lynette P. Broderick y R0llercoster. Nos leeremos después.