Buenos días, mil gracias a todos por darle una oportunidad a la historia, por un lado me ha sorprendido el gran recibimiento que le habéis dado pero por otro lado no, creo que es una buena idea.
Tengo que agradecerle a Lizcecilia6CECIFILLION por esta gran idea y por darme la oportunidad de intentar hacer algo bueno con ella.
Si consigo que esto salga bien gran parte de la culpa será de ladydkl, por su apoyo y su participación en la historia, estoy encantada de que una vez te ofrecieras a ayudarme, creo que fue la mejor idea que tuve al aceptar tu ayuda. Gracias a eso creo que he conseguido mejorar mis historias un montón, así que muchas gracias.
Los personajes no me pertenecen…
Capítulo 2
POV KATE
Me desperté de nuevo con la sensación de encontrarme sola. Últimamente siempre me sentía así. Josh tenía muchas guardias, quizá demasiadas, eso sin olvidar sus viajes con la ONG en la que colaboraba de forma altruista. Eso siempre me había gustado de él, lo admiraba por ello, pero a veces… como hoy, me sentía muy sola. No pretendía ser egoísta, tenerlo constantemente pegado a mis faldas, pero de eso a no verlo como llevaba pasando unos meses, tampoco era plan. Me preguntaba si eso era lo que me esperaba el resto de mi vida, sentirme sola, abandonada, casi trasparente. ¡Vaya plan de vida me esperaba!
Suspiré resignada a mi suerte. Me estiré ocupando la mayor parte que pude de la cama y cerré los ojos intentando despertar de esa pesadilla. Necesitaba hablar con alguien, me sentía mal y una amiga en estos casos es lo mejor, así que decidí llamar a Lanie y quede con ella para desayunar. Al menos antes de ir a trabajar podría vaciar mi mente triste y solitaria. Debía hablar con Josh y darle un ultimátum… sino un día iba a encontrarme con otro hombre en la cama ocupando el lugar que él no llenaba.
Escogí uno de mis trajes serios, en conjunto con mi humor y tras dejar mis rizos a su aire, salí por la puerta con la ilusión de que Lanie me sacara unas sonrisas y cambiara mi humor. Llegue a la cafetería justo cuando ella cruzaba la esquina por el otro lado. No teníamos la costumbre de abrazarnos, pero hoy lo necesitaba, así que me deje abrazar y recibí todo ese sincero cariño que mi amiga me ofrecía.
- ¿Qué tal?
- No muy bien – le respondí torciendo el labio en señal de insatisfacción.
-Cuéntame mientras tomamos un café de los tuyo… - dijo haciendo una señal al camarero – dos cafés cargados, dobles, con sacarina y esencia de vainilla.
Nos sentamos en una mesa cercana a la ventana que daba a la calle principal, allí veíamos todo y casi no se nos veía a nosotras. Cuando llegaron nuestros cafés me quede durante unos segundos mirando por la ventana buscando las palabras exactas para que me comprendiera y conociera la situación, ordene mis ideas y solté a bocajarro:
- Lanie yo… tengo dudas.
- ¿Dudas? – Dijo mirándome fijamente, esperando entender mis palabras – ¿sobre el origen de la vida?, ¿sobre tu religión?, ¿sobre la contaminación? Dicho así parece que tengas que decidir si hacerte monja o irte a vivir a un monasterio perdido de la mano de Dios… venga, cuéntame.
- No digas tonterías, mis dudas son sobre… mi futuro con Josh.
- No me fastidies ¿lo vas a dejar? - preguntó con una sonrisa.
Se notaba que Josh no le gustaba, lo sabía no me lo ocultaba, aunque al menos podía molestarse en disimularlo, a veces era tan evidente que cuando quedaba con ella y venia Josh a buscarme no lo saludaba, era trasparente para mi amiga. Le llamaba el invisible. Algunas veces me hacía gracia, aunque, después de todo, Josh era mi pareja, porque yo la había decidido así. Me molestaba que mi amiga demostrara tanta animadversión hacia él.
- Lanie, esto no es una broma. Yo le quiero, o… eso pensaba. Y si tengo dudas, quizás sea porque ya no siento lo mismo por el que antes.
- Cariño no quiero que te enfades, ni que te lo tomes a mal pero… vamos a ser realistas, no podrías darme una noticia mejor. Josh nunca ha sido de mi gusto y eso lo sabes, no soy muy buena ocultándolo. Pero si a ti te hace feliz, es contigo con quien va a vivir, así que me callo y sonrió o sigo ignorándolo si te hace enfadar – lo último lo dijo con un guiño, demostrando que haría cualquier cosa por defenderme - Pero te veo y… no eres feliz Kate. No te siento como una novia expectante por su boda, noto que cada día este más ensimismada, más distante, te haces pequeña y desapareces de cualquier reunión, estas aprendiendo a ser como él, trasparente. – Cogió mi mano con las suyas y bajando la vista me dijo sinceramente - No eres la Kate que conocí, y la culpa de eso, creo que la tiene Josh. Vives sin disfrutar, sin esa característica tuya tan bonita que tenías antaño de mejorar día a día, ahora dejaste de esforzarte Kate. Necesitas a alguien que te de vida, no que te la quite. Alguien que te saque de la monotonía que es ahora tu vida, alguien que te haga feliz a cada momento, que te emocione, que haga de tu día a día algo único. Eso es lo que quiero para ti amiga, y creo que Josh no te da eso.
- ¡Guau! ¿Cuánto tiempo llevabas pensando este discurso? Porque te salió redondo.
- Ni te imaginas -dijo sonriendo.
- Quizás tengas razón, pero a lo mejor lo que necesito en mi vida, es eso, monotonía, tranquilidad. No quiero sorpresas.
-No Kate, la vida sin sorpresas es un aburrimiento. Necesitas un hombre que te haga vivir, que te quiera y te lo demuestre, que te haga vibrar en… bueno, ya sabes a lo que me refiero - dijo haciendo un gesto de mal gusto.
- Lanie - dije mirando a ver si alguien nos estaba mirando – no hace falta que lo hagas tan evidente.
- Bueno dejemos eso a un lado pues. Cuéntame… ¿quién ha obrado el milagro de abrirte los ojos? ¿Cómo te diste cuenta del error que ibas a cometer?
- Yo no he dicho eso. No he dicho que vaya a echar atrás mi compromiso, solo que no estoy segura de querer casarme, no quiero sentirme sola como me siento. Me aburro Lanie. No quiero levantarme cada mañana en una cama fría y sola, quiero tener algo de tiempo para pasar en pareja, ir al cine, a cenar, ver la televisión, comer palomitas, preparar la cena a alguien y apenas nos hemos vistos en los últimos meses. Cuando empezamos no pensé que su trabajo fuera a afectarme tanto.
- Es normal Kate, a nadie le gusta estar solo, aunque diga lo contrario. Y yo solo quiero que seas feliz y estaré ahí, a tu lado, tomes la decisión que tomes –dijo seria, estaba claro que sus consejos eran por mi bien, y esta vez tenía razón, debía tomar una determinación y acabar con este sin sentido en que se había convertido mi compromiso.
POV RICK
Me levanté estresado, cansado, peor que cuando me acosté. No era normal eso, no había podido dormir, pero no sabía porque motivo, simplemente mis ojos no querían cerrarse. Me pesaban mucho los brazos y las piernas, sentía como si mis pies estuvieran pegados al suelo, como si el día de ayer lo hubiera pasado corriendo sin parar. Cuando el día anterior fue bastante tranquilo.
Me estaré haciendo viejo, cada día tengo menos aguante, pensé riéndome de mi mismo y mis ocurrencias.
Después de mi ducha diaria, me prepare para irme a trabajar, como todos los días, me vestí y antes de entrar en comisaria, siempre me paraba a tomar un café, el de casa estaba bueno, pero ese con vainilla, era el que terminaba de despertarme y hoy lo necesitaba doble.
Era una cafetería donde tenían el mejor café de la ciudad, era muy tranquila y me gustaba sentarme cerca de la ventana donde veía pasar a la gente. Era un pasatiempo que no podía hacer tanto como me gustaría, pero aprovechaba esos minutos antes de ponerme en modo "on" para dar el cien por cien de mí y mi cerebro en mi trabajo.
Entré en la cafetería directo a la barra y por el rabillo del ojo vi que mi mesa estaba ocupada, mala suerte pensé, definitivamente, no era mi día hoy. Creí más oportuno pedir el café para llevar, cuando escuché mi nombre proveniente de una voz conocida a mi espalda. Cuando me giré, no podía creerme quienes estaban allí, sin duda mi suerte empezaba a cambiar. Cogí mi café y me acerque hasta mi mesa, eran mis chicas del trabajo quienes estaban ocupando mi lugar, con ellas si podía compartirlo.
- Ha salido el sol por fin – dije guiñándoles un ojo y colocándome a su lado - Mira quien está aquí mi detective favorita y mi forense favorita - con mi mejor sonrisa.
- Hola Castle - dijo Lanie con una sonrisa, de Kate no saque nada más que un asentimiento de cabeza.
- ¿Puedo sentarme aquí? – pregunte intentando ser cortes cuando iba a ocupar el lugar junto a Kate.
- No – dijo está arrugando la nariz
- Si – contesto Lanie sonriendo.
- ¿Entonces? – pregunte a medio sentar.
- Anda siéntate no seas tonto - dijo Lanie casi sentándome ella misma en la silla.
- Bueno, gracias y disculpen si las molesto señoritas ¿disfrutando de un buen café?
- Sí y hablando de nuestras vidas ¿te apuntas?
- Lanie - le recrimino Kate. Me gustaba tanto que incluso me parecía mucho más guapa cuando se cabreaba.
- Os quiero a las dos, no discutáis por mí. Sabéis, tengo Ricky para las dos.
- Ya te vale. Yo me largo -dijo Kate levantándose.
- Lo siento, no pretendía molestaros - dije levantándome e intentando evitar que se fuera mi compañera - prometo que me portare bien - dije muy serio levantando la mano en señal de promesa.
- A la próxima chorrada me marcho.
- Vale.
Nos sentamos de nuevo y nos quedamos callados durante unos segundos mientras dábamos los tres un sorbo a nuestros cafés, intentando no ser los primeros en iniciar la conversación, fue Lanie la que cortó el silencio.
- Oye Castle, ¿tienes novia?
- ¿Novia? ¿Lo dices en serio? No tengo mucho tiempo para dedicarle a una mujer, todo mi tiempo es para Kate – dije mirando su cara de sorpresa – ella es mi chica del trabajo – iba a quejarse cuando lo aclare – además, se está muy bien solo.
Miré a Kate y vi que se estaba mordiendo la lengua, estaba intentando controlarse para no decir algo. Yo decidí picarle para que sacara eso que tanto le recomía por dentro.
- ¿Y tú Kate? ¿Piensas lo mismo?
- Yo... - dijo soltando una risa irónica - yo pienso que sois unos críos los dos, que tenéis que madurar.
- ¿Por creer que se está bien solo?
- Creo que ya eres mayorcito para salir todas las noches por ahí con una y con otra.
- Sí, puede que tengas razón. Por eso ahora salgo cada dos días - dije sonriéndole.
- No me sorprende. A los dos os da miedo el amor.
- No Kate. Estamos solos porque no hemos encontrado a la persona ideal. Si la tuviera ahora mismo delante - dije mirándola fijamente intentando ver a través de ella - te prometo que no la dejaría ir, que no sería el idiota que piensas que soy.
La vi tragar saliva como si hubiera conseguido llegar a ella, aunque dudaba que pudiera creerme al cien por cien.
- Si es así, ¿de verdad crees que vas a conseguirlo si te ven comportándote como un imbécil?
- ¿Y si ese soy yo realmente?
- Si de verdad piensas lo que has dicho antes, no creo que seas así. El problema es que demuestras lo contrario de lo que dices.
- Si supongo que en ese sentido soy un miedica.
- Supongo.
- Bueno, quiero decirte algo sobre el caso.
- Si, mejor - dijo ya algo más relajada, para nada se sentía segura con la conversación anterior.
- Verás he estado pensando durante la noche, no he dormido muy bien. Y bueno creo que se quién es el asesino.
- ¿Si?
- Verás he investigado un poco y bueno tiene que ser alguien que sepa cuál es su rutina. Bueno la de la familia. Los jueves los niños tenían clase de piano y la mujer tenía que llevarlo de 5 a7 de la tarde. El marido tuvo que desaparecer sobre esas horas. Alguien sabía que estaría en casa solo durante ese tiempo. ¿Y quien puede ser que también tuviera problemas con él?
- Oh Dios! - exclamo Kate abriendo los ojos en forma de exclamación.
- El vecino - dijimos ambos a la vez.
- ¡Dios! me encanta cuando hacéis eso, esa sincronía… sois tan adorables - dijo Lanie riendo de lo sucedido.
Vi como Kate se sonrojaba por la ocurrencia y sentí una extraña sensación de cosquillas en el estómago. Sin duda era una mujer increíble y con una belleza especial. Decidí ayudarla a salir de aquel trance.
- Será mejor que vayamos a encerrar a ese hijo de puta – dije levantándome y tomándome de un sorbo el café que antes me calentó las manos.
- Estoy de acuerdo - dijo levantándose y salimos de la cafetería con buen sabor de boca.
CONTINUARÁ…
Bueno esta semana por ser la primera además de que la voy a tener algo ocupada, solo podré subir tres capítulos de esta historia. Pero deciros que el sábado habrá un nuevo capítulo de la historia. Espero que os siga gustando y para hacérmelo saber ya sabéis que podéis dejar un comentario.
XXOO
Twitter: tamyalways
