Buenos días, aquí estoy lo prometido es deuda os dejo con otro capítulo. Espero que os guste de verdad.

La idea no es mía es de Lizcecilia6CECIFILLION le doy las gracias de nuevo por dejármela para poderle dar forma.

Y gracias también a mi compi por todo su trabajo.

Los personajes no me pertenecen…

Capítulo 3

POV RICK

Conseguimos cerrar el caso, el resto del día lo pasamos con el papeleo. Como lo odiaba, no servía para eso, mi lugar estaba en las calles, necesitaba salir, allí me sentía encerrado cual pájaro en jaula.

- Vamos Castle muévete un poco o vamos a estar aquí todo el día – dijo Espo pasando por mi lado.

- Parece que tienes prisa - dije sonriéndole.

- Si, las chicas salen de marcha.

- ¿Ah sí? - pregunté mirando a Kate.

- Eso no te importa, solo acaba con tu parte.

- Chicos, ¿os apetece tomar unas copas para celebrar el fin de semana libre?

- Claro, tú invitas.

- Bien, yo invito. Tengo muchas ganas de celebrar - dije mirando hacia Kate que soltó un suspiró resignada.

De repente me entraron muchas ganas por acabar aquellos papeleos para poder disfrutar de la noche, tenía la sensación de que iba a ser una muy buena noche. Estaba metido en ello aunque por mucho que intentaba concentrarme no podía, odiaba tener que escribir sobre ello, para nada era un escritor. De repente escuche pasos desde atrás que se acercaban a mí.

- Detective Castle - dijo la capitán Gates.

- ¿Si? Capitán - dije levantándome de golpe.

- Le necesito en mi despacho.

- Claro, pero tengo que terminar con el papeleo.

- Que lo hagan sus compañeros.

- Pero señor… - dijeron los chicos a la vez, pero solo una mirada de la capitán Gates hizo que los dos se callaran de momento.

Me fui detrás de ella sin saber que en ese momento mi vida cambiaria de golpe.

- ¿Dígame Sr.?

- Me acaban de llamar del servicio del hospital, por lo visto hubo algún tipo de problema y deben repetir su analítica.

- ¿Problema? – repetí asustándome.

- Si, algo raro en sus análisis y necesitan repetirlo para estar seguros.

- Yo le aseguro que no tomo drogas Sr.

- No dudo de eso, creo que la muestra se perdió o que contamino… no sé exactamente. Eso tiene que hablarlo con el médico, a mí no se me comunico específicamente, pero creo que debería ir ahora mismo a hablar con el hospital.

- Por supuesto, ahora mismo Sr. - dije algo nervioso, tenía un mal presentimiento, como si algo grave sucediera.

Me di la vuelta para salir del despacho del Capitán y escuche que me seguía hablando.

- Detective.

- ¿Si Sr.?

- Si necesita algo de tiempo libre o precisa de alguien para ayudarle, sabe que sus compañeros, o incluso yo misma estaré encantada de hacerlo.

- No se Sr., de momento hasta que no averigüe lo sucedido… - le dije, me estaba asustando tanta amabilidad, me confundía - Gracias.

Me levanté asustado, no podía negarlo, tenía miedo. Solo esperaba que todo fuera una tontería o una equivocación de la que poder reírme de ello.

- ¡Eh Castle! Toma – dijo dejando los papeles que le dio la capitán Gates pertenecientes a mi parte del caso - no te libras.

- Lo siento chicos, hay polis y polis… así que yo, me largo – le dije riéndome.

- ¿En serio?- me interrogo Ryan.

- Aja… hay categorías y categorías.

- Serás... y te libras por la cara, vaya morro – replico Espo resoplando.

- ¿Castle, está todo bien?- preguntó Kate preocupada cuando pase por su lado.

- Si todo bien - le dije sonriendo – los energúmenos del hospital que traspapelaron mi muestra.

- Entonces, ¿nos vemos luego? Sigue en pie las copas.

- Si, por supuesto, nos vemos allí ¿ok?

- Ok bro. Nos debes una. – Dijo Espo rascándose la cabeza con el bolígrafo.

- Hablamos - dije forzando una sonrisa.

Pensaba celebrar esta noche, creía que iba a ser una buena noche. Ahora ya no estaba tan seguro, quizás esa copa serviría más para ahogar las penas y olvidar que para celebrar.

Salí de la comisaría sintiendo el aire fresco sobre mi cara. Tenía miedo a lo que pudiera pasar, tenía miedo aún sin saber que era lo que pasaba. Fui caminando hacia el hospital intentando alargar el momento de enfrentarme a aquello. Tenía un mal presentimiento y no solía equivocarme en ese tipo de situaciones.

Estaba en la puerta del hospital, sentado en un banco, mirando la gente entrar y salir, pero no me atrevía a entrar. Hasta que comprendí que no podía hacer más eterno ese momento. Me revestí de valor y entré. Busque en el tablón la sección de reconocimientos y cuando lo encontré, subí dos plantas, no quise coger el ascensor, como si haciendo un poco de ejercicio aquello que fuera lo que me pasaba, fuera a desaparecer. Al llegar, una enfermera me hizo esperar hasta que aviso de mi presencia al doctor.

Cuando se abrió la puerta y el médico dijo mi nombre, tarde en reaccionar, tuvieron que repetir mi nombre, me levanté y entré y tome asiento donde el me indico.

- Sr. Castle, soy el doctor Carter, le hice venir para hablar con usted sobre los resultados de las pruebas que le hicimos ayer.

- Sí, eso me han dicho - asentí tragando saliva.

- Verá, queremos repetir unas pruebas para estar seguros de sus resultados.

- ¿Encontraron algo grave Doctor?

-Hemos detectado un problema a nivel celular, sus células linfocíticas han aumentado de forma anómala. Se ha producido un aumento descontrolado de leucocitos. Eso nos llevó a repetir los análisis pensando en un posible error, pero volvieron a repetirse los mismos resultados, así que queremos ver si hay realmente enfermedad o si solo fue un mal recuento.

- ¿Qué quieres decir con eso?

- Señor Castle creo que antes deberíamos repetir…

- No, quiero saber a qué me estoy enfrentando.

- Leucemia señor Castle, de eso hablo. Pero no nos pongamos en el peor de los casos. Puede ser un error y para ello vamos a repetir las pruebas ¿de acuerdo?

- Bien - dije tragando saliva, leucemia ya sabía a qué me enfrentaba y para nada me estaba ayudando.

- Señor Castle ese es el peor de los casos. Pero no nos precipitemos, repetiremos las pruebas y espero poder darle los resultados en breve.

- ¿Y si al final es leucemia? – pregunte visiblemente asustado.

- Esperemos que no esté muy avanzada la enfermedad, o que en todo caso, no sea cepa muy agresiva para poder combatirla. Acudiremos a quimio y radioterapia para vencerla y destruirla. Si eso no funciona habrá que intentarlo con un trasplante de medula ósea.

- Lo que haga falta Doctor.

- Pero no seamos catastrofistas antes de hora, vayamos paso a paso.

- Claro, lo que usted encuentre oportuno.

- Empecemos repitiendo las pruebas, igual fue un error, si por desgracia se confirma, le daré cita lo antes posible para empezar con las pruebas y atajar la enfermedad. Creo que para empezar, debería tomar algo para ese cansancio que acusa, ¿verdad?

- La verdad es que si, hace días que me encuentro muy cansado, me cuesta mucho dormir y eso no ayuda, sin olvidar el dolor de cabeza.

- Quizás necesite unos días libres en el trabajo, no creo pueda rendir mucho en ese estado de agotamiento. No va a ser fácil Sr. Castle.

- No, lo comprendo Doctor, pero es que prefiero trabajar.

- Bien, como usted crea oportuno, sobre todo tenemos que guiarnos por su forma de ser, es usted quien nos dirá como se siente o no, será quien decida cómo y cuándo actuar. Aunque no debería sobre esforzarse, el cansancio puede pasarle factura estos días. Esta enfermedad no da signos externos.

- De acuerdo, pues yo necesito trabajar si no me volveré loco.

- Ya le dije, cuídese, y sobre todo, apóyese en alguien, en un familiar, en un amigo. No lo haga solo. Va a necesitar mucho cariño y una mano amiga.

- Gracias por sus consejos Doctor.

Salí de ese despacho dispuesto a vencer a lo que fuera, no podía rendirme y la lucha iba a ser encarnizada, esa tontería no conseguiría doblegarme. La enfermera me indico donde debía dirigirme para repetir las pruebas y cumplí sus instrucciones.

Me acompañaron a una habitación donde me dieron una bata y tras un biombo me cambie, después tuve que orinar en un vasito, cosa que me daba mucho asco, pero no estábamos para remilgos. Seguidamente me tumbe en una camilla para la extracción de sangre. Me sedaron una zona baja de la espalda y me hicieron una punción, me extrajeron médula para comprobar exactamente el estado de mi enfermedad.

Estaba intranquilo por lo que venía ahora, me sentía de nuevo un niño sin padre que le protegiera y su madre estaba siempre fuera para poder mantenernos. Volvía a tener miedo, y estaba solo, más solo que nunca. Cerré los ojos intentando mantenerme fuerte pero sabía que llegaría el momento en que me derrumbaría, en qué pensaría que de esto no iba a salir.

- Señor Castle, ya hemos acabado. Puede vestirse y lo más pronto posible le daremos el resultado de las pruebas.

- Gracias - dije levantándome y volviendo a colocarme la ropa.

Salí del hospital peor de cuando entré. Estaba muerto de miedo. Sabía que me tocaba vivir un momento duro, pero tenía que salir de esta para poder vivir todo eso que había dejado "para mañana".

Estuve demasiado ocupado toda mi vida, primero en el colegio, allí me divertí, me esforcé y conseguí acabar unos estudios que para nada me llenaban, pero que ahí estaban. En la universidad, otro tanto, tenía un bonito diploma que demostraba mi trabajo, pero ni me gustaba, ni me servía. Donde lo di todo de mi fue en la academia de policía, quería serlo desde que los vi en televisión por primera vez siendo muy pequeño. Cuando me condecoraron por mis esfuerzos, fui la persona más feliz del mundo y a día de hoy tenía el honor de servir a la ciudad que me cobijaba, donde tenía a cierta suerte en mi vida amorosa, pero que no pude conseguir mi sueño de estar con la mujer que quería, esa que me quitaba el sueño y me hacía suspirar siempre que la tenía cerca, aunque no me quejaba, la tenía todo el día a mi lado, solo sus noches no eran mías.

Ahora me acordaba de la conversación de esa mañana y deseaba tanto poder dejar atrás todo esto y haber luchado por ella, haber luchado por ganarme su confianza, por ganarme su amor. ¿Ahora ya era tarde? Me odiaba, yo había hecho que fuera así, siendo la persona que ella jamás querría. Ahora era difícil poder demostrarle mi verdadero yo, además, tenía tan poco tiempo y tanto que perder… tanto como mi vida.

Llegué a la entrada del bar donde habíamos quedado, intentado cambiar mi cara antes de entrar. Quería olvidarme de aquello por unos momentos, aunque resultara una tarea ardua y complicada.

Cuando entré, lo primero que vino a mis ojos, fue a una Kate desinhibida, una Kate entregada, disfrutando como si fuera lo último que hiciera en esta vida. Estaba bailando con los chicos con una sonrisa de oreja a oreja. Estaba tan, tan hermosa. No pude más que quedarme embobado mirándola hasta que sentí una mano sobre mi hombro. Cuando me giré me encontré con Lanie sonriéndome.

- Cierra la boca que entran moscas - dijo sonriéndome, mientras hacía yo lo mismo ante tal visión.

- Necesito una copa – dije, eso me ayudaría a desconectar.

- ¿Para celebrar? – pregunto mi amiga.

- O para olvidar – dije pasándome la mano por el pelo.

- ¿Estás bien Rick? – me cuestiono preocupada desapareciendo la sonrisa de su cara.

- No -me quedé tan tentado en contarlo para no tener que cargar yo solo con ello pero no pude, quizá más adelante, ahora era yo quien debía lidiar con el problema, no tenía derecho a fastidiarles una salida y menos su vida - nada, supongo que mi vida simplemente es una mierda.

- ¿Es por la conversación de esta mañana?

- Algo así.

- Pues aún puedes cambiarla - dijo señalando a Kate.

- Creo que para ello necesito primero un par de copas - dije dirigiéndome directamente a la barra seguido por Lanie. Me senté en el primer taburete que tenía al alcance y me tome el primero trago de un golpe, pedí otro, porque tenía que ahogar las penas y necesitaba un empujón para intentar ser feliz, pensé mientras la miraba.

Ella era mi felicidad, tenía miedo a ser feliz, le tenía miedo a ella, pero llegado este momento donde podía decir que era ahora o nunca, sino daba el paso todo acabaría sin haber tenido una oportunidad con la mujer que había querido desde el primer día que la vi. No podía quedarme con las dudas de si era ella mi media naranja, necesitaba estar seguro de eso antes de poder empezar la lucha, mi lucha por la vida.

CONTINUARÁ…

Nos vemos el lunes seguramente horario de tarde porque tengo cosas que hacer por la mañana. Gracias a todos por seguir la historia y espero vuestros comentarios.

Buen fin de semana XXOO

Twitter: tamyalways