Buenos días, aquí estamos una vez más con un nuevo capítulo. Me alegra mucho que os esté gustando el fic, y ya avisé de que sería duro. De nuevo quiero darle las gracias a Ladydkl por ser mi compañera en este fic, en este más que en ninguno es tanto suyo como mío.

Los personajes no me pertenecen…

Idea de Lizcecilia6CECIFILLION

Capítulo 8

POV RICK

No habíamos conseguido gran cosa en cuanto al caso. Me frustraba estar ahí encerrado durante tanto tiempo. Necesitaba salir.

Al menos en esta última salida habían ido los chicos, pero Kate se había quedado conmigo, su compañía era suficiente para mí.

- Rick – escuche que me llamaba

- ¿Si? - dije saliendo de mis pensamientos.

- Los chicos se quedan a comer fuera. ¿Te apetece que pidamos algo mientras seguimos con estos documentos?

- Prefiero salir, estoy harto de estar aquí.

- ¿Cómo? – dijo arrugando la nariz sin comprender.

- Que salgamos a comer – le grite dándole la chaqueta… no iba a quedarme ni un minuto más ahí dentro.

- No creo… - me respondió mirando al despacho de la Capitán Gates.

- Vamos – dije tirando de ella - no puedo estar aquí encerrado ni un minuto más - dije exasperado.

- Bien, pero no nos alejamos mucho por si nos buscan.

- Perfecto - dije contento.

Fuimos a un bar cercano donde hacían hamburguesas y batidos. Nos sentamos uno frente al otro y nuestras miradas se cruzaron en algún que otro momento.

- Esto está buenísimo.

- No puedo creerme que no hayas venido aquí nunca.

- Bueno no suelo salir.

- Ya… pues creo que deberías hacerlo – le aconseje entre bocado y bocado.

- Estoy bien como estoy.

No sabía muy bien de qué hablar con ella, no quería meter la pata, pero en ese momento no pensé en lo que iba a decir y termine hasta el cuello.

- ¡Eh! Por cierto, ¿Cuándo me vas a invitar a tu boda?

Ella bajo la vista, ingirió lo que tenía dentro de su boca de forma rápida y pareció pensarse la respuesta… pero sus ojos me decían que había metido el dedo en la llaga.

- Veras…, no sé todavía cuándo va a ser.

- Creo que si te quieres casar este año deberías hacerlo pronto – le dije intentando arreglarlo.

- ¿A qué viene tanto interés por mi boda? ¿Tienes ganas de que me case?

- Yo… no… quiero decir… sé que… - no sabía por dónde salir y aquella situación empezaba a ser muy incómoda - para ti, imagino… bueno, supongo que es importante el matrimonio por eso lo decía.

- Sí, lo es. Y por eso, es mejor pensar muy bien antes de hacerlo, para luego no arrepentirse -dijo cortando la conversación.

- Si claro. Perdona – le dije viendo que aquel tema era complicado para una conversación banal. Debía distraerla con alguna tontería si no quería que terminara enfadada conmigo - Tengo unas ganas de playa, ya hace calor. ¿Cuándo te coges las vacaciones?

- No lo sé – respondió seria y volviendo a dar un bocado a su comida.

- Nunca te las tomas ¿no?

- Mi trabajo es mi vida, ¿por qué tengo que descansar de ello?, me gusta y disfruto. No necesito vacaciones.

- Venga Kate, porque todo el mundo las necesita. No has tenido unas buenas vacaciones nunca si no, no pensarías así – quise bromear.

- ¿Tu que sabes lo que necesito yo? - dijo poniendo una mirada triste y sabía que había tocado un tema delicado – Además, no te importa si he tenido unas buenas o malas vacaciones.

- Lo siento, a veces me olvido de…

- No tienes porque… bueno yo…

- Lo sé Kate, es duro… pero te ha convertido en la maravillosa mujer que eres.

- Bueno, hubiera preferido no tener que pasar por ello.

- Lo sé, pero sabes - dije cogiéndole la mano - nadie quiere que pasen cosas así, pero cuando pasan tenemos que sacarle lo poco bueno que tenga, ya sabes, salir más fuertes del trago.

- Hablas como si…

- ¡Ah! no, claro, yo no he tenido nada parecido. Mi padre ni siquiera lo conozco.

- Pensé que tenías… bueno, que no estabas mal de pasta por él.

- Todo el mundo cree que soy un niño de papa porque me dejo su dinero. No sé ni siquiera quien es. Me dejo una parte de su herencia en vida para salvarse las espaldas.

Arrugo las cejas dejando claro que no comprendía muy bien lo que le dije, así que intente explicarme.

-Tiene otra familia, no quería que se enteraran de mi existencia y me dio el dinero para que me callara. No sé, de todas formas no lo conozco.

- Creo que te quiere - la mire extrañado - sí, te quiere. Solo que también quiere a su familia y no quiere perderla, tiene miedo. Te dejo el dinero para poder ayudarte. Es una mierda porque lo que más se necesita de un padre es que este ahí, pero… al menos no quiso dejarte tirado.

- No lo sé. Un tiempo, pensé que el dinero era una prueba y no lo toque durante mucho tiempo. Pero me di cuenta de que hiciera lo que hiciera con él, no iba a volver. Así que, a vivir -dije sonriéndole y sacándole a ella una sonrisa.

- Creo que deberíamos volver. Ya hemos hablado bastante de cosas tristes por hoy.

- Tienes razón - dije levantándome y ofreciéndole mí ayuda para levantarse. Le abrí la puerta tras pagar como un auténtico caballero y salimos rumbo a la comisaria.

Nos montamos en el ascensor y no podía dejar de mirarla, estaba tan guapa y me encantaba como iba vestida hoy.

De repente el ascensor se paró y la deje salir, cuando me dispuse a salir yo, sentí como todo me daba vueltas.

- Rick… Rick… - escuchaba su voz que me llamaba, pero era incapaz de moverme, no veía nada, todo estaba oscuro.

Me agarre con fuerza a una barra que había en la pared, hasta que mi vista volvió a la normalidad. Levanté la cabeza y me encontré con la mirada de Kate preocupada. Intente ponerme recto, pero las cosas volvieron a desaparecer.

- Despacio Castle, no te aceleres – me dijo evitando que me moviera.

- Estoy bien, estoy bien – repetía. Era lo único que podía decir, parecía un disco rayado.

Entre ella y otro de los chicos de por allí, me llevaron a la sala de descanso donde me tumbe en el sofá hasta que mi cuerpo volvió a responderme. Insistí en levantarme de nuevo, pero su mano sobre mi brazo me hizo desistir de mi idea.

- Despacio Castle - dijo Kate.

Me levanté despacio hasta quedar en la posición sentada, tenía miedo a mirarla no quería sentirme vulnerable estando con ella. Lo mejor era desaparecer por un tiempo pero… no podía estar lejos de ella.

- Estoy bien.

- Castle, no estás bien… esta mañana sangraste por la nariz, ahora esto… voy a llamar a la Capitán Gates – dijo irguiéndose para ir hacia su despacho. Pero conseguí detenerla.

- Sí, ya paso. Estoy bien, habrá sido una bajada de azúcar o de tensión por el calor. No sé, pero estoy bien.

- Deberías irte a casa a descansar, o al médico.

- No… - le corté - solo necesito sentarme un poco, estoy bien – repetí por milésima vez mirándola suplicante.

- Bueno, pero conste que…

- Tranquila estoy bien, te lo prometo - dije sonriendo, aunque vi en sus ojos que no me creyó.

Estuvimos toda la tarde con el caso, pero parecía un callejón sin salida. No encontrábamos nada que pudiera guiarnos hasta la salida. Desde el accidente de esta tarde en el ascensor, la mirada de Kate estaba pendiente de mí. En el fondo, me gustaba saber que se preocupaba, pero en parte ese era uno de los motivos de mi silencio, no quería provocar la pena de mis compañeros.

Cuando vi que empezaba a anochecer, desaparecí de la comisaria de forma disimulada para irme al hospital. Estaba cansado, y no me gustaba mentir a nadie, pero era lo mejor.

Cuando llegue al hospital vi a lo lejos al novio de Kate, acelere el paso para que no me viera, aunque dudaba de que me reconociera, solo nos habíamos visto una par de veces en la fiesta de la comisaria, y los dos íbamos bastante "alegres". Pero por si acaso, acelere el paso para que no me viera.

- Hola Rick ¿Cómo te encuentras hoy? - preguntó la enfermera cuando llegue a oncología, la enfermera que solía atenderme era un encanto conmigo, tenía mucho que agradecerle porque se quedaba allí cuidando de mí en los peores momentos.

- Bueno, hoy no fue un buen día.

- ¿Qué sucedió?

- Un mareo.

- Es normal, pero tienes que tener cuidado. Ya sabes lo que tienes que hacer para que eso disminuya o sea menos peligroso.

- No voy a quedarme en casa si te refieres a eso.

- Bueno, pues allá tú, pero reduce esfuerzos.

- Bueno en la comisaria solo me dejan hacer papeleo y poco más, así que menos, es imposible.

POV KATE

Llegue a casa y cuando entré volví a sentirme sola. Josh tenía que haber llegado, pero la casa, estaba cerrada y todas las luces estaban apagadas. Me cambie de ropa y preparaba algo de comer cuando escuche como la puerta de casa se abría y Josh entraba. Se acercó a mí por la espalda agarrándome de la cintura para acercarme a él.

- ¿Cómo te ha ido el día cariño? – dijo dándome un beso en el cuello.

- Bien – dije de forma seca.

- Te eche mucho de menos - no pude responderle lo mismo, llevaba un tiempo en que no me faltaba, es más, me estorbaba, me había acostumbrado a que no estuviera.

- Josh yo… - intente decirle, pero como era su costumbre, no me escucho.

- Oye he visto hoy a tu compi.

- ¿A mi compi?

- Si, el ligón.

- ¿A Castle?

- Si.

- ¿Dónde?

- En el hospital. Lo acabo de ver ahora antes de venir.

- Bueno, ha sufrido un desmayo en comisaria, habrá ido a hacerse pruebas.

- No sé, pero no creo, estaba en oncología. Quizá iba a visitar a alguien o… - esa vez le interrumpí yo.

- Iría a visitar a alguien seguramente.

- Puede ser - dijo besándome en el cuello, pero yo lo aparte de un empujón, no sabía muy bien pero no tenía cuerpo de eso que venía buscando.

- Kate, por cierto, en unos días me tengo que ir a…

- Josh - me quejé.

- Lo siento sé que te dije que…

- No puedo seguir así, basta. Empecé contigo porque estábamos bien, porque no me hacías sentir sola. Pero últimamente…

- Kate lo siento. Mira, no iré, vale. Me quedare aquí, contigo.

- No es eso. Ahora te quedas y dentro de unos días volverás a ir… no sé… esto…

- Dame una oportunidad. Te prometo que voy a estar más tiempo contigo ¿vale? No puedes tirar todo a la basura, sin al menos, habernos dado una oportunidad.

Dude, quería mandarlo todo a la mierda, pero ¿y si me equivocaba? Llevábamos demasiado tiempo como para no darnos una oportunidad. Si cambiaba, si podía pasar más de unas horas en casa conmigo quizás, y solo quizás, podría volver a enamorarme de él.

- Bueno, pero si… - y como era costumbre no me dejo acabar.

- Todo va ir genial, lo prometo - dije besándome suavemente.

Nos sentamos a cenar, pero no podía dejar de pensar en lo que Josh me había dicho sobre Castle, estaba nerviosa. No creía que Castle pudiera estar enfermo, tenía que haber otra explicación. Josh se pasó el resto de la noche intentando avanzar, recuperar lo bueno de nuestra relación, pero no podía… yo ni siquiera pude céntrame ni un solo minuto en él, ahora mismo solo tenía una cosa y una persona en mi cabeza, Castle, pero no era porque me importara más que mi relación, solo… Estaba claro, empezaba a volverme loca.

CONTINUARÁ…

Gracias por leer hasta aquí, nos vemos el viernes con un nuevo capítulo. Esto poco a poco va avanzando vamos a ver si Kate lo deja pasar o la curiosidad y la preocupación pueden con ella.

Como siempre me quedo esperando vuestros comentarios

XXOO

Twitter: tamyalways