Buenos días, aquí os dejo un capítulo muy especial e importante para la historia. Espero que os guste. Gracias a todos por vuestros comentarios.
Mi compañera y yo ya hemos conseguido un buen ritmo en la historia y estoy segura de que va bien, solo espero que os guste y que valoréis el trabajo que hemos puesto en él, lo hemos hecho con todo nuestro cariño, gracias Ladydkl por darle a esta historia todo tu tiempo libre.
Los personajes no me pertenecen…
Idea de Lizcecilia6CECIFILLION
Capítulo 10
POV KATE
No me había atrevido, había pasado un buen rato con él y no se lo pude preguntar. Tenía miedo a que fueran verdad mis suposiciones. Había preferido creerle, a pesar de mis dudas. Había vuelto a la comisaria y Rick se vino conmigo, dijo que se encontraba mejor y que quizás necesitábamos su ayuda, aunque después de la comida tuvo que salir huyendo al baño y por el ruido que se escuchaba detrás de la puerta, la comida había salido integra.
No dejaba de mirarle a cada momento, y le notaba raro, seguía con sus bromas, con su encanto natural, con ese descaro que me sacaba de quicio, pero estaba pálido, se mareaba si se levantaba rápido y visitaba el aseo más de lo que suelen hacerlo los hombres.
No conseguíamos avanzar en el caso, ni siquiera con su sexto sentido, este caso se nos estaba atascando demasiado tiempo, normalmente después de un día y medio, por lo menos habíamos interrogado a dos o tres sospechosos y se estaba haciendo de noche, pero no conseguimos nada que nos abriera los ojos.
- Yo chicos, creo que me voy a ir. No quiero darle a la gripe motivos para quedarse - dijo después de mirar el reloj repetidamente - nos vemos mañana.
Lo vi salir por la puerta y quise seguirle para averiguar por mí misma las dudas que me rondaban. En ese momento intervino el miedo, él tuvo la culpa de levantarme de golpe.
- Chicos, hoy no deber ser nuestro día, no vamos a conseguir nada, así que nos vemos mañana - dije cogiendo mi chaqueta y saliendo disparada.
Cuando llegue al aparcamiento ya había desaparecido, ni rastro de él o su coche.
- ¡Porras! Hasta despistándome es bueno el muy… - maldije en voz alta.
No sabía que camino había cogido pero el instinto me dijo que tenía que ir al hospital, allí lo iba a encontrar, estaba segura. Me monté en mi coche y acelere para poder llegar al mismo tiempo o justo después de él.
Cuando llegue al parking de oncología, vi su coche aparcado. Sentí miedo, eso confirmaba todos mis temores, solo me faltaba saber a qué tipo de cáncer se enfrentaba mi compañero. Estuve dando vueltas sin saber dónde dirigirme exactamente, no lo veía. Fui a la entrada de nuevo y entonces le vi, estaba conversando con una enfermera y se dirigió después al pasillo más ancho, fui detrás de él de forma disimulada y me escondí detrás de una esquina cuando el paro y llamo a una puerta.
Me acerque todo lo que pude sin ser vista para poder escuchar de qué estaban hablando en el interior de esa habitación. Sabía que estaba mal escuchar las conversaciones de los demás, pero era superior a mí. Necesitaba saber que ocurría.
- Aquí está la enfermera más guapa del mundo - dijo Castle con su encanto de siempre.
- ¡Ey! Rick, llegas tarde – dijo una voz femenina.
- Bueno lo bueno se hace esperar – respondió el.
- ¿Estas bien?
- ¡Dios mío! Como odio esa pregunta.
- Pues espera, te vas a cansar de oírla. ¿Y…?
- Bueno el peor día con diferencia.
- Es normal, ayer recibiste la primera quimio. Imagina, pensé que no vendrías, porque la mayoría de gente no consigue moverse el primer día.
- Tienes que saber que yo cumplo siempre mi palabra, ayer dije mañana a la misma hora y aquí estoy.
- ¿Bueno preparado? – pregunto la voz de la mujer.
- No, he decidido dejar la quimioterapia.
- Anda vamos, ¿no hablaras en serio? – dijo una voz asustada.
Después de eso no volví a escuchar nada más. Quería entrar en la habitación, pero eso me hubiera delatado, así que allí me quede, apoyada en esa puerta después de haber oído que mi compañero, mi amigo, el hombre que mejor me había besado en mi vida, o eso creía recordar, tenía un cáncer y estaba en tratamiento, o mejor dicho, había empezado la quimio pero había decidido dejarlo.
En ese momento comprendí que si no seguía con la medicación iba a morir… no Castle no, por favor. Él no podía morirse… me hacía falta… bueno, a mi… personalmente no, pero en mi trabajo, en la comisaria, si… el me sacaba de quicio, me ponía histérica, pero me hacia reír, me ayudaba a ver la vida desde otro punto que me permitía seguir trabajando y disfrutando de mi vida laboral.
La capitán… pensé de forma repentina. Por eso le estaba llamando constantemente a su despacho, ella lo debía saber, por eso no le reprendía como hacia conmigo o con los chicos… ella sabía todo… le preguntaría… pero no, mejor seguía con mi investigación, ahora me quedaba saber a qué tipo de cáncer se enfrentaba y convencerlo de que siguiera con su terapia.
Me senté casi sin darme cuenta en la silla más cercana y sin darme apenas cuenta, sentí como caían las primeras lágrimas. No podía pensar en cómo podía estar sobrellevando aquello el solo. ¿Desde cuándo estaba pasando aquello?
- ¿Esta bien señorita? - dijo una mujer a mi lado, levante la mirada y vi a una mujer mayor mirándome fijamente.
- Si…yo… tengo que irme - dije entre sollozos levantándome y saliendo hacia mi coche. Allí me senté y seguí llorando. Ves casos, sabes de ellos, pero no imaginas que pueda sucederle a alguien tan cercano, lleno de vida y con ese humor ácido que tanto me gustaba y que me alegraba la vida. Él, un chico tan guapo, amable y otra vez, vino a mi mente ese beso, un hombre que besara así no podía desaparecer de la tierra, alguna mujer sería feliz a su lado. Claro… alguna, yo estoy prometida, pensé justificándome.
Últimamente todo había cambiado, había visto una parte de él que me gustaba. Esa noche supuso un antes y un después de nuestras vidas, estuvimos a punto… ¡Uf! ¿Ese día ya lo sabría? ¿Por eso no hizo nada? ¿Ha sido eso lo que le ha hecho cambiar? Tantas preguntas sin respuestas, tantas ganas de estar ahí apoyándole, de hacer algo para ayudar. Aunque poco podía hacer en esos casos para ayudar, solo darle apoyo, comprensión, ¿cariño? No sé cómo se lo tomaría si yo me comportara de forma distinta, igual se ofendía.
Pasaron los minutos y no me di cuenta del tiempo que pase sentada en el coche hasta me fije que Castle se acercaba por el aparcamiento. Esa silueta la reconocía bastante bien. Le mire, se le veía débil, cansado. En ese instante un resorte en mi interior me hizo salir de mi escondite y me acerque a él que había llegado a su coche para apoyarse.
Nunca, gracias a Dios había tenido que vivir algo así, pero imagine lo duro que tenía que ser, como tenía que matar las pocas fuerzas que tuvieras para luchar. Me acerque por su espalda y tras suspirar le dije:
- Castle
Sus ojos azules se fijaron en mí y no pude decir más.
POV RICK
Estaba cansado, completamente agotado, hecho una auténtica porquería. El médico y la enfermera habían querido que me quedara ingresado para superar los primeros días después de mi primera quimio, dijeron que sería lo mejor. Pero no podía, si me quedaba allí, eso terminaría matándome, no lo soportaría. Mientras mi cuerpo pudiera mantenerme de pie no iba a quedarme encerrado en una cama de hospital.
Llegué al aparcamiento, no tenía cuerpo para conducir, pero tampoco me apetecía tener que llamar a un taxi. Estaba cansado tanto es así que me recosté sobre el coche y cerré los ojos intentando llenar de algo de oxigeno mis pulmones que parecían haber empequeñecido pues casi no lograban inhalar el aire suficiente. Estaba con los ojos cerrados, concentrado en mi respiración, que no escuche que se acercaban por mi espalda, hasta que oí como me llamaban.
- Castle.
Cuando me gire y la vi, me quede de piedra, quise mantenerme lo más erguido posible, y solo esperaba que la oscuridad del lugar me diera la oportunidad de tapar mi cara, fijo estaba pálida. Tenía que disimular.
- ¡Oh! hola Kate - dije atropellando las palabras.
- Yo…
- ¿Qué haces aquí?
- Yo… necesitaba saberlo.
- ¿Saber? – Pregunte sin querer comprender que quería decirme - ¿Estas bien?
- Rick… yo… lo sé.
- ¿Lo sabes? – pregunte.
- Siento haberte seguido pero… necesitaba saberlo - dijo rompiendo a llorar.
Di un paso hacia delante, y luego otro hasta llegar a su lado y la cogí por los brazos atrayéndola hacia mí. Me dolía tanto verla de ese modo - Rick porque no me lo habías dicho, ¿Por qué?
En ese momento me quede completamente paralizado, comprendí de que estaba hablando, se había enterado. ¿Qué esperaba de la mejor detective del mundo? La apreté fuerte contra mis brazos y note las sacudidas de su cuerpo frente a sus sollozos.
- Ya Kate, venga, todo está bien – dije sabiendo que aquello era una cruel mentira. Pero no podía decirle nada más…
- ¡Dios! lo siento - dijo separándose de mi – Eres tu quien… y la que llora como una tonta soy yo.
- ¡Ey! no pasa nada. Me alegro de que te preocupes por mí - dije sonriéndole - estoy bien, no quería que os enterarais para no preocuparos.
- Rick no está bien…
- Lo sé - dije cortándola – pero, en serio, estoy bien, además… se acabó.
- ¿Qué? ¿Era la última sesión de quimioterapia? – pregunto abriendo mucho los ojos.
- No, he decidido no tratarme, si tiene que matarme que lo haga, yo no puedo permitirme malgastar lo que quede tirado en un hospital o un baño.
- Después discutiremos eso, eres fuerte… y no vas a luchar solo.
- Kate, no lo comprendes – le dije levantándole el rostro con el dedo y consiguiendo de ese modo que nuestros ojos se encontraran - Si estoy solo es porque quiero, podría llamar a mi madre y estaría aquí en cinco minutos. Pero quiero hacerlo solo, sé que puedo.
- Puedes, pero no tienes porque - dijo mirándome con los ojos vidriosos - déjame ayudarte, para algo somos compañeros,
- Compañeros - dije sonriendo - tienes razón – añadí. No podía negarle nada de lo me pidiera y menos si con eso pasábamos más tiempo juntos, era lo único que me importaba, estar a su lado.
- Bien, entonces déjame cuidarte. Te llevare a casa, se te ve cansado.
-No te molestes, he traído el coche…
- No, vamos, mañana vendrás a por él. Hoy te llevo yo y te lo ordena tu jefa.
- A sus órdenes - dije haciendo el saludo militar de la academia cuando nos dirigíamos a un superior.
Llegamos enseguida, estábamos cerca y entramos. Estaba feliz de que estuviera a mi lado. Nos sentamos uno frente al otro. Kate intentaba no mirarme fijamente, como si algo la estuviera incomodando. La conocía muy bien, sabía cuál era la expresión de sus ojos ante cualquier situación, porque mi principal afición era descubrir cada día un nuevo gesto en esos preciosos ojos.
- Venga… Suéltalo - dije comprendiendo que no se atrevía a hablar.
Me miró y abrió la boca un par de veces intentando decirlo, estaba a punto de comenzar el interrogatorio, esa era su expresión en ese instante. Su mente esta ordenando la lista de preguntas que iba a disparar y no quería repetir ninguna, ni parecer débil antes las respuestas.
- Cuando la otra noche paso lo que paso… cuando… - estaba dudando, no sabía si achacarlo al nerviosismo o al miedo - ¿Ya lo sabías? ¿Por eso no pasó nada? - preguntó con la mirada baja. Se sentía cohibida…
Suspiré y cerré los ojos intentando mantener la cabeza fría, si yo me derrumbaba, aquello podía terminar muy mal, o muy bien… pero debía contestarle con toda la sinceridad del mundo, no quería mentirle más.
- Acababan de decirme que posiblemente hubiera algo raro en mis pruebas, algo mal. Venía de repetir las pruebas, no estaba seguro pero… lo imaginaba.
-¡Dios mío Rick! ¿Cómo pudiste…?
- Solo lo ignore, no quería que fuera real. Tú, los chicos, Lanie todo lo que paso aquella noche me ayudo a olvidar un poco.
- Entonces… - ahí estaba lo que la estaba reconcomiendo por dentro… el beso. Esa duda que tenía atravesada
- Kate, quería que pasara, no seamos estúpidos, no voy a negarlo, nadie podría no querer estar contigo, seamos cuerdos - dije mirándola fijamente y vi cómo se sonrojaba apartando sus ojos de los míos - pero no pasó nada, no por toda esta mierda, sino porque mantuve una conversación con una amiga que me hizo comprender y darme cuenta del daño que podía hacerte si hubiera pasado algo – dije obviando el nombre de nuestra amiga en común.
- Lanie... - dijo soltando un suspiro - ¿Pero pasó algo?
- Si – dije de forma seria - no quería mentirte, que te sintieras mal, solo fueron un par de besos no pasó nada más.
- Lo sé – exclamo haciéndome abrir los ojos. Comenzaba a notar como me estaba mareando, esa conversación estaba siendo complicada y estaba usando todas las fuerzas que tenía preparadas para pasar la noche. Pero debía saber…
- ¿Te acuerdas?
- No de todo, algo.
- Soy inolvidable - dije sacándole una sonrisa.
Ya no podía más, cerré los ojos y sentí que mi espalda se desmoronaba. No note el golpe en el suelo, eso quería decir que alguien me cazo al vuelo y me volvió a incorporar. Comprendí que Kate me había descalzado, apoyado mi cabeza en un cojín y tapado con una manta.
La noción del tiempo desapareció, solo recuerdo una taza caliente acercarse a mis labios y un sabor a caldo casero. El líquido elemento corrió por mi cansado cuerpo y cuando hizo su efecto, tuve la fuerza suficiente para abrir los ojos.
- ¿Sigues aquí, o eres un sueño?
- Venga Don Juan de pacotilla, levanta, tienes que comer algo - me dijo una voz preciosa junto a la mejor sonrisa que le he visto a mi compañera desde que la conozco…
CONTINUARÁ…
Nos vemos el lunes con un nuevo capítulo, espero que os esté gustando hacia dónde va la historia, a partir de ahora habrá mucho más de los dos juntos. Gracias a todos por leer hasta aquí y espero como siempre vuestros comentarios.
Buen fin de semana XXOO
Twitter: tamyalways
