Buenos días, os dejo con un nuevo capítulo de la historia, estoy muy feliz de que os guste. Quiero darle las gracias a Ladydkl porque hubo un momento en que me agobie y me vine abajo y sin su ayuda no hubiera podido sacar este fic.
Los personajes no me pertenecen…
Idea de Lizcecilia6CECIFILLION
Capítulo 14
POV RICK
- Hola - dije abriendo los ojos, sonriendo al verla. No podía estar mal si estaba a mi lado.
- Hola - dijo devolviéndome la sonrisa y el saludo algo tímido.
- ¿Dónde están los chicos? - pregunte serio.
- Ya se han ido. Venimos de hacernos las pruebas para…
- Se lo has dicho, ¿verdad?
- ¿Decir?
- Si están aquí, es porque se lo has dicho, que ya saben lo mío – le dije serio mirándola a los ojos.
- Acaso piensas que…
- ¿Y no es así?
- No, ¿por quién me tomas? - dijo levantando la voz – Sí, quiero gritarlo a los cuatro vientos para que todo el mundo los sepa y poder así para quitarme este peso del alma -dijo apretándose su pecho justo sobre su corazón - quiero apoyarte Rick… quiero ayudarte y me encantaría no ser la única que lo sabe, porque… por difícil que parezca, me llegas al corazón y me pides cosas imposibles, y yo no puedo más que decirte que sí, aunque estés equivocado, aunque sea un error, aunque me muera de miedo y no sepa que hacer, pero no, no he dicho nada a nadie, me lo sigo guardando y ese secreto frente a mis seres queridos me destroza por dentro y pienso que está mal… pero no, no te preocupes, tu secreto está a salvo conmigo.
- Yo…
-No, déjame acabar. Me gustaría no ser la única persona que estuviera aquí para ayudarte, pero es tu vida y ni se me ocurriría por nada del mundo contarlo, eres el que tienes derecho a guardarlo, o soltarlo, no yo – exclamo llorando y soltando el dolor que le oprimía el pecho.
Yo también lloraba y cuando la sentí junto a mí, la abrace y me correspondió. Sentí sus lágrimas calientes sobre mi pecho mojándome la camiseta que llevaba y comprendí que tenía razón, que no podía obligarla a cargar con todo ese peso, necesitaba liberarla de eso y darle paz interior.
- Kate no tienes porque… - imagine que sentía pena e intente separarla de mi abrazo.
- No - dijo volviendo a callar - no me alejes, prefiero al menos intentar hacer algo que quedarme de brazos cruzados sin hacer nada, necesito ayudarte.
- Si quieres ayudarme regálame una de tus sonrisas Kate - dije y vi un atisbo de sonrisa en su cara. Se sonrojo, seguramente, por cómo la estaba mirando, pero es que la quería tanto que me dolía tenerla cerca y no poder… abrazarla, sentirla, notarla así, siempre entre mis brazos, ser su consuelo cuando sus lágrimas inundaban sus ojos, sus maravillosos ojos.
- Rick porque… ¿cómo consigues ser tan fuerte?
- Porque te tengo a mi lado - le dije sonriéndole y sabía que quizás ella no se lo tomara como algo serio sino como una de mis bromas pero era la mayor verdad que había salido nunca de mi boca, era fuerte por ella y para ella.
- Sabes que puedes contar conmigo si alguna vez estas mal.
- Lo sé - dije apartando su pelo de la cara - lo sé - dije casi en un susurro.
- Bien, y no desconfíes de mí nunca más, por favor.
- Nunca Kate, prometido – le dije emocionado.
- ¿Vas a hacerlo? ¿Se lo dirás a los chicos y dejaras que te ayudemos?
- Voy a contárselo a los chicos, pero creo que antes debería hablar con mi madre, la he apartado y ella es la que más se merece saber. Entre otras cosas, porque quizá su medula me valga. Quien sabe, igual me parezca a ella y no a mi padre.
- Bien, gracias – respondió respirando hondo por primera vez en mucho tiempo. Se sentía más tranquila ahora que sabía que podría conversar con Lanie o con sus compañeros.
- Kate, ¿crees que te sería muy difícil estar a mi lado cuando lo haga? - dije tragando saliva. Me aterraba imaginar a la mujer que me trajo al mundo cuando le dijera lo que tenía una enfermedad prácticamente incurable, que iba a abandonar la quimioterapia, que posiblemente me quedaran unos meses de vida. Cuando le dijera que quizás su único hijo, ese que ella sola había sacado adelante, podía irse para siempre.
- Siempre - dijo esbozando una tímida sonrisa a la vez que apretaba con fuerza mi mano con la suya.
Estuvimos el resto de la tarde juntos, hablando de banalidades. Yo no quería recordar la lista, pero habría sido una conversación muy interesante. Estaba agradecido por cómo estaba reaccionando a todo, me sentía "querido" a su estilo, a la manera "Kate", que pena que no iba a tener vida suficiente para agradecérselo. Eso me hizo borrar la sonrisa de mi cara y ella lo noto.
- Rick ¿estás bien? - dijo mirándome muy seria y con cara de preocupación.
- No sirve de nada que te lo oculte… Tengo miedo - por fin pude decirlo en alto - yo…tengo miedo a que me mate la quimio en lugar de la enfermedad.
- ¡Ey! es normal tener miedo, pero vas a luchar, no, vamos a luchar para salir de esto. Quizás encontremos algún donante compatible y todo se solucione.
- Ojala - dije dedicándole una mirada y una sonrisa triste.
- Háblame de tu madre Rick - dijo de repente y le miré sorprendido. Tome aire y sin más me salió todo.
- Es complicado hablar sobre la gran Martha Rodgers, es un personaje muy peculiar. Una diva del escenario, y sin duda, hasta ahora, la mujer de mi vida - dije sonriendo - ella a pesar de todo, de sus locuras, sus desvaríos y sus extrañezas, ha sido la persona que me ha sacado adelante, sola. Es tan fuerte, muy fuerte… y claro, como toda actriz, excéntrica, algo egocéntrica y también complicada.
- Ya sabemos a quién has salido pues - dijo riéndose.
- Sí, también es cabezota y muy coqueta, si, sin duda creo que he salido a ella - dije riéndome recordando las idas de olla de Martha Rodgers - ¿y tú? Kate, ¿a quién te pareces?
- Yo… - la vi dudar, sonrió y hablo de forma tranquila - tengo cosas de los dos, aunque mi padre dice que soy como mi madre, testaruda, lista y mandona.
- Es cierto, tiene razón, lo eres – arrugue los hombros y recibí un suave puñetazo en el brazo.
- Tengo una dura competencia contigo - dijo mirándome.
- Kate, ¿me dejas que te haga una pregunta? – lance al aire. No quería aventurarme a preguntar y que ella me respondiera que no me importaba.
- Tú hazla, ya veré si te contesto luego –dijo con un guiño.
- ¿Alguna vez has pensado en ser madre?
- Creo que aún no he sentido la llamada de la maternidad – no había dudado en responder, seguro que había tocado ese tema en alguna ocasión.
- Yo sé que me gustaría ser padre alguna vez, me gustaría poder crear y formar parte de una familia, no solo, sino encontrar a alguien especial y tener un pequeño Rick y una pequeña… - dije con cara de ilusión, estuve a punto de decir su nombre, menos mal que pude parar - me encantaría poder ser padre para poder ser mejor que el mío, aunque creo que eso es fácil.
- Seguro que lo serás algún día… ya verás.
- No sé… de momento es complicado hablar de eso.
- ¡Ey! Rick… no te permito…
- No, no, no lo digo por lo que piensas, puede pasar pero no pienso en ello. Pero la medicación la radiación todo eso puede hacerme estéril, o eso dicen… ¿no?
- ¡Oh! – la verdad que se notó mucho que ella no había caído en ese motivo.
- Me gustaría guardar mi esperma, por si algún día encuentro a esa mujer especial, y resulta que quiero y no puedo.
- Es buena idea… - respondió algo pensativo.
- Me gustaría pedirte algo.
- ¿Qué? - pregunto asustada.
- No te voy a pedir que tengamos un hijo - dije riéndome, aunque era lo que quería en realidad.
- Muy gracioso.
- Solo que… si algún día pasa algo… ya sabes - dije sin poder pronunciarlo la palabra que los dos teníamos en mente - quiero que se pueda utilizar mi esperma para alguien que no pueda… no sé, sentirme útil, quisiera que sirviera para algo, investigación, dárselo a alguien lo pueda usar… ni idea, ¿comprendes a lo que me refiero? – vi como ella asentía con la cabeza en señal de entendía a lo que me estaba refiriendo - Prométeme que te encargaras de ello.
- Lo haré - dijo con lágrimas en los ojos - ¿Dónde te has metido todo este tiempo Rick? Yo no te había visto nunca como te veo ahora realmente, cariñoso, sensible, educado, detallista… Eres un auténtico encanto - dijo riéndose pero secándose las lágrimas.
- ¡Ejem! Si soy un encanto, ¿no lo habías notado? Podrías casarte conmigo – dije en broma, pero a la vez, tan serio, con tanto deseo e intención, porque eso pudiera suceder algún día. Vi como Kate sonreía ante la broma, pero algo había en sus ojos que no llegaba a descifrar.
Entonces nos interrumpieron, esa dichosa enfermera, tenía el don de incordiar siempre con su visita.
- Hola chicos – dijo, pero sin esa sonrisa suya que llevaba siempre por bandera.
-Hola ¿pasa algo? - pregunté asustado por su aspecto.
- Tengo los resultados de las pruebas de compatibilidad y me temo que no son compatibles ninguno de ellos, lo siento - dijo triste.
- Tranquila, era de esperar, no pasa nada - dije tragando saliva, aunque cada día que pasaba menos esperanzas veía en todo esto.
- Sigues en la lista de urgencias en cuanto a trasplantes, así que en cuanto demos con alguien, tú serás en primero, no te preocupes, ni te desanimes ¿vale?
- No estoy preocupado - respondí ocultando la tristeza que me invadía
- ¡Ey! Hemos dicho que vamos a ser fuertes, en pie, luchando - dijo una Kate segura a mi lado sin soltar mi mano, como queriendo trasmitirme su fuerza.
- Eso quiere decir que tendré que ponerme manos a la obra con mi lista.
- ¿Lista? ¿Qué lista Rick? - pregunto Kate tragando saliva.
- Nada, es solo una tontería - dije intentando quitarle hierro al asunto.
- Una lista de últimos deseos – dijo mi enfermera inocentemente, si las miradas matasen, ella estaría muerta, sin duda alguna.
Mire a Kate, iba a excusarme e inventar alguna mentira, pero había cambiado su cara, algo la reconcomía por dentro. Estaba pálida, bajo sus ojos, como si con ello desapareciera de ese lugar y apareciera muy lejos. Me soltó la mano, que había empezado a sudar repentinamente.
- ¿Puedo verla? – pronuncio con voz baja, casi inaudible y seria.
Mis ojos se abrieron como platos, como iba a enseñársela si toda la lista o casi toda era ella, no podría volver a mirarla nunca más a los ojos. Vaya tontería hice el día que escribí en un papel todos mis sueños… eso debía quedar para uno mismo, en la mente, en el corazón, escondido del mundo, nadie debía tener acceso a algo tan íntimo como los sueños de otro ser y ahora esa mujer, esa enfermera lo menciono y Kate pedía verlo… Si le decía que no, se enfadaría, y con motivo, yo también lo haría, y si le decía que si… también iba a perderla, porque en pocas palabras no solo le declaraba mi amor, sino que le pedía matrimonio y que tuviéramos un hijo… ¡Dios mío!
- Kate… creo que mejor no…
- Rick, esa lista, dámela. – Dijo muy decidida - Quiero ayudar.
- No puedes.
- ¡Como que no! yo creo que si puede – exclamo en voz alta la enfermera… porque no se callaría de una vez.
- Si puedo, quiero verla Rick, lo exijo.
No podía moverme de la posición que tenía, estaba aterrado porque ella pudiera leerlo. Preferí que viera lo que sentía por ella, mantener mi fachada de amigo, de compañero era una mentira, quizás me quedaba poco y a la única persona que me importaba no podía mentirle.
Sin salir de la cama, gire mi cuerpo y abrí el cajón de mi mesita, donde estaban algunos libros que había estado ojeando. Allí, entre sus hojas, estaba la dichosa lista. La cogí y mirando fijamente a Kate, se la entregue sin mediar palabra alguna.
- ¿Esto es lo más importante para ti Rick? ¿Estás seguro que estos son tus deseos?
- Si, son mis diez últimos deseos - dije mirándola a los ojos sin poder apartarlos de los suyos, como queriéndole decir lo importante que era para mí estar en ese momento con ella.
- Bien - dijo bajando la mirada hacia el papel. Pero en ningún momento note extrañeza en su mirada, estaba seria, leyendo atentamente, pero no parecía ni asustada, ni ofendida, ni enfadada. Si mirada era observadora y fin… nada de rabia, ira, enfado… nada.
- Kate, sé que alguien está ya a tu lado – le cogí la mano y se la apreté mientras ella volvía a mirarme - yo solo ocupare el lugar unos meses, tres, cuatro a lo sumo, durante esos meses que me quedan, querrías casarte conmigo y dar a este moribundo la muerte más dulce del mundo -le dije mirándola fijamente, aun no podía creerme como me había atrevido a pedírselo.
CONTINUARÁ…
Siento dejarlo ahí, sé que me queréis matar ahora mismo pero es un giño a la serie ¿no? jaja. El lunes os daré la respuesta. Esto va más lento de lo que esperabais estoy segura pero os prometo que esto mejorara…
Buen fin de semana a tod s XXOO
Twitter: tamyalways
