Buenos días a tod s, ya tengo aquí un nuevo capítulo. Espero que os siga gustando, gracias como siempre por vuestro apoyo.

Quiero darle las gracias Ladydkl por su apoyo y por su gran trabajo, gracias por todo de verdad es algo muy bueno que me llevo de este fic.

Los personajes no me pertenecen…

Idea de Lizcecilia6CECIFILLION

Capítulo 17

POV KATE

Después de unas horas, volví a casa, destrozada por dentro, triste, pero no por mi decisión, sino por la impotencia de no haber conseguido mucho con mi hazaña. No sabía porque, pero sentía una presión en mi pecho que no tenía nada que ver con mi decisión, sino con su salud. Estaba mucho más apagado, perdido masa muscular, estaba pálido y sus ojeras oscuras demostraban que su cuerpo no quería luchar. Cuando me mire en el espejo me di cuenta de que mi cuerpo también había cambiado en esos días. Tenía ojeras por tanto llanto, y había adelgazado algunos kilos. Abrí el grifo dejando caer el agua entre mis dedos, hasta que me agache metiendo la cara dentro del agua retenida en mis manos, intentando limpiar mis penas.

Cuando iba a salir del baño, ya con la manivela en mi mano escuche una voz conocida.

- Nena… ¿estás en casa?

Volví cerrar la puerta recostándome sobre ella. Era Josh… le había exigido cambiar, y yo… no había hecho nada para que lo nuestro funcionará… todo lo contrario, había matado nuestra relación. Le pedí que cambiara y él lucho con uñas y dientes mientras yo simplemente le había ignorado

¿Por qué no puedo hacer lo mismo yo? Pensé. Es cierto, ya no siento lo mismo, pero… aun así lo quiero… lo quiero y voy a casarme con otro. Tenía que hablar con él, tenía que dejarle pero no podía hacerlo en este momento, me era imposible. Hacia unos días hicimos el amor por última vez y lo hice por probar si quedaba algo en esa relación. Y comprendí después que ya no había nada, estaba vacía.

Desde que Castle me propuso matrimonio, le di mil vueltas al asunto, pero en ningún momento pensé en él, en el daño que le iba a hacer. Pero aunque no me lo hubiera propuesto Castle… ¿me casaría con él? No, no lo creo. Creo que nuestra relación estaba rota aunque ambos no quisiéramos dejarla atrás.

Después de una noche vacía, donde los dos prácticamente nos ignoramos, volvió a amanecer. Él se fue a trabajar, como siempre y yo… yo a pesar de ser fin de semana, volví a mi rutina de ir a ver a mi compañero. Era el único lugar donde encontraba paz interior, allí, a su lado, luchando contra ese enemigo cruel.

Cuando llegué a la puerta de la habitación de Castle vi como salía el médico de ella con el semblante bajo. Cuando me acerque y me miró, vi tristeza en sus ojos.

- Se lo ha contado ¿verdad?

- Sí, se lo acabo de decir. Los resultados son claros. Lo siento. La quimio no funciona como esperábamos, ojala hubiera podido darle otros resultados que le hubieran ayudado a querer seguir luchando pero…lo deja, no hay marcha atrás…lo siento mucho.

- ¿Cómo…como esta? - dije intentando mantener las lágrimas bajo control.

- Parece como si lo supiera antes de decírselo, como si ya lo tuviera asimilado. Pero por dentro no se ahora mismo como estará. Es un chico fuerte pero… todo el mundo en casos como estos…por mucho que él quisiera dejarlo el saber que la cosa va a peor pues le tiene que haber afectado…

- Lo sé.

- Está preparándose para irse, me ha pedido el alta voluntaria. Quería dejarle aquí ingresado para vigilarlo pero… comprendo que quiera irse. Cualquiera en esta situación, lo único que querría sería vivir… aunque sea el poco tiempo que pueda hacerlo de la forma más digna posible. Le dejare un memorándum en recepción con todas las instrucciones que debe seguir, la medicación prescrita que debe tomar con sus horarios y rutinas, así como algunas medidas a tener en cuenta sobre la "L.L.A." – ahí estaban otra vez las malditas siglas – si va a ser usted quien este a su lado, debería pedirse una excedencia en su trabajo, no debe estar solo y no creo que contratar una enfermera sea lo correcto, le iba a amargar la existencia que le queda. Si tiene algún problema, sabe que puede llamarme las 24 horas del día y dentro de lo que cabe, intentare que la medicación sea la adecuada para paliar los síntomas de la enfermedad.

- Gracias doctor - dije despidiéndome dándole la mano en señal de agradecimiento. Otra vez estaba delante de la puerta de su habitación y otra vez sentía miedo.

Entré y lo vi tranquilo, guardando las pocas cosas que había traído. Ya estaba vestido con ropa de calle y seguía llevando esa gorra sobre su cabeza. Cuando me vio entrar siguió con su tarea, metiendo las cosas como si nadie estuviera allí, estaría enfadado y tenía razón para estarlo.

- Castle, ¿Qué haces?

- Recoger mis cosas, no quiero esperar ni un minuto más.

- ¿Para qué? No tienes que irte ahora, puedes dormir aquí y mañana…

- Kate ya lo sé - dijo mirándome derrotado - sé que me muero, ellos ya no pueden hacer nada.

- ¡Ey! todavía quedan opciones – le dije intentando animarle.

- Si, ya, claro.

- ¿Qué?

- Un posible trasplante. Que tampoco es seguro que funcione debido a que no tengo consanguineidad con el posible donante. Además, como si fuera fácil conseguir a alguien compatible conmigo.

- Rick no puedes rendirte ahora.

- Kate solo quiero… que esto se acabe de una forma u otra.

- No… no hables así, ¿vale? - dije casi llorando.

- Kate ven - dijo atrayéndome a sus brazos - estoy bien, al menos me mantengo en pie. Voy a seguir luchando, pero… no puedo parar mi vida esperando. Necesito vivir. Vamos a casarnos, y quiero disfrutar de eso…quiero que si me quedan tres meses o cuatro pues que los pueda vivir feliz sin estar encerrado en estas cuatro paredes.

Y tenía razón, es más, lo entendía. Nadie en su sano juicio, querría pasar los últimos meses de su vida en un hospital. Pero… quería ser egoísta y que se quedara aquí para que los médicos lo protegieran de todo lo malo que iba a venir.

- Kate si te arrepientes de algo, yo lo comprenderé.

- No… estoy segura. Hoy solucionaré los problemas que tengo y mañana iré a tu casa. Antes de irnos a Los Hamptons pero, dame un par de días. Quiero comprarme un vestido de novia, hablar con mi padre y decirle a mi dama de honor que me caso.

- Bien. Dos días puedo esperar.

- Solo una condición… prométeme que se lo contarás a los chicos y a tu madre.

- Kate… - lo miré seria como dándole entender que no podía hacerme de cambiar de opinión – es una exigencia ¿verdad? – Asentí con la cabeza - vale, quedaré con ellos, en algún sitio que no sea mi casa, algo que me dé un respiro, ya sabes.

- Bien.

- Y a mi madre… la invitaré a Los Hamptons. Tengo miedo de su reacción.

- Yo estaré contigo, no te preocupes, a partir de ahora, no volverás a estar solo. Voy a pedir una excedencia para acompañarte. Tengo algunos ahorros que nos servirán para estos meses, hasta que salga un donante.

- Kate, no debes preocuparte por eso, mi padre me dejo bien protegido y mi madre con lo orgullosa que es, supo invertirlo bien. Tengo una buena almohada financiera… la casa fue financiada por los intereses, así como las modificaciones que le hice. Y como estaremos casados, después ese dinero será tuyo, no debes preocuparte… incluso podrías dejar de trabajar si quisieras.

Me quede a cuadros después de escuchar ese sermón… el muy bandido era rico y seguía viviendo como cualquier policía, trabajando todos los días, con un utilitario lamentable, con un apartamento normalito y encima sin decir ni palabra a su única compañera… Verdaderamente, el que iba a ser mi marido era una caja de sorpresas.

-Gracias Rick, pero ese dinero lo vas a usar tu cuando te recuperes, mientras te dejare que me mantengas como pago por "mis servicios" – le dije bromeando.

- Por supuesto Srta. Beckett, a usted no le faltara de nada mientras este "a mi servicio".

Estábamos locos, aun nos atrevíamos a bromear con semejante drama… pero ¿quién dijo que no podíamos divertirnos durante ese tiempo?

-Te ayudo, te llevo a tu casa y me voy, tengo cosas que hacer…

-Kate si tienes dudas… - volvió a ponerse serio, triste, como negándose a creer que íbamos a casarnos.

- Ya te he dicho que no. Tengo mucho que hacer, así que venga, date prisa.

Recogimos lo poco que tenía allí y después de despedirnos de Alex, con quien intercambiamos teléfonos para compartir dudas y por si precisábamos cualquier cosa, recoger el memorándum del doctor en recepción y pararnos en una farmacia a por todo el cargamento de medicación que Rick debía tomar, le deje en su casa.

Tenía que hablar con Josh pero antes… antes necesitaba cargar mis pilas para soportar todo el peso de esos días guardando secretos. Precisaba una charla de chicas… sacar todo esto que tenía dentro y solo podía hacerlo con ella, con mi amiga y confidente.

Quedamos en mi casa, ambas con una copa de vino en las manos, sentadas en mi sofá. Estaba cansada pero tenía que arreglar todo esto antes…antes de que fuera demasiado tarde.

- Lanie me caso, tenemos mucho que hacer, así que cuento contigo.

- Bueno eso ya lo sé, aunque tenía esperanzas de que no lo hicieras.

- No, no con Josh.

- ¿Qué? - dijo casi saltando del asiento.

- Me caso… me caso con Rick… - dije mirando hacia el suelo.

- ¿Rick?

- Si, Castle.

- ¿Castle? - preguntó súper sorprendida parecía que le iba a dar un ataque – ¿Quién eres y que has hecho con mi amiga Kate?

- Lanie, estoy hablando en serio, no bromeo.

- Pero ¿qué te has tomado? ¿Qué me he perdido?

- Yo… veras.

- Calla, me tienes flipada, pero, ¿sabes qué? me encanta, hacéis una pareja increíble pero pensé que le odiabas.

-No era odio, más bien era… bueno es igual, ya no lo odio. No es que este enamorada de él pero tampoco lo odio.

- ¿Cómo que no estas enamorada de él? A ver, amiga mía… explícate, porque está claro que yo aquí me he perdido algo muy gordo.

- Veras… Rick… es ese amigo, el que estaba enfermo.

- ¿Qué?

- La verdad es que debería ser él el que te lo contara pero… necesito hablar claro sobre el tema contigo… no puedo llevar más ese peso sola

- Pero, a ver… ¿me estás diciendo que Castle tiene "L.L.A."? ¿Cómo… como esta?

Otra vez esas malditas siglas, les estaba cogiendo una manía… pensé internamente. Olvide que Lanie antes de ser forense, hizo la carrera de medicina, así que… era del gremio de la enfermera, siempre decían esas palabras extrañas que me costaba entender.

- Mal, han probado con quimio, pero… han tenido que dejarlo por no sé por qué motivo, parece ser que no funcionaba como esperaban. Pero a pesar de eso él ya tenía pensado dejarlo, y deja ya de decir palabras extrañas. Solo queda la oportunidad del trasplante, siempre y cuando este llegue a tiempo.

- ¡Oh…! me gustaría probar, quizá seamos compatibles.

- Te lo agradecerá - dijo limpiándome las lágrimas que se me habían escapado.

- Y como… ¿cómo habéis llegado a lo de la boda?

- Me lo pidió. Pero bueno, es que tiene una lista de últimos deseos y… no pude negarme.

- Fue difícil ¿verdad amiga? – me dijo acariciando mis mejillas que estaban bañadas por lágrimas.

- Sí, pero ahora ya no tengo dudas. Solo que… tengo que hablar con Josh… he de dejarlo.

- ¡Oh! Vaya marrón…

- Sí, estoy mal. Yo sé que lo nuestro estaba ya muerto pero… ha dado tanto últimamente. Lo intento porque yo se lo pedí y ahora… sin más.

- Vas a hacer algo muy noble Kate.

- Lo sé.

- Entonces, ¿cuándo os casáis?

- Lanie no tengo ni idea - dije riéndome entre lágrimas.

- No me lo puedo creer… todo esto…

- ¿Tu? Imagínate yo que lo he vivido sola durante todo este tiempo. He pasado tanto miedo… ha sido tan fuerte todo, pero… ayer y hoy le he visto tan mal. Creo que ya ha perdido la esperanza, solo quiere vivir lo que le quede de la mejor forma posible. Pero Lanie, yo necesito que viva… necesito que se recupere.

- Amiga ven - dijo abrazándome mientras yo me volvía a derrumbar una vez más. No podía ni imaginarme como podría vivir después de pasar todos estos meses juntos. No podría imaginarme el dolor que me esperaba en los próximos meses, solo quería que fuera feliz, solo quería hacerlo feliz, pero después yo tendría que rehacerme de todo el trance sola… iba a ser tan difícil.

Nos mantuvimos durante bastante tiempo así, abrazadas, hablando, bebiendo, intentando aligerar un poco lo que estábamos viviendo, pero no podíamos dejar de pensar en ello. De repente se abrió la puerta y entro Josh por la puerta.

- Hola chicas. ¿Qué tal? - dijo sonriendo.

- Yo, veras… ya me iba - dijo Lanie levantándose y dándome un fuerte abrazo - nos vemos mañana, suerte y las armas… - dijo susurrándome en el oído - Adiós Josh.

- Adiós Lanie - contesto este sorprendido. Lanie nunca le dirigía la palabra directamente a el, creo que era una auténtica despedida, creo que hasta ella sintió lástima por él.

Cuando se cerró la puerta tras la salida de Lanie, Josh se acercó a mí e intento besarme pero me aparte justo para que sus labios rozaran mi mejilla.

- Kate ¿estás bien? ¿Qué sucede?

- Josh, tenemos que hablar - dije mirándole a los ojos, pensando en las consecuencias que tendría mi decisión.

CONTINUARÁ…

Mañana nuevo capítulo, por fin llegó la conversación para que la relación con Josh acabe, veremos cómo le va a la pobre de Kate.

Quiero explicaros que Rick quería dejar el tratamiento, que no quería esperar más. Pero la decisión la toma definitivamente cuando los médicos le dicen que la quimio no está funcionando como esperaban, tendría que intensificarla y eso es lo que hacer que él decida dejarla por completo para intentar vivir feliz lo que le quede de vida, pero sin dejar atrás la posibilidad que le queda del trasplante. Siento que en el capítulo no haya quedado bien explicado, es que tuvimos problemas ahí al decidir cómo íbamos a empeorar las cosas, al principio decidimos que no funcionaría la quimio, luego que él la dejaba y al final se quedó en una mezcla de las dos jajaj. A pesar del lío espero que os haya gustado.

Espero como siempre vuestros comentarios y sin más os dejo hasta mañana, buen fin de semana.

XXOO

Twitter: tamyalways