Buenos días a todos, aquí estamos un día más muertita de sueño la verdad, maldito calor que no me deja dormir por eso ayer subí de madrugada jiji. Bueno una vez más daros las gracias por leer, y por vuestros comentarios, me alegra de que os gustara el capítulo. También quiero darle las gracias a mi compi por su trabajo, sin ella no sería lo mismo.
Los personajes no me pertenecen…
Idea de Lizcecilia6CECIFILLION
Capítulo 18
POV KATE
Después de mucho pensar, e incluso de hacer cosas sin pensar, llego el momento de hablar con Josh… Le tenía cierto miedo a conversación, pero como siempre dijo mi padre: "Mal camino, pasarlo rápido".
- ¿Qué pasa Kate?
- Veras… no puedo casarme contigo.
- ¿Qué? – exclamo abriendo mucho los ojos.
- No puedo hacerlo. Mis sentimientos no son los mismos de antes… y siento que estamos perdiendo el tiempo en algo que no va a funcionar.
- Kate, ¿no comprendes que lo he dejado todo, para que esto funcionara? – Dijo alzando el tono de voz - y ahora, vas y me dices que ha sido una pérdida de tiempo - dijo ya gritando.
- Lo siento - dije sin poder evitar que algunas lágrimas cayeran por mi rostro. No quería hacerle daño… después de todo lo había querido, había sido un hombre importante en mi vida, solo que no podía ya hacer nada. Los sentimientos, así como llegan se van y desgraciadamente, los que tenía por Josh se fueron borrando así como fueron pasando los días. No sabría nunca si había sido fruto de sus ausencias, de su trabajo, de su forma de ser o de la mía, quien sabe. Pero ahí estaba, aquello se había terminado sin remedio. Y no porque fuera a casarme con Rick, sino porque ya no sentía nada por él.
- ¿Por qué ahora? -dijo aún enojado pero más tranquilo, supongo que por verme en ese estado.
- Quería hacerlo hace tiempo… pero por el amor que sentimos una vez, pensé que merecíamos intentarlo un poco más, por todo lo que habíamos vivido. Yo quería Josh pero… - le explique tocándome el corazón – aquí ya no queda nada de que hubo antaño.
- Tenías que habérmelo dicho hace unas semanas, cuando tuvimos esa conversación, Kate si ya no me querías no me ibas a volver a querer así como así. De la noche a la mañana.
- Lo siento.
- Bien, recogeré mis cosas y me iré.
- Veras, tengo algo que contarte, y quisiera que lo supieras por mí - dije a media voz, mirando el suelo.
Tenía que contárselo yo antes de que se enterara por otra persona de que me iba a casar con otro. Sabía que esto iba a hacerle daño pero quizás, si me odiaba, sería más fácil para mí, me merecía su odio.
- ¿Qué pasa Kate? - dijo acercándose a mí, lo tenía delante e incapaz de aguantarle la mirada - ¿Hay otro?
- Voy a casarme con Rick – solté de golpe. Y aunque el tono de mi voz fuera bastante inaudible, él lo entendió a la primera.
- ¿Rick?
- Castle.
- ¿Qué? - volvió a gritar – no, esto es una broma… no puede ser, me dejas por ese imbécil. Kate tu misma lo decías era un imbécil y ahora te casas con él.
- Lo siento… no deberías enterarte de este modo… yo comprendo que me odies.
- Kate, tú no estás bien, ¿te diste un golpe en la cabeza? ¿Tuviste un accidente? ¿Te has vuelto loca? Mira… ¿sabes? me alegro de que me dejes antes de que me metas a en algún lio - dijo enfadado metiéndose en la habitación que ambos compartíamos. Tras recoger lo principal se largó pegando un fuerte golpe en la puerta.
Me tiré en el suelo y rompí a llorar, sabía que le había hecho mucho daño, no quería, le podía haber dado mis motivos para casarme con Rick, pero… necesitaba que me odiara necesitaba sentirme mal por lo que había hecho. Tenía un fuerte dolor en el pecho que me consumía por dentro. Y me quede allí tirada en el suelo llorando hasta que sin saber cómo, por agotamiento, me quede dormida.
Me desperté y me dirigí hacia la casa de Rick para ver cómo se encontraba. Me lo encontré sorprendentemente bien, sonriendo y de pie ya vestido.
- ¡Ey! - dijo a modo de saludo.
- Hola - dije tragando saliva, muy seria y aun con dolor de cabeza por el llanto que había derramado.
- ¿Estás bien?
- Sí, pero… ¿no debería yo preguntarte eso?
- Ahora mismo creo que estas tu peor que yo - dijo y le miré como preguntándole "¿en serio?" – venga, desembucha… sabes que te conozco demasiado bien y esos ojos tuyos me están gritando problemas…
- Nada, de verdad. Por cierto, le conté a Lanie ayer…
- ¡Oh! no pasa nada. De todas formas se iba a enterar esta noche.
- Gracias por entenderlo – le dije sentándome a su lado en el sofá de la casa. Él estaba estirado en él, con un batido en las manos.
- Está bien. Tengo que ir a por unos papeles al hospital si quieres podemos vernos luego en la fiesta…
- No, prefiero ir contigo - dije sonriéndole.
- Vale, cojo unas cosas y nos vamos
Se levantó, me dio su batido y entro en su habitación, salido al rato, cuando me había terminado su batido, que por cierto estaba buenísimo, y después de coger una carpeta que había sobre la mesa, me tendió la mano… Me levante, pero no se le tendí la mía, estaba aún dolida por lo de Josh. Sin más, salimos de allí, en dirección al hospital.
Cuando llegamos, él seguía sonriendo, no podía imaginarme en su situación y estar tan tranquila, como estaba él en ese momento. Aunque imagine que mucha parte de esa felicidad que mostraba era simple fachada. Tras hablar con el médico, pasamos a despedirnos de Alex, para agradecerle todo lo que nos había ayudado.
- ¡Dios Rick! - dijo abrazándole - eres un hombre increíble, que pena que ya tuvieras a otra en mente - dijo mirándome y guiñándome un ojo con una sonrisa. Le devolví la sonrisa, aunque no tuviera humor en esos momentos para nada.
- Bueno, no me importaría ser bígamo - dijo Rick riendo - gracias por todo Alex, sin duda me ha encantado conocerte y saber el gran trato que se da en este hospital, eres increíble.
- Espero que me invitéis a la boda.
- Bueno, tú, en parte eres culpable de ella, así que… - seguían bromeando y yo intentaba mantener el tipo porque no me sentía aún del todo bien con la idea de casarme así de esta forma.
- Creo que deberíamos irnos Rick, hemos quedado - dije abrazando a Alex mientras nos despedíamos.
- Nos vamos de copas con unos amigos, si te apetece, estas invitada Alex – dijo Rick amistosamente.
- Gracias chicos. Tengo guardia pero gracias. Chicos… no dejéis de luchar. Os tendré informados si hay novedades.
- Gracias – dije saliendo del lugar donde nos encontrábamos.
Nos íbamos a ir cuando de repente escuché a alguien gritar y cuando me giré vi a Josh golpear fuerte a Rick en la cara haciéndole caer. Tan fuerte fue el golpe que Rick no paraba de sangrar por la nariz.
Alex se acercó a toda prisa y le presto los primeros auxilios a Castle, tapono su nariz y después de ayudar a incorporarse a Castle procedió a sentarlo en una silla.
Miré a Josh con cara de odio, empujándole para separarlo
- ¿Estás loco? – No podía creerme lo que acababa de hacer y lo peor es que Rick seguía sangrando – tiene leucemia ¿Quieres matarlo antes de hora?
- Dios Kate, lo siento… yo no sabía… perdona…- dijo casi llorando.
- Josh, será mejor que te vayas – dije dándole un empujón bastante fuerte, no quería que volviera a pegar a Castle, que seguía sentado en una silla siendo atendido por Alex…
- Lo siento, comprendo… - dijo acercándose a Castle para disculpare - lo siento, intenta hacerla feliz - dijo y desapareció sin mirar atrás.
Ayudé a Alex a levantar a Castle y lo llevamos a la enfermería para que le pararan la hemorragia. Me sentía fatal y ni siquiera me atrevía a mirarle a los ojos.
- Kate… - me llamaba Rick intentando hacer que le mirara pero no podía - Kate mírame.
- Rick yo lo siento - dije intentando limpiarme las lágrimas.
- Kate - dijo Alex - aprieta así para cortar la hemorragia-dijo dándome una gasa limpia - ahora vengo - dijo pero sabía que lo hacía para darnos algo de espacio para que pudiéramos hablar.
- Eso es lo que te pasaba hoy ¿verdad? ¿Has cortado con Josh? – me pregunto muy serio.
- Si.
- Kate no tenemos que casarnos, ha sido un error pedírtelo. Perdona, pero es que… no pensé en ti, sino en mí. Estás enamorada de otro, ibas a casarte con otro y yo… no puedo ser egoísta, no contigo. Te mereces ser feliz Kate.
- Te equivocas en todo Rick.
- No… yo… te comprendo.
- Ya no estoy enamorada de él, aunque tú no me lo hubieras pedido, no me hubiera casado con él. Pero esto si es culpa mía - dije señalándole su cara con un gran hematoma en la nariz por el puñetazo de Josh.
- Le contaste que te ibas a casar conmigo ¿verdad? – me pregunto sin dejar de mirarme.
- Sí, no quería que se entera por otros.
- Y no le dijiste que me pasaba… ¿Lo hiciste por qué yo te pedí que no se lo contaras a nadie? Kate tenías todo el derecho a decirlo.
- No, lo hice todo por motivos egoístas. Necesitaba… que me odiara… me merecía su odio – dije entre lágrimas que ya no podía contener más.
- Kate – dijo levantándome el rostro y secándome con otra gasa las lágrimas que vertían mis ojos sin parar - nadie se merece el odio de nadie - dijo agarrándome la barbilla para que le mirara - y mucho menos tú. Hicieras lo que hicieras, nunca te podría odiar. Fíjate como empezamos y así y todo me tenías loco, iba como un perrito faldero detrás de ti - dijo haciéndonos reír a ambos - eres una mujer increíble y no mereces sufrir por ello.
- ¿No merezco? Rick… le he hecho mucho daño, tenía que haberlo dejado antes. Hace poco… incluso antes de saber nada de tus sentimientos, o de tu enfermedad – enfatice para que comprendiera - me di cuenta de lo nuestro no era reciproco, tenía que haberle dejado en ese instante, pero no lo hice… y le deje que diera todo para que funcionara. Él se ha dejado la piel para que funcionara nuestra relación y yo… le he hecho daño.
- Kate, todo el mundo comete errores. Pero tú eres una gran mujer y no tienes que sentirte mal. Tienes que valorarte más, eres una mujer increíble que das todo, dejando incluso tus ideales a un lado para hacerme feliz. Eso demuestra lo grande que eres.
- Perdona, siento interrumpir - dijo Alex entrando. Ejerció presión en la nariz taponándola con una bolsa de hielo, hasta que dejo de sangrar.
- Será mejor que nos vayamos cuanto antes de que este hospital acabe conmigo - dijo intentando suavizar las cosas pero yo no estaba de ánimos para ello - te esperamos en la boda Alex, te avisaré con tiempo.
- Gracias chicos, y a ser felices. Os lo merecéis.
- ¿Estás bien? - me pregunto cuando salíamos del hospital.
- Si.
- Si no estás de ánimos para la quedada con los chicos…
- No vas a librarte de contárselo, ha llegado el momento y no lo vas a retrasar más. ¿Has llamado ya a tu madre?
- Sí, mañana nos encontraremos con ella para la cena.
- Bien, ahora vamos a casa a prepararnos ¿Has pensado como…?
- No tengo ni idea, pero supongo que me saldrá en el momento. No quiero que la noche se llene tristeza y compasión. Quiero celebrar la vida, nuestra boda.
- Sí, lo entiendo. Pero al principio…
- Sé que será difícil entenderlo para ellos pero…tienen que asimilarlo. Porque no puedo perder ni un minuto más de mi vida con esta maldita mierda… quiero empezar a vivir, quiero ser feliz.
No pude evitarlo y lo abracé con fuerza atrayéndole con fuerza sobre mi pecho, quería hacerlo feliz, pero yo no quería olvidarme de que estaba enfermo… lo que quería era que no existiera yo lo que quería es que estuviera bien. Mientras esa enfermedad estuviera matándolo poco a poco no iba a poder quitármela de la cabeza, sabía que había muchas posibilidades de perderlo y eso…eso me mataba a mí también.
Ya en el coche, Rick seguía tranquilo, conducía él y a pesar de verme de mal humor, no pregunto, simplemente se calló y dejo que purgara mis males yo sola. Daba gusto estar con alguien que te conoce tan bien y sabe que hacer a cada momento para no incomodarte.
CONTINUARÁ….
Buen fin de semana a todos, nos vemos el lunes con un nuevo capítulo. Espero que os guste como va avanzando esto. El lunes charla con los chicos…veremos a ver cómo les va. Como siempre me quedo esperando vuestros mensajes para saber y hacerme una idea de si os sigue gustando.
XXOO
Twitter: tamyalways
