San Lunes! Aquí les dejo un pequeño capítulo espero les guste tal vez ahora me tarde un poco mas en publicar, el motivo es que voy a terminar el cuatri de mi maestría así que tengo muchos trabajos que entregar y eso me lleva mucho tiempo, pero no se preocupen tratare de subir uno por lo menos cada semana les parece! En este capi aparecerá alguien a quien supongo ya extrañaban ;D espero sus rewies, un saludo a Shaery! Y ya saben pórtense mal!
Disclaimer: "The Labyrinth" no es de mi propiedad, mucho menos sus personajes, ( excepto los que son nuevos, esos si son míos de mi cabecita loca muajaja), por lo tanto no obtengo ningún beneficio, solo lo escribo por puro gusto y por que me gusta compartir mis mundos mágicos, además de que no pude soportar meter mi cuchara en la historia jajaja, así que fragmentos conocidos son tomados de la historia de Terry Jones, creador de este increíble mundo, espero les guste, espero su opinión y solo me queda por decir "Felices Líneas"
Capítulo 9 *Un sabio que lo confunde todo aun mas! *
En el salón del trono Jareth no podía contener si furia, no podía creer como una chiquilla podía se tan irritante y sobre todo sacarlo de sus casilla , que se le enfrentara de aquella forma nunca nadie lo había hecho ni la propia Sarah, pareciera que no le tuviera miedo, y al mismo tiempo se le hacia conocida como si la hubiera tratado ya de alguna forma, sabia perfectamente que corría mucho peligro pero la haría pagar por lo que había hecho. Con un movimiento de mano Jareth apareció un cristal y la casa de Sarah ella aun no había llegado
-Que pasara cuando te des cuenta de que tu querida hija no esta en casa y esta aquí-inicio a reír, lanzo el cristal al aire y este desapareció
-Hoggle- llamo Alice un poco asustada pero era muy tarde ya que la gran criatura abrazaba a Alice
-Sarah amiga regresa-decía continuamente
-Yo no soy Sarah-grito esta
-mi lady no tiene que fingir con nosotros-dijo el zorro perro
-ludo quiere a Sarah-
-Hoggle… ayudame- volvió a gritar la chica
-ludo, ludo suéltala ella no es Sarah-corrió él junto a Ludo
-mmm noo- y la bajo suavemente
-no yo soy Alice-dijo ella tamborileándose un poco
-y si no es mucha molestia mi bella damisela tiene algún parentesco con nuestra reina
-soy su hija mi mamá es Sarah y no es reina –contesto fríamente
-ohh bellísima princesa, son estos humildes ojos que aprecian su eterna belleza-dijo Sir Didymus
-que!-dijo esta
-Y os prometo cuidarla con la vida-desenvaino su espada
-ahh… gracias-dijo esta sin comprender aun
-Ali deja te presento a Ludo y a Sir Didymus, también son amigos de tu madre
-Mucho gusto, espera un momento, yo recuerdo haber visto peluches con su forma-dijo
-de verdad su madre nos honro con tan gran monumento-dijo entusiasmado Sir didymus
-si, pero lo tires-dijo como si nada- acumulan bichos- alzo los hombros
- Sir Hoggle puedes venir aquí un momento-
-si-dijo acercándose a él
-que sucede?-pregunto con desconcierto
-ella no sabe que es la princesa ni que su padre es ya sabes quien-dijo en susurro
-no lo sabes todo mudo le habla con respeto, pero lo esta ignorando y no sabe lo demás y será mejor que nosotros no se lo digamos hasta que sepamos como romper el hechizo-le dijo este
Alice se desespero al ver que ellos no le hacia caso y el tiempo corría inicio a ver el lugar con mas detenimiento
Era jardín, donde cantaban los pájaros. Estaba rodeado por setos bien cuidados... setos cuadrados, y ciertamente estaban muy rectos, con aberturas pulcramente cortadas entre ellos, y giros en ángulos precisos, y el césped estaba tan plano y ordenado que el jardín parecía más bien una caja verde, con el cielo azul como tapa.
Pero no por nada los llamaban setos cuadrados, ¿verdad? Era un jardín bastante formal, con estatuas de piedra cuidadosamente colocadas. Sobre las piedras había runas talladas, y unas pocas caras... más de esas Falsas Advertencias, noto Ali , preparándose para sus sombrías predicciones. Caminaba por el lugar mientras voltea de vez en cuando viendo a Ludo, Hoggle y Sir Didymus que seguía discutiendo sobre que hacer con ella o por lo menos así lo pensó ya que percato escuchar su nombre y el ridículo titulo de nobleza que le habían dado desde que había llegado ahí "princesa", todos le habían llamado de esa manera, pero por mas que se esforzó por que le dejaran de decir así se dio por vencida, tal vez si se había ganado el titulo después de todo pensaba, y también pensaba en el percance que había tenido con el Rey de los Goblins, no podía creer que su madre lo conociera algunas vez y lo soportara si era sumamente irritante.
En ese momento, divisó una curiosa figura vestida con túnica que paseaba por el césped, al parecer profundamente ensimismada. ¿De dónde había salido? Era un viejo, con un largo mostacho blanco y cejas blancas, pero lo más asombroso de todo era su sombrero, que estaba coronado con la cabeza de un pájaro, con un pico afilado y ojos que lanzaban miradas a todas partes.
—Perdone —llamó Ali, corriendo por el césped tras el anciano.
Con su larga zancada, su ceño fruncido, la cabeza inclinada, y las manos cogidas tras la espada, parecía muy sabio. Seguramente sería de más ayuda que el renacuajo achaparrado del que había tenido que depender hasta ahora. Se estaba sentando gravemente sobre un banco del jardín cuando Ali se aproximó.
—Por favor —dijo—, ¿puede ayudarme?
El Hombre Sabio no había notado en realidad la presencia de Alice. Cierto que había alzado la cabeza hacia ella, pero solo como cuando uno mira a un árbol, a una mosca, o a una nube blanca perdido en sus pensamientos. En vez de a ella, parecía estar viendo un lejano horizonte más allá de ella, más allá de lo que la mayoría de los mortales habían visto nunca.
La profundidad y alcance de sus pensamientos eran claramente bastos, fuera cual fuera el tema del que pudieran ocuparse. Probablemente estuviera deliberando profundamente sobre algún problema que Ali nunca había siquiera imaginado. ¿Será un problema matemático, se preguntó, como la raíz cuadrada de menos dos? ¿O filosófico, como el significado de la vida? Pero no, esas cosas ella ya había intentado imaginarlas, cuando había leído sobre ellas. Aquellos grandes ojos que miraban directamente a través de ella probablemente estuvieran más preocupados por alguna cuestión de física, bioquímica, o lingüística, o todo eso a la vez y más.
—¿Por favor? —repitió tímidamente.
La cabeza de pájaro del sombrero del Hombre Sabio habló de repente.
—¡Largo! ¿No ves que está pensando?
El Hombre Sabio alzó lentamente un dedo, giró los ojos hacia arriba, hacia el pájaro, y habló.
—Shh —dijo.
Ali cerró la boca arrepentida. Se quedó de pie a un lado, y esperó.
—Y no mires fijamente —la reprendió el sombrero—. Lo distraerás.
—Eso es lo que quiero hacer, necesito hacerle una pregunta
Los labios del Hombre Sabio se abrieron lentamente, y sus ojos giraron de nuevo hacia arriba, para dirigirse al sombrero.
—Silencio —ordenó.
El sombrero miró sardónicamente a Ali.
—Este es el agradecimiento que recibo —dijo disgustado.
—¿Dónde estoy? —estaba preguntando el Hombre Sabio.
—¿Cómo voy a saberlo yo? —pió el sombrero—. Tú eres el Gran Pensador.
El Hombre Sabio se fijó en Ali.
—Por los sabios la princesa-exclamo
Ali le devolvió cortésmente una sonrisita.
La mirada del Hombre Sabio viajó hacia abajo
—Te pareces tanto a la Reina
—Supongo que se refiere a mi Madre Sarah-
El Hombre Sabio tomó un profundo aliento.
— Si ella misma ¿Y qué puedo hacer por ti? —preguntó a Ali.
—Por favor —dijo ella, sintiéndose tímida y un poco confusa por estar conversando con un anciano sabio sobre lo que para él debía ser una cuestión trivial—, ¿podría usted decirme... er, verá usted, debo llegar al castillo... pero ni siquiera puedo salir de este jardín? Cada vez que lo intento me encuentro volviendo justamente aquí de nuevo es mas creo que estoy perdida. Puedo ver el castillo allá a lo lejos, pero... ¿podría decirme, por favor, como puedo llegar hasta él?
—Ah —el Hombre Sabio asintió lentamente, cerrando los ojos. Después de un rato dijo—: Así que quieres llegar al castillo.
—Menudo poder de deducción —exclamó el sombrero de ojos brillantes.
—Calla estamos frente a la princesa —ordenó el Hombre Sabio.
—Imbécil —replicó el sombrero.
Ali se puso una mano sobre la boca para ocultar una risita.
El Hombre Sabio unió las manos sobre su regazo.
—Veamos, linda princesita —le dijo, frunciendo los labios mientras pensaba. Asintiendo, explicó—: El camino que va hacia adelante algunas veces vuelve atrás.
El sombrero hizo una mueca.
—¿Vas a hacer caso a esa majadería?
El Hombre Sabio estaba mirando fijamente hacia arriba y apretando los dedos. Se aclaró la garganta.
—Y a veces —continuó, mirando ansiosamente a Ali de nuevo—, el camino que vuelve atrás...
—Es el camino que va hacia adelante —interrumpió el sombrero—. ¿Puedes creerlo? Te lo pregunto a ti.
—¡Te vas a callar! —ordenó el Hombre Sabio a su sombrero, penetrantemente. Miró de nuevo a Ali—. Con bastante frecuencia, princesita, parece que no llegamos a ninguna parte, cuando de hecho ya estamos allí.
Ali miró desesperadamente alrededor del jardín.
—Bueno, indudablemente no estoy llegando a ninguna parte por el momento, y me es de suma importancia llegar allí lo mas antes posible, el rey y yo hemos reñido y por eso mismo me ah quitado injustamente tiempo.
—Únete al club —dijo el sombrero.
—Tal vez —dijo el Hombre Sabio—, tal vez eso solo sea lo que parece. Las cosas... no siempre son... lo que... —parecía estar intentando resolver la diferencia entre la naturaleza del bien y del mal, posiblemente, o algún cálculo cuatridimensional, y solo estuviera esperando a resolverlo para terminar su frase—... parece.
El sombrero se había asomado hacia abajo sobre la frente del Hombre Sabio, y ahora miró burlonamente a Ali .
—Creo que ahí tienes tu respuesta —dijo—. La suma total de la sabiduría terrenal extendida a sus pies al preguntar. Y te aconsejo no preguntes mas
-Pero que sombrero tan mas grosero-dijo esta enojada volteando y noto que ya no estaban ninguno de sus acompañantes
-Pero a donde se han metido-dijo caminando pero mientras mas lo hacia mas se perdía
-Hoggle-inicio a gritar esperando una respuesta-Ludo, Sir Didymus donde están-se frustro después de un rato
-esto no me puede estar pasando-caminaba por los arbusto pero por mas que se adentraba mas se perdía
-Estas perdida?-hablo una voz , Ali busco por todas partes
-Aquí abajo-dijo la voz Ali bajo la mirada y se sorprendió al ver un pequeño Goblin, tal vez le llegaría hasta la rodilla y era de color negro con oreja puntiagudas y un hocico puntiagudo era un especie de zorro en pequeño y unos grandes ojos amarillo penetrantes e iba vestido con pantalones y chaqueta.
