Buenos días a tod s. Os dejo con un nuevo capítulo que espero que os guste mucho, empieza el Caskett a tope, ya están solos. Quiero daros las gracias a todos por leer y por vuestros comentarios sois los mejores.
Darle las gracias a mi compi por su trabajo y sus ánimos para continuar la historia porque ahora me alegro mucho de hablar con ella y que me animara a seguirla que no me desanimara. Sin ella esto no hubiera llegado hasta aquí.
Los personajes no me pertenecen…
Idea de Lizcecilia6CECIFILLION
Capítulo 24
POV RICK
Nos despedimos de ellos y ver como se iban todos, hizo que mi estómago se retorciera de tal manera que acabe tirado al lado de la taza del W.C.
- Castle ¿Qué sucede? ¿Estás bien? – dijo Kate apareciendo tras de mí, cuando estaba ya sentado en el suelo intentando recuperar el aliento.
-Sí, ahora salgo - dije levantándome. Me lave los dientes para quitarme aquel mal sabor de boca y salí a la habitación, donde Kate, sentada en la cama, me esperaba preocupada.
- Todo bien - dije dedicándole una sonrisa apoyado en el marco de la puerta.
- ¿Qué te gustaría hacer?
- No lo sé. He pensado que podíamos ir un rato al centro de la ciudad, hacer algunas compras y luego, si acaso, comer fuera… si te apetece.
- Por mi bien - dijo intentando sonreír
- Kate, si algo alguna vez no te apetece, quiero que me lo digas, no siempre tenemos que hacer lo que yo quiera.
- Rick, me conoces. Ya sabes que si algo no quiero hacerlo, no lo haré, y si te pones cabezón…
- ¡Oh! ¿Qué me vas a hacer detective? - dije sonriéndole pícaramente.
- Será mejor que nos vayamos payaso - dijo agarrándome del brazo y tirando de mí hacia ella.
Cuando llegamos al centro estuvimos andando, dando vueltas y vueltas entre bromas y risas. Parecía que todo era como siempre, ella y yo, por la ciudad, buscando sospechosos. Miraba alrededor y veía a parejas de enamorados besándose, abrazándose, todos agarrados de la mano y sentí una patada en el corazón, a veces olvidaba que a pesar de ser recién casados, Kate no estaba enamorada de mí.
La miré y vi cómo me dedicaba una sonrisa, y me entraron unas ganas terribles de llorar, porque si tuviera un poco más de tiempo, solo un poquito más, sabía que podía conseguir enamorarla, hacerle comprender que yo podía ser el hombre de su vida. Pero el tiempo corría en mi contra.
- Rick… tierra llamando a Castle – escuche que decía mientras me llamaba.
- Disculpa… ¿dime? - le respondí cuando salí de mi ensimismamiento.
- ¿En que estabas pensando? - dijo agarrándome la mano y note la electricidad que me recorría el cuerpo.
- Yo… no… nada…
Y seguimos andando, quería decirle todo lo que sentía, pero tampoco iba a amargarle la existencia y hacerla dueña de mis temores… demasiado había hecho ya la pobre.
-No me lo puedo creer pero si es Richard Castle - dijo una voz a nuestra espalda. Cuando me giré vi a mi vecino con su mujer. Era la primera persona que me había dado la bienvenida cuando llegue a este sitio.
- Hola Steve - dije dándole un fuerte abrazo.
- ¿Qué te trae por aquí? - dijo mirando a Kate mientras yo abrazaba a su mujer.
- ¡Oh…! Steve… Gabrielle… ella es… -no sabía muy bien como presentarla, como mi amiga, como mi compañera, como mi mujer...
- Hola, soy Kate, su mujer - dijo ella tranquilamente a verme dudar, dejándome de piedra.
- En serio Ricky ¿te has casado y no nos has dicho nada?
- Lo siento - dije nervioso aun - me case ayer, aquí en casa, si hubiera sabido que estabais pues os hubiera invitado.
- Con lo que me gusta a mí una boda - dijo Gabrielle sonriendo a Kate - cuídalo Kate, te llevas una joya.
- Yo sí que me llevo un joya - dije mirando a Kate y entrelazando mis dedos con los suyos.
- ¡Dios! no me lo puedo creer, me cuesta imaginarte casado colega - dijo Steve riéndose - nos encantaría cenar una noche con vosotros, si podéis hacer una pausa en vuestra luna de miel.
Miré a Kate, no sabía si se iba a sentir bien con la idea. No quería ponerla en un aprieto, bastante tenía con casarse conmigo…
- Perfecto - dijo ella sonriendo.
- Pero, de todos modos, esta noche no podéis faltar a la fiesta que damos en la playa. Nunca puedes venir Rick, este año no te nos escapas. Habrá comida, bebida, música…
- Bien, si tenemos un rato nos pasamos… - dije sonriendo a Gabrielle.
- Gabrielle están recién casados, no querrán precisamente estar rodeados de gente – dijo Steve riéndose dándome un golpecito.
- Bueno… creo que a veces es bueno salir un poco, pero ya veremos, igual nos pasamos. Y la cena queda pendiente – le dije intentando escurrir el bulto… la verdad es que no me apetecía, pero Kate disfrutaría de estar con mas gente.
Nos despedimos de ellos quedando otra vez solos, estaba haciéndose tarde y decidimos ir a un sitio pequeño que me gustaba ir a comer cuando estaba por aquí. Nos sentamos en un lugar apartado para estar más tranquilos.
- Kate si no quieres ir a la fiesta o a la cena yo…
- No, está bien. Me apetece ir - y vi que lo decía en serio, incluso parecía estas ilusionada con la idea. Quizás era para pasar menos tiempo a solas conmigo, supuse que para ella no era tan cómodo. Baje la cabeza intentando mantener mis sentimientos aún lado.
- Está bien. Luego si quieres podemos ir a comprar algo de ropa para la fiesta – le comente para animarla.
- No, no voy a comprarme algo para… - pero la corte para explicarle.
- Kate por favor… ¿tienes ropa blanca aquí a parte del vestido de boda? porque hay que ir de blanco.
- ¡Oh!, no lo sabía.
- Además yo tampoco tengo nada, es la primera vez que voy a esa fiesta.
- Bien, pues vámonos de compras – dijo dando el ultimo bocado al postre que había pedido.
- Vale – respondí levantándome y ayudándola con la silla para que hiciera lo mismo.
- ¿Desde cuándo los conoces? – pregunto intrigada.
- ¿A ellos?
- Si.
- Fueron los que me dieron la bienvenida cuando llegue. Son muy amables y simpáticos. Tienen la suerte de poder disfrutar de esto todo el año. La gente se compra las casas aquí para las vacaciones y ellos se gastaron todos sus ahorros para poder venirse a vivir aquí, cuando se jubilaron, era su sueño.
- Yo como vacaciones, está bien, pero creo que no podría vivir aquí todo el año.
- No - dije sonriendo - tú eres de ciudad, a mí también me gusta esto, me gusta la paz que me da… disfruto del sol, de la playa… de la calma. Pero también me gusta el bullicio de la ciudad, la gente, el olor…
- Si te entiendo - dijo sonriendo.
- Venga, vamos a ver ese traje.
- Rick no has comido nada.
- No tengo mucho apetito.
- Pero…
- Venga, esta noche te prometo que como algo.
Pague y nos fuimos de compras. Estuve dando vueltas alrededor de la tienda cuando encontré un simple pantalón blanco y una camiseta del mismo color, al probármelas vi que me sobraba por todos lados, había perdido bastante peso, pero no me había dado cuenta de cuánto. Me probé una talla menos y fui a pagar. Kate, se fue a la sección de moda femenina y encontró varios vestidos que estuvo probando uno a uno. Me hubiera gustado disfrutar de un pase privado, que hiciera un desfile para mí, verla vestida de blanco de nuevo una y otra vez para mí, pero comprendí que ella quería que fuera una sorpresa.
- Ya…
- Ya has acabado, ya era hora. Como tardáis tanto las chicas en elegir.
- Oye - dijo golpeándome suave en el brazo - no me digas eso, cuantas veces he tenido yo que esperar por ti.
- Bueno, pero te prometo que no era por vestirme. Es que cuando me llamabas por segunda vez era cuando me levantaba - dije riéndome.
- Serás… - pero no pudo evitar ponerse a reír conmigo.
Llegamos a casa a una buena hora, y pensé en darme un baño en la piscina mientras Kate colocaba sus cosas para esa noche. El agua estaba perfecta, sentía como enfriaba cada parte de mi cuerpo, después de calor que habíamos aguantado todo el día, mis músculos se relajaban y cerré los ojos para sentir el olor del mar que estaba a pocos metros… el viento soplaba un poco… estaba en la gloria.
- ¡Ey! No te duermas.
Cuando abrí los ojos, miré de dónde provenía la voz y casi me da un infarto. Allí estaba Kate con un minúsculo biquini negro que le quedaba… perfecto, sobre todo para que a mí me diera un ataque.
- ¿Hay un hueco para mí?- preguntó con una sonrisa burlona al ver mi nerviosismo y en cómo me había afectado su presencia
- He… si… claro… que si - respondí tartamudeando. Maldije por la bajo por ser tan idiota.
Kate se tiró de cabeza, nado un par de largos, mientras yo me aferraba al borde de la piscina para no marearme. La noche anterior, el pequeño Ricky no dio señales de vida, pero en este instante me hacía saber que no había muerto, seguía muy, pero que muy vivo, por lo que me estaba haciendo sentir. Cuando paró, justo al otro extremo de la piscina donde yo estaba, con el pelo mojado, una sonrisa traviesa en la cara…
- Cálmate. Calma Richard - me decía por lo bajo para intentar que aquello no se notara demasiado, sino iba a tener un problema, gran problema si nos guiábamos por el tamaño del que creía muerto. No iba a poder volver a mirarla a los ojos el tiempo que pasáramos juntos.
Se empezó a acercar a mí, nadando de forma profesional y empecé a tragar saliva una y otro vez sin descanso, de repente sentí como la boca estaba completamente seca y abierta. La cerré de inmediato, justo cuando salió a la superficie con todo el pelo mojado y sonriéndome justo delante de mí, solo podía pensar en que no se arrimara, en que no mirara abajo para que no se diera cuenta de lo que me estaba haciendo.
- Todo bien Ricky - dijo en tono burlón al verme en apuros.
- Vas a matarme Kate - dije soltando un resoplido y vi cómo se reía a carcajadas mientras salía de la piscina, por las escaleras que tenía a mi lado. Poder ver su cuerpo tonificado, su culo perfecto, esas piernas largas… infinitas, desnudas… esa sensualidad suya única para moverse. Iba a explotar de un momento a otro solo mirándola. Me estaba matando, pero esta manera de morir para nada me importaba. La vi coger una toalla y secarse con ella.
- Castle te veo en un rato, voy a ir preparándome. - dijo con una sonrisa y yo solo pude asentir con cara de pasmado.
En cuanto vi que había desaparecido salí corriendo de la piscina, de repente me parecía que el agua estaba cociendo y necesitaba una ducha de agua bien fría.
Llegue a mi baño, ella se había ido a la otra habitación, donde tenia su ropa. Así que me instale bajo el chorro de agua fría. Aquello debía bajar, sino yo estaría en un problema… la noche anterior, la noche de bodas, viendo como Kate se desnudaba, no había conseguido ni un pequeño movimiento, en cambio, hoy, al verla con ese bikini minúsculo, había despertado una parte de mí que hubiera jurado que estaba dormida para los restos.
No dejaba de imaginarla y verla en mi imaginación, recordar algunas cosas de la noche, y a pesar del agua estar congelada, aquello no bajaba de intensidad. En ese instante, entro Kate en el baño y a pesar de tener un cristal entre nosotros, pudo ver perfectamente porque motivo estaba ahí quieto.
- Dis… disculpa… no sabía… - tartamudeaba… perdona… - y salió volando de allí.
Ahora si estaba en un lio… ¿Por qué ahora y no ayer Ricky? No hacía más que repetir a mi miembro que seguía con vida propia…
Me seque y cuando termine de vestirme, ya había vuelto a su estado normal… así que ya me sentir capaz de salir y afrontar lo que fuera a pasar.
CONTINUARÁ…
Parece que el pequeño Ricky está volviendo a aparecer jaja. Bueno daros de nuevo las gracias a todos por leer y como lo prometido es deuda mañana habrá nuevo capítulo. Desde aquí daros las gracias por vuestras felicitaciones hoy será un gran día para celebrar lo presencio.
XXOO
Twitter: tamyalways
