Buenos días a todos. Aquí os dejo un nuevo capítulo, un nuevo sueño o último deseo de Rick. Poco a poco y los que puedan ir haciendo los irán cumpliendo juntos.
Daros las gracias a todos por leer y a mi compi por estar ahí principalmente y por supuesto por su trabajo.
Los personajes no me pertenecen…
Idea de Lizcecilia6CECIFILLION
Capítulo 26
POV RICK
Al despertar, me encontré solo en la cama, y no solo eso Kate llevaba bastante tiempo despierta porque podía sentir frías las sábanas en su lado de la cama. Su lado de la cama, no me imagine nunca diciendo eso. Desde nuestra boda, cada uno de esos dos días, durmió a mi lado, junto a mí, que era su marido. La verdad es que pensé que iba a ir peor, que al final Kate se asustaría o algo así, que se iría. Pero está aquí conmigo, mejor que nunca. Cada vez, estamos menos forzados, nuestros momentos de pareja los provocaba ella y nuestros acercamientos eran constantes, cada vez la veía más relajada estando conmigo. Esa noche estuvo soñando, y me acaricio repetidas veces, hablándome en sueños, al principio dude, imagine que soñaría con Josh, pero no, dijo mi nombre, "Rick" repitió mientras me tocaba el pecho e incluso se atrevió a bajar algo más. Eso me lleno de alegría, cuando escuche mi nombre hasta me emocione. Era yo el fruto de sus sueños.
Cuando salí de la habitación me encontré un montón de bolsas en el suelo y a Kate moviéndose como pez en el agua en mi cocina. Me rasque los ojos, aun debía estar soñando…
- Hola - dije a su espalda mientras me estiraba.
- Hola dormilón.
- ¿Qué es todo esto? - pregunté señalando las bolsas del suelo.
- ¡Oh! eso, solo son unas cosas que he ido a comprar. Pero ven, el desayuno está casi listo - me acerque hasta donde estaba, su cuerpo era un imán para mí y la abrace por la espalda. Le di un beso en el cuello y de inmediato note su duda al tensarse un instante, pero… enseguida se relajó dejándose caer sobre mi pecho y dándome su cuello para dejarse besar.
- Buenos días preciosa - dije besándole suavemente la mejilla.
- Buenos días - dijo girándose y enfrentándose a mí con una sonrisa tímida.
- Los mejores - dije devolviéndole la sonrisa. Me miro y no supe como descifrar esa mirada, lo único que sé, es que acto seguido sentí sus labios sobre los míos en un rápido beso de buenos días que me dejo con ganas de mucho más.
- Anda siéntate que esto ya está listo.
Me senté, y Kate coloco una taza de café y un plato con tortitas delante de mí. Enseguida se sentó a mi lado.
- ¿Tortitas? Crees que puedes hacerlas mejor que yo ¿no?
- Bueno, tu pruébalas - dijo sin borrar esa preciosa sonrisa de su rostro.
Me metí un cacho en la boca quemándome la lengua.
- Porras - maldije.
- ¿Qué? – dijo ante mi maldición.
- Me he quemado - dije haciendo que Kate se riera a carcajadas - oye que duele - dije sacándole mi lengua.
- Anda que… - se levantó y me acerco un vaso de agua con hielo.
- Hombre… acabo de hacerlas, espera.
- Solo quería saber si estaban buenas. Ahora creo que no notaré el sabor - dije con mi mohín de niño enfadado y allí estaba, otra vez, su risa.
- Anda come y calla.
- ¿Me vas a decir que tienes preparado para hoy? – le comente después de probar el suculento desayuno que me había preparado.
- Vamos a cumplir otro de tus deseos de la lista.
- ¿A si cuál? No me importaría repetir alguno de ellos - dije con un movimiento de cejas.
- Para que repetir si se puede hacer otro distinto – dijo untando mantequilla en una de sus tostadas.
- Si tú lo dices… a ver, sorpréndeme ¿Cuál?
Cuando acabamos de desayunar ambos recogimos la cocina, y fuimos a la habitación, saco ropa vieja del armario, nos vestimos y aquí estábamos bajo el sol abrasador intentando plantar un árbol.
- ¿En serio? no se para que apunte esto.
- Tu sabrás… es tu lista- dijo riendo.
- Es un rollo.
- Estamos ayudando al medio ambiente, además, todo el mundo debe hacer tres cosas en la vida, escribir un libro, plantar un árbol y tener un hijo… - y callo de repente… al darse cuenta de lo que acababa de decir.
- Si lo sé – seguí con la conversación, para quitarle hierro al asunto, estaba tan contenta que no quería cortarle el rollo - Lo único que me gusta es verte así. Estas muy sexy.
- Rick… no bromees… hablo en serio - dijo riéndose y haciéndonos reír a ambos.
Seguimos en la tarea, plantando el dichoso árbol, que pesaba una barbaridad, pero empecé a aburrirme demasiado, por lo que decidí hacer algo para solucionarlo. Kate estaba tumbada en el césped, tomando el sol. Me levanté con disimulo y coloque la manguera boca arriba, lo que hizo se salpicara a Kate y la mojara por completo.
- Castle ¿qué haces? - dijo sintiendo el agua fría empapándola de arriba a abajo.
- Parecía que tenías calor, además estabas sucia y pensé en - pero no pude acabar la frase porque Kate se lanzó a correr tras de mí, intentaba frenarla apuntando el agua hacia ella pero eso hizo que aún se enfadara más. Cuando me alcanzo me creía hombre muerto. Forcejeamos con la goma calándonos los dos. Hasta que por mala suerte o no…Kate tropezó con la manguera, cayendo al suelo y yo fui detrás de ella al intentar impedir que cayera. Ambos estábamos sucios, empapados y riendo a carcajadas tirados en el césped.
- ¡Rick! tienes unas ideas.
- Bueno creo que te ha gustado - dije riéndome de nuevo.
Ambos nos quedamos tirados en el suelo, al sol, al instante se creó una tensión que se podía palpar, nos quedamos serios, mirándonos a los ojos. Y note como el deseo se apoderaba de mí. Tenía unas ganas terribles de atacar esos labios que me volvían loco. La camiseta mojada trasparentaba sus pechos, y me deje llevar, la bese, con tantas ganas que parecía que quisiera comérmela entera, abandone sus labios y fui hasta su oreja que lamí degustándola, y ahí estaba ese lóbulo suave y blandito con el que jugué como si fuera su lengua. Me pareció escuchar un suspiro y al momento un gemido… estaba gimiendo… le gustaba… Pero eso me saco de mi atrevimiento y pare. Antes de que pudiera darme cuenta, Kate se había levantado. Fue un momento mágico, que no se si soñé o si paso realmente.
- Tú limpias el desastre que has hecho y acabas de plantar el árbol – dijo de pie mirándome - Voy a ducharme.
- ¡Oh sí! muy bien y me dejas solo… - dije reaccionando algo tarde.
Sabía que eso sería ir ya demasiado lejos, pero cada vez que la tenía cerca en situaciones así… mi cuerpo estallaba de deseo por hacerla mía y todas las veces me costaba más reprimirme, parar aquel fuego que me consumía. El pequeño Ricky había despertado un día tarde, pero ahora no había quien lo parara. Me quede tumbado un rato, intentando volver a la normalidad.
Cuando acabe de recoger todo y de plantar el árbol me fui directo a la ducha, estaba todo embarrado. Cuando salí, empecé a sentir todo el cansancio acumulado. Me pesaban otra vez los huesos y me dolía horriblemente la cabeza.
- Hola – dije a Kate al ir a la habitación para recostarme un momento. Ella estaba colocando alguna ropa en el armario.
- Hola – dijo mirándome - ¿Estás bien?
- Solo algo cansado.
- Entonces será mejor que duermas un rato.
- No, estoy bien. Solo… pensé… que hoy podíamos quedarnos en casa, ver una peli o algo así.
- Por mí, perfecto - dijo sonriendo - podemos hacer algo para comer, ver una peli a la tarde.
- Bien, pero hoy no tengo ganas de cocinar. Mañana si quieres, te preparo algo especial.
- Estoy deseando ver si es verdad lo que dices.
- Vas a flipar - dije haciéndola reír.
- Hasta entonces, deberías descansar un poco, es temprano aún.
- Si, me tumbaré fuera un rato en la hamaca junto a la piscina.
- Vale, yo te acompaño – me contesto.
- Kate – la llame – ¿me perdonas por lo de antes?
- No hay nada que perdonar… me gusto – e hizo ademan de salir al exterior.
- Kate – insistí.
- ¿Si? – respondió girándose hacia mí.
- ¿Puedes hacer algo por mí?
- Dime.
- ¿Te acuerdas que te dije que estaba empezando a escribir algo?
- Claro.
- Me gustaría que lo vieras, saber tu opinión.
- Claro. Si me lo pasas me pongo a ello.
- Bien - dije saliendo a por el libro. Estaba nervioso de que lo leyera por si encontraba algunas similitudes entre nosotros en él, pero deseaba su crítica por encima de todo, su opinión para mí era muy importante.
Lo rebusque por el despacho y ahí estaba. Salí a la terraza con él y ahí la encontré tumbada en la tumbona con su biquini puesto y unas gafas de sol que ocultaban sus maravillosos y enigmáticos ojos.
- Trae – me dijo al verme - tengo ganas de ponerme a ello.
- Vale, pero no seas muy mala – le dije con mi mohín de penita.
- No vas a conseguir nada de mí que no sea la verdad, así que vete a descansar.
Me senté en una tumbona al lado de ella y cerré los ojos dejándome llevar por el cansancio que tenía en el cuerpo. Estaba dolorido y antes de darme cuenta estaba completamente dormido.
POV KATE
Empecé a leer nerviosa, sabía que para él era algo importante y que confiaba en mí, me demostraba y mucho lo importante que era y a la vez me daba mucho miedo.
Me enfrasque en la lectura durante tanto tiempo que apenas me di cuenta que empezaba a anochecer. La historia, sin duda, enganchaba, se notaba en cuanto a lo que se trataba al caso que sabía de ello, para eso era uno de los mejores detectives que conocía y luego… estaba la parte de los personajes. Sin duda estaba basado en nosotros y eso me daba algo de vergüenza. Podía ver a través de la protagonista, lo que él veía en mí. No podía creer que me tuviera en un escalón tal alto, solo esperaba no decepcionarle.
Ninguno de los dos había comido, me enfrasque en la lectura y sin darme cuenta, era de noche. Me levanté y vi que seguía completamente dormido, tranquilo, sin duda el esfuerzo de plantar el árbol había sido demasiado, pero por no parecer débil había aguantado como un campeón. Me acerque y tiernamente pase mi mano por su mejilla suavemente. No sé qué me pasaba en los últimos días pero… sentía algo, fuerte, dentro de mí cada vez que le tocaba. Lo achacaba al cariño que le iba cogiendo, pero esa atracción, no era la que yo reconocía como enamoramiento, era incluso más fuerte, momentos junto a él que era tan feliz que los disfrutaba tanto que me olvidaba todo. Era un hombre increíble y me hacía sentir cosas que… nunca creía haber sentido antes, y para nada era pena como él pensaba a veces… era admiración, lo admiraba por ser como era.
Después pensaba en el motivo de mi estancia en esa casa y no podía concebir que él que tuviera que morir.
- Hola - dijo abriendo los ojos sorprendiéndome mirándolo, acariciando su rostro y me sonroje al ser pillada en esa situación.
- Hola. Es ya tarde, será mejor que vayamos dentro, no vayas a coger frio, además, no hemos comido – quise disimular.
- Aja… pero… ¿Qué te ha parecido?
- Me gusta, aunque no apruebo el nombre de la protagonista, ¿Nikki Heat? Vamos Castle… - dije sonriéndole.
- Sabía que lo notarías – dijo sentándose en la hamaca.
- Bueno no era muy complicado - dije riéndome. Me levanté y le ayude a levantarse.
Castle llamo a una pizzería y enseguida nos trajeron nuestra cena. Comimos entre risas y comentarios sobre el libro y acabamos hablando muy seriamente sobre él, intentando ayudarle en algunas cosas que no veía muy creíbles.
- Bueno vamos a dejar esto un poco aparcado, toca sesión de cine me dijo levantándose y dándome la mano para que la acompañara.
-Bien, yo elijo – le dije siguiéndole a un lugar que no había visto aun. Era una sala con tres sofás colocados en U. Una mesa central y una pantalla gigante colgada en la pared.
- Bienvenida a mi cine. – dijo mostrándome donde estaba la estantería de los DVD – No, ¡Dios mío! – dije cuando fue corriendo donde estaban las películas - que vas a elegir… seguro que alguna ñoñería.
- Que poco me conoces - dije sonriéndole.
Al final decidimos ver algo movidito, "Speed". No sé cómo, pero acabamos abrazados en el sofá central. Podía sentir a Castle acariciándome suavemente el brazo, donde apoyaba su mano, poco a poco haciéndome sentir electricidad entre nosotros.
- Creo… creo que deberíamos irnos a dormir - dije a media voz cuando salieron los créditos, estaba empezando a sentirme algo incomoda, mi cuerpo pedía más y quizá no era correcto, o no convenía, no se… mi cabeza era un cumulo de sentimientos encontrados que ni yo misma entendía. No quería poner nombre a esa electricidad ¿Sexo? ¿Amor? De momento, me sentía intranquila, extraña y antes de dar un paso en falso, quería tener mis ideas claras. Yo había ido allí a cuidarlo, a cumplir su sueño. Yo aquí no importaba, solo él lo hacía. Pero significaba eso que yo no podía ¿disfrutarlo? ¿Quería decir eso que empezaba a gustarme la idea de estar con él?
- Bien - dijo Castle levantándose y ayudándome a recoger todo.
Cuando nos acostamos quedamos ambos cara a cara, estaba nerviosa, mis pensamientos me pedían explicaciones que no podía dar, y me sentí incomoda ante su mirada. Me di la vuelta y a los pocos segundos, sentí como me atraía hasta su pecho, me deje hacer y al momento, sabiendo que estaba tras de mí, que notaba su calor y su presencia me relaje, hasta quedar completamente dormida.
CONTINUARÁ…
Mañana nuevo capítulo para acabar la semana y va a ser otro sueño cumplido por Rick. Va a ser un capítulo divertido, lleno de sentimientos y…con mucho deseo por parte de los dos.
Espero que sigáis leyendo y nos vemos mañana buen día XXOO
Twitter: tamyalways
