Holaaa Muchas gracias por volver acoger esta historia eso me hace muy feliz, hace algunos ayeres me preguntaban cómo es que Sarah rompería el hechizo del cual había sido presa el pobre rey de los Goblins, recuerda mucho ya que en esa ocasión varias personas me mandaron sus especulaciones de como seria debo decir que lo disfrute mucho, bueno después de un tiempo al fin sabrán como es que se rompió debo decir que el poder del amorsss puede llegar a ser muy fuerte todos me enteran ya que lo hemos experimentado alguna vez jajaja y sino, no duden en hacerlo es algo maravillo, dejare de escribir y los dejo leer, estaría padrísimo si me dejaran reviews para saber más que nada qué es lo piensan o que les gusta o no que piensan que puedan pasar me encantaría saber si opinión o lo que sea jajaja, les tengo un gran afecto… Marie
"The Labyrinth" no es de mi propiedad, mucho menos sus personajes, (excepto los que son nuevos, esos si son míos de mi cabecita loca muajaja),por lo tanto no obtengo ningún beneficio, solo lo escribo por puro gusto y por qué me gusta compartir mis mundos mágicos, además de que no pude soportar meter mi cuchara en la historia jajaja, así que fragmentos conocidos son tomados de la historia de Terry Jones, creador de este increíble mundo, espero les guste, espero su opinión y solo me queda por decir "Felices Líneas"
Capítulo 19 "Rompiendo al fin el hechizo"
Mientras tanto en el castillo Sarah aún seguía con la lucha de convencer al rey de los goblins de que Alice era su hija, pero todas sus posibilidades se iniciaban agotar nada servía para convencer al necio rey
-Créeme… por favor- decía Sarah mientras las lágrimas corrían por su rostro
Para ese momento Jareth la tenía arrinconada en una de la esquina de la sala del trono, Sarah no entendía en que momento terminaron así pero esperaba que de esa forma entrara en razón.
-Te fuiste y sabes qué fue lo peor…- susurro- descubrir que te habías casado… con un mortal-recrimino- con un mortal Sarah si bien sabias que nuestro matrimonio era irrompible-recalco tomando su cara con ambas manos. Y acercándose peligrosamente a su rostro- que iba pasar en el momento que se diera cuenta que no envejecías eh-
-Tuve que hacerlo, creí que con eso mantendría a salvo a nuestra hija-confeso
-No Sarah cuál hija-protesto- Alice solo es tu hija, tu hija-la soltó para darle la espalda de nueva cuenta
-Recuerdas que cuando deje el mundo mortal… permitiste que yo trajera algunas de mis cosas… entre ellas mis libros favoritos entre ellos estaba el libro de Alicia en el país de las maravillas, amaste el libro tanto como yo y cuando quede embarazada una de la cosas que habías decidido para ella, fue que se llamara como la protagonista del libro, porque decías que el Underground iba a ser su propio país de las maravillas… por eso le llamamos Alice recuerdas?- explico exasperada acercándose y tomando las manos de él tratando que tomara las suyas también
-Eso es una vil mentira Sarah porque te empeñas en hacerme creer algo que nunca paso, tú te casaste con ese mortal… es hija de él no mía como te hago comprender que ya estoy harto de que expliques lo mismo-apretó sus manos
-Si es así entonces por qué no me sueltas las mano… cuando no quieres escuchar algo que sabes que es verdad solías irte… entonces por qué solo no me dejas aquí… sabes por qué sigues tomando mis manos fuertemente… porque en el fondo sabes que es tu hija-Sarah rio sin muchas ganas- tienen el mismo carácter hace tus mismos gestos no lo comprobaste… estoy más que segura… no estoy segura que la fuiste a ver, fuiste a retarla, es tu costumbre y te aseguro que te llamo la atención que no mostrara miedo ante ti-
Jareth agacho el rostro lo que Sarah le estaba diciendo era verdad él la había ido a retar, suspiro rendido y cansado de ese estira y afloje que habían iniciado, si quería huir… pero tenía miedo que al regresar ella no estuviera de nuevo sabía que si eso pasaba no lo resistiría y ahora si moriría
Jareth acerco las manos de Sarah a su boca para besarle los nudillos
-No entiendo… siempre que estas frente a mí me vuelvo débil y me doblego, siempre has sido mucho más fuerte y estoy a tu voluntad, me conoces tan bien aun teniendo tanto tiempo lejos de aquí, lejos de tu casa, es cierto esa hija tuya, tiene un carácter de lo peor se atrevió a retarme y nunca nadie lo había hecho pero no podía esperar menos, tuvo una buena maestras-la miro amenazadoramente.
-No Jareth yo conozco mis limites… pero Alice no los conoce al igual que tú, los dos son iguales crueles, obstinados, orgullosos, arrogantes, petulantes… amorosos, buenos, sinceros, nobles, aunque frente a los demás quieran demostrar lo contrario y muchas otras cosas, porque no lo puedes ver, que más que tengo que hacer para que me creas , no sentiste nada al verla, algo familiar en ella- las lágrimas seguían siendo presa de Sarah, Jareth alzo su rostro y vio como su Sarah lloraba, él siempre lo había odiado verla de esa forma en un acto reflejo limpio las lágrimas con sus dedos pulgares como lo hacía antes como cuando todo era felicidad para él y sin pensarlo y siguiendo sus sentimientos la abrazo.
-Sarah yo quiero creerte… de verdad quiero hacerlo pero algo dentro de mí me dice los contrario, porque sé que esto que me estás tratando de convencer son solo mentiras pero…-se detuvo al escuchar el horrible grito que Sarah dio si él no la tuviera abrazada de seguro hubiera caído fuertemente
-Sarah, Sarah- la abrazo más fuerte pero noto que ella se retorcía de dolor, mientras ella se aferraba a él tratando de aguantar lo más que pudiera
-A… Alice está en peligro-susurro-estamos conectados recuerdas, primero tu y yo, lo hiciste para saber que yo estuviera bien cuando salías a alguna visitar a otro reino, después lo hiciste con Alice, entiéndeme, escúchame-rogo- Lilith te hechizo y eso hace que no la recuerdes por eso no sientes el dolor- tomo su cara de nuevo-sálvala, sálvalos… Andreth es tu… hijo…- se quejaba el dolor inicia a intensificarse sentía como si se rompiera en pedazos-por… que… no estás ahí-
Jareth no sabía que hacer la tomo en brazos para llevarla al trono y sentarla pero no sirvió de nada, ella aún se veía terrible, no sabía qué hacer en esos momentos
-N… no… me contestaste- se esforzó Sarah para hablar
-Sarah no estás bien, debes descansar-dijo preocupado tomando sus mano
-No… respóndeme…por… por favor-trato de incorporarse
-Patrick no me dejo dijo que no era seguro que toda la familia real estuviera afuera-contesto
-Que chistoso… tu obedeciendo las ordene de alguien más… quien diría que te volverías blando después de todo-reprocho
-Tienes razón-río Jareth-ya no soy el mismo de antes… solo soy una parte de lo que era… todo cambio desde que te fuiste-
-Salva… a tus hijos-volvió a decir Sarah jadeando por el dolor insoportable sabía que algo terrible le pasaba a su hija pero debía de romper el hechizo si quería salvarla
-En verdad que estas obstinada con que yo soy el padre de la niña-volvió a alejarse de ella solo para asomarse por la ventana y ver como los goblins y las tropas que aún se encontraban ahí se alistaban para en cualquier momento salir.
Sarah se sentía morir era cuestión de minutos que perdiera la conciencia cuando sintió de pronto que el dolor se apaciguaba alzo la mirada y vio a Madre tierra que le sonría dulcemente frente a ella
-El hechizo es más fuerte de lo que imagine, Lillth congelo esa parte de su corazón ahí donde se encontraba arraigado el amor por Ali, yo sola no soy capaz de romperlo, sin embargo si las dos unimos fuerzas tal vez lo logremos-escucho Sarah la voz de madre tierra dentro de su mente- Vamos arriba-acércate a él abrázalo-volvió a escuchar
Entonces Sarah como pudo se levantó pesadamente del trono y camino como pudo al llegar a unos centímetro de Jareth volteo a ver a Madre tierra que flotaba junto a ella, y está asintiendo con la cabeza dándole fuerza para abrazar a Jareth
-Fue mi culpa… no debí huir es cierto…- abrazo a Jareth por la espalda inmovilizándolo en el lugar donde estaba - pero temía que las brujas nos quitaran de nueva cuenta lo más preciado para nosotros, al igual que tú sufrí mucho no estar a tu lado pero…-no pudo hablar más pues los dolores se intensificaban madre tierra se acercó a ella y puso su mano sobre la espalda de Sarah, ella volteo a verla-
-concentra en un cristal todo el poder que puedas-hablo en su mente- sigue hablándole estamos a poco de conseguirlo-
Sarah aun abrazando a Jareth por la espalda zafó una de sus manos e apareció un cristal pensó no lo lograría pero ella ya lo hacía como respirar, él inicio a forcejear tratando de huir pero ella lo contenía
-Quieres huir verdad-susurro en su oído por lo que este se calmó- es un lastimas que no vuelva a oír que le digas mi tesoro, no volverás a cantar para ella, no volverás a saber cuál es la verdadera felicidad-
-Mi…mi… tesoro-dijo Jareth sintiendo una punzada intensa en el pecho
-Está funcionando-dijo madre tierra
-Solías llamarla así, recuerdas "mi tesoro", porque decías que era el tesoro más preciado que tendrías eternamente-termino por decir para voltear a Jareth y besarlo, él estaba sorprendido no podía creerlo lo que estaba pasando lo estaba besando poco a poco fue profundizando el beso, él cerro sus ojos, dejándose llevar por el momento mientras Sarah introducía poco a poco el cristal dentro de él esperando que con eso rompieran el hechizo
Jareth abrió los ojos de golpe al sentir un fuerte dolor en el pecho mientras su mente se llenaba de imágenes como de sonidos, soltó a Sarah y esta cayó abruptamente en el suelo, él inicio a sujetar su cabeza por el dolor que se intensificaba, las imágenes como los sonidos le llegaban cada vez más intensos.
"Será una princesita"
"Se llamara Alice como tu libro, porque el Underground será su propio país de la maravillas"
"Su Majestad le presento a la princesa Alice"
"Sarah mira me dijo papá"
"Vamos mi tesoro juguemos "
-Que sucede?- se horrorizo Sarah a verlo preguntando desesperadamente a madre tierra
-Sarah sirvió… sirvió el hechizo lo destruimos-festejo madre tierra-estará bien todo sus recuerdo le llegaron de golpe, no te preocupes estará bien espera unos minutos, debo dejarte debo deponer en alarma a todos los demás reinos- le dijo para iniciar a desparecer- todo estará bien -
Jareth inicio a gritar de dolor, angustia, tristeza no soportaba todo aquello era como si un muro frente a él se derrumbara y dejara ver su verdadera realidad, vio una última imagen en su mente aquella que durante mucho tiempo soñó y que hasta ese momento entendía, por qué se le revelaba tanto.
-ALICE, ALICE, SARAH, SARAH, ALICEEEEE-grito para quedar en silencio
Sarah se arrodillo poniendo su cabeza en sus piernas acariciando el rostro de su amado Jareth, el dolor que ella sentía aún estaba presente pero ahora sentía que podía resistir cualquier cosa.
-Jareth, Jareth-lo llamaba con lágrimas que de nueva cuenta salían de sus ya cansados ojos pues notaba como respiraba rápido y él tenía los ojos cerrados
El Rey de los Goblins abrió de golpe los ojos y se incorporó arrodillándose frente a Sarah para quedar a la misma altura-Alice-le susurro
- Si…que sucede con ella-también susurro
-Alice es… Alice es mi hija… mi tesoro- decía poniendo sus manos en el pecho
Sarah no soporto más y rompió a llorar abrazándolo
-Lo recordaste, lo recordaste-lo beso levemente, madre tierra tenía razón lo habían logrado
Él asintió
-Que estoy… que estoy haciendo, en vez de estar aquí debería estar allá fuera rescatando a nuestros hijos-la miro a los ojos exasperados
Jareth se levantó tomando a Sarah en brazos llevándola de nueva cuenta al trono
-Nathaniel, Nathaniel-inicio a gritar, él chico entro inmediatamente
-Su majestad-hizo reverencia
-Que preparen mi traje de batalla inmediatamente al igual que a la tropas restantes iremos en busca de los príncipes-ordeno
-pero…-
-ES UNA ORDEN-grito- tu padre no es el rey además tú también quieres ir a ayudarlo, no es así-desafío al chico
-A la orden, su majestad-contesto este feliz saliendo
-Adele, Charlotte-llamo
Charlotte entro junto con su hija
-Su majestad-hicieron reverencia
-Cuiden de la reina, no se encuentra del todo bien –
Ambas asintieron Jareth regreso a donde Sarah se hinco para quedar a la altura del trono y de ella tomo sus manos.
-Los traeré de vuelta, no te preocupes-dijo para darle un casto beso y salir corriendo del salón del trono en busca de sus hijos.
