Bueno pues llego el momento clave y me siento muy feliz por ello. Quería daros las gracias a todos los que estáis leyendo desde el principio y que aún no os habéis cansado de la historia…este capítulo va dedicado a todos vosotros tantos los que me escribís por aquí como los que lo hacen por twitter de verdad me hacéis muy feliz. Y en especial hoy quiero dedicarle este capítulo a guiguita que creo que es su cumple ¡disfrútalo!

Quiero también dar las gracias a mi compi porque en este capítulo tuvo bastante mano, y por todo…

Los personajes no me pertenecen…

Idea de Lizcecilia6CECIFILLION

Capítulo 29

POV KATE

Sentí sus labios temerosos en un principio sobre los míos, con delicadeza, con adoración. En todos y cada uno de sus gestos hacia mí, se comportaba igual, como si temiera hacerme daño o no creyera aun del todo mi presencia. Y yo que creía que ese tipo de hombres habían desaparecido de la faz de la tierra. Todos se comportaban siempre conmigo de forma tan ruda, casi bruta, mientras que el, a pesar de ser una de las personas más fuertes que conocía, su delicadeza y cuidado eran extremos, me sentía a gusto, tranquila en sus brazos.. No podía creerme que esto me estuviera pasando, Castle… si me lo hubieran dicho hace apenas unos meses…

Pero ese no era el Castle que ahora conocia, ese era una fachada, una máscara de este Rick. Este es el que me gustaba, por este es por el que mi corazón saltaba de alegría cada vez que estaba cerca.

¿Enamorada? No sabía si llamarlo así, o si, ¿esto era algo más que pena, amistad, tensión sexual? El saber que estaba tan enamorado de mí, que su máxima expectativa de vida era yo, me hacía verlo como lo veía ahora. No lo sabia, pero no quería preguntarme eso ahora, solo iba a disfrutar el momento.

Escogí tomar la iniciativa, era nuestra primera vez y a pesar de sentir los dos las mismas ganas, quería que para él fuera inolvidable. Iba a seducirle, a llevarle a mi terreno y después dejaría que el hiciera lo que quisiera. Me senté sobre sus piernas y lentamente fui bajando hacia sus labios que me atraían como un imán, le devore a besos la boca y le escuche suspirar, nuestras lenguas bailaban juntas un vals interminable, nuestros cuerpos notaban como subía la temperatura y empecé a deshacerme de las barreras que nos molestaban.

Note sus fuertes y calientes manos en mi espalda, se movían impacientes y poco a poco fueron bajando la cremallera de mí vestido hasta el final, después su mano, ya sobre mi piel, hacia caminos desconocidos. Yo aún tenía los ojos cerrados, pero en ese instante, cuando note mis pezones endurecerse por la excitación, miré a Rick y me sentí un poco cohibida, su mirada penetrante y seria me demostró lo importante que era ese instante para él.

Poco a poco fue levantando mi vestido, hasta sacarlo por mi cabeza quedándome solo con un pequeño tanga de color rojo. Sus ojos ahora brillantes a pesar de la oscuridad reinante, me decían que iba a ser uno de los momentos más especiales de mi vida.

- Kate, eres… tan bonita – me dijo mientras contemplaba mis pechos descubiertos, haciendo que me sonrojara bajo su mirada intensa, azul y brillante.

- Quiero verte Rick - dije mientras intentaba quitarle la gorra, al principio quiso impedirlo con su mano - Rick por favor ¿No confías en mí? – le dije intentando de nuevo el movimiento.

- Siempre, ya lo sabes, con mi vida si fuera preciso – respondió fijando sus ojos en los míos.

- Entonces déjame - dije retirándole la gorra tiernamente y volviendo a besarle.

Poco a poco fui quitándole la camisa, dejando ver el que fue su fuerte torso desnudo. Había perdido la forma, estaba bastante más delgado, las últimas semanas fueron malas, apenas comía aun y eso se notaba, pero aun así lo vi guapo, nunca repare en el de esa forma, y si, Rick era realmente guapo.

Pasé mis manos por su torso desnudo y luego por su espalda atrayéndolo hacia mí, necesitaba ese contacto y al conseguirlo, los dos suspiramos de placer.

Volvimos a besarnos, queríamos darlo todo, luchábamos por complacer al otro de todas las formas posibles. Sus manos en continuo movimiento sobre mi cuerpo hacían que mi piel estuviera encendida por la pasión, creando electricidad por donde pasara su mano.

A pesar de mi primera incomodidad, empezaba a sentirme a gusto, deseándole a cada instante más y con un movimiento rápido me coloque a su lado para atacar su pantalón. Le deshice maestramente el botón con dos dedos y luego mirándole, baje la cremallera. Se notaba su excitación y a pesar de mi timidez, reconocí que me apetecía verlo.

Me coloque de rodillas sobre la manta y me deshice de su pantalón, ahí estaban sus slips, a los que ataque sin tregua, quedando a su erección completamente visible y libre, levanto la cabeza y nuestras miradas se encontraron.

- ¿Decepcionada? – pregunto temeroso.

- Para nada – respondí mientras atacaba con mi boca su miembro, al que saboree como al mejor de los manjares. Nunca fui muy partidaria del sexo oral, pero en ese instante, lo estaba disfrutando. Otro síntoma de que no era solo pena ese sentimiento que estaba creciendo en mí, era complicidad, quizá amor. Mi lengua jugaba con él y podía escuchar como su respiración se aceleraba y una y otra vez gemía de placer.

- Para Kate, por favor… - dijo susurrando entre algún que otro gruñido.

- ¿No te gusta? – le pregunte abandonando por un segundo mi potro de tortura.

- Demasiado… voy a terminar en nada…

Paro un instante y me miro a los ojos, vi tanto deseo en ellos, que solo pude imaginarme como estarían los míos, porque nunca antes me había sentido con tantas ganas de tener sexo con alguien.

Volvió a retomar su tarea y muy lentamente fue quitando la mano para ocupar el lugar con su lengua que limpio mi humedad por completo, para volver a humedecerme con su saliva. Notaba el recorrido que estaba haciendo y no podía más que respirar fuertemente con anticipación. Iba y volvía haciendo el camino de mi clítoris a mi entrada en un vaivén arrebatador, me agarraba fuertemente a la manta intentando no gritar. Sus manos acariciaban mis nalgas que tenía algo levantadas para conseguir más contacto. Ahora le comprendía, como no parara, en cualquier momento habría terminado. Tanto es así que cuando su lengua entro en mi vagina, estalle… fue tanto el placer, que sin avisar, note una explosión descomunal en mi interior y mis convulsiones fueron recibidas por su lengua que se hallaba aun ahí. Suavemente fue retirándose y acercándose a mis labios, donde yo, aun con la respiración acelerada le recibí.

- Rick, ¡Dios! Como podías tener este don tan escondido – le dije entre besos.

- ¿Y usted señorita? No sabía que se le dieran tan bien ciertas cosas…

Nos reímos los dos ante nuestras ocurrencias y es que no había nada mejor en el mundo que la complicidad en una pareja. Siempre eche de menos el poder reír y hablar con Josh. Si, nos acostábamos, no estaba mal. Pero reír, o hablar, o simplemente comentar, no se nos ocurrió nunca. Yo era algo tímida para esas cosas, pero hacerlo con Rick era como hacerlo con un colega, un amigo de toda la vida. Multitud de veces me vio mal o yo a él y compartimos algún que otro secreto, en nuestras largas horas de vigilancia. No solo me sacaba de quicio, sino que muchas veces era un amigo al que le podías contar lo que te sucedía. Esa complicidad en la vida de pareja era aún mejor. Poder decir lo que quieras sin temor a meter la pata o quedar en ridículo… eso era incomparable a cualquier cosa conocida hasta el momento.

Cuando decidí iniciar de nuevo el juego el me paro y se levantó, no oculto su desnudez y yo tampoco lo hice, en ese momento ya me sentía cómoda a su lado. Me tendió la mano y se la di, me ayudo a levantarme y recogiendo la manta y nuestras ropas, recorrimos el camino andado de vuelta a casa. Las luces de la piscina estaban encendidas y el agua nos llamaba. La arena se deslizaba por nuestros cuerpos molestándonos y con un empujón le mande al agua. Dio un grito y soltando mi vestido en la hamaca más cercana, me uní a él.

El agua estaba fría pero con el calor sofocante del día y nuestros cuerpos aun encendidos por la pasión, no molesto. Daba gusto notarte desnudo en el líquido elemento. Nos acercamos y después de besarnos y dejar que nuestras manos nos ayudaran a encender más el momento, comprendí que estaba preparado para un nuevo juego. Posicione mis piernas abrazando su cintura. Me miro y paro de besarme.

- Kate, no tengo protección aquí… - dijo muy serio.

- ¿Quién te la ha pedido? – le respondí sin dejar de sonreír ni un instante… estaba ahí porque quería, porque me apetecía, no por pena, no porque se estuviera muriendo, estaba ahí porque iba a satisfacer todos sus sueños, iban a ser todos y cada uno de ellos. Que fuera lo que Dios quisiera… sabía que su quimio había dejado muy débiles a sus soldaditos… pero ¿quién sabe?

- No, no puedo obligarte… - y no deje que siguiera con sus temores. Le bese como si no hubiera mañana, como si con ese beso le dijera que estaba dispuesta a todo. No quería poner nombre a mis sentimientos, no sabía si llamarles pena, amor, pasión, amistad o tristeza…

Después de unos momentos más donde nuestras lenguas danzaron juntas, ayude al pequeño Ricky a tomar el camino correcto y una vez dentro de mí, le sentí suspirar y gemir. El empezó el movimiento de forma muy pausada, el agua nos ayudaba a movernos y era todo muy relajante. Mi cuerpo volvía a desearle y su movimiento me producía un cosquilleo muy especial en mi interior. El no dejaba de mirarme, sus ojos me trasmitían tanto que solo quería ser especial para él.

No creí durar mucho, pero es que él tampoco tenía esa meta, incremento su movimiento y después de un gruñido me apretó fuerte en las nalgas y paro el movimiento… justo ahí, note como se vaciaba en mi interior, volvió a moverse un poco más y eso me provoco a mi también tener mi segundo orgasmo.

Mis contracciones le animaron y volvió a moverse al instante, lo que volvió a provocar un segundo clímax más intenso que el anterior que me recorrió por entero. Hasta los dedos de mis pies notaron la descarga eléctrica que me provoco y el hizo lo propio y con mis sacudidas, también consiguió otra vez llegar al máximo placer. Fue una consecución extraña pero llena de gruñidos, suspiros y algún que otro grito.

- ¡Dios Kate! ¿Qué fue eso? – me pregunto aun con la respiración acelerada.

- No lo sé… - dije riendo pero aun con mis pulmones pugnando por respirar profundo.

- Nunca… - supuse iba a explicarme, pero no le deje… le atraje hacia mis labios y le bese intensamente. Había sido algo mágico, no sé si por el agua, por la situación, por nuestra excitación… pero fue una experiencia fabulosa.

Cuando nos repusimos, salimos del agua, algo arrugados ya.

- Ven, vas a coger frio – me dijo mientras me tapaba con la toalla que había dejado ahí fuera esa tarde.

- Tengo de todo menos frio ahora… necesito descansar… me tiemblan las piernas… - le dije mientras él me secaba un poco.

Me senté en la hamaca y él lo hizo a mi lado. Me miraba de reojo, mis pezones seguían duros, la sensación del agua y la suave brisa que se movía junto a la playa era quien provocaba esa reacción en mí. Paso la toalla sobre mi espalda y con ella me abrazo.

Era una sensación tan especial, esa afinidad, ese momento de ternura, esos ojos azules que se veían, brillaban en la oscuridad con los reflejos del agua. Ese momento permanecerá en mí memoria por siempre. Porque nunca me había sentido tan bien y tan especial para alguien. Casi podía decir que jamás me sentí tan querida por nadie.

Sin palabras, comprendimos que ese abrazo nos hacia un verdadero matrimonio, ahora si podía decir que estaba casada con el hombre adecuado.

Me beso muy suavemente, solo un tierno roce, pero que al momento se convirtió en algo más intenso. Nunca tenía suficiente de él. Cuando paramos para respirar, se levantó y me llevo de la mano hasta nuestra habitación, allí entre caricias y luz tenue de una vela que encendió justo al entrar, me seco, para después levantarme en vilo y depositarme sobre la cama que nos esperaba. Se tumbó a mi lado y vi sus ojos cansados.

- Rick, estoy bien, vamos a descansar… venga… que es tarde.

- Por favor Kate, no, ahora no, me da igual morir esta noche… con tal de poder tenerte una vez más – su voz era baja, no sé si por dar más intimidad al momento, o porque notaba ya el cansancio.

- Pero si estas exhausto… descansemos, si en un rato te encuentras con ganas repetimos… - le dije apoyándome sobre una mano para verle mejor – no quiero agotarte.

- Por favor… - insistió. Y no quise contradecirle más… era suya y si el precisaba de mí, yo feliz de complacerle.

Deje que sus labios siguieran sus pasos por mi cuerpo y al instante me sentía preparada de nuevo. La pasión despertaba una y otra vez con sus labios. Eran tan suaves, conocían tan bien el camino a trazar que en pocos segundos había olvidado su cansancio y cualquier cosa, que no fuera mis vellos de punta por sus maniobras.

Nos entregamos en el beso, tanto es así que no me di cuenta de que Rick nos había volcado quedando yo debajo de él. Empecé a sentir como sus labios se movían a través de mi cuerpo, primero la mandíbula bajando por mi cuello hasta encontrar mi fuerte pulso por lo que me estaba haciendo sentir, hasta llegar a mi pecho dándole la atención necesaria para que gritara de placer. Lo necesitaba tanto que no pude evitar hasta suplicar…

-Rick por favor… te necesito.

Rick levanto la mirada centrándola en mí y vi una sonrisa de placer, orgullo y auténtica felicidad en ella. Siguió bajando por mi cuerpo haciéndome suspirar por las maravillas que hacía con su boca, son su lengua, sus labios, sus dientes… me estaba volviendo completamente loca. No dejaba de moverme debajo de él, estaba a punto de llegar a mi orgasmo y aun no me había tocado donde más lo necesitaba.

Jugueteaba sobre mi ombligo con su lengua cuando sentía como sus dedos pasaban sobre mis labios inferiores llevándose con ellos mi humedad que enseguida limpio con su boca.

- Estás húmeda otra vez mi amor...

- Te necesito Rick.

- Tus deseos son órdenes para mí - dijo mientras se sentaba y yo lo hacía sobre él.

Solo el roce de nuestros sexos nos hizo a ambos suspirar. Me deje caer con cuidado sobre su erección penetrándome hasta el fondo de un solo golpe sacando un fuerte gemido de ambos. Nos quedamos así hasta que empecé a moverme, primero despacio y poco a poco más rápido por la necesidad de liberación y anticipación de mi cuerpo. De repente sentí la mano de Rick sobre mi cintura ralentizando mis movimientos.

- Despacio Kate, deja que esto dure un poco más. Estoy disfrutando mucho de la vista - dijo sonriéndome y el devolví la sonrisa de forma tímida.

Volví a movernos y note como Rick se movía cambiando el movimiento de la penetración haciéndola más profunda, haciéndome gemir de placer. Empezamos a movernos ambos al unísono como un solo cuerpo, cada vez más y más rápido, hasta que volví a sentir como mi cuerpo se tensaba, fue sentir su mano sobre mi clítoris a la vez que su boca sobre el lóbulo de mi oreja mordiéndola suavemente, y entonces note como llegaba de nuevo al punto álgido.

- ¡Oh Dios mío Rick! - grité liberándome de la tensión, del placer que recorría cada poro de mi ser.

Esta vez Rick no me dio tregua, siguió con fuerza y rapidez alargando mi orgasmo hasta límites que nunca pensé que podía llegar. Mi cuerpo ardía de deseo, temblaba ante sus caricias y sus fuertes embestidas, hasta que él también tuvo su culminación, liberándonos a ambos otra vez.

Castle termino encima de mí, derrumbado por el esfuerzo. Le acaricié la espalda despacio dejándolo que recuperara el aliento. Poco a poco fue dándome de nuevo señales cuando sentí sus labios sobre mi cuello. Se levantó sobre su codo mirándome con adoración.

- Eres increíble… - dijo besándome, y para qué negarlo sin duda para mí también había sido una gran noche. Una gran noche en cuanto a lo sexual pero también en cuanto a mis sentimientos, porque ya no podía negarlo lo quería… estaba enamorada de él.

CONTINUARÁ…

Perdón si hay algún error pero poco tiempo para corregir. Daros las gracias de nuevo y deciros que ya tengo todo el tiempo del mundo para centrarme en la historia y darle ese final que tengo pensado darle. Os dije que luego me tomaría vacaciones pero mi mente me ha fallado y ya está pensando en nuevas historias aunque ahora tendré tiempo para todo para escribir y descansar. Quiero hacer una pregunta para saber vuestra opinión es para la siguiente historia ¿Cuál de los ex de Beckett os gusta menos? Tranquilos no es para ponerlo entre medio del Caskett pero es importante…

Gracias a todos y que tengáis una buena semana, nos vemos el viernes XXOO

Twitter: tamyalways