Buenas a todos, os dejo un nuevo capítulo. Espero que lo disfrutéis y por supuesto daros las gracias por todos vuestros comentarios ha sido increíble.

Los personajes no me pertenecen…

Idea de Lizcecilia6CECIFILLION

Capítulo 30

POV KATE

Me desperté con pequeñas molestias entre mis mulos sin duda después de una gran noche. Era un dolor bueno, un dolor que hizo que sonriera como hacía mucho que no lo hacía. Me estire buscando su grande y caliente cuerpo pero no lo encontré por ningún lado.

Me desperté buscándolo por la habitación pero no lo encontraba por ningún lado. Me levanté y entré en el baño pero allí no estaba, seguí hacia fuera de la habitación, y antes de girar por la última esquina ya sabía donde se encontraba gracias al magnifico olor que venía de la cocina.

Cuando llegue allí debió escucharme porque se giro enseguida hacia mi dirección.

- Buenos días preciosa dama -dijo sonriendo - me has fastidiado la sorpresa - dijo acercándose, agarrándome por la cintura y besándome suavemente en los labios - quería llevarte el desayuno en la cama.

- ¡Mmm! me hubiera encantado - dije devolviéndole el abrazo y aspirando con fuerza su olor -pero te echaba de menos.

- Me encanta que me eches de menos - dijo acariciándome suavemente el pelo - ahora vamos a desayunar.

Nos sentamos ambos en la mesa sin dejar de acariciarnos con los ojos como dos niños que descubren el amor por primera vez, diciéndonos palabras cariñosas. Entre sonrisas y besos recogimos rápidamente la cocina y para apaciguar un poco el calor de nuestros cuerpos y mentes, pensamos refrescarnos un rato a la piscina.

Nos metimos juntos para intentar conseguir combatir el fuerte calor que hacía aquí en Los Hamptons. Estuvimos jugueteando durante bastante tiempo en el agua, hasta que Rick se quedo parado cerca de la pared. Me acerque rápidamente a él y enseguida me envolvió entre sus brazos y empezó a besarme despacio haciéndome temblar de anticipación.

- Esto es increíble - dijo sonriéndome - soy el hombre con más suerte del mundo.

El sí que era increíble, por todo lo que estaba pasando y ahí estaba feliz a pesar de todo, agradeciendo cada minuto que pasaba del poco tiempo que le quedaba y solo por estar conmigo. Yo, que jamás pensé ser nada especial y ese hombre simplemente por el hecho de tenerme entre sus brazos se consideraba afortunado. Precisamente él, y personas como él eran los que más merecían vivir y ser felices.

- Tu sí que eres increíble – dije emocionada, casi sin poder evitar una lágrima.

- Kate ¿estás bien? - pregunto preocupado.

- Si, solo… que esto es tan injusto.

- Ya preciosa… pero ¿sabes?... Me da igual Kate, solo me importa esto… estar aquí a tu lado. Ahora más que nunca quiero pensar en el presente y dejarme de un futuro que no sabemos qué va a pasar.

- Tienes razón, pero tengo miedo… miedo de perderte - dije apoyando mi cabeza en su pecho, Rick me abrazó con fuerza acariciándome con delicadeza.

- Esto es… ¿es cómo te esperabas? – me pregunto temeroso de mi respuesta.

- No.

- Ya… - dijo mirando a lo lejos.

- Es mucho mejor - dije levantándole la cabeza - soy feliz, nunca pensé que todo esto me diera este tipo de felicidad, estos momentos de autentica pareja. Nunca imagine… que llegáramos hasta este punto - quería decirle que le quería, que estaba enamorada de él pero… no sé porque, no podía… Sería por miedo a decírselo y después perderlo… no sé, pero sentía un pánico casi doloroso a perder aquello que nunca soñé que existiera.

- Yo tampoco pensé que sería así. Lo soñé durante mucho tiempo pero de ahí a que se hiciera realidad… para mí era una utopía.

- Los sueños se cumplen Rick - dije acariciándole tiernamente y besándole, enseguida sentí como Rick me devolvía el beso con todas sus ganas.

Ahí nos quedamos, entre besos y arrumacos hasta que prácticamente nuestra piel empezó a arrugarse por el agua.

- Kate ¿puedes hacerme un favor?

- Claro, dime - dije.

- Tengo que ir a devolver el coche, pero luego hay que venirse andado y estoy algo cansado para…

- ¿Estas bien? – me preocupe.

- Sí, solo cansado por el ejercicio de anoche - dijo mirándome con su mirada picara -preferiría reservar mi fuerza para esta noche… ya sabes - dijo atrayéndome hacia él y besándome en el cuello haciendo que soltara un pequeño gemido.

- Bueno, yo voy, pero me debes una - dije besándole y salí del agua con una sonrisa, estábamos tan bien… y porque no, también porque tenía la oportunidad de volver a conducir esta magnífica máquina.

POV RICK

Necesitaba buscarme una excusa para que se fuera, tenía una visita que sabía que le haría mucha ilusión pero antes necesitaba estar a solas un rato con "la" visita. Cinco minutos después de que Kate se marchara escuche como se acercaba un coche a la puerta delantera, me levante y fui a recibir a mi invitado.

Cuando se bajó del coche le ofrecí mi mano a modo de saludo pero me envolvió en un fuerte abrazo y sentí que así sería, si alguna vez hubiera tenido un padre.

- Gracias por venir.

- No hijo, gracias a ti por invitarme. Echaba de menos a mi hija.

- Normal Sr…

- Jim, ¿recuerdas? llámame Jim.

- Si, disculpa, la falta de costumbre… Jim. Gracias por venir sé que a Kate le hará ilusión verte, pero antes necesito hablar contigo de algo profesional.

- Por supuesto, lo que quieras – me respondió tomando el asiento que le ofrecía en la terraza.

- ¿Te apetece un café o prefieres algo frio? – le ofrecí.

- Café por favor.

Preparé un par de tazas bien cargadas y nos sentamos en la terraza, Jim sacó todos los papeles necesarios para poder ponerse manos a la obra.

- Es la primera vez que hago esto.

- Bien, siempre es necesario tomar medidas legales hijo, no es nada extraño.

- Sí, nunca se sabe - dijo dedicándole una sonrisa triste.

- Tú dirás.

- Bien, veras, quiero que mi testamento se divida en dos partes. Mi padre antes de largarse para siempre, imagino que pensó en tapar su culpa con un dinero. Con el tiempo, eso y algo que he ido ahorrando, ha sido bien invertido y ha crecido, así que ahora es una pequeña fortuna. – mi suegro me escuchaba atentamente - El cincuenta por ciento del dinero quiero que se divida, un 30% para investigación de la L.L.A. y el otro 20% para el hospital para que puedan hacer todas la mejoras posibles - dije parando y tragando saliva – Después, el otro 50%, el 25% para mi madre para que no necesite nada el resto de su vida y el 25% por ciento restante para mi mujer.

- Bien, tomo nota – dijo mientras hacia algunos apuntes en su libreta.

- Las casas, ese es un tema delicado, mi casa de Nueva York quiero que se la quede mi madre para que tenga una residencia cada vez que esté en Nueva York. Y esta casa quiero que se la quede Kate, aquí creo que tendrá los mejores recuerdos, y si para ella es complicado tenerla, pues que la venda, si así lo quiere - dije mirando al suelo.

- No creo que sea capaz de hacerlo, aunque imagino que le costara volver si algo… si algo te sucede, Dios no lo quiera.

- Por último, quiero que te encargues de algo cuando yo no este. Quiero que te encargues de esto - dije entregándole el manuscrito del libro.

- ¿Y esto? – dijo cogiéndolo curioso.

- Es un libro que escribí hace algún tiempo, quiero que lo envíes donde tengas que hacerlo, me gustaría que se publicara.

- Yo me encargo, mañana mismo si hace falta.

- Gracias pero quiero que sea algo póstumo, creo que no soportaría la vergüenza de que mis compañeros de la 12 leyeran esto. Si lo cuento, quizá la publicaré, pero ahora no quiero…

- Bien, ningún problema – el seguía atentamente tomando notas sobre mis deseos en su libreta.

- Bien, si tiene el éxito que espero, todo lo que se gane, será para mi mujer. Ella es "la culpable" de que exista… por lo que, ella debe tener el beneficio.

- Aja. ¿Algo más?

- Sí, quiero que guardes esto - dije entregándole un montón de cartas y un video - el video quiero que lo pongas cuando se abra el testamento y que te encargues de que todas estas cartas lleguen a sus destinatarios.

- Por supuesto – dijo tomando lo que le entregaba y poniéndolo a buen recaudo en su maletín.

- Perfecto - le contesté y en ese mismo instante se abrió la puerta y se escuchó la voz de mi mujercita.

- Castle ya estoy en casa, ¿tenemos visitas? - dijo y una sonrisa ilumino su cara.

Jim enseguida se levantó para recibirla. La cara de Kate al ver a su padre y como se abrazaron ambos valió la pena por completo.

- Pero… ¿Qué haces aquí? - le pregunto Kate con una gran sonrisa en la cara.

- Pues ya ves, me llamo Rick y no dude en venir.

- Pero…

- Era una sorpresa - dije sonriéndole.

- Gracias - me respondió nerviosa mordiéndose el labio, cosa que sacaba siempre un pequeño suspiro… se la veía tan inocente cuando lo hacía.

- Anda id a pasar un rato juntos, lo necesitáis – dije besándola y entrando en la casa.

- Pero…

- Yo estoy bien - le mentí, porque en realidad me sentía cansado no, lo siguiente y tenía de nuevo el estómago algo revuelto.

- ¿Seguro?

- Sí, ve tranquila.

- Vale. Papa vamos a dar un paseo, la playa por la mañana esta preciosa, ven - dijo tirándole de la mano feliz. Pero unos segundos después vi como volvía atrás y se acercaba a mí, dándome un suave beso en la mejilla.

- Gracias - dijo sonriendo – eres un ángel.

- Anda vete - dije riendo.

POV KATE

Cogí a mi padre y fuimos juntos caminando por la orilla de la playa, ambos estuvimos callados durante un tiempo, había mucho de qué hablar pero no sabía por dónde empezar. Al final empecé yo, tenía la necesidad de saber.

- ¿Para qué has venido papa?

- Para verte preciosa… o ¿acaso estabas muy ocupada en tu luna de miel?

- Sí, claro… en serio papa, Rick no te llamo solo para eso ¿verdad? He visto tu cartera en la terraza… la del trabajo.

- Es que vine directo de la oficina - y le miré como diciendo "en serio, búscate una excusa mejor" - No puedo contarte nada.

- Bien, perfecto, o sea, es algo profesional.

- Kate, no sigas.

- ¿Por qué? ¿Qué pasa? Tengo derecho a saberlo, vale - dije parando mi paseo y enfrentándolo, levantando un poco la voz.

- Bien, bien… pero no puedo darte detalles, solo quería hacer testamento.

- Pero… ¿Por qué?

- Kate… hija, es obvio.

- No, no lo es.

- Mira Kate, no te cierres, todo el mundo tiene que hacerlo algún día.

- Ya lo sé papa, pero si lo hace… si lo hace es porque piensa que esto no va a salir bien. No quiero que piense así, no puede pensar así - dije resistiéndome a la realidad, a pesar de que mis lágrimas la conocían y mucho.

- Mi pequeña… lo quieres ¿verdad? – dijo abrazándome.

- Sí, mucho más de lo que imagine papa, jamás creí que tras mi compañero estuviera ese hombre, y no…no puedo imaginarme ya, una vida sin él.

- Es difícil cariño, lo digo por experiencia. Pero al final te das cuenta que tienes aquí a gente que te quiere también, por la que tienes que luchar.

- Me da miedo de que… no, no quiero pensar en ello y no quiero que él lo piense. Sé que es una tontería, pero quizá, si no pienso en ello, a lo mejor…

- ¡Ey pequeña! no es una tontería - dijo abrazándome y consolándome como cuando solo era una niña pequeña y asustada.

CONTINUARÁ…

Nos vemos el sábado con un nuevo capítulo, hasta entonces espero vuestros comentarios. Estoy muy feliz con la historia pero necesito ya darle ese final porque ya he dado todo de mí. Estoy escribiendo los capítulos finales y como siempre son los más difíciles de escribir…

Buen fin de semana XXOO

Twitter: tamyalways