Buenos días a todos, os dejo un nuevo capítulo y os digo que tengo el fic a puntito de caramelo para acabarlo pero tranquilas aún queda mucho…habrá momentos bonitos, pero sobre todo quedan momentos muy duros así que preparad los pañuelos que lo que queda va a ser muy duro. Gracias a todos de verdad por vuestros comentarios esta semana en especial estoy muy contenta, más contenta que nunca y eso ayuda a escribir los últimos momentos de este fic como siempre son los peores.
Los personajes no me pertenecen…
Idea de Lizcecilia6CECIFILLION
Capítulo 31
POV RICK
Cenamos los tres juntos, no dejaba de mirar a Kate que se la veía triste, tenía que hablar con ella para ver que le pasaba. Tras cenar, nos sentamos en el comedor para tomarnos una copa mientras hablábamos, pero Kate estaba ausente.
- Voy a darme una ducha - dijo levantándose, me contuve de ir tras ella.
- ¿Qué le pasa? – pregunte a mi suegro, cuando sabía que ella ya no me escucharía.
- Solo… hemos tenido una conversación que la puso triste.
- Puedo…
- Ya te lo contara cuando esté preparada.
- Bien. Si tú lo dices… Gracias por venir Jim.
- Gracias a ti por invitarme. Y creo que todos estamos cansados – dijo mientras se levantaba para irse a su habitación. Sabía que lo hacía básicamente por mí, habíamos comentado en la cena que a pesar de llevar una vida bastante tranquila, solía acabar los días agotado. Así que se lo agradecí.
Me levanté rápidamente del sofá, pero me traiciono mi equilibrio, solo conseguí que todo me diera vueltas. Sentí a alguien a mi lado hablándome pero apenas oía un rumor. Inconscientemente, me volví a sentar, esperaba que ese pequeño mareo pasara solo. Poco a poco sentí como todo parecía volver a la normalidad.
- ¿Estás bien? – me pregunto Jim, que era quien al verme parado, volvió para ayudarme.
- Sí, no te preocupes, solo ha sido un mareo - dije con una sonrisa para no asustarlo.
- ¿De verdad? Creo que deberíamos llamar a un…
- No, por favor.
- Pero…
- Estoy bien, solo quiero que esto dure un poco más antes de… de meterme en un hospital del que sé que no volveré a salir.
- Está bien. Como quieras, pero creo que debería avisar a Kate.
- Si no te sabe mal Jim, preferiría que esto quedara entre nosotros. No quiero preocuparla - dije señalando hacia la dirección donde Kate había desaparecido.
- Vale, pero creo que debería saberlo, ahora déjame ayudarte.
- Bien - me levanté con su ayuda y me acompaño hasta la puerta de mi habitación – gracias.
- Hasta mañana hijo. Descansa.
- Igualmente – le respondí viendo como seguía pasillo adelante para ir a la que había sido la habitación que ocupo el día de nuestra boda.
Cuando entré, me senté sobre la cama y cerré los ojos intentando mantenerme en esa posición sin caer. La verdad es que no había sido el primer síntoma de mi enfermedad. Llevaba ya un par de días que sentía que volvía para atrás, pero estaba tan feliz que quise negármelo como fuera. Tenía que descansar más, supongo que mis excesos me pasaban factura. Me tumbé en la cama y debí quedarme dormido, hasta que sentí como Kate se tumbaba a mi lado y pasaba su brazo por encima de mi pecho. La atraje más hacia mí y deposite un beso sobre su cabello mojado.
- ¿Todo bien? - le pregunte con voz preocupada.
- Mejor, ya mejor, gracias - dijo besando mi pecho y pegándose más a mí.
- Duérmete, mañana hablaremos, descansa amor.
Me levanté y al abrir los ojos, tuve que volver a cerrarlos por la gran cantidad de luz que entraba por la ventana. Debía ser ya tarde y había dormido demasiado, porque me dolía el cuerpo de estar inmóvil. Me levanté con cuidado, mis piernas me pesaban como si estuvieran hechas de cemento y la cabeza parecía abotargada, como si tuviera resaca, ese era un síntoma nuevo, pensé. Me acerque a la ducha y agarrándome fuertemente a ella, me di una ducha fría, quizá así me espabilaría lo suficiente para aguantar el tipo delante de mi suegro y mi mujercita. No quería parecer un zombi y menos delante de ellos.
Cuando salí me encontré con una Kate relajada, o al menos más relajada que el día anterior, hablando con su padre.
- Buenos días - dije sonriéndoles.
- Buenos días - respondieron ambos, pero mi mirada estaba fija en ella, tenía tantas ganas de besarla, pero estaba su padre y no sabía cómo se lo tomaría. Imagino que Jim se dio cuenta o quizá fue el destino…
- Voy al baño, ahora vuelvo - dijo levantándose y dándome un apretón en el hombro al pasar por mi lado.
Me senté junto a ella en la barra de la cocina y le acaricie de forma tierna la mejilla sonriéndole, ella me devolvió la sonrisa sin decir nada. Le bese suavemente los labios y sentí su sonrisa sobre la mía mientras me acariciaba el cuello de forma tierna y delicada.
- Buenos días mi vida - dije volviendo a sonreírle.
- Buenos días - dijo mordiéndose el labio – ponte en el otro lado de la barra, no quiero que mi padre nos vea así.
- Claro - dije algo triste - ¿molesto?
- Castle – me recrimino seria – Es que no me gusta que mi padre vea… - dijo sonrojándose.
- Comprendo, pero eres mi mujer y somos mayorcitos… - dije algo molesto, obedeciendo sus órdenes.
- Tienes que desayunar.
- Ahora no me apetece nada, de verdad - dije al ver su mirada seria, esa era la voz de jefa, poco podía hacer si ella se empeñaba en que comiera.
- Bueno, pero en un rato comes algo.
- Si, jefa - dije sacándole una risa a Jim, que volvía de su viaje al baño.
- Chicos, me gustaría poder quedarme más tiempo pero el deber me llama.
- Qué pena papa - dijo Kate levantándose y abrazando a su padre con fuerza.
- Nos vemos… aunque espero que no muy pronto - dije dándole la mano.
- Comprendo… - dijo con una pequeña sonrisa.
Nos despedimos desde la puerta y note como Kate se quedaba algo triste. Sabía que estaba siendo egoísta al alejarla de las personas a las que quería, pero a mí no me hacía falta nadie más en este momento.
- ¿Estas bien? – insistí a ver como seguía seria y sin hablar, cuando volvimos a sentarnos en la barra frente al desayuno.
- Si – mintió Kate, intentando sonreír.
- Kate, no me mientas, por favor – le dije levantando su rostro con un dedo para que me mirara a los ojos - es normal que eches a todos de menos. Si quieres podemos volver - dije intentando ayudarla.
- No, no te preocupes, estoy bien - dijo acercándose y besándome suavemente los labios - aquí estoy perfectamente - dijo abrazándose a mi cuerpo como si de un salvavidas se tratase.
Yo necesitaba moverme un poco, mis piernas seguían tiesas y doloridas, así que pensé ir a caminar un rato, y ella se ofreció a acompañarme. Andábamos junto a la orilla, nuestros pies se mojaban con las olas que iban y venían, era una sensación muy placentera, íbamos cogidos de la mano y a pesar de no hablar, nos sentíamos a gusto, hasta que me sentí algo cansado y me senté cerca de la orilla, Kate se colocó a mi lado recostándose sobre mi costado. Hice que se tumbara y me tumbe a su lado apoyándome sobre mi codo para poder mirarla.
- Eres preciosa ¿lo sabías? - dije haciendo que se sonrojara - y cuando te sonrojas mucho más -dije riéndome. Y recibí un pequeño golpe en el pecho.
- ¡Tonto!
- Si, lo soy. Pero te gusta – le respondí bromeando.
En ese instante me sentí atraído por la mano de Kate que se apodero de la pechera de mi camisa y me atrajo hacia ella, cayendo sobre su cuerpo tumbado en la arena. Nuestros labios se juntaron de forma salvaje, yo necesitaba sentirla y ella parecía que también a mí.
- ¡Dios Kate!
- No hables tanto – exclamo callándome con sus labios.
Nos besamos despacio, degustándonos el uno al otro, sin prisas reconociendo el interior de nuestras bocas con la punta de la lengua, eran tan sensual que empezaba a desaparecer el cansancio con el que había despertado para dar paso a una excitación muy latente en mi entrepierna. Nos complementábamos de tal modo, que ella tenía razón, no hacían falta palabras, nuestros cuerpos sabían lo que debían hacer.
Seguimos besándonos y acariciándonos como dos adolescentes. Empecé a acariciarle suavemente levantándole la camiseta juntando nuestros cuerpos sacándole gemidos una y otra vez cuando de pronto escuchamos algo semblante a un ronquido. Levante la cabeza rápidamente mirando en todas direcciones.
- ¿Qué ha sido eso? - dije separándome de golpe. Kate empezó a reír a carcajadas, sin poder parar – no le veo la gracia… ¿Qué pasa?
- Es mi móvil – exclamo entre risas, no podía contenerse - tendrías que ver la cara que has puesto - dijo empujándome para incorporase. Miró su móvil y luego a mí.
- ¿Que?
- Nada, tranquilo – dijo mirándome - pero tengo que contestar.
- Vale, vale...
- Ahora vuelvo – dijo mientras se alejaba unos metros para poder hablar tranquila por teléfono.
POV KATE
Me aleje unos metros, algo prudencial para que el no pudiera oírme. Estaba sonriendo, y es que últimamente me costaba mucho no hacerlo, a pesar de todo, el estar con él era lo mejor que me había pasado. Ya no estaba haciendo un favor a un amigo, a mi compañero, estaba disfrutando de cada minuto a su lado más de lo que jamás imagine. Lo mejor era que no debía dar ninguna explicación, estaba bien, me encontraba a gusto… para que poner nombres a los sentimientos pues…
Mire la pantalla y vi que era Martha. Marque su número y al instante me respondió.
- Martha soy yo. ¿Tienes noticias?
- Oh querida, menos mal que me has llamado. Esta búsqueda está siendo todo un desafío. Los chicos me están ayudando mucho pero por lo que se ve el padre de Rick tiene un nombre bastante común. Ahora mismo estoy de camino a Minnesota hay una persona en un pueblecito que puede ser el padre de Rick, solo espero que sea él porque ya me he recorrido medio país.
- Esperemos que sí. Me encantaría poder estar ayudándote Martha, tenemos que encontrarle.
- Lo sé, lo sé. ¿Cómo está mi hijo? – pregunto preocupada.
- Bien, se le ve bien, está feliz.
- Gracias Kate, no sé cómo puedo agradecerte lo que estás haciendo por él – note que se le saltaban las lágrimas y es que era normal, se trataba de su hijo y dependía su vida de ello - sin ti, mi hijo no estaría tan entero y desde luego no podría yo estar buscando a su padre, tendría que estar cuidándole… y… - el llanto no la dejaba continuar y era comprensible. Por lo que intente restar importancia al asunto.
-No Martha, aquí si alguien debe dar las gracias, soy yo. No imagine nunca que fuera como lo estoy viendo ahora, es un ser tan especial.
- ¡Oh! Veo que has caído ya en las redes del conquistador de mi hijo – me interrumpió aun emocionada pero queriendo hacer el esfuerzo de sonreír.
-Yo… Veras… - no sabía que responderle… porque la verdad es que si, había caído en la redes de Richard Castle
- No hace falta que digas nada, conozco a mi hijo y heredo ese don de su padre… ahora comprenderás porque no pude negarme a él… son tan encantadores, que cuando quieras darte cuenta, ya no podrás escapar, estarás rendida a sus pies - dijo haciéndonos reír a las dos - tengo que dejarte, mi vuelo está por salir. Mañana llamare a Rick, tengo ganas de hablar con él.
- Claro, estaremos esperando tu llamada – le respondí despidiéndome.
- Cruzad los dedos.
- Lo hare, gracias Martha.
- Es mi hijo Kate, daría mi vida por él - dijo justo antes de colgar.
Y lo sabía, a mí no me había llegado la llamada de la maternidad pero sabía lo que una madre podía hacer por un hijo, aun podía recordar a mi madre a mi lado siempre hiciera lo que hiciera.
Trague saliva y volví sobre mis pasos con una sonrisa de nuevo a su encuentro, tenía que ser positiva, Martha lo encontraría y pronto Rick conseguiría su trasplante. Me acerque a él, estaba tumbado, cuando me acerque un poco más me di cuenta que tenía los ojos cerrados.
- ¡Ey! dormilón despierta, vamos a darnos un chapuzón en la piscina.
No se movía, ni se despertaba, así que me acerque sentándome a su lado y le zarandee un poco el brazo.
- Rick… Rick despierta… - cuando vi que no daba señales de despertarse empecé a preocuparme. Me senté más cerca de él y empecé a moverlo con más fuerza mientras las lágrimas corrían sin control por mis mejillas - Rick… Rick… Rick….
CONTINUARÁ…
Lo siento sé que me queréis matar todos en este momento pero…este fic es así sabías que iba a ver muchos momentos duros, que la felicidad no podía durar mucho…que le iba a tocar sufrir sin más remedio. Pero están juntos y eso seguro que ayuda.
Gracias a todos y espero que tengáis un gran fin de semana nos vemos el lunes XXOO
Twitter: tamyalways
