Buenos días, os dejo este capítulo para que podáis disfrutarlo. Gracias por responder a la encuesta, ya pensaré bien en ello. Sin duda ha ganado Josh pero…tengo mis dudas porque creo que para el personaje que tengo pensado para la próxima historia le vendría mejor Will pero ya pensaré más detenidamente en ello, ahora prefiero disfrutar de lo poco que me queda de esta, tres capítulos a lo máximo y le daré fin a la historia.
Quiero hacer una mención especial hoy a mi compi…gracias por todo y estoy aquí para lo que necesites. Contenta de tenerte como compañera siempre.
Los personajes no me pertenecen…
Idea de Lizcecilia6CECIFILLION
Capítulo 32
POV KATE
Decir que estaba asustada era quedarse corto, estaba muerta de miedo mientras esperaba que llegara la ambulancia. Lo abrazaba contra mi pecho, fuerte, como si con mi abrazo le trasmitiera vida. Necesitaba que me respondiera, que dijera algo. Tanto quejarme de lo que hablaba y ahora mismo necesitaba escucharlo, oír su voz, sentir que estaba a mi lado. No dejaba de tocar sobre su cuello, sintiendo su pulso lento, menos era nada, ahí estaba, eso era lo que me mantenía cuerda, que estaba vivo, que respiraba.
Empecé a escuchar como la ambulancia se acercaba, pero yo no podía dejar de tocar su pulso y le hablaba, tenía que intentar que se quedara conmigo como fuera, sabía que me estaba escuchando lo sentía, necesitaba que supiera que estaba aquí con él y que no me iba.
- Rick, ya vienen… aguanta cariño, estoy aquí. Abre los ojos, por favor ábrelos para mí - dije llorando, no paraba de hacerlo, no podía estar tranquila hasta saber que estaba bien, que todo esto solo era una pesadilla, que iba a despertar e íbamos a estar los dos juntos en la cama disfrutando de la vida.
De repente, me vi rodeado de dos hombres y una mujer que se acercaban hasta la playa corriendo, me rodearon y me pidieron que me quitara, sabía que debía alejarme para que lo atendieran pero no podía, no podía dejar de tocarle el pulso para saber que estaba vivo. Necesitaba sentirlo y que me sintiera para que supiera que estaba ahí.
Nos montamos en la ambulancia y enseguida lo llenaron de toda clase de tubos, apenas podía tocarlo porque estaba rodeado por los paramédicos. Cuando lo monitorizaron empecé a escuchar el rítmico "tic, tic" que me decía estaba ahí, que su corazón aun latía. Cuando terminaron de colocarle toda clase de cables, avisaron al conductor y arrancó la ambulancia.
- ¿Qué le ha sucedido Señora? ¿Ha bebido?
- No, no… tiene L.L.A.
- ¡Ah! De acuerdo – y empezaron a poner toda clase de productos en el gotero que le habían puesto.
- ¿Está bien? – pregunte mientras esas dos personas no paraban de poner y quitar aparatos al cuerpo de Rick.
- Tenemos que hacer pruebas pero no se preocupe, de momento está estable ¿Oye su pulso? - - me dijo amablemente el medico al cargo, y yo asentí con mi cabeza… no podía ni articular palabra - ¿O sea, que esta con la quimio?
- No, bueno, solo dos sesiones, pero decidió dejarlo.
- Bien – dijo mientras empezaba a sacar muestras de sangre y meterlas en tubitos varios, supuse que para adelantar trabajo.
- Se va a poner bien ¿verdad? – dije asustada, quería tocarle.
- Tranquila, estamos haciendo lo posible para mantenerlo estable – el pobre doctor intentaba mantenerme calmada, sino, seguramente tendría que atender a dos enfermos en lugar de uno, yo estaba al borde del colapso también, verlo ahí inerte mientras le clavaban todo tipo de agujas y tubos me estaba sacando mi vena hipocondriaca y ya empezaba a ver estrellitas frente a mis ojos.
- ¿Dónde nos llevan doctor?
- Al Hamptons Memorial señora – me respondió amablemente.
- Por favor, deben llevarnos a Nueva York, allí están sus doctores – le pedí.
- Bueno, cuando le hagamos unas pruebas, le llevaremos.
- No, por favor, quiero que le lleven ahora al Memorial Sloan Kettering Cáncer Center.
- Pero… - iba a protestar pero vio en mi cara que no había posibilidad de réplica - John vamos a Nueva York, al Memorial Sloan, pon la sirena.
- Ok Doctor - dijo el conductor pisando con fuerza el acelerador, y a los pocos segundos se unió también el fuerte ruido de la sirena… me daba la sensación de estar en el trabajo persiguiendo a un asesino… ojala… quien me mandaría a mi meterme en esto pensaba de forma inconsciente mientras miles de cosas de los últimos días venían a mi mente. Pero era Rick, era mi compañero… ahora mi marido… tenía que ponerse bien.
Me senté detrás de la camilla, para poder verle mejor y de paso vigilar a los paramédicos que no paraban de quitar y poner cosas al cuerpo inerte de Castle. Le acariciaba suavemente su cabeza donde empezaba ya a sentir como su pelo, su nuevo y fuerte pelo empezaba a dar señales de vida. Tenía que aguantar, Martha estaba cerca de encontrar a su padre y entonces podríamos hacer un trasplante, tenía que aguantar.
El camino hacia Nueva York se me hizo eterno pero al ver las luces de mi ciudad, de mi hogar, sentí como me relajaba. Rick aún no había vuelto en sí y me tenía preocupada pero los médicos me explicaron que era debido a los medicamentos que le habían puesto.
Yo solo rezaba, rezaba por mí, por la necesidad que tenía de él. No podía estar sin él, no ahora, después de descubrir que le quería, que estaba enamorada de mi marido, no de mi compañero, sino del hombre con el que me había casado. Él no se parecía a mi compañero, eran distintos… tanto, que cualquiera diría que eran dos hombres diferentes.
Cuando llegamos lo metieron en urgencias, y el otro doctor entrego una carpeta con todo lo que habían hecho ellos durante el camino. Cuando me encontré de cara con el médico, no podía creer mi "suerte".
- ¿Kate?
- Hola Josh… - dije intentando ir tras la camilla que llevaba a Castle.
- ¿Es Rick? – pregunto extrañado.
- Si – respondí sin más explicaciones viendo como desaparecía entre las puertas de ese inmenso hospital.
- Bien, llévenlo dentro ahora mismo voy… - dijo dirigiéndose a los médicos - Kate puedes esperar…
- Por favor necesito estar con él – le suplique entre lágrimas.
- Bien. Solo déjame que le hagamos unas pruebas – miro el historial que le dieron los paramédicos y siguió – ahora llamare al Dr. Carter, mientras será mejor que me encargue yo, empezaré con las pruebas para adelantar. Solo será una hora como mucho, luego lo llevaremos a una habitación y podrás estar con él.
- Pero…- intente insistir.
- Kate… es lo mejor para él – me cogió de la mano y mirándome fijamente dijo – créeme, está en buenas manos.
- Bien - dije agachándome para dejar un suave beso en los labios a Rick, poco a poco lo deje ir mientras las lágrimas mojaban mi camiseta.
- Kate ¿estarás bien? – Me pregunto Josh al verme casi caer - ¿Necesitas algo?
- Necesito que lo ayudes – le grite casi histérica.
- Lo haré. Deberías llamar a Lanie. Es mejor que no estés sola – me aconsejo.
- Sí, lo hare, gracias – dije mientras le veía desaparecer por las puertas por donde había entrado Rick.
Me senté en una silla de la sala de espera, pero no podía estar allí parada, tenía que hacer algunas llamadas, pero… ¿a quién llamar primero? Lo normal sería a su madre pero no quería preocuparla sin saber muy bien como estaba, además la necesitaba allí, para encontrar al padre de Castle, aquí no hacía nada, como tampoco lo hacía yo.
Quería llamar a Lanie y a los chicos para que vinieran también, merecían saberlo, pero antes de poder coger el teléfono escuche una voz a mi lado.
- ¿Kate?
- ¡Dios Alex! - dije abrazándola con fuerza.
- ¿Qué haces aquí? ¿Está bien Rick? – me pregunto sin deshacer el abrazo que nos unía en aquel momento de tristeza y angustia.
- Sí, no… quiero decir… - tome aire para poder continuar, intentando parar de llorar para hacerme entender - lo encontré hace unas horas en la playa desmayado y no conseguía que volviera en sí. Me asuste y decidí traerlo aquí.
- Has hecho bien, tranquila – dijo acariciándome la cara con su mano – ahora solo tienes que esperar, está en buenas manos, las mejores.
- Creo que me va a odiar.
- No lo hará porque lo has hecho por su bien.
- Alex… - le dije sin poder parar mis lágrimas - ¿Qué le pasa?
- No lo sé Kate, me imagino que le están haciendo pruebas pero… - interrumpió sus palabras, no quería nombrar la dichosa palabrita. Ya lo sabía, todos los sabíamos, más pronto, o más tarde tenía que pasar eso… pero ¿Por qué tan rápido?
- ¿Pero?
- Me imagino que la L.L.A. se habrá extendido, que estará siendo más agresiva con su cuerpo al parar la quimioterapia. Era algo que esperábamos, aunque quizás no tan pronto.
- No, no, no… - decía una y otra vez sin parar - no puede pasarle nada… estamos a punto de encontrar a su padre y yo… - no podía ni hablar solo podía llorar desconsoladamente.
Sentí con fuerza los brazos de Alex sobre mi cuerpo abrazándome. Pero nada en esta vida podía tranquilizarme, nada podía quitarme este sofoco, este miedo, este sentimiento de pérdida que tenía cuando él no estaba conmigo. No podía vivir sin él, lo era todo para mí, ya nada tenía sentido sin él y no podía dejarme, ahora no.
Alex había sido providencial en esos momentos, era tan buena y comprensiva con nosotros, siempre nos cuidó de especial manera y ahora lo hacía conmigo. Consiguió sacarme de aquel pasillo y llevarme a la cafetería a tomar un café mientras esperábamos a que llegara el doctor Carter o que Josh pudiera decirnos algo sobre el estado de Rick. Estaba muy nerviosa pero al menos había conseguido dejar de llorar, había tenido un momento de debilidad pero necesitaba estar fuerte, ahora más que nunca tenía que serlo por él, por nosotros.
- Kate, ¿Estas mejor? – me pregunto Alex cogiendo mi mano y apretándomela fuertemente para que la sintiera.
- Sí, aunque no lo estaré hasta que no me digan que está bien.
- Lo sé cariño... ¿Cómo habéis estado? ¿Os ha ido bastante bien por lo que veo? - dijo sonriéndome. Sé que lo hacía para distraerme y mantener a raya el pesimismo que me abatía. Así y todo, se lo agradecía, esa mujer era genial.
- Nos ha ido muy bien, a veces no me lo puedo creer Alex… es un ser tan especial.
- Sabía que lo querías - dijo y yo le miré extrañada - eres una mujer increíble Kate, pero aunque te quisieras negar la realidad y decir que lo hacías porque él te lo pedía, porque era su último deseo… yo sabía que lo hacías porque lo querías.
- Yo no… - quise explicarle… decirle que yo iba a casarme con Josh, pero no me dejo continuar.
- A lo mejor no eras consciente de ello. Pero yo vi como le mirabas, como le sonreías, como cuidabas de él… era amor lo que sentías por él Kate. Cuando escuchaba como él hablaba de ti, pensé que exageraba porque estaba enamorado, pero tenía razón Kate, eres una gran mujer, un ser de luz… no podías ir a parar ambos en mejores manos, estáis hechos el uno para el otro.
-No lo soy, si lo fuera lo salvaría, haría algo por ayudarlo – quise explicarle entre lágrimas otra vez.
- Tú lo ayudas más de lo que podamos hacer el resto del mundo. Tú le haces feliz y eso es lo más importante para alguien a quien le queda… - iba a decir tan poco, pero se calló, cogió aire y siguió hablando - Cuando hablaba de ti, o cuando venías a verlo, se le iluminaba la mirada… no podía negar lo que sentía por ti… no podéis negarlo ninguno de los dos. Nunca en mi vida he visto un hombre tan enamorado como él lo está de ti, nunca he visto a nadie querer tanto a alguien, como para que pasar dos semanas con ella, le valiera más que su propia vida. Él es feliz, no le va a pasar nada, ya verás – dijo secándome una lagrima de mis mejillas con sus dedos - pero si pasara… sé que se iría con esa sonrisa, esa que salía siempre que tu entrabas en su habitación… la mejor sonrisa del mundo, de alguien que es feliz, la sonrisa de la persona que ha conocido al amor de su vida y ha podido disfrutarlo.
- Sí, pero y yo… ¿cómo me quedare yo?
- Kate tienes que estar feliz porque él lo ha sido y eso fue gracias a ti. Tú le diste la felicidad que le faltaba.
- Sí, pero yo me quedare aquí, sola, sin él. Sabiendo que el amor de mi vida se ha ido, como voy a vivir sabiendo que nunca más podré tenerle como le tengo ahora.
- Kate puedes volver a ser feliz, eres joven… puedes volver a encontrar la felicidad.
- Puede… pero nunca podré tener lo que he tenido con él, nunca… no estoy preparada para perderlo, y no voy a hacerlo.
- Además, quien dice que no pueda ser Rick quien siga a tu lado, no le borres de tu vida aun, disfruta de él, aún está aquí, entre los vivos… lucha para que no te vea así, intenta que te vea bien y si tú lo estas, él lo estará.
CONTINUARÁ…
Nos vemos el miércoles con otro capítulo… Kate va a pasar de conversación en conversación que sin duda hará que le habrá aún más los ojos… ¿qué le hagan por fin declararse? Ya veremos…
Que tengáis un buen día XXOO
Twitter: tamyalways
