Buenos días, aquí os dejo otro capítulo siento tanto drama pero de aquí hasta el final es lo que toca…aunque eso no quita que haya muchos momentos Caskett y por ello buenos momentos también. Ya he acabado la historia, ha sido difícil pero creo que sin duda ha valido la pena…no tengo ninguna duda.
Gracias a todos por seguirla y ya solo queda disfrutar al veros disfrutarla…
Gracias a mi compi por todo, por su apoyo, por su trabajo, su investigación, y por hacerme sentir segura cuando no lo estaba. Gracias de verdad por todo…y seguimos esto no para.
Los personajes no pertenecen…
Idea de Lizcecilia6CECIFILLION
Capítulo 33
POV KATE
Alex me había mandado al baño para refrescarme y que Rick no me viera en ese estado cuando lo llevaran a su habitación. Debía estar al cien por cien para él. Cuando entre en los aseos, y vi mi rostro reflejado en el espejo que tenía frente a mí, me asuste. Esa no era yo. Nunca me derrumbe de ese modo, ni cuando murió mi madre se me vio en un estado tan lamentable. Tenía los ojos hinchados y rojos de llorar. Mi cara a pesar de estar algo tostada por el sol, lucia unas feas bolsas bajo mis ojos y cuando me refresque y moje un poco mi pelo, entonces sí que ya no pude aguantar más la sensación de asco. Agache la cabeza y saque el café que había tomado. Solo me faltaba eso, ponerme enferma yo. Volví a lavarme y después de colocar un poco mi pelo y secarme la cara, me perfume discretamente, me lave los dientes y decidí que ya no tenía tan mal aspecto, por lo que volví sobre mis pasos para reencontrarme con Alex, en la cafetería. La vi hablando con Josh… no sabía que se conocían.
- Hola Kate.
- Hola, ¿Cómo está Richard?
- El doctor Carter ya ha llegado, a partir de ahora, será él quien se encargara de todo.
¿Porque me decía eso y no como estaba mi marido? Había pasado algo, seguro. Necesitaba saberlo, o preferiría no saberlo. Sí, prefería vivir en una mentira donde todo siguiera tan bien como antes, como ayer. Pero sabía que había vivido durante todo este tiempo en un sueño y había despertado volviendo a la realidad tras el duro golpe de encontrar a Rick inconsciente.
- ¿Cómo está? - volví a preguntar esperando respuestas esta vez – y no me digas que el Dr. Carter esta con él, tú le has visto, has estado a su lado, ¿ya despertó?
- Le hemos hecho todas las pruebas necesarias. El doctor Carter le hará algunas más, pero esta despierto y pregunta por ti.
No necesité escuchar más para salir corriendo a su lado, Alex me seguía de cerca pero al llegar a la puerta pare en seco, necesitaba coger aire, contener mis lágrimas y mis miedos y sacar todo lo bueno de mi para el. Estaba concentrándome en todo eso cuando llego Alex a mi lado y apretando fuertemente mis manos, recibí su sonrisa y me dejo sola ante el peligro.
Cuando abrí la puerta encontré al doctor escribiendo una serie de notas, hablando con Castle, y si, Castle estaba despierto y tenía ganas de hablar, había vuelto.
Me acerque rápidamente a su cama y me abracé a él casi sin dejarlo respirar pero en esto momento necesitaba tanto abrazarlo, hacerle sentir que lo necesitaba tanto como él a mí.
- ¡Ey! ¿Me has echado de menos?
- Castle… - dije riñéndole.
- Es pronto para bromas, bien, vale, lo comprendo - dijo sonriéndome.
- Os dejo solos - dijo el doctor - que no se levante, tiene que descansar. Cuando sepa algo de los resultados os aviso.
- Gracias doc. - dijo sonriéndole, pero veía tristeza a la vez que cansancio en su mirada.
- Lo siento – dije mirándole fijamente.
- ¿Por qué cariño? – me respondió sin entender muy bien a que se debían mis disculpas.
- Sé que no querías venir hasta Nueva York, pero… - iba a explicarle, pero no hizo falta, el solo se respondió… era demasiado listo para ir con tonterías y subterfugios.
- Sabía que tarde o temprano pasaría, ojala solo hubiera podido disfrutar, un poco más – dijo haciendo la señal con los dedos… pobre… quería estar conmigo a solas un poco más, a pesar de todo, solo pedía un poco más de mi compañía. ¿Cómo no iba a quererle? Si es que era lo mejor que me había pasado en la vida.
- ¿Desde cuando te estabas sintiendo mal? – le pregunte muy seria.
- No, estaba bien – pero no me miro a los ojos mientras lo decía, claramente me estaba mintiendo.
- Rick… - dije enojada.
- Vale, un par de días. Tres como mucho.
- ¿Y por qué no me lo dijiste? – le reprendí.
- Solo sabía que en cuanto te lo contara estaría aquí en menos que canta un gallo. Quería disfrutar más de lo nuestro, de este sueño.
- Rick, yo… te necesito… no sabes cuanto y no puedo… verte mal… no puedo mirar hacia otro lado – dije soltando las lágrimas que había prometido esconder, pero no podía aguantarlas más, pugnaban por salir y mostrarle que estaba rota por dentro.
- ¡Ey! tranquila Kate. Ven - dijo tirando de mi mano hasta que quede medio tumbada en la cama del hospital justo a su lado - lo sé. Has hecho lo correcto y nunca me enfadaría contigo por cuidar de mí. Te quiero Kate y que te preocupes es lo más bonito que podías hacer por mí, eso quiere decir que no está todo perdido… - dijo evitando un golpe que le di en su vientre.
- Ojala no tuviera que hacerlo.
- Ojala - dijo besándome suavemente en la cabeza.
- Tienes que descansar - dije intentando levantarme pero él me lo impidió.
- Tú también necesitas hacerlo, ven preciosa - dijo dejándome sitio en un lado de la cama para que yo pudiera entrar. Me tumbe apoyando mi cabeza sobre su pecho, y envuelta entre sus brazos escuchando su constante latido, eso me relajo y consiguió que me quedara completamente dormida.
Me desperté un par de horas después y estaba durmiendo el también. Estuve un rato más acariciándole y dejando pequeños besos sobre su costado y su pecho intentando no despertarlo. Pero necesitaba ir al baño, así que, lo más despacio posible, me levanté y estiré bien las piernas que estaban adormecidas por la mala posición en la que había estado a su lado intentando no molestarle. Fui al aseo y después de recogerme el pelo y enjuagarme un poco la cara, decidí salir un momento fuera, en busca de un poco de aire, antes de volver a su lado. Sabía que tenía que hacer un montón de llamadas, necesarias todas ellas, pero eran las 4 de la madrugada y podía esperar un poquito más para que la gente que pudiera descansara. En cuanto a Martha prefería llamarla cuando Castle estuviera despierto y así él mismo pudiera llamarlo, le daría más tranquilidad escuchar a su hijo que a mí.
Los resultados aún no habían llegado y estaba preocupada, pero me imagino que el que estuviera de guardia en los análisis no tendría mucha prisa. Salí al exterior y tomé todo el aire del mundo. Sin duda estábamos en casa, este aire no se parecía en nada al de Los Hamptons. Quería volver a casa, tenía tantas ganas pero sabía que si volvía era por esto y… eso hizo que me diera miedo volver a pisar mi hogar.
Vi una señora a mi lado fumando y de repente me entraron un montón de ganas de un cigarrillo. Llevaba años sin probar ninguno, solo fume en mi adolescencia, hacía ya bastante tiempo de ello, en una época de rebelión que acabo con la muerte de mi madre. Pero ahora mismo necesitaba uno para quitarme esta angustia que sentía.
- Perdone – le dije acercándome a ella lentamente para no asustarla.
- ¿Si? – pregunto algo asustada.
- ¿Le molestaría invitarme a fumar? - dije señalando el cigarrillo que ella tenía entre sus dedos.
- No, por supuesto, claro - dijo entregándome la cajetilla, de donde extraje uno y se la devolví.
- Muchas gracias - dije dedicándole una pequeña sonrisa y me aleje.
Me senté en un banco que había enfrente del hospital y sentada, en medio de la oscuridad de la noche, me fume tranquilamente ese cigarro.
- Hola – escuche a mi espalda y en un instante vi a Josh sentado a mi lado - ¿Fumando? ¿Tu? Kate, has cambiado mucho…
- Pensé que ayudaría pero… no ha servido de mucho.
- No ayuda - dijo quitándomelo y tirándolo al suelo - esto solo puede matarte.
- Salió el doctor que llevas dentro - dije sonriendo.
- Es lo que soy – respondió siguiendo la broma - ¿Cómo estás?
- Mal - dije sin poder mentirle.
- Siento mucho todo lo que paso Kate. Siento que Castle…. este pasando por esto.
- Gracias – le respondí, porque parecía sincero… igual había comprendido que lo nuestro no tendría buen final, con o sin Rick.
- Creo que tengo que darle las gracias, aunque en este momento… no lo tengo muy claro.
- ¿Qué? – pregunte no entendiendo exactamente a lo que se refería.
- Le pedí que cuidara de ti y te hiciera feliz. Ahora no veo esa felicidad, pero estoy segura de que lo has sido, si no, conociéndote, ya habrías vuelto a la ciudad - dijo riéndose.
- Sí Josh… si cumplió su palabra, me ha hecho la mujer más feliz del mundo el poco tiempo que hemos podido disfrutar sin que volvieran los síntomas - dije sonriendo, no era un tema para hablar con tu anterior novio al que dejaste por él.
- He visto cómo te preocupas por él. Al principio, antes de saber esto, pensé que te habías vuelto loca, luego pensé que lo hacías por pena, porque eres una mujer increíble que no podía negarse a ello. Ahora te veo, como lo miras, como te preocupas, como hablas de él y… veo que el idiota fui yo – dijo parando para coger aire, para el también era complicado estar hablando de eso conmigo. Eran sus sentimientos los que habían sido pisoteados - Nunca estuviste enamorada de mí, ahora lo comprendo. Nunca has sentiste nada parecido por mí, como lo sientes por él.
- Josh… - quería disculparme… porque era cierto lo que decía, pero no me dejo continuar, puso su dedo sobre mis labios y siguió hablando.
- No Kate. Sé que no lo hiciste queriendo. Quizás ni tu misma sabías que era amar, estar enamorada o querer a una persona más que a ti misma. Ahora esta enamorada y eso se nota. ¿Y sabes qué? – espero mi respuesta que le di con un movimiento de cabeza de lado a lado – Que te veo feliz y, por eso, yo soy feliz.
- Gracias – era un buen chico… siempre lo fue. Quizá demasiado bueno para mí y no lo supe ver, o el no supo conquistarme o mantener la chispa… había pasado así… no había mas explicación.
- Kate, sigue luchando. No te vengas abajo. Mientras haya vida siempre hay esperanza y sabes que yo creo en los milagros. A veces pasan cosas, que ni los propios médicos, podemos vaticinar. El cuerpo humano es la maquina más maravillosa del mundo y a pesar de que estudiamos años y años para entenderla, siempre escapa a nuestras previsiones – estaba mirando al vacío, sentado a mi lado, contemplando la noche y hablándome con el corazón en la mano – Quédate junto a él, dale tu amor. Eso le hará ser fuerte, eso le empujara a luchar contra todo lo que le venga. Pero… por si acaso, no te quedes con nada dentro Kate. Dile lo que sientes, que no se quede con ninguna duda de que le amas.
- ¿Cómo sabes que no se lo he dicho ya? – le estaba oyendo y parecía la voz de mi conciencia. Quizá el me conociera mucho más de lo que yo nunca imagine y por eso me estaba diciendo todo eso… Porque, lo mismo que acababa de decir, lo había tenido yo en mi mente desde que llegue a ese hospital. Me quería hacer la fuerte mientras estábamos en Los Hamptons, pero era inútil… y allí ya sabía que estaba enamorada de él, que lo quería como nunca quise a nadie que estuviera a mi lado.
- Te conozco, te cuesta mucho hablar de ello. No dejes para mañana lo que puedas hacer hoy Kate. Díselo, demuéstraselo… se feliz cada minuto que tengas para estar a su lado.
- Gracias por el consejo. Y siento mucho todo lo que paso. Tenía que habértelo explicado bien… pero me sentía tan mal por hacerte daño que… quería que tú me lo hicieras a mí, quería que me odiaras.
- Kate nunca podría odiarte. Estaba enfadado, claro, ¿Cómo no iba a estarlo? Me acababas de dejar por otro tío. Pero no podía odiarte, nunca podría hacerlo. Y ahora que se lo que has hecho, lo especial que eres, mucho menos. Ve a su lado Kate, y díselo… no esperes más para decir algo que sientes y de paso harás feliz a la persona que quieres, no esperes para decir algo de lo que estas tan segura. Sé feliz Kate te lo mereces - dijo levantándose y dejándome allí de nuevo sola.
Me sentí mal por haberle dejado, por haberle hecho daño, pero no me arrepentía para nada de casarme con Rick, de estas dos semanas que habíamos pasado juntos. De cada caricia, cada beso, de haber hecho el amor con él… y no me arrepentiré de cada minuto que vayamos a pasar juntos. Josh tenía razón no podía esperar más para decir algo de lo que estaba segura, más segura que nunca antes en mi vida.
Le quería, tanto, que me dolía el corazón por no haber manifestado aun mis sentimientos. Era el amor de mi vida, el único hombre que me hizo completamente feliz, él me había enseñado el verdadero significado del amor.
Me levante sin pensar y fui corriendo hacia la habitación donde estaba Rick… seguía profundamente dormido, no se había ni movido y respiraba acompasadamente… y me quede quieta recuperando el aliento, mirándole, contemplando el hombre que me había cambiado por fuera y por dentro. Un hombre que hacía seis años que trabajaba a mi lado y que nunca me dijo nada por temor a perderme… realmente eso debía ser mucho amor, si prefería callar a hablar y quizá… perderme.
CONTINUARÁ…
Gracias por seguir leyendo…que tengáis una buena semana y nos vemos el viernes con un capítulo especial…por fin ¿Kate se declarara?
XXOO
Twitter: tamyalways
