Buenos días a todos, quiero agradeceros que leáis mi fic y tengo mucha ilusión puesta en él y sé que al final aunque ahora os cueste creerlo os va a gustar…sé que no os fallare. Pero eso no significa que no os vaya a hacer sufrir mucho porque así es de malo el momento que tienen que pasar, lo he intentado hacer lo más realista posible pero…no soy experta además también mi inspiración me pide lo que me pide. Prometo que habrá buenos momentos entre tanto drama.
Las prisas no son buenas y bueno siempre que me decís que es vuestro cumpleaños intento felicitaros para que veáis que os leo y que me gusta leer vuestros comentarios. Pero he tenido poco tiempo, pero a pesar de ello quiero felicitar a JessTELLOBO que el miércoles fue su cumpleaños y me olvide. Felicidades por atrasado y este capítulo va dedicado para ti en especial…creo que será un buen capítulo para dedicarte. Espero que hayas pasado un buen día.
Los personajes no me pertenecen…
Idea de Lizcecilia6CECIFILLION
Capítulo 34
POV RICK
Me desperté asustada, estaba teniendo una pesadilla, en cuando abrí los ojos, ni recordé donde me encontraba, hasta que comprendí. Lo que estaba viendo, no era una pesadilla, era una realidad, había vuelto a esta maldita habitación de hospital. Me desarrope para levantarme, estaba cansado de estar allí, tumbado, pero no me dio tiempo a levantarme, en ese instante, se abrió la puerta y vi como Kate venia corriendo hacia mi para intentar impedirme el movimiento.
- Castle ¿Qué haces?
- Levantarme - dije enfurruñado.
- Tienes que descansar, tienes que recuperarte.
- Estoy bien, solo necesito salir de aquí – le explique.
- Bien, espera, voy a buscar a un médico para que nos traiga una silla de ruedas.
-¿En serio? – Le pregunte sorprendido – ¿Para qué?... Kate, tengo leucemia, mis pies están bien – estaba muy enfadado, pero no con Kate, al fin y al cabo ella había hecho lo que teóricamente haría cualquiera, estaba enfadado con mi cuerpo, por no reaccionar a mis órdenes, por no dejarme vivir un poco más de tiempo tranquilo.
- Es de la única manera que saldrás de aquí, así que tú eliges – me explico muy seria.
- Bien - dije al ver su cara, sabía que no podía ganar cuando se ponía en plan mandón.
Salió de la habitación y volví a poner mis posaderas en la cama, completamente resignado y vencido. Sabía que lo hacía porque se preocupaba por mí pero… a veces sentía que necesitaba hacer esto solo, sin que nadie a mi lado sufriera. Pero yo elegí tenerla a mi lado, fui egoísta y decidí ser feliz junto a ella, a pesar de que ella no me quisiera o no estuviera enamorada de mí. La obligue a vivir "mi infierno" conmigo, ahora no podía hacer nada para alejarla de todo ese dolor.
Quizás tenía que haber pensado mucho antes en todo esto, pero el deseo de tenerla, supero al resto, la necesidad de su compañía, a la necesidad de alejarla de todo lo malo que iba a pasar. No me arrepentía de nada de lo que habíamos vivido o hecho, que me dijo una vez que era feliz y era todo lo que me llevaría de este mundo conmigo. Pero, de aquí en adelante, sabía que ella misma querría borrar su memoria, o sencillamente, a mí me gustaría que no tuviera que vivirlo conmigo… Lo triste, es que la conocía y ahora más que nunca estará ahí, a mi lado.
- ¡Ey! - dijo entrando - te he conseguido la mejor - dijo con una sonrisa, mostrándome una silla de ruedas que debió coger de algún lado. Me ayudo a levantarme para poder sentarme allí, y solo ese movimiento, hizo que me sintiera agotado. A lo mejor ella tenía razón y necesitaba descansar.
Salimos hacia el pasillo y dimos un par de vueltas, pensé que íbamos sin destino final pero parecía que Kate sabía muy bien adonde me llevaba. Fuimos a una especie de patio interior que estaba rodeado de un montón de plantas y había unos pocos bancos para poder sentarse y tomar un poco de aire, aire sin olor a medicinas. Nos sentamos en el banco más alejado, con ayuda de nuevo de Kate. Lo hicimos muy juntos como últimamente hacíamos casi todo, sin darnos cuenta. Nos mantuvimos ambos en silencio, durante un tiempo, tranquilos y agarrados de la mano hasta que Kate sacó lo que la estaba royendo por dentro.
- Tengo que decirte algo – tomo aire y siguió, como haciendo un gran esfuerzo - He estado hablando con alguien que me abrió los ojos – media sus palabras, las estudiaba antes de decirlas, como si aquello fuera primordial para ambos - Hay algo que debo contarte y que no puedo, ni quiero, seguir callando. Pensaba que si lo ocultaba…
- Kate – le dije cogiendo su cara y elevándola para que me mirara, me estaba poniendo muy nervioso y tenía miedo, el mismo que veía en sus ojos - ¿Qué pasa?
- Yo Rick… te quiero - dijo mirándome muy seria.
- ¿Qué? - pregunté arrugando el ceño, sin saber, ni comprender que era lo que quería decir.
- Estoy enamorada de ti.
Cuando dijo eso me quede mirándola, sus ojos me decían siempre lo que rondaba por aquella cabecita y hoy más que nunca, gritaban lo que ella me había dicho. Necesitaba saber si decía la verdad o era solo un nuevo regalo que me hacía para que me sintiera mejor. Estos días había cambiado, era ella la que había dado el paso para ir más allá pero nunca me imaginé… esto.
- Rick… - pero no la deje seguir la bese con fuerza en sus labios sorprendiéndola en un principio hasta que sentí como ella me devolvía el beso con pasión y con ¿amor?
- Te quiero - le dije en apenas un susurro cuando nos separamos, quedando nuestras frentes juntas y nuestros ojos cerrados viviendo el momento.
Cuando abrí los ojos estaba sonriéndome, con tanta felicidad, que no pude evitar que apareciera en mi cara una sonrisa igual. Kate estaba enamorada de mí ¿qué más podía pedir? Tiempo, eso es lo que pedía tiempo para poder hacerla feliz, para poder vivir nuestro amor juntos y felices.
Volví a besarla una y otra vez, una y otra vez sin poder dejar de sonreír. Estaba tan feliz que ahora mismo me dijeran lo que me dijeran no me importaría porque Kate estaba enamorada de mí. Estaba tan eufórico, que no sabía cómo conseguir mantenerme quieto y callado cuando lo que quería era gritar al mundo entero, saltar y bailar como un auténtico loco.
- Rick… Nunca te había visto así… Estás feliz – dijo entre lágrimas de emoción.
- Muy feliz. Kate… esto… es… lo mejor que podías haberme dicho - dije recogiendo detrás de su oreja un mechón de pelo rebelde que se le había caído ocultando su perfecta cara.
- Yo… siento no habértelo dicho antes - dijo bajando la mirada y tragando saliva.
- ¿Desde cuándo? ¿Cuándo te diste cuenta? – ella se sentía tímida, y era natural y normal, acababa de decirme que me quería… había necesitado mucha fuerza de voluntad para hacerlo y yo encima le pedía explicaciones. Pobre… - Kate… esto es lo mejor que me ha pasado en la vida, yo no sé cómo podre agradecerte esto con el tiempo que me queda…- Dios mío, Kate, ¿sabes qué significa esto para mí…? No… no lo puedes saber – estaba tan eufórico que ni la dejaba hablar.
- Yo… creo que después de la conversación que tuvimos en la playa, cuando me besaste de ese modo, me desarmaste, antes de que tuvieras la magnífica idea de bañarnos juntos desnudos -dijo riéndose - creo que ahí me di cuenta de que sentía algo más de lo que yo misma creía.
- ¿Y por qué no me lo dijiste antes preciosa? ¿Por qué mi vida? – le preguntaba cogiendo su rostro, quería ver sus ojos, su cara mientras me explicaba, sabía que mirando sus ojos, nunca podría mentirme.
- Solo… tuve miedo.
- ¿Miedo?
- Todas las personas que quiero, acaban alejándose de una forma u otra. Mi madre, mi padre, incluso a Josh, fui yo quien termino alejándolo… yo tenía miedo de que si lo decía en alto te alejarías de mí.
- Nunca podrías alejarme de ti Kate, nada en este mundo podrá conseguirlo ahora, solo la muerte… y porque no es algo que yo pueda dominar.
- Pero… - ella aún seguía asustada, temía perderme.
- Sí, sé que… voluntariamente no me alejaría de ti nunca. Te quiero Kate - volví a repetirle porque ahora si podía decírselo con tranquilidad – Nunca olvides eso mi vida, te quiero más que a nada en el mundo y no conseguirás nunca que me separe de ti voluntariamente. ¿Me oyes?
- ¿Te gusta decirlo? - dijo riéndose al oír mis afirmaciones y ver mi rostro entusiasmado por todo lo hablado.
- Me he tenido que aguantar mucho estas semanas para no decírtelo. Ahora que puedo…. Déjame que lo diga, y gritaría, pero son las cinco de la madrugada y creo que alguna gente puede sentarle mal si me pongo a chillar.
- ¿Por qué?
- No quería hacerte sentir incómoda con mis sentimientos, pensé que te cansarías de mí si te atosigaba una y otra vez con lo que siento.
- Pues ahora puedes decirlo todo lo que quieras - dijo agarrándose a mis hombros para acercar de nuevo nuestras bocas en un tierno beso.
- Te quiero… te quiero…. te quiero - iba alternando con cada beso.
- Ya es tarde, así que vámonos - dijo levantándose. Me ayudo de nuevo a pasar a la silla de ruedas y cuando estaba bien sujeto allí, tiré de su cintura con fuerza hasta que perdió un poco el equilibrio haciendo que cayera sobre mis rodillas – Castle - me regaño, pero con una gran sonrisa en su cara.
-Solo quería decirte una cosa querida esposa - dije volviendo a besarla con pasión, juntando nuestras lenguas en un lucha por demostrar nuestro amor. Poco a poco fuimos ralentizando el beso solo usando nuestros labios, adorándonos. Nos separamos despacio ambos abrazados el uno al otro y en un suspiro junto a su oído volví a declararle mi amor - Te quiero.
Estuvimos un buen rato en la habitación dándonos arrumacos como dos enamorados. No dejábamos de sonreír, de tocarnos, de besarnos. Se había abierto la veda y ahora no podía dejar de decirle que la quería cada cinco minutos, haciéndola reír. Me encantaba verla así tan risueña, tranquila, relajada. Aunque eso sabía que duraría poco, en cuanto el médico entrara para darnos noticias sobre mi estado. Pero hasta entonces quería disfrutar de esta Kate cada segundo que pudiera.
De repente sentí como se ponía seria y se llevaba las manos a la cabeza, sin duda había recordado algo.
- ¿Qué?
- Teníamos que haber llamado a tu madre ya.
- No pasa nada, para preocuparla siempre hay tiempo.
- No, no puedes volver atrás. Tienes que llamarla. Quise hacerlo yo anoche cuando llegamos pero… pensé que si tu hablabas con ella estaría más tranquila.
- Bien, lo haré - dije besando esa arruguilla que le salía en la frente cuando estaba preocupada por algo.
Cogí el teléfono, busque su entrada en la agenda y espere a escuchar su voz. Respire profundamente y aguante el aire en mis pulmones, todo el posible, no pensaba tener que volver a pasar por esta situación, la de volver a decirle a mi madre por lo que estaba pasando. Sabía que estaba haciendo, sabía que era difícil para ella y que querría estar aquí conmigo, pero su idea de salvarme la vida, superaba cualquier temor o dificultad. No estaba de acuerdo, porque sabía lo que le costaba, pero se lo agradecía porque me hacía sentir especial, querido. No cambiaría ni un minuto de todos los que pase a su lado, por haber conocido a mi padre. Ella que había sido abandonada a su suerte con un niño pequeño, le había sacado adelante, le había dado su amor "a su manera" y ahora, por salvar a su hijo, tenía que buscarle, a la persona que más daño le había hecho. Ni me imaginaba por lo que tenía que estar pasando en estos momentos. Más o menos, ella tenía idea de por donde se podía encontrar porque cuando cumplí mi mayoría de edad, apareció en el banco el dinero de mi padre. Ella jamás lo toco, siempre dijo que ese dinero era mío y yo debía ser quien le diera utilidad. Yo no lo toque, pero mis abogados me aconsejaron que lo moviera, porque si no podría ocasionarme gastos cuantiosos y eso hice. Compre mi casa en Los Hamptons y poco más.
Desde que entre en la policía, al salir de la universidad, siempre había tenido un sueldo, no había vivido mal pero no era una persona caprichosa y mis necesidades eran cubiertas por mi madre, así que… ese dinero creció y ahora podría usarlo Kate cuando yo faltara.
Escuchaba los tonos, y una parte de mi rezaba porque saliera el contestador automático, si, era un cobarde, pero el tener que decirle a tu madre por segunda vez que te estas muriendo no es algo de buen gusto.
- ¿Diga? - se escuchó del otro lado del teléfono, miré a Kate, estaba allí, a mi lado, como siempre. Tragué saliva y lo deje salir todo de golpe.
-Mama soy yo, estoy en Nueva York en el hospital, estoy bien pero…
- Ahora mismo voy para allá - dijo justo antes de colgar.
Note como las lágrimas después de pasar por mi rostro, desaparecían entre las sabanas. Sabía el dolor que les causaría a mis seres queridos, y me dolía, pero eso a su vez, me hacía sentir tan querido.
Mirando a Kate supe que viviría siempre pasara lo que pasara en los corazones de mi gente y en sus recuerdos, eso me hizo sentir orgulloso del camino que había recorrido, porque gracias a él, esas personas estaban a mi lado.
En ese instante note otra vez como todo se volvía oscuro, y escuche a Kate llamarme, pero no tenía fuerzas para responderle, después escuche gente hablando a mi alrededor, pero no podía responderles, eso era un esfuerzo casi sobre humano y me deje ir, cerré los ojos y me dormí.
CONTINUARÁ…
Gracias a todos por seguir leyendo, nos vemos mañana con un nuevo capítulo.
Mi inspiración esta perfecta y aun habiendo acabado recientemente esta historia ya me he puesto manos a la obra para la próxima. Me la quiero tomar con tranquilidad pero tengo la necesidad de escribirla así que ya he empezado mi nueva historia donde también habrá dram como en todas pero también habrá muchos momentos Caskett. Por ahora su nombre será Escondidos y ya os iré avisando cuando vaya avanzándola un poco sobre que iré la historia.
Gracias a todos y que tengáis un buen fin de semana XXOO
Twitter: tamyalways.
