Buenos días, os dejos con un nuevo capítulo. Me encanta que os metáis tanto en la historia como para especular sobre la salud de Kate…simplemente me encanta. Veremos qué es lo que pasa. Tengo que avisaros que hoy tengo boda y por lo tanto esta noche me recogeré bastante tarde. Con esto quiero decir que el capítulo de mañana…no es que se anule pero si se retrasara hasta que tenga cuerpo para subirlo jaja…seguramente después de comer lo subiré.
Gracias por vuestros comentarios ya superamos los 300 sois increíbles para nada esperaba esto cuando empecé a sido una grata sorpresa.
Los personajes no me pertenecen…
Idea de Lizcecilia6CECIFILLION
Capítulo 38
POV KATE
Ahí estaba de nuevo a su lado, después de hacerme los dichosos análisis, volví a su lado porque era donde tenía que estar, donde quería estar. Apenas lo veía despierto apenas unos minutos, por culpa de los medicamentos. Entendía en parte porque no quería venir aquí, él quería aguantar el máximo tiempo posible fuera de estas cuatro paredes, pero no me arrepentía de haberlo traído. Solo unos días más y quizás ya no hubiera habido ninguna esperanza, aunque hubiera pocas, existían y mientras hubiera vida, habría posibilidades de salir de aquella pesadilla. Lanie después de mi paso por urgencias, donde me atendieron, se había ido a su casa, debía descansar porque al día siguiente le esperaba otro duro día de trabajo.
Pasados unos minutos, estaba cansada de estar allí sentada, dando miles de vueltas buscando la forma de colocarme para estar a gusto, pero no había manera, aquel sillón era el más incómodo del mundo. Estaba a punto de quejarme cuando se abrió la puerta y me quedé estupefacta al ver quien era, no me lo podía creer.
- Martha…
- Hola querida.
- ¿Esta…?
- Si. Está aquí - dijo entrando y dejando pasar a un hombre alto, fuerte, que sin duda tenía que ser el padre de Rick porque esos ojos… esos ojos sin duda eran los mismos que los de mi marido – Kate, él es James, el padre de Rick, James ella es Kate, la mujer de mi hijo.
- Nuestro hijo - le corrigió - encantado de conocerte, aunque me hubiera gustado que fuera en otras circunstancias - dijo mientras me daba amablemente la mano a forma de saludo. Su mirada destilaba sinceridad, quizás de verdad quisiera a Rick pero la vida a veces es demasiado complicada y puede con nosotros, nos supera.
- ¿Cómo está? - preguntó Martha acercándose al lado de su hijo.
- Con los efectos del tratamiento, está casi todo el tiempo dormido.
- Pero…
- Se pondrá bien, tiene que ponerse - dije mordiéndome el labio intentando aguantar las lágrimas que esos días salían con tanta facilidad.
- Quiero hacerme las pruebas ya. No quiero perder un minuto más por si tenemos que buscar otro posible donante.
- ¿Otro posible? - pregunté extrañada.
- Ojala pueda hacerlo yo, pero si no… haré lo posible por encontrar a alguien, tengo un hijo y quizás… cuando se entere de todo esto me odiara, pero… seguro que si sabe que puede ayudar, lo hará, es buena persona. Incluso tengo dos nietos que… haré lo que haga falta.
- Bien, ya tenemos algo que no teníamos hace unas horas… opciones - dije abrazándola para transmitirle todo mi apoyo, ahora tenía que ser la fuerte porque para mí esto era duro, pero imaginaba que para una madre seria lo peor que te puede pasar en la vida.
- Bien.
-Quédate con él, yo le acompaño Sr. Smith.
- James, por favor – dijo sonriendo – Perfecto, vamos.
Salimos por la puerta en busca de Alex para que se encargara de hacerle las pruebas de compatibilidad lo más rápido posible, teníamos poco tiempo que perder… a Rick le quedaba muy poco tiempo.
- Entonces… ¿estas casada con mi hijo?
- Si, hace solo tres semanas.
- Oh… me alegro. – dijo. Se le veía nervioso, sin saber cómo afrontar el tema – ¿Y tú sabes lo que opina tu marido de mí? – dijo directo… en eso mi marido se le parecía. Siempre directo al grano, sin preámbulos…
- No le odia, si es eso lo que pregunta, solo necesita que le expliquen algunas cosas.
-Y lo haré, aunque creo que cualquier excusa que le de no va a ser válida. Solo he sido un idiota, un cobarde que tenía miedo a perder, y ya estaba perdiendo cuando me aleje de él.
-Si lo hizo James, tiene un hijo increíble.
-Si, eso es lo único que me reconforta. Que Martha supo hacer lo que yo no tuve valor de hacer.
- Es por aquí… - dije tomando el camino al cuarto donde solía estar Alex. Solo que cuando di la vuelta en una esquina, ahí estaba la enfermera, esa mujer tenía el don de la oportunidad, siempre estaba cerca cuando la necesitabas.
- Alex – le dije al verla – a ti te buscaba.
- Hola Kate, pues ya somos dos. También andaba en tu busca, tengo tus resultados y…
- Alex eso puede esperar. Te presento a James, el padre de Rick. Quiere hacerse las pruebas de compatibilidad.
- ¡Dios mío! Escuchaste mis plegarias, encantada señor, si me acompaña… - dijo sonriendo - es tan guapo como su hijo, ¿sabia? – dijo con su habitual desparpajo.
- Gracias - dijo James algo tímido... no estaba acostumbrado al humor de nuestra amiga enfermera…
- Sígame - dijo Alex llevándose a James.
Yo volví sobre mis pasos para retornar a la habitación de Rick, sabía que no estaba solo pero necesitaba estar allí cuando se despertara, quería aprovechar cada minuto que estuviera despierto.
Cuando llegue, estaba entreabierta la puerta y escuché como Rick hablaba con su madre. Oí mi nombre y me quede parada. Podía ser interesante…
- Kate es la mujer de mi vida madre, y no quiero que sufra, sé que no te gusta el tema, pero… si me pasa algo… quiero que cuides de ella.
- No digas eso Richard… - dijo Martha - no quiero que pienses en esas cosas.
- Pero…
- No hay peros que valgan. Ya está aquí tu padre, así que solo hay que esperar un poco, a ver si al menos sirve de algo después de 42 años sin hacer nada. Además, quiere conocerte, tu dirás que quieres… ahora tú tienes la palabra.
- Ya… - dijo a media voz, parecía desanimado y no debía, no ahora que estaba ahí su padre.
Era hora de entrar en escena, como diría mi suegra, no debía desanimarse. No ahora que estaba en camino la curación… el inicio de una nueva vida juntos y volver al trabajo y a disfrutar de nuestra compañía.
- Hola - dije sonriendo. Cuando me vio, se le ilumino la cara y eso me hizo sentir especial.
- Hola preciosa - dijo tirando de mi mano para que me agachara y deposito un suave beso en mis labios. Quise separarme pero me agarro con fuerza para dejar un beso tras otro.
- Bueno chicos, os dejo un rato solos - dijo Martha riéndose, mientras se levantaba de la silla y salía de la habitación.
- Por favor Rick ¡qué vergüenza! – exclame sonrojándome y separándome de él.
- ¿Qué pasa? Eres mi mujer, y te echaba mucho de menos.
- Vale, pero tu madre… ha hecho un largo viaje y le apetecía estar contigo.
- Y a mí, pero también contigo… pero con esta medicación…
- Lo sé, pero eso hace que te sientas mejor. Tu padre está haciéndose las pruebas de compatibilidad y cuando te hagan el trasplante podremos pasar mucho tiempo juntos.
- ¿Lo has visto? – me pregunto susurrándome, como pensando que estuviera tras la puerta.
- Si. Se parece mucho a ti.
- Si… ¿Cómo es?
- Haber… no me dio mucho tiempo a fijarme, pero es alto, tiene el pelo ceniza y unos ojos azules igual a los tuyos.
- ¿Sabes? es una tontería y no debería importarme pero… me gustaría que se sintiera orgulloso de mí… y no sé porque, pero me importa lo que piense.
- Estará muy orgulloso, yo lo estoy - dije volviendo a besarlo.
- Si todo va bien, podrían quitarme esta porquería de medicación. No quiero estar todo el día dormido.
- Rick es…
- ¿Lo mejor? – Grito enfadado - Es una mierda, quiero estar despierto más de un par de horas al día-dijo bajando la voz casi en un susurro.
- Veré que puedo hacer, pero hasta entonces intenta no exaltarte, ¿vale?
- Si, jefa… - respondió bajando la voz.
- Te quiero Rick – le dije acercándome a su oído. No podía evitarlo, ahora me apetecía decírselo a cada momento y ver como su cara se trasformaba.
- No sabes lo que me haces sentir cuando me dices esas cosas - dijo haciéndonos reír - yo también te quiero. Y aunque te cueste creerlo, estos medicamentos no me quitan para nada el deseo que despiertas en mí - dijo levantando las cejas haciéndome reír.
- Rick no, me has oído antes y te lo repito ahora, No.
- Venga… por favor, no seas aguafiestas - dijo haciéndose el enfadado.
- Dentro de poco, podremos recuperar el tiempo perdido - dije susurrándole en el oído, cuando me separé vi como tenía los ojos cerrados y su labio inferior entre sus dientes - Eres un caso - dije riéndome.
- Y tu mi perdición - dijo besándome el cuello.
- Castle para…
- Y si no quiero…
- Rick… - pero no me dio tiempo a contestar cuando se abrió la puerta de nuevo apareciendo Martha y haciendo que nos separáramos rápidamente - os dejo un rato, voy a tomar algo - dije intentando ocultar la risa al ver a Rick frustrado. Le di un beso en los labios antes de salir y lo deje allí frustrado, y algo enfadado.
Salí al exterior y me encontré a James hablando con Alex. Me acerque despacio a ellos y carraspeé para hacerme notar. Ambos enseguida se giraron hacia mí.
- ¿Todo bien? - pregunté con miedo.
-Todavía no sabemos nada. Pero pronto los tendremos, solo podemos esperar - dijo Alex con esa sonrisa que le caracterizaba siempre.
- Bien - dije sonriendo intentando calmar al padre de Rick que se le veía muy nervioso - ahora podemos ir a ver a Rick si quieres, está despierto…
- Yo… prefiero…
- Estará contento de verte.
- Tengo… tengo miedo.
- Él también.
- Bien, pero necesito un segundo.
- Pues mientras tanto, Kate ¿puedo hablar un momento contigo a solas?
- Claro - dije mirándole extrañada, le dedique una sonrisa a James y me fui tras Alex.
- Verás… tengo los resultados de tus pruebas. No es grave, pero tienes anemia Kate, y tienes que cuidarla. No puedes seguir así…
- Pero si estoy bien Alex… en serio.
- Sí, pero tu cuerpo no puede con todo. Así que tienes que descansar más, comer más y mejor y tienes que tomarte algunas vitaminas. En una semana o así te repetiré el análisis a ver si vamos mejorando, sino tendrás que medicarte. Pero, como te vas a portar bien, no voy a tener que hacer nada que no quieras ¿verdad?
-Vale, vale… - dije resignada - pero ni una palabra a Rick, solo le faltaría tener que andar preocupado por mí.
- Bien, mientras te portes bien, no diré nada, pero como vea que no comes, o no descansas en condiciones… te mandare al doctor. Ahora Martha está aquí y puede ayudarte. Haz turnos con ella.
- Pareces mi madre - dije haciéndola reír - bueno te dejo antes de que Rick se duerma. Por cierto, me gustaría hablar con el doctor Carter, es por la medicación.
- ¿Porque? ¿Se siente mal acaso?
- No sé, se encuentra muy cansado todo el rato y solo dice que no se quiere dormir.
- Pero ahora es lo mejor para él.
- Lo sé. Pero ya sabes lo cabezota que es, alguien tiene que hacerle entrar en razón.
- Creo que eso solo puedes hacerlo tú, de todos modos, hablare con el doctor - dijo sonriéndome y dejándome allí parada como una idiota.
CONTINUARÁ…
Ya sabéis mañana nuevo capítulo por la tarde jaja. Gracias a todos por seguir leyendo y simplemente porque estoy disfrutando mucho de vuestros comentarios y porque sé que disfrutáis mucho leyéndola, la semana que viene habrá capítulos los mismos días de siempre pero el jueves subiré otro más extra…para que podáis disfrutarla un poco más y para que estos momentos duros pasen lo más rápido posible jaja.
Gracias y que tengáis un buen fin de semana XXOO
Twitter: tamyalways
