Buenos días os dejo un nuevo capítulo, espero que lo disfrutéis.
Quiero daros las gracias por leer la historia y por vuestros comentarios sois los mejores…
Los personajes no me pertenecen…
Idea de Lizcecilia6CECIFILLION
Capítulo 41
POV RICK
Kate seguía dormida eso tenía que ser muy buena señal. Yo, sentado en mi silla de ruedas sin dejar de mirarla y de acariciarle la mano. Ahora me tocaba a mí cuidar de ella.
Escuche el sonido de la puerta al abrirse y entró mi madre que se sentó a mi lado en la butaca que se encontraba al lado de la cama de Kate. Se quedó un rato en silencio, me miraba preocupada, preguntándome con sus ojos pero yo estaba inmerso aun en mis pensamientos para conseguir que Kate se recuperara. A pesar de eso empezaba a sentir un dolor insoportable en los huesos, como si pesaran más de lo normal. Mi cuerpo se estaba quejando y dolía cada vez más.
- Rick, tienes que volver para que te den tus medicamentos.
- No – dije rotundamente.
- Cariño….
- No pienso tomarme nada que me de sueño, tengo que cuidar de Kate. Si acaso pide un calmante a Alex, me duele la cabeza – le mentí.
- Así no la cuidas. Si ella se levanta y ve que has dejado de tomarte la medicación…
- Me da igual, que se enfade si quiere. No pienso tomarlo más.
- Pero si tú mismo acabas de decir que…
- Nada de peros. Ahora estoy muy seguro de que quizás me quede demasiado poco, y no pienso pasarlo dormido.
- Pero vendrá tu padre y…
- Ese no es mi padre - dije enfadado.
- Si lo es. No se ha portado como tal pero ahora va a ayudarte. Vas a salir de esta y luego si quieres le reclamas todo lo que quieras.
- No voy a moverme de aquí.
- Bueno pues pediré que te traigan aquí una cama – dijo impotente al comprobar que no conseguiría moverme.
- No pienso tomarme nada de todos modos.
- Vale - dijo resignada - pero te traerán una cama para que al menos estés más a gusto. Esa silla no tiene que ser muy cómoda.
- Tengo la de Kate.
- Rick cariño, por favor… no hagas eso. No te cierres…
- No voy a separarme de ella madre - dije sin darme cuenta que las lágrimas salían solas de mis ojos - necesito estar a su lado. Sé que todos tenéis esperanzas porque si no, no podríais estar aquí. Yo también quiero tenerlas pero… tristemente, soy realista y las posibilidades, si ya eran pocas cuando llegue aquí, ahora son casi nulas. No quiero estar dormido, no… solo quiero estar con ella.
- Lo comprendo - dijo mi madre triste.
- Madre yo… - no quería menospreciarla, no se lo merecía, pero no me salían las palabras.
- Sé que también quieres estar conmigo, tranquilo, no me siento mal por eso. Sé que la quieres, nunca antes te había visto así. Lo vuestro es tan bonito, es precioso cariño. Haberos enamorado así, luchar juntos ante todo esto, como os miráis, como os cuidáis el uno al otro. No me enfado porque quieras estar a su lado, y no voy a decirte nada más sobre tus medicinas, solo te pido que no dejes de luchar, de creer, de soñar…no te rindas todavía Richard - dijo con lágrimas que le limpie despacio dejando pequeñas caricias en su rostro.
-No quiero, ni puedo dejar de luchar. Pero intento pasar el mayor tiempo posible con ella, con vosotros. No me voy a rendir pero necesito tenerla a mi lado, disfrutar de ella. De que me sirve tenerla, teneros a vosotros, si estoy todo el día dormido. No puedo, no quiero dormir más. Siento que algún día dormiré y ya no me despertaré. Tengo mucho miedo mama, tengo miedo de morirme, tengo miedo de dejaros solas a las dos – en ese momento yo también lloraba y apoye la cabeza en el cuerpo de mi madre que estaba de pie a mi lado. Ella me acariciaba la cabeza, donde antes brillaba mi pelo y donde ahora brillaba una horrible calva, a pesar de que estuvieran saliendo algunos pelos pequeños y débiles - Te quiero mucho madre.
- Yo también mi pequeño - dijo abrazándome con fuerza, y me deje llevar, había conseguido estar fuerte durante mi enfermedad, pero ahora más que nunca tenía miedo, pánico a morirme. Tenía miedo de no poder estar con ellas, de no poder ver sus sonrisas…
De repente Kate empezó a removerse en la cama y mi madre me dio un beso en la mejilla justo antes de limpiarme las lágrimas e irse para dejarnos solos. Me arrime más a la cama y empecé a dejar suaves besos por el dorso de su mano que seguía sujetando con delicadeza como si se fuera a romper.
- Mmm… ¿Dónde estoy? - despertó mirándome algo desorientada.
- Estás en el hospital cariño, te desmayaste – le dije bajito.
- ¿Qué haces aquí? - dijo levantándose de golpe al darse cuenta de todo.
- Cuidándote - dije mirándola a los ojos con intensidad.
- Rick… no deberías…
- Kate quiero y necesito hacerlo.
Se levantó sentándose en la cama. Luego se sentó sobre mí colocando su cabeza en mi hombro. Le acaricie el pelo tranquilizándola, sabía que era lo que le había venido a la cabeza, y que tendría miedo, tanto como tenía yo.
- ¿Estamos bien? – pregunto tímidamente.
- Claro cariño… - le respondí.
- Perdona por no decirte nada, pero… no quería preocuparte.
- Lo sé. Pero no vuelvas a hacerlo, que luego me preocupo más pensando que es lo que me ocultas. ¿Vale? – le dije serio para que comprendiera el motivo de mis palabras.
- ¿Cómo te enteraste?
- Tuve que sacárselo a punta de pistola - dije haciéndonos reír a ambos.
- Me alegra que estés aquí - dijo besándome suavemente los labios, y me perdí en ellos feliz de poder sentirlos una vez más sobre los míos - ¿No deberías estar en la cama? – pregunto preocupada.
- No, tenía que estar aquí contigo.
- Ya descanse suficiente, estoy bien. Te toca a ti, tienes… - se estaba poniendo mandona… así que la interrumpí.
- Será mejor que compartamos cama - dije subiendo las cejas y sonriéndole de forma pícara.
- Puede, pero nada divertido señor Castle, le recuerdo que estamos en un hospital.
- Prometido señora Castle - era la primera vez que lo decía y sonaba tan bien que no pude evitar repetirlo - señora Castle… me gusta.
- ¿Te gusta cómo suena?
- Me encanta. Eres mi esposa, mi mujer… y soy muy feliz por ello.
- Yo también – dije, pero veía tristeza en sus ojos, aunque no quise decir nada y solo la volví a besar.
- Kate he dejado la medicación.
- Pero…
- Eso solo me daba sueño, no me iba a salvar.
- Pero te quitaba el dolor. Hacía que no te sintieras mal.
- Pero me perdía muchas cosas, perdía pasar tiempo contigo. Así que…
- Bien – dijo comprendiendo el motivo que le acababa de explicar- Haz lo que quieras, pero si empiezas a sentirte mal…
- Tranquila - dije volviendo a besarla, mientras acariciaba sus piernas desnudas por la bata de hospital. La verdad es que era muy fea, pero ahora mismo me daba igual, me dejaba sentir su piel, ver sus largas piernas que me hacía sentir completamente vivo, a pesar del cansancio que me pesaba - quiero hacerte mía Kate.
- Y yo quiero serlo - dijo besándome con fuerza, con pasión, y sentí que el corazón se me iba a salir de pecho.
La tumbe con cuidado en la cama colocándome a su lado y seguí besándola por el cuello, su hombro, y de nuevo sus labios. Estaba empezando sentir como mi cuerpo reaccionaba a su cercanía, a sus besos, a sus caricias… cuando escuchamos una voz algo cohibida.
- Vengo a… ¡oh! lo siento, vuelvo en un rato - dijo una enfermera saliendo tan deprisa como había entrado.
Miré a Kate y estaba roja como un tomate y tapándose como podía con la sábana de la cama yo no pude evitar reírme a carcajadas.
- Tonto, no te rías - dijo golpeándome el brazo - ¡qué vergüenza! me quiero morir - dijo tapándose la cara con las sabanas haciendo que aún me riera más.
-Estás guapísima cuando te pones así de sonrojada - dije quitándole las manos de la cara para poder verla mejor. Nos quedamos mirando durante unos segundos a los ojos hasta que no pude más y la besé. Pero esta vez no era pasional, era un beso cargado de amor. Nos besamos despacio como con miedo… solo el roce de nuestros labios, una pequeña caricia, que hacía que mi corazón saltara de alegría. La atraje hacia mí acariciándole la cara suavemente apartando su pelo mientras mis labios atrapaban a los suyos. Esto era lo que me hacía sentir vivo, esto era lo que me hacía sentir lleno de vida y lo que me llenaba de la fuerza necesaria para ganar esta dura batalla. Nos separamos despacio sin dejar de sonreírnos y mirándonos con tanta adoración que sentía que estaba en el cielo y que ella era mi ángel de la guardia.
- Te quiero… te quiero… te quiero - dijo dejando pequeños besos sobre mis labios entre cada palabra.
- Yo también te quiero.
- ¡Uf! ahora me siento frustrada - dijo haciéndome reír.
- Si quieres te ayudo a deshacerte de esa frustración.
- Sí, claro… para que vuelva a entrar la enfermera -dijo enfadada.
- Podemos quizás conseguir algo de tiempo a solas. A lo mejor se puede poner un papelito de no molestar como en los hoteles.
- Sí, claro, y pedir cava al servicio de habitaciones - dijo riéndose.
- Déjame a mí, quizá pueda hacer valer mis amistades. Pero de esta noche no te escapas - dije besándola de nuevo con fuerzas renovadas.
- Mmm… ¿y qué es lo que me vas hacer?
- ¿Quieres saberlo? - dije besándole el cuello haciéndole suspirar mientras mordía el lóbulo de su oreja que sabía le encantaba - voy a besar cada parte de tu cuerpo, sin dejar ninguna sin degustar. Luego voy a hacerte el amor, hasta que grites mi nombre, que sin duda callaré besando tus labios una y otra vez. Porque no pienso dejar de besarte en ningún momento. Voy a hacerte sentir con cada parte de mi cuerpo, con cada beso, con cada caricia. Voy a hacer que la noche sea inolvidable, eso te lo prometo - dije mordiéndole el lóbulo de nuevo haciéndola gemir.
Me coloque sobre ella y le bese con fuerza. En estos momentos yo tampoco estaba para muchos trotes, me dolía más la cabeza y notaba mi cuerpo muy pesado. Yo también la necesitaba, y solo escucharla gemir, ver como temblaba ante mis caricias, hacía que me pusiera a cien…
- ¿Puedo pasar? - dijo entrado Lanie, la cual empezó a reírse nada más vernos -chicos estáis muy mal, de verdad… ¿os parece normal?
Yo volví a reírme y Kate frustrada de nuevo cogió una almohada y se la lanzó a su amiga que tampoco dejaba de reír.
- Dudo de sus amistades señor Castle… sobre todo teniendo yo unas tan chismosas – dijo Kate aun algo enfadada por la interrupción de su amiga – ¿es que en este lugar no hay una sola persona que sepa llamar a la puerta antes de abrir? Un poco de intimidad por favor… que este hombre tiene necesidades y esta mujer también…
Los tres rompimos en carcajadas frente a la afirmación de Kate, que cuando se lo proponía, sabia ser muy convincente.
CONTINUARÁ…
Mañana habrá un capítulo extra como ya os dije…esperemos que consigan un tiempo juntos y a solas sino van a explotar jaja. Bueno daros a todos las gracias y deciros que creo que el capítulo de mañana os gustara.
Gracias por todo y nos vemos mañana XXOO
P.D: NO SÉ NADA SOBRE COMPRADA POR MAGNATE PREGUNTEN A Lizcecilia6CECIFILLION SI ES SUYA LA HISTORIA.
Twitter: tamyalways
