Observó a su hermana con detenimiento, sonriendo levemente al darse cuenta de que estaba hablando con Kara, quien de vez en cuando se reía ante las respuestas que la joven la estaba dando, para después besar su frente y, pasados unos segundos, dirigirse hacia él.

- Como supongo que te habrá dicho Alex, no puedes entrar- le advirtió.- Está dormida- comunicó- Es adorable y muy curiosa, se da cuenta de muchas cosas- comentó haciendo que la mirase confundido- Sabe que estamos juntos- le explicó.

- Siempre ha sido muy observadora- sonrió-Pero no sabía que era capaz de llegar a tanto- dijo mientras volvía a dirigir su mirada por la cristalera.- ¿Cuánto tiempo llevará aquí?- cuestionó girándose hacia ella- ¿Hace cuánto que la tiene? ¿Cuál era su intención? ¿Qué querían de ella?- continuó haciendo preguntas sabiendo que no había respuesta para ninguna de ellas, pero, en cierto modo, el poder compartirlas con alguien le tranquilizaba.

- Hablará de eso cuando se sienta preparada, no va a servir de nada el presionarla, Mon-el- le miró.

- Lo sé, pero..., ¿CADMUS? Es solo una niña y..., puede que la hayan roto- comentó agachando la cabeza- No está bien, sé que no lo está, pero no puedo ayudarla, no puedo hacer nada- se estaba aguantando las ganas de llorar.

- Mon-el, escúchame, tienes que darla su espacio, dejarla que te lo cuente cuando quiera hacerlo- empezó a hablar Kara- Pero, mientras tanto, mantente a su lado, apóyala- le susurró.

Asintió levemente mientras volvía a agachar la cabeza sumiéndose en sus pensamientos de nuevo, queriendo hacer caso a sus palabras.


Me moví al sentir que tocaban la herida del costado, abriendo los ojos para toparme con Alex, quien me sonrió.

- Voy a cerrarte la herida para asegurarnos de que cicatriza correctamente- comunicó haciendo que asintiera.- Vamos a ello, ¿vale?- avisó.

- ¿Quieres apretar mi mano?- me preguntó Kara apareciendo en mi campo de visión.

Asentí agarrándosela, pensando que iba a doler menos, pero sinceramente, no lo hacía.

Kara acarició mi pelo intentando relajarme a la vez que yo continuaba apretando su mano, intentando evitar las lágrimas.

- Ya está, buena chica- sonrió Alex- Ya está, Mya- secó mis lágrimas.

Las miré a ambas durante un par de segundos, pensándome las preguntas que quería hacer, cerrando los ojos antes de hablar.

- Kara, ¿Vas a poder contarme acerca de Krypton?- la pregunté verdaderamente emocionada.

- Sí, todo lo que quieras saber- respondió.

- Y Alex, ¿vas a poder contarme acerca de la Tierra?- me giré hacia ella recibiendo una afirmación por su parte.- ¿Dónde está J'onn? Quiero aprender acerca de Marte también- comenté.

- Demasiadas cosas, ¿no crees?- me preguntó Mon-el- ¿Qué hay de pasar tiempo conmigo?- se acercó para acariciarme la cara- Yo también quiero estar contigo- sonrió levemente.

- Bueno, pero es que a tí ya te conozco- sonreí con burla.- Es broma- me reí- Pero no quiero desperdiciar esta oportunidad de poder aprender de otras culturas, tengo que aprovechar que su Majestad no se encuentra por aquí- expliqué observando como él sonreía ante mi último comentario.

- No has cambiado nada, peque- besó mi frente- Te adoro.


Había sido la noche anterior cuando salimos del DEO, cuando por fin me dejaron moverme de las salas en las que me había encontrado durante los últimos días realizando pruebas específicas para determinar que mis poderes estaban intactos.

No me sorprendió enterarme de que mi hermano estaba viviendo en el apartamento de Kara, pero si el hecho de que se hubiesen molestado en preparar la habitación de invitados para mí, decorándola. Solo había algo que me inquietaba, si terminaban, ¿dónde se suponía que íbamos a vivir?

Me levanté de la cama para dirigirme hacia la puerta y avanzar hacia el salón, lugar en el que únicamente se encontraba Alex sentada en el sillón.

- ¿Dónde están?- pregunté.

- Tu hermano está trabajando para poder pasar la tarde contigo y Kara está en una entrevista en CatCo- me respondió- Hey, así podré enseñarte acerca de este planeta, pero primero hay que desayunar, ¿vale?- comentó a la vez que yo me distraía mirando por la ventana, observando con curiosidad el pequeño ser que estaba situado en frente de ella.

- ¿Qué es eso?- cuestioné señalándolo.

- Es un pájaro- respondió haciendo que la mirase extrañada- En Daxam no existían, ¿verdad?- me miró recibiendo una negación por mi parte.

- ¿Pueden volar?- exclamé cuando le vi marcharse- Vaya..., ¿hay más animales así?- pregunté.

- ¿Qué vuelen?- asentí ante su pregunta- La mayoría de los insectos lo hacen- respondió- Va a ver que llevarte al zoo- comentó.

Asentí a pesar de no saber a lo que se estaba refiriendo, pero me parecía buena idea si implicaba poder conocer más acerca de todos los seres vivos que vivían en este planeta.

La verdad es que la comida continuaba siendo extraña para mí, aunque sin duda alguna era mejor que la de Daxam, tenía más variedad de sabores.

Miré hacia Alex en el momento que su móvil vibró, observando como lo miraba antes de sonreír y mirarme.

- Es Kara, dice que si nos pasamos a buscarla a CatCo y vamos a comer helado- dijo.

- Has dicho que sí, ¿no?- arqueé una ceja, observando como ella asentía con una sonrisa.

Apenas tardé un par de segundos en prepararme para que pudiésemos marcharnos, siendo está la primera vez que tenía la oportunidad de poder observar de cerca la ciudad, deteniéndome en cada sitio, sintiéndome libre después de mucho tiempo, más bien era la primera vez que me sentía así.

El helado era una de las mejores comidas que había probado, no tenía duda de ello, unos sabores más que otros, principalmente el chocolate, por lo que sí, lo estaba disfrutando bastante.

Era agradable estar aquí, con ambas, teniendo respuestas a todas las preguntas que me asaltaban, sin dejar a un lado mi curiosidad, pues verdaderamente, quería aprender.


- Mya, hora de irse a dormir- habló mi hermano haciendo que negase con la cabeza- Lo digo muy seriamente- me miró.

- No estoy cansada- me quejé volviendo a centrar mi atención en la televisión, no sabría decir que tenía este aparato, pero conseguía embobarme lo suficiente como para que dejase de prestar atención a mis alrededores.

Este hecho permitió que Mon-el pudiese cogerme en brazos, aunque me debatí, pues no quería irme a dormir, de verdad que no lo hacía.

- ¿Y si hago esto?- cuestionó mientras me situaba bocabajo, consiguiendo que estallase en carcajadas- ¿Y cosquillas?¿Kara, me ayudas?- la preguntó a lo que asintió levantándose para acercarse, por lo que me abracé a mi hermano para evitar que me tocase, pero no lo conseguí.

Después de que volviese a dejarme en el sillón, entre ambos consiguieron reducirme con cosquillas, a pesar de mis suplicas por que pararan, sin poder dejar de reírme.

- ¿A que ya estás cansada?- preguntó mi hermano cuando decidió que era momento de parar, consiguiendo que asintiera levemente- A dormir- susurró cogiéndome de nuevo, pero está vez para acostarme.

Me tumbó en la cama antes de arroparme tal y como hacía en Daxam, pasando a acariciar mi pelo.

- Te quiero, descansa, peque- besó mi frente.

- Yo también te quiero- susurré de vuelta mientras me acurrucaba para dormirme finalmente.

Gracias por leer, se aceptan comentarios,

Ayrin