Enterró la cabeza en sus manos intentándolo una vez más, pero no, su hermana no respondía al teléfono, por lo que contactó con ella con la esperanza de que supiese algo del paradero de su hermana.
- ¿Qué quieres? Sabes que no me agrada estar aquí- se quejó sus madre mientras miraba a Kara.
- ¿Sabes algo de Mya?- la preguntó directamente.
- No, no he hablado con ella desde que la ofrecí aquello- respondió antes de mirarle- ¿Por qué?¿Dónde está tu hermana?- le preguntó.
- No lo sé, se ha ido, ha dicho que iba a casa...- respondió mucho más nervioso que en un principio.
- Pues conmigo no ha contactado,¿no estará actuando dramáticamente?, porque eso es muy propio de ella- comentó ella con burla al respecto.
- ¿En serio crees que sería capaz de esto?- la miró sorprendido.- Gracias por tu ayuda- suspiró esperando que se marchase, pero no lo hizo.
- ¿Pretendes que me vaya cuando mi hija está desaparecida?- arqueó una ceja.
- Si te quedas vas a complicar todo aún más, así que sí, es lo que pretendo- la respondió.
- Luego no pidáis mi ayuda- advirtió antes de marcharse definitivamente .
Miró a Kara mientras negaba con la cabeza, ¿dónde estaba?¿Qué había sido de su hermana pequeña? Tenían que avisar a J'onn, tenían que contarle lo que había sucedido, necesitaban ayuda y si eso significaba alertar a todos, iba a hacerlo.
Suspiró pensándose a dónde podría haber ido, dónde podría estar escondida, amenazando con llamar a Nolan, pues, tal vez, él sabría algo de donde se encontraba la menor. Fue a llamarle y lo habría hecho de no ser por el mensaje que recibió.
" Hey, Mon-el,
Es Mya, Espero que no te enfades al respecto de esto, que seas capaz de comprender por qué lo he hecho.
No estoy enfadada contigo, no te hagas creer esa tontería, es solo..., necesitaba una oportunidad, sino no me hubieses dejado hacerlo.
No hagáis ninguna estupidez porque esta es mi decisión, es lo que yo he querido hacer, así que, os lo pido a ambos, no hagáis nada que os pueda poner en peligro, no arriesguéis vuestras vidas por mí, no merece la pena.
Kara, Supergirl, no intentes buscarme, por favor, y no le dejes hacer cualquier tipo de locura. ¿Me puedes prometer una cosa? Que le vas a vigilar y a cuidar por mí... ¿Y puedes recordarle todos los días que le quiero y que es el mejor hermano mayor del mundo? Eres increíble, ojalá pudiese parecerme a tí.
Mon-el, cuida de ella, ni se te ocurra fastidiarla y perderla, no lo hagas.
Os quiero, me alegro de que seáis mí familia, espero que podamos volver a vernos en un futuro.
Mya"
Cerró los ojos en un intento de controlarse, no podía ser cierto, de verdad que no quería creerlo, pues esto le destrozaba más que nada.
- Está con CADMUS- murmuró.
- ¿Cómo?- Kara se acercó a él.
No la respondió, directamente la entregó el móvil, mientras él se incorporaba sin poder mantenerse quieto durante más tiempo. Esperó a que lo leyera, tratando de comprender por qué lo había hecho, ¿la habrían amenazado? Necesitaba respuestas, pero sobre todo, encontrarla, saber que estaba bien.
- No hagas caso a sus palabras- pidió.
- No iba a hacerlo- se quejó Kara mientras volvía a leer el mensaje.- Hay que encontrarla- susurró.
Levantar y convencer a todos de que se reunieran en el DEO no había sido fácil, pero tenían que comenzar con la búsqueda, no podía dejar pasar más tiempo, pues de esos segundos dependía la vida de su hermana menor.
- ¿Qué tiene tanta importancia como para que nos hayas reunido a todos?- cuestionó Winn.
- Mya- respondió simplemente.
- ¿Cómo?¿La ha pasado algo?- preguntó Alex preocupada.
Kara explicó todos los acontecimientos que se habían vivido durante esa noche, para después mostrarles el mensaje.
- Estamos todos de acuerdo con que hay que encontrarla, ¿no?- arqueó una ceja esperando una afirmación por parte de los demás.
- Solo una cosa, nunca hemos encontrado a CADMUS verdaderamente, ¿cómo vamos a hacerlo ahora?- comentó Winn nervioso.
- Habrá que intentarlo- susurró Kara mirándole a él.
Sin duda alguna, estaba siendo la noche más larga, sin conseguir nada, pues todo lo relacionado con ellos estaba borrado del mapa.
No fue hasta que empezó a amanecer cuando lo consiguieron.
- Tengo algo- exclamó Winn- Creo que sé dónde están- explicó- Solo una cosa, nos están dejando encontrarles, algo traman, con cuidado- advirtió.
- Quiero al máximo número de agentes allí, vosotros dos con cuidado, tienen las armas suficientes como para derribaros- les señaló J'onn, por lo que ambos asintieron antes de marcharse definitivamente.
Les seguí hasta el laboratorio, nerviosa, pues no sabía a qué debería enfrentarme.
Lo observé todo, distinta localización, misma distribución, eso no cambiaba, no lo hacía, nunca. Suspiré sentándome en la camilla mientras agachaba la cabeza queriendo evitar el ponerme a llorar, sintiendo como alguien trataba de agarrarme la mano, Jeremiah.
- Es muy valiente por tu parte que hayas hecho esto- susurró sonriéndome.
- Se va a enfadar- comenté en apenas un susurro.
- Lo has hecho para protegerle, eso es lo que importa- acarició mi cara.
- Les echo de menos, a todos- en este momento las lágrimas eran incontrolables.
Me abrazó en un intento de calmarme, cosa que consiguió, pues era la única persona dentro de CADMUS con la que me encontraba a salvo. En todos aquellos meses, había sido el único que se había interesado por mí, por cómo estaba, por evitar que continuaran hiriéndome cuando sabía que no iba a aguantar durante más tiempo.
- Suelta al alien- la voz de Lillian se hizo presente- Bien, te acuerdas de cómo era, ¿verdad?- me miró haciendo que asintiera- Túmbate- me obligó.
La hice caso y me tumbé, girando la cabeza, sabiendo lo que iba a suceder, contando tres segundos hasta que clavó la aguja en mi cuello, tratando de evitar gritar.
- Shh, estar con ellos te ha hecho débil, antes aguantabas más- comentó acariciando mi pelo, consiguiendo que la mirara sin querer hablarla- Bien, vamos a comprobar que ha funcionado- sonrió mientras cogía un bisturí, con el que cortó la zona de mi abdomen a pesar de mis gritos y súplicas por que no lo hiciera.
Trataba de respirar con normalidad, por evitar llevarme por el pánico, pues no veía lo que estaban haciendo, pero sentía sus manos.
- Continuad con ello, tengo que asegurarme de una cosa- comunicó antes de marcharse.
En ese momento me derrumbé empezando a llorar, observando como Jeremiah me mostraba la mascarilla antes de situarla sobre mi cara.
- Cuenta atrás, Mya- pidió acariciando mi cara, por lo que comencé con ella- Bien, cielo, sigue así- me animó.
Continué con ella hasta que mis ojos terminaron por cerrarse, sumiéndome en la inconsciencia.
- No voy a luchar en su contra- aseguré mirando seriamente hacia Lillian- No pienso hacerlo- negué de nuevo.
Sonrió mientras abría la puerta de la celda con la intención de sacarme de ella, pero me mantuve sentada. Podía intentar convencerme de todas las maneras posibles, pero no iba a volverme en contra del DEO, en contra de mi hermano y, sinceramente, no me importaba que me amenazara, suficiente había vivido ya en estás últimas horas, ¿qué podía hacerme que fuese peor?
- Ya veremos que haces cuando te encuentren, alien- comentó acercándose.
- ¿Vas a permitir que me encuentren?- cuestioné confusa.
Tan solo se encogió de hombros antes de marcharse, dejando la puerta abierta.
Suspiré, sabía lo que estaba intentando y no lo iba a conseguir, no iba a escaparme, ni a ir a su encuentro, si quería que algo ocurriese, iban a tener que ser ellos quiénes me encontrases a mí.
Avanzó, se habían dividido en varios grupos, era la manera más fácil y segura de encontrarla. Observó como Alex le hacía una seña para que se frenase antes de dirigirse hacia todos los agentes del DEO que iban con ellos, comenzando una cuenta atrás antes de abrir esa nueva puerta, con la pistola en la mano.
- No, Alex, no dispares- escuchó su voz.
- Mya- susurró entrando en aquella estancia, localizándola en el interior de una celda.
Se acercó a ella, fijándose en que la puerta se encontraba abierta, por lo que fue a entrar, pero antes de que lo hiciese su hermana salió hacia fuera.
La observó queriendo abrazarla, pero retrocedió, situándose debajo de la tenue luz, lo que le permitió observarla con precisión. Estaba pálida, demasiado se arriesgaría a decir, mostrando cortes y moratones por sus brazos, sin hablar del corte que mostraba en su frente, ¿qué la habían hecho?
- Tenéis que iros- comunicó.
- No, Mya, vienes con nosotros- la agarró del brazo.- ¿Qué te han hecho?¿Estás bien?- la preguntó agarrándola la cara.
- Estoy bien- se separó de él- Iros- le empujó.
- No voy a dejarte aquí- se negó.
- ¿Es que no lo entiendes?- le miró empezando a exasperarse.
- No, no lo entiendo- respondió- No entiendo que estés rechazando la idea de venirte con nosotros, que prefieras quedarte aquí con ellos- explicó buscando algo en su hermana que le ayudase a comprender qué estaba sucediendo.
- Mon-el, si me voy con vosotros van a mataros, van a hacerlo, no quiero arriesgarme a ello- agachó la cabeza.
- Podremos combatirlo juntos, todos, pero sin necesidad de que estés en CADMUS- agarró de nuevo su cara, notando su indecisión, se lo estaba pensando- ¿Qué te parece?- la preguntó a la vez que ella asentía levemente abrazándose a él- Bien, vámonos a casa, peque- besó su frente antes de que se separase y comenzasen a andar.
El descontrol comenzó cuando agentes de CADMUS entraron en la estancia, gritando que no se movieran, sin embargo, solo le valió escuchar el disparo como para girarse a mirar a su hermana.
Observó como se llevaba sus manos hacia su abdomen antes de que perdiera el equilibrio, siendo cogida por él sin que pudiese tocar el suelo, arrodillándose con ella antes de buscar a Alex con la mirada, quien no tardó en acercarse a ellos.
-No va a aguantar- negó con la cabeza- Con vuestra alergia no va a hacerlo, lo siento, está muy débil- le miró.
Quiso hablar, pero no encontraba las palabras para hacerlo, únicamente siendo capaz de mirar a su hermana, quien había asentido ante las palabras de Alex como si hubiese comprendido lo que querían decir.
Situó su mano sobre las de ella a la vez que Alex besaba la frente de la joven y se marchaba dejándoles solos, hecho que le ayudó a comprender para que lo hacía, para que pudiese despedirse de ella.
-Mon-el...- la voz de su hermana era débil.
-Shh, no hables- susurró- Vas a estar bien, ¿Vale, Mya? Te lo prometo- besó su frente mientras la abrazaba, manteniéndola más cerca de él.- Vas a estar a salvo, por fin- continuó sintiendo como las lagrimas se hacían presentes- Siento todo lo que dije, Mya- se disculpó observando como una pequeña sonrisa se formaba en su rostro.
-No lo decías en serio- le miró.
-Pero te hice daño, lo siento- debatió acariciando su pelo sintiendo como su respiración era cada vez más lenta- Te adoro, pequeña- secó las lágrimas que resbalaban por sus mejillas.
-Mon-el...-trató de llamarle, se estaba ahogando con su propia sangre, supo con seguridad lo que eso significaba, por lo que la abrazó aumentando la fuerza.
-No voy a olvidarte nunca, Mya- aseguró con un nudo en la garganta- Te quiero- trató de evitar ponerse a llorar al fijarse en como ella luchaba por continuar respirando.
-Yo también... te...quiero- la escuchó susurrar antes de que su respiración se parara definitivamente.
-Mya..., no..., por favor..., vuelve- suplicó sin poder contener sus sollozos, siendo consciente de que su hermana pequeña no iba a regresar, no iba a hacerlo, jamás lo haría.
Quedan dos capítulos para el final del fanfic, se aceptan comentarios, gracias por leer,
Ayrin
