Buenos días a todos, os dejo con un capítulo importante para la historia. Gracias a todos por los comentarios muy feliz por ellos.

Los personajes no me pertenecen…

Idea de Lizcecilia6CECIFILLION

Capítulo 47

POV KATE

Cuando llego la hora de poder entrar en cuidados intensivos a visitar a Rick, me llamaron a una sala, allí después de contarme todo tipo de reglas, me empezaron a colocar uno de esos trajes que llevaban las enfermeras para entrar allí. Llevaba también un gorro, guantes, patucos sobre mis zapatos y una mascarilla, pero tenía tantas ganas de verlo, de sentirlo respirar, de tocarlo que estaba empezando a inquietarme, pero sabía que era por su bien y haría lo que hiciera falta.

Martha me dejo entrar primero, sabía que ella tenía que estar igual que yo de nerviosa, pero… me ofreció el puesto y era algo que tendría que agradecerle siempre porque no hubiera podido esperar para verlo.

Me dejaron pasar y entré en una habitación cuyas paredes eran de cristal, supongo que para tenerlo mejor vigilado. Rick estaba conectado a un montón de cables y diversas maquinas que hacían ruidos muy extraños. Escuchaba sus latidos suaves, pero estaban ahí de forma constante. Me acerque despacio con temor de molestarle o de hacerle daño, solo con mi cercanía.

Di un par de pasos más, hasta que quedé justo a su lado, cerca de poder tocarle. Se le veía tan tranquilo... Alargué mi mano para tocar su brazo, pero en el último momento me eche hacia atrás… sentí una especie de electricidad que corría por todo mi cuerpo empezando por los dedos de mi mano. Volví a acercarme despacio, dejando una pequeña caricia sobre su brazo solo con las puntas de mis dedos enguantados.

Volví a sentir una presión al verlo así, pero intenté yo misma darme ánimos, tenía que pensar en que habíamos ganado una batalla, de que, de momento, estaba vivo, había salido de la operación, tenía que pensar en lo luchador que era y en que nunca… se iba a rendir… nunca nos iba a dejar.

Coloque mi mano cubierta de látex, sobre la suya, entrelazando mis dedos con los de él. Luego subí con cuidado su mano hacia mi boca cubierta y bese despacio cada uno de sus dedos… sentí como mis lágrimas mojaban la mascarilla y esta sus dedos. Recordé lo que había sucedido en los últimos años de mi vida… la muerte de mi madre y desde hacía apenas un par de meses solo, él, y todo esto había centrado mi vida. Cuando todo esto acabara dejaría todo de un lado y me centraría en una sola cosa, en ser feliz, con y para mi familia. Me iba a ocupar de mi marido, de mi futuro hijo… pero para nada iba a dejar de ser policía porque era mi vida, pero pondría por una vez, a mi familia en su sitio… no la abandonaría. Ahora iba a tener un motivo para querer volver a casa todos los días… no podía dejar de sonreír antes aquello pensamientos, porque nunca antes los hubiera imaginado, a pesar de haber querido siempre encontrar ese tipo de amor en mi vida… a pesar de todo eso, nunca tuve la fe necesaria. Ahora… tenía fe, en mí, en él y en los dos juntos… nadie ni nada podía separarnos, ni pararnos… esto sin duda era una unión… mágica como él diría.

No hacía más que contemplarle, no podía dejar de mirarle. Me sentía tan bien a su lado, feliz, segura, en paz, amada… me hacía sentir como hacía mucho que no me sentía, como antes de que… mi madre muriese… de que me la arrebataran.

Podía imaginarme con solo cerrar los ojos una vida a su lado, con nuestro pequeño corriendo feliz detrás de él. Me lo imagine con su gran sonrisa presidiendo su cara. No me era difícil imaginarme una vida feliz a su lado porque solo había pasado unas semanas y han fueron, sin dudarlo las más felices de mi vida… las semanas en las que había vuelto a ser la pequeña Katie, esa que murió unos años atrás con mi madre. Él la había vuelto a resucitar y ahora solo podía soñar con esa Katie a su lado siempre… con hacerle feliz, tanto como él me hacia mí, con vivir… simplemente eso, vivir a su lado, que no era poco.

Salí para dejar a Martha que entrara, sentí como el cansancio se volvía a apoderar de mi cuerpo, pero necesitaba estar ahí, aunque no fuera a su lado, no podía alejarme de él. Cuando salí, ni me di cuenta de toda la gente que estaba allí esperando a saber de él… eso demostraba lo importante que era para todos.

Enseguida sentí los brazos de mis compañeros de la comisaria, a los que hacía bastante que no veía, sin duda tanta preocupación, había hecho que descuidara algunas llamadas. Solo esperaba que lo entendieran.

- ¡Ey! jefa ¿todo bien?

- Si.

- ¿De verdad? - preguntó Ryan con cara de preocupación.

- Si.

- Es que no tienes muy buena cara.

- Gracias chicos - dije con una sonrisa burlona – Yo también os quiero.

- ¿Cómo está el campeón?

- Hay que esperar aún. Pero es fuerte, saldrá de esta - dije mordiéndome el labio para impedir que saliera ninguna lágrima más, no frente a los chicos.

- Seguro que sí, con lo testarudo que es - dijo Espo riéndose.

- Chicos yo… quiero deciros algo.

- ¿Qué ha pasado ahora?

- Bueno Rick y yo… vamos a haceros tíos - dije sonriéndoles. Sus caras hicieron el resto, estaban emocionados y felices por nosotros.

- ¡Felicidades! - dijeron ambos a la vez abrazándome.

- Gracias chicos.

- ¡Madre mía! esperemos que no salga con el cabezón del padre - dijo Espo haciéndonos reír.

De repente vi como Lanie se acercaba y me abrazó con fuerza, haciéndome sentir de nuevo llena de fuerzas renovadas, esas que necesitaba para poder mantenerme en pie, para luchar a su lado.

- ¿Cómo lo has visto?

- Yo… respiraba… - es lo único que pude decir… era con lo único que podía quedarme… con que su corazón seguía latiendo.

- Kate… tienes que seguir fuerte…

- Lo sé - dije limpiándome con rabia las lágrimas - y voy a estarlo… por los tres - dije tocando mi barriga donde poco a poco iba a ir creciendo nuestro pequeño… y ya deseaba ver su cara al nacer y la cara de Rick… la de orgulloso padre… la vida le debía eso…. ser feliz.

Martha, mi padre, James y Alex, se quedaron allí. James y Alex, para no alejarse mucho del pequeño Edgar. Yo me fui con los chicos y Lanie a tomar algo en la cafetería, tendría que ir dejando el café, así que me decidí por una buena tila, para poder calmar mis nervios y los del bebe, por si el también recibía eso de mí.

- ¿Entonces? Ya tenéis planes de futuro… vamos, que la boda al final… fue muy real.

- Bueno fueran las razones que fueran eran muy reales. Solo que ahora nuestros sentimientos, o al menos los míos, han cambiado por completo.

- ¡Dios! Me cuesta imaginaros juntos - dijo Espo con cara de asco.

- Venga Espo… estaban hechos el uno para el otro, se veía de lejos - dijo Ryan sonriendo.

- Lo dijo porque considero a ambos como mis hermanos y eso es raro…

- Pues ya te dijo yo, que no es mi hermano, ni lo veo así - dije sonriendo.

- No me cuentes nada… ¡Uf!

- Pero ya sabes que a mí, si - dijo Lanie con su cara de querer saberlo todo, pero todo, todo…

- Chicos será mejor que dejemos el tema, porque Espo no está preparado para escuchar lo que hace su hermanita - dijo Ryan y recibió un buen golpe en el hombro de su compañero - ¡Augh!

- Eso te pasa por listillo - dijo haciéndonos reír.

- Chicos, siento no haberos avisado antes pero… estaba algo… nerviosa por todo apenas… pensaba en nada.

- No ha salido ni un solo minuto del hospital, casi la tengo que atar a una cama para que descansara.

- Te entendemos, lo que no entendemos es como Lanie no nos dijo nada.

- Estaba bastante ocupada con ayudaros a vosotros. En resolveros los casos y aparte, ayudando a Kate. Porque, que sepas Kate, que desde que Rick y tú no estáis, si no es por mí, estos de aquí, no atrapaban a nadie - dijo haciéndome reír. Agradecía tanto, de verdad, que los chicos y Lanie estuvieran aquí. Me sentía mejor… me transportaba al pasado cuando nos reuníamos para discutir sobre algún caso, o a tomar algunas cervezas tras cerrar uno… eran muy buenos tiempos… solo faltaba él y ya lo estaba echando de menos. Miré mi reloj, ya había pasado media hora por lo tanto Martha ya habría salido y quería volver a entrar un rato más para estar a su lado, le añoraba.

- Chicos os dejo, tengo que volver al lado de mi marido.

- ¿Has visto…? ni atándola a la mesa - dijo Lanie haciéndonos reír.

- Nos vemos luego Kate, tenemos un caso. Por cierto recuerdos de parte de Gates.

- ¡Oh! dale recuerdos de mi parte y las gracias por todo.

- Os echamos de menos… - dijo Ryan dándome un abrazo y susurrándome al oído - Lanie exagero antes, pero desde que te fuiste, hay menos criminales en la cárcel cumpliendo por sus delitos.

- Cruzad los dedos y seguro que estaremos pronto ahí - dijo besándole la mejilla. Le di un fuerte abrazó a cada uno de ellos y me volví de nuevo a la UCI.

Cuando llegue a la parte de la sala de espera vi que había mucho revuelo, mucho movimiento de médicos y enfermeras corriendo pero no esperaba lo que encontré. Cuando tuve algo de visión entre todo aquel grupo de gente, sentí que el corazón se me paraba. Martha estaba apoyada sobre James, sentada en el suelo, llorando desconsoladamente y cuando lancé mi mirada hacia Rick lo vi allí tumbado en la cama rodeado de médicos. Sin darme cuenta, sin sentir mis piernas como corrían, emprendí carrera hacia la habitación. Sentía como un montón de brazos tiraban de mí, alejándome de él, las lágrimas caían libres por mis mejillas, sentía un fuerte dolor en el pecho… solo escuchaba gritos de gente… el pitido del monitor de su corazón con un ruido constante avisando de que no había latido… no había vida….

CONTINUARA…

Mañana nuevo capítulo, id preparando los pañuelos porque el capítulo de mañana seguramente dejará alguna que otra lágrima. Gracias a todos por seguir la historia y espero que la sigáis hasta el final, ya queda menos.

Buen día XXOO

Twitter: tamyalways