N/A: Carrie no me pertenece, es de Stephen King
Bueno muchachos la aquí les traigo el capi dos de esta historia. Disfruten :)
Te necesito
Capitulo 2
Ya habían salido del baile, Tommy la llevaba de su mano hacia la limusina y Carrie se sentía más confundida que nunca, por primera vez en su vida se sentía bien con una persona que no fuera su madre (sin contar que su madre también le había hecho cosas indeseables), se sentía protegida, apreciada y querida. Tommy había sido más que un caballero hoy, había sido su protector y la manera en que la tocaba y miraba, Dios, jamás se había sentido así… ¿será esta la sensación que hablaba su madre sobre lo que una mujer siente cuando esta con un hombre? ¿Entonces estaba pecando por sentirse así?; se es así, que Dios la perdone, porque para ella se siente muy bien. En un momento se enojo mucho al darse cuenta de lo que planeaban hacer, sintió ira, tristeza, decepción y grandes deseos de venganza; justo en ese momento Tommy le hablo y dijo aquellas palabras que necesitaba oír "yo estoy contigo" y todos esos sentimientos, desaparecieron. Por primera vez sintió que alguien la quería en verdad, aparte de su madre; Tommy prometió no dejarla NUNCA y ella deseaba con todo su corazón que el cumpliera su promesa.
Llegaron a la limo y escucho a Tommy decirle al conductor que se dirigiera a su casa. Ella se decepciono un poco, quería seguir con el pero, también se daba cuenta que lo que estaba sintiendo por Tommy Ross era incorrecto…el tenia novia, y ella no era la clase de chica que rompía relaciones, además, de que era opuesto a lo que su madre le había enseñado y lo que Dios tenía en el libro que tanto había leído en su niñez…La Biblia; pero en serio quería quedarse con él y seguir sintiendo esa sensación de protección. Sus pensamientos fueron cortados al oír la voz de Tommy.
-Estas bien Carrie?
-Sí, no te preocupes. –le sonrió, demostrándole que está bien, pero por dentro tenía un remolino de emociones encontrados.
-Chris es una jodida imbécil, no le pongas atención a lo que haga, además créeme que va a pagar por esto. –le respondió y en sus ojos verde oscuro vio tanta rabia que la asusto.
-No importa, estoy bien Tommy en serio, no paso nada grave, estoy bien…no te metas en problemas por mí, solo déjalo… -no termino la frase cuando Tommy la interrumpió.
-No Carrie, deja de actuar así ok? Defiéndete, nunca se van a detener hasta que no los detengas y tú no te lo mereces, si alguien se merece esta mierda son ellos, Chris, Billy y hasta Sue, ¡MIERDA! Si actúas como una víctima, nunca van a dejar de tratarte como una enfréntalos Carrie no para probar nada, sino por ti…solo por ti. –lo ultimo lo dijo casi en un susurro que pudo escuchar, nunca había visto a Tommy tan molesto.
-lo siento Tommy…tienes razón, es solo que tengo miedo, no quiero hacerle daño a nadie…no quiero ser mala, Tommy. –le dijo en un susurro, asustada de lo que ella podía hacer.
-Carrie tu jamás serás mala, no es tu naturaleza pero tienes que entender que defenderte no es ser malo, es no permitir que NADIE te haga daño. –respondió Tommy mirándola a los ojos.
Nunca creí que le importara tanto a alguien, el creía en mi, Tommy Ross cree en mi.
Sentí que mi corazón iba a salirse de mi pecho, de lo rápido que palpitaba y como un impulso, lo abrase y enterré mi cara en su pecho, soltando lágrimas de felicidad. Sentí como el también me abrazaba fuerte y me daba un beso en la cabeza y susurraba: "estoy de tu lado Carrie", eso me lleno de esperanza de que mi vida y yo misma podía ser diferente.
-Gracias… -eso es lo único que pude decir y es lo único que quería que el supiera siempre.
Pasaron quince minutos mas y llegamos a mi casa, Tommy salió y me abrió la puerta y tomo mi mano, me sentía como una princesa y que Tommy era mi príncipe con armadura.
Me acompaño a la puerta y beso mi mano.
-Buenas noches, señorita White. –me sonrio y guiño un ojo.
-buenas noches señor Ross. –le seguí el juego y el rio. Me encanta su risa.
-Te veo mañana de acuerdo?
-si…
Entre a casa y me apoye en la puerta feliz por todo lo que paso hoy, quería contarle a mi mamá así que me dirigí al closet donde la deje, pero al llegar vi la puerta con una ruptura, como si alguien hubiera salido por ella…
-Mamá?! Estas aquí? –llame, tratando de ubicarla.
Subí las escaleras, buscando por ella llamando para recibir respuesta, pero nada ni una señal; me doy la vuelta y la veo parada detrás de mí, con una mirada que no decía nada, solo vacío.
-Mamá, la pase muy bien en el baile; el chico que me llevo fue muy bueno conmigo, nadie se burlo mamá, el me protegió… -empecé a contarle con una sonrisa en mi rostro, estaba feliz por todo lo que paso hoy.
-Me alegro mi niña, ven aquí dame un abrazo…yo rece para que no te hicieran daño sabes? –me dijo mi madre y me fui acercando para abrazarla y ella me pego a ella muy fuerte al punto de hacerme daño, pero no me importo era mi madre después de todo y se alegraba por mí.
De repente sentí un dolor agudo en mi espalda, ardía, ardía mucho; mi telequinesis se activo y grite: "Mamá!". La envié lejos de mí, al mismo tiempo que me arroje a mi misma por las escaleras, haciendo que cayera al piso con el dolor en mi espalda y por el resto de mi cuerpo, alce la mirada y vi a mi madre bajando las escaleras con un cuchillo en su mano…
-Mamá por favor… -le rogué.
-Eres producto del pecado Carrie. Yo creía que eras un cáncer, debí haberte matado pero te amaba mucho y le rogué a Dios que me dejara quedarme contigo; ahora por mi egoísmo y no haberte entregado a Dios el me castiga dándome un demonio por hija. Eres controlada por el diablo y debo asesinarte niña, para acabar con el mal en ti. –me decía mi madre mientras se acercaba para hacerme daño.
-¡Mamá no, por favor yo no soy mala, no soy el diablo! –le implore que me escuchara pero mi madre no me escuchaba, seguía diciéndome que era un demonio, estaba a punto de usar mi poder, cuando escucho la puerta abrirse y veo a Tommy parado en la entrada de la sala con los ojos abiertos y sorprendidos por lo que ve…
-¡Tu!, tu eres el demonio que me quito a mi niña… la llenaste con pensamientos impuros y sucios. ¡TU TAMBIEN MERECES MORIR POR LO QUE HAS HECHO NIÑO! –mi madre le grito a Tommy, cuando se le iba acercando a paso veloz, para hacerle daño.
-¡NO LO VAS A TOCAR MAMÁ! –le grite furiosa, no iba a permitir que le hiciera daño.
La estampe a la pared con mi telequinesis, hice que soltara el cuchillo y se lo enterré en el pecho, justo en el corazón, lo hice sin pensar solo sentía rabia por haber atacado a Tommy. Era como si todo se volviera negro y lo único que veía era a mi madre atacando a Tommy. Cuando me di cuenta mi madre tenía el cuchillo en su pecho, sangrando y yo me asuste por lo que había hecho, mate a mi madre, YO LA MATE!.
-mamá… -susurre. No podía creer lo que hice, ahora toda mi rabia era angustia, dolor y tristeza… -¡mamá! No, tranquila yo te voy a ayudar vas a estar bien, lo prometo mami… -tome el cuchillo y estaba a punto de sacarlo, cuando escuche la voz de Tommy.
-¡NO!, no se lo saques, si lo haces se desangrara más rápido, hay que llamar a la ambulancia. –Tommy tomo su celular y marco al 911 pidiendo ayuda, lo único que yo hacía era llorar por lo que había hecho, mi madre tenía razón, soy mala, voy a ir al infierno por esto.
Sentí la mano de Tommy en mi hombro, y lo aparte, no quería que me tocara, no a mi yo era mala, el diablo me tenía entre sus garras justo como mamá me dijo.
-vete Tommy, ALÉJATE, NO ME TOQUES SOY MALA, TENGO AL DIABLO DENTRO DE MI, VETE!
-¡CÁLLATE CARRIE! –escuche su voz gritarme, y lo mire sorprendida, se arrodillo junto a mí y me abrazo con fuerza –tú no eres mala, te defendiste y me defendiste, ella te quería hacer daño, es normal.
-Como puedes decir eso, mi madre va a morir por mi culpa, además viste lo que puedo hacer? ¿Crees que es normal o bueno lo que hago? No Tommy, soy un monstruo. Vete y déjame morir sola.
-Vuelve a decir eso y jamás te perdonare me oyes? Nunca te voy a perdonar. –Eso me sorprendió y me dolió al mismo tiempo, no quería perderle –tú no eres mala Carrie y lo que haces no es una maldición es un don, y si me asuste por lo que vi? Claro que sí pero ¿sabes que temía más? Verte herida, verte sangrar, eso casi me vuelve loco, cuando te escuche gritar sentí que moría Carrie. Lo de tu madre, si es horrible, pero sé que no lo hiciste a propósito, me defendiste fue un accidente y pase lo que pase yo te voy a proteger.
Eso me hizo llorar; Tommy no me odiaba o temía, quería cuidarme a pesar de saber lo que soy, aunque sé que tiene miedo puedo sentir su mano temblar junto con la mía, pero sigue aquí conmigo como lo prometió, ahí fue donde note que tenía mi estola rosa en su mano derecha; por eso regreso, para dármela, debí haberla dejado en la limusina. Después de unos minutos escuchamos sirenas, era la ambulancia junto con la policía. Tocaron la puerta y Tommy les abrió, vi a los para-médicos tomar a mi mamá y tratarla de ponerla estable, mientras que vi un policía acercarse a Tommy y a mí para hacernos preguntas.
-Chicos voy a necesitar que vengan conmigo a la comisaria, necesito interrogarlos.
-Yo quiero ir con mi madre, por favor, necesito saber que va a estar bien. –le dije con lagrimas en los ojos.
-Ella también esta herida oficial –le contesto Tommy –esta herida en su espalda.
-Bien ella puede irse con su madre, pero usted jovencito se viene conmigo. Necesito interrogarlos.
-No. Me quedo con ella, con todo respeto, pero no pienso dejarla así. –contesto Tommy con voz firme.
-Eres familiar o algo? –Pregunto el oficial.
Yo estaba esperando un: "No solo es una amiga" o "una conocida" pero jamás pensé que diría lo que dijo.
-No, es mi novia.
Lo mire sorprendida y él me miro con una sonrisa en su rostro. Estaba perdida en sus ojos cuando el oficial hablo nuevamente.
-Bien pueden irse los dos. No los interrogare hoy, pero mañana tendrán que venir a la estación para hacerle preguntas.
-si… -Le conteste.
Tommy me llevo a donde los para-médicos, y ellos se ocuparon de mí. Me limpiaron la herida y me pusieron vendajes hasta llegar al hospital, íbamos en la ambulancia en completo silencio, Tommy iba a mi lado pasando su brazo por mi hombro y yo iba tomando la mano de mamá y mirando su rostro, rezando por que estuviera bien. Llegamos al hospital y bajaron a mi mama en una camilla iba a ir detrás de ella pero tenían que ver mi herida y me llevaron a otro lugar, mientras que a Tommy lo dejaron en la sala de espera.
No podía creer lo que veía, Carrie estaba en el suelo con la espalda ensangrentada, y su madre con un cuchillo en su mano, joder, que había pasado.
Todo pasó muy rápido y ahora me encuentro en el hospital, con una Carrie herida y su madre con una herida de muerte. No sé en que estaba pensando cuando dije que era mi novia, pero no me arrepiento, lo que estaba en mi mente en este momento era los poderes de Carrie; por Dios, movió a su madre solo con mover su mano, en que carajos me estaba metiendo, tenía miedo, pero no quería irme, no quería dejarla sola, mi deseo de estar con ella era más grande que mi temor.
En ese momento suena mi teléfono, sacándome de mis pensamientos, cuando veo la pantalla esta el nombre de Sue. Por Dios, era la última persona con la que quería hablar, pero tenía que hacerlo.
-Sue… -contesto.
-Tommy? Donde estas? Te he estado buscando por todos lados, llame a tus padres, para encontrarte…
-Estoy bien Sue. Estoy con Carrie en el hospital.
-Qué?! Ha pasado algo? Estas bien? Voy para allá… -No quería verla…
-No Sue. Estoy bien, es Carrie la que está mal, su madre la hirió con un cuchillo en su espalda.
-¡QUE! Por Dios Tommy, que fue lo que paso, ella está bien?
-La están atendiendo, creo que va a estar bien. –conteste.
-Dios Tommy, creí que era Chris la que lo había hecho, fui a buscarlos al baile, ella tenía un plan y… -la corte
-Si lo sé, yo estuve ahí recuerdas?
-Estás seguro que estas bien? Puedo llegar ahí en un segundo…
-No Sue, vete a casa. Estoy bien, te hablo después ok? –le corte. En verdad no quería verla.
-Tommy no espera… -le colgué.
Lo único que estaba en mi mente, era Carrie.
Habían terminado de coserme la herida y limpiarme. El doctor dijo que la herida era profunda pero no letal, en mi cabeza no podía creer que mi madre me hubiera hecho esto; a su propia hija. Salí del consultorio con vendas en mi espalda y con indicaciones de no moverme demasiado, ni hacer movimientos bruscos. Me dirigí a la sala de espera y vi a Tommy hablando con un doctor y me asuste, lo primero que pensé "mamá murió, la mate" acelere los pasos y llegue a su lado.
-¿Cómo esta mi madre?!, por favor dígame que está bien. –Tommy tomo mi mano, para calmarme pero estaba alterada necesitaba ver a mi madre, saber que estaba bien.
-Usted es su hija? –pregunto el doctor.
-Si
-Señorita White, su madre debe ser operada, el cuchillo le perforo cerca del corazón, por lo que esta grave, estamos listos para proceder con la operación, pero necesitamos la autorización de un familiar. Tal vez su esposo? –pregunto el doctor.
-No. Mi padre está muerto, solo estamos ella y yo. –le contesto con voz débil, yo le provoque esto a mi madre, yo tengo la culpa.
-Bueno podríamos tener su firma, pero necesitaremos la firma de un adulto responsable, señorita White.
-Pero…no hay nadie más, por favor no deje que muera, por favor… -le suplico. En eso Tommy, forma parte de la conversación.
-Pueden ser uno de mis padres? –le pregunta.
-Si claro, eso serviría.
-Bien. Carrie quédate si? Voy a llamar a mis padres a ver si alguno puede llegar aquí para que firme. Tranquila todo va a estar bien, lo prometo. –Tommy se aparte de mi y va a llamar a sus padres con su teléfono. No puedo evitar preguntarme porque es tan bueno conmigo. Escucho la voz del doctor diciéndome que lo siga para firmar. Pasaron quince minutos, cuando Tommy regresa y yo ya había firmado.
-Mi madre está en camino ella va a firmar. –me dice con una sonrisa que se me contagia, lo abrazo tan fuerte como puedo, el es mi ángel, mi héroe, mi príncipe, mi luz.
-Gracias Tommy, por todo. –le digo con lagrimas en los ojos. El solo besa mi sien y me abraza más fuerte.
Pasaron veinticinco minutos más o menos, yo estaba con Tommy en la sala de espera. Cuando siento que Tommy, se levanta de mi lado y abraza a una mujer, como de la edad de mi madre, tal vez un poco más joven.
-Tommy, estas bien? Te paso algo? –decía la mujer, claramente nerviosa de ver a su hijo en un hospital y no puedo evitar sentirme responsable por eso.
-No mamá, estoy bien. Escucha necesito que ayudes a Carrie. Su madre necesita la firma de la que te hable para que la operen. –Le dijo a su madre.
La mujer me mira directo a mis ojos y note que ella tenía los ojos como Tommy, cálidos y tranquilos.
-Tú eres Carrie? –me pregunto, y yo la mire sorprendida, su voz me calmaba igual que la de Tommy.
-Si señora… -le dije quitando la mirada, sentía mucha vergüenza. Pero contra todo pronóstico, la mujer se agacho a mi altura ya que estaba sentada y me toco la mejilla suavemente y me sonrió.
-Tommy me lo contó todo Carrie, te ayudaremos en lo que podamos ok?
La mire sorprendida. Esta señora quería ayudarme; ¿Por qué?, solo atine a asentir y agradecer. Luego de unos minutos el doctor se acerca y nos pide la firma del adulto a lo que la madre de Tommy responde que ella firmaría. El doctor agradeció y nos informo que empezarían con la operación. Yo me sentí tan feliz, sentía que el aire regresaba a mi cuerpo, mi madre estaría bien, todo estaría bien otra vez.
-Carrie? –escuche la voz de la madre de Tommy.
-Si señora? –pregunte entre tímida y sorprendida.
-Tienes adonde ir? O con quien quedarte? –me pregunta.
-Bueno…en mi casa, pero no tengo a nadie ahí, me quedaría sola, pero no es problema lo he hecho antes y se cocinar y eso… -le dije, a lo que ella me corto.
-No. Usted jovencita no se quedara sola y mucho menos con esa herida en tu espalda, puedes quedarte con nosotros, tenemos un cuarto extra en casa y no será problema.
-No, no, no, no. Yo no puedo permitir eso usted ya ha hecho mucho por mí y yo…
-Carrie… te vienes con nosotros y nada de discutir, te llevaremos a tu casa para que consigas algo de ropa, y eso es todo. Entendido?
Mire a Tommy sorprendida, el tenia una sonrisa divertida en el rostro, luego mire a su madre y esta tenía una cara seria en su rostro.
-…Si señora. –es todo lo que pude decir. Ella volvió a sonreír, complacida.
-Por cierto, llámame Lisa. No estoy tan vieja. –Me dijo entre risas. Y yo no pude evitar sonreír.
Tommy tomo mi mano y camino junto a mí detrás de su madre.
-Que hay de mi madre? –pregunte preocupada.
-Cariño, estas operaciones toman horas y tu y Tommy necesitan comer y descansar después de todo esto, tranquila vendremos mañana, lo prometo si?
-Ok… -Eso me relajo un poco.
Nunca creí que habría gente que me ayudara o siquiera le importara. Quién diría que el chico que solo me iba a llevar al baile de graduación, sería mi héroe y el que me demostrara que en la vida siempre hay una luz en todo.
Gracias por todo Tommy Ross…
