N/A: Carrie no me pertenece, le pertenece al fantástico Stephen King.

Hola, hola! Si lo se tarde mucho, pero es porque tuve un Lapsus momentum de falta de creatividad. Mi musa se fue y me dio una patada en el culo -.- pero weno ya regreso la maldita XD En este cap las cosas se ponen intensas entre Carrie y Tommy, me salio un ooc Carrie pero era necesario, ademas, no olvidemos que sigue siendo una adolescente hormonal ;b. En fin a leer.


Te necesito

Capitulo 4

No podía creerlo, Tommy me detestaba. Me comparo con Chris, Dios mío, con Chris!

No quería hacerle daño a nadie, incluso intente arreglarlo, por Dios, ¿Darle a mi novio por una noche y dejarla disfrutar de la noche más especial en la vida de un estudiante mientras yo me quedaba en casa no era suficiente? Dije que lo sentía. Y en serio lo siento.

Después de lo que me dijo Tommy, llegue a casa y llore toda la noche; me sentía muy mal e incluso vomite. No sé que me pasaba, pero tenía miedo. Al principio pensé que era un simple malestar o algo que comí, ahora no estoy tan segura, tendría que ir al hospital pronto.

Ojala y Tommy pueda perdonarme, no quiero perderle.


Me desperté muy temprano, en la mañana; con la cabeza llena de dudas. Primero mi madre, necesitaba verla, ver que estaba bien y luego la policía; hoy tenía que dar mi testimonio sobre lo que paso ayer. No sabía qué hacer, si decía la verdad, enviarían a mi madre lejos y la encerrarían y no podía permitirlo después de todo es mi madre ¿cierto? Pero en mi corazón deseaba decir la verdad, que mi madre me abusaba, ya no quería sufrir, ni tener que hacerle más daño, además de que aun tengo que controlar este poder, comprobé que si pierdo el control podría hacer mucho daño y no quería eso; de pronto recordé lo que me dijo la madre de Tommy…"Es hora de florecer Carrie, no mas silencio" Lo que sea que fuera mi decisión, se que muchas cosas cambiarían.

Después de mi ducha y cepillarme los dientes, me vestí con intención a ir al hospital, a ver a mi madre, en serio, necesitaba hacerlo. Salí del cuarto y vi la casa desierta, deben estar durmiendo aun. Estaba bajando las escaleras, cuando escuche una voz detrás de mí.

-¿Adonde crees que vas sin mi eh?

-¡Tommy! …me asustaste…-respondí nerviosa el estaba tan cerca de mí, que mi rostro casi rosa su pecho. –Pensé que estabas dormido.

-No, a esta hora me levanto para ir a correr y ejercitarme un rato, pero no respondes mi pregunta ¿adónde vas sin mi? –Me dijo acercándose aun más a mí si era posible.

-yo…eh…es que…yo, iba a…ver a mi mama al hospital. –le dije nerviosa por su cercanía.

-ahh, bueno déjame darme un regaderazo y voy contigo. –Se dio la vuelta para subir las escaleras pero yo lo detuve.

-No! Digo, no es necesario. Puedo ir sola, has hecho mucho por mí, no necesitas venir conmigo.

-Si lo necesito Carrie, yo…necesito estar donde estés, no sé porque, pero lo necesito. –Me dijo, aun de espaldas a mí, con una voz tan profunda y ronca que me provoco escalofríos.

-Pero Tommy…

-Carrie, voy a ir ok? Dame quince minutos y no te muevas de aquí, entendiste linda? –me dijo con una sonrisa de lado y guiñándome un ojo. Mi cara se sintió caliente y mis manos empezaron a sudar, me sentía como una pequeña niña viendo a una estrella de cine. Me quede parada ahí mientras lo veía subir. Aun no podía creer, que Tommy fuera tan bueno conmigo y sin esperar nada a cambio. No estaba acostumbrada a esa clase de tratos por parte de nadie, así que, todo lo que me pasaba ahora era un misterio para mí. A los minutos Tommy bajo de nuevo, esta vez con un suéter blanco con letras en rojo que decía "DEMO" y unos jeans no tan ajustados, con converse rojas. Tommy se veía bien con todo lo que usaba. Cuando se me acerco pregunto si estaba lista, a lo que yo solo pude asentir, embobada en lo guapo que él era. Tomo mi mano y salimos juntos de la casa. Caminando hacia la parada de autobús, le pregunte por su madre y me respondió:

-Mama está en el supermercado, regresa después. –Lo mire sorprendida. Ósea que estábamos SOLOS en su casa?! No pude evitar mirar hacia abajo, de puro nerviosismo. Esta es la clase de comportamiento que mi madre me desaprobaría, además de un pasaje gratis a el closet, pero lejos de sentirme mal, por dentro sonreía, era…divertido ser un poco malo.

Llegamos a la parada de autobús, y nos sentamos ahí un rato hasta que llego, el nuestro. Nos subimos y sentamos en el. Pasaron veinticinco minutos antes de llegar al hospital. Al llegar estaba nerviosa, no sabía con que me encontraría, si mi madre estaba bien, si me perdonaría por lo que hice; solo tenía una cosa clara necesitaba verla. Llegamos a la recepción y pregunte por ella, la mujer que estaba ahí me dijo el numero de habitación, al mismo tiempo que llamo al doctor encargado de la operación. Pasaron diez minutos y llego el mismo doctor que nos atendió ayer.

-Buenos días Srta. White, está aquí por su madre no?

-Sí. ¿Ella está bien? ¿Está viva? ¿Puedo verla, por favor? –dije esto al borde del llanto, a lo que Tommy tomo mi mano y la apretó, en señal de apoyo.

-Tranquila Srta. White, todo salió bien, su madre está estable, pero no esta consiente en este momento; aunque la operación fue un éxito, necesito tenerla bajo observación, perdió sangre como se puede imaginar. Fue una herida profunda, pero por suerte, no letal. El cuchillo no se le enterró en el corazón, sino muy cerca de él. Puede pasar a verla si gusta.

-Si, por favor. –Estaba más relajada. No mate a mi madre, ella va a vivir. El doctor me dijo que lo siguiera, pero antes de seguirlo mire a Tommy y él me sonrió y dijo "Yo estaré aquí" eso me dio confianza y seguí al doctor. Llegamos a una habitación que estaba en el ala de urgencias, el doctor indico que era aquí. Tome el pomo de la puerta, con la mano temblando como gelatina pero aun así, entre. Vi a mi madre acostada en la cama de hospital, con una mascarilla de oxigeno en su rostro, tubos que conectaban a bolsas con lo que parecía agua y el "bip bip" constante de la maquina, que indicaba los latidos de mi madre. Puse las manos en mi boca de la impresión, mi madre estaba así, por mi culpa. Me acerque a la cama y me senté en una silla a su lado. No dije nada solo, la observe; verla así me dio un sentimiento extraño, era una mezcla de culpa, rabia, tristeza y satisfacción. Le pedí a Dios fuerzas, no quería sentirme así, esa es mi madre por todos los cielos! Satisfacción es lo último que debería sentir. Pero no podía evitarlo; una parte de mi se sentía bien, por lo que le estaba pasando a mi madre, de repente las luces empiezan a parpadear y las cosas del cuarto a temblar, era yo, mis emociones encontradas provocaban esto. Me levante asustada y corrí fuera del cuarto, me apoye en la pared y respire, cerré mis ojos y trate de concentrarme en algo bueno, un recuerdo…el beso de Tommy. De repente todo se detuvo. Abrí mis ojos y todo estuvo bien. Camine de vuelta a la sala de espera y vi a Tommy sentado con el celular en su mano. Me acerco y le toco el hombro, el me mira con esos ojos verdes, esos ojos que me encantan y todo ese dolor, esos sentimientos se van, todo está bien ahora.

Tommy se levanta y me sonríe, me pregunta si todo fue bien, le respondo "si…ahora todo está bien" Salimos del hospital y vimos al policía del día de ayer y de pronto recuerdo, tengo que ir a decir que paso. El esta recostado en la patrulla y nos observa seriamente.

-Hola chicos. Lamento venir en un momento así, pero este caso, bueno entenderán que no puedo dejarlo así, una persona estuvo cerca de morir mientras que otra salió herida, así que, no puedo dilatar esto. –Nos dijo el oficial, seriamente.

-Entiendo señor. –conteste.

-Bien. Suban por favor, yo los llevare. –Yo y Tommy nos miramos por unos segundos y subimos al auto. Todo era silencio y mi mente estaba en un caos, ¿qué diría? ¿Mentiría para defender a mi madre o les diría la verdad? Siento una presión en mi mano y veo a Tommy sonriéndome y yo le correspondo aun con los nervios en mi cuerpo.

Pasaron como treinta minutos y llegamos a la estación. Nos bajamos y el oficial nos dijo que esperáramos sentados. Vimos oficiales llegar con hombres esposados y hasta adolescentes como yo y Tommy, eso solo hizo que me estresara más.

-Tommy, ¿Qué voy a decir? No quiero que mi encierren a mi mama, si digo la verdad. Se la llevarían lejos de mí y nunca la vería.

-Carrie, tu madre siempre será tu madre, no importa que. Pero ella tiene que alejarse de ti, te hace daño Carrie, digo casi te mata. Tienes que decir la verdad. Claro que la podrás ver, solo que no tan a menudo, pero esto es necesario, ya basta de guardar silencio cuando te abusan Carrie, debes hablar, si no esto seguirá. Tu madre eventualmente te hará algo peor y yo no lo soportaría Carrie. Si tu no dices la verdad, yo lo hare, no dejare que nada te haga daño, incluyéndote a ti misma. –Tommy me hablo tan serio que me sentí intimidada. El tenia razón, se que la tenia, pero era tan difícil aceptarlo. El oficial salió de nuevo y me llamo a mi primero. Me levante y camine hacia donde indico el oficial, pero antes de seguir voltee mi cabeza y mire a Tommy. Su cara mostraba frustración y enojo, creo que hacia mí. Seguí caminando y nos detuvimos en frente de una puerta de metal, el oficial abrió y me dejo pasar, para luego entrar y cerrar. El cuarto era pequeño, con paredes blancas y solo una mesa y dos sillas.

-Toma asiento, Carrie. –yo obedecí al instante. –Bueno Carrie, no quiero hacerte pasar por mas problemas, entiendo que lo de tu mama es fuerte y no quiero hacerte sentir más incomoda de lo que estas, así que vamos directo al punto ¿Qué paso exactamente ayer?

Lo mire, entre asustada y nerviosa, no por él, sino por mí. ¿Qué respondería?


Ya habían pasado más de cuarentaicinco minutos, desde que Carrie entro. Estaba nervioso, no sabía que respondería ella. Quería que dijera la verdad, su madre era un peligro y necesitaba ser detenido, no importa quien fuera, ella no tenía derecho a hacerle daño a Carrie. En serio que diría la verdad (obviando lo de sus poderes claro) no permitiría que nada le hiciera daño a Carrie. Salgo de mis pensamientos al ver a Carrie salir, venia con la cabeza abajo y las cruzadas sobre su pecho, su cabello cayendo sobre su cara, me levante y me le acerque alce su rostro y vi que tenia lágrimas en ellos, se los limpie y bese sus mejillas. No sabía que había dicho pero no importaba, no la abandonaría. Salí de mis pensamientos al oír la voz del oficial, llamarme; no tuve más remedio que soltar a Carrie y seguirlo, no sin antes decirle a Carrie que volvería. Llegamos a una habitación, era como se mostraban en esas películas de acción donde se interrogan a los criminales, me sentí raro, yo no era un criminal sin embargo, aquí estoy. Tome asiento enfrente del oficial, el abrió una carpeta con una hojas y luego alzo su mirada hacia mí.

-Bien Tommy, ya Carrie me dijo su versión. Pero necesito escuchar la tuya, para ver si coinciden, así que por qué no empiezas desde el principio. –me dijo, usando ese tono de policía bueno, entre amenazante y amable.

-Llegamos como a las 8:45 p.m. de la graduación, yo la deje en su puerta y ella entro a casa, me disponía a irme pero en la limusina se había quedado su estola, así que regrese a entregársela. Justo cando iba a tocar escucho un grito y un golpe, como si alguien se cayera. Entre y vi a…Carrie con una herida en su espalda y en el suelo con su madre enfrente con un cuchillo, obviamente quede paralizado, lo último que esperas es ver a una madre atacando a su propia hija, luego ella me miro me grito que yo tenía la culpa de todo y se lanzo a atacarme. Carrie la enfrento y tomo la mano de su madre con el cuchillo y empezaron a hacer fuerza, hasta que accidentalmente Carrie le enterró el cuchillo a su madre en el pecho, y eso fue todo. –El miro sus papeles y escribió algo.

-¿Sabes si su madre, mostraba signos de violencia, antes de eso? Me imagino que lo sabes, eres su novio no? –me pregunto entre sarcasmo y curiosidad.

-Si soy su novio, pero Carrie siempre fue reservada y nunca hablaba de su madre, conmigo ni con nadie, además, de que ella nunca me dejo ir a su casa. –le respondí con voz firme, no iba a dejar que me intimidara.

-Bien, tengo entendido que Carrie también sufría de Bullying. ¿Sabes de eso?

-Sí. Así como también se quien la jodia tanto. Chris Hargensen, ella es la promotora de todo.

-Muy bien, no tengo más preguntas. Gracias por venir, tu testimonio coincide con el de Carrie, así que no hay problema. Les daré noticias sobre cómo vamos a proceder con su madre. Si recuerdan algo más o si tiene otro dato que darme llame a mi número, soy el oficial Jake Upshur. –me dijo entregándome una tarjeta con su número y datos.

-Gracias oficial.

-No hay de que, ah y Tommy?

-Si?

-Cuídala, es una buena chica.

-Eso planeo señor. –respondí decidido.

Salí del cuarto y me dirigí hacia donde estaba Carrie. La vi sentada aun mirando hacia abajo. Me agache y vi su rostro, aun lloraba. Le limpie sus lágrimas y la bese. Fue un beso rápido, casi mecánico, solo paso. Ella alzo su rostro y me abrazo con fuerza y yo le correspondí. Salimos de ahí y tomamos el autobús de vuelta a casa. Mama ya había llegado y nos hizo la comida, le conté todo lo que paso, ella me abrazo y dijo "estoy orgullosa de ti Tommy". Carrie había subido a darse un baño y yo estaba en mi cuarto recostado en la cama, pensando en Sue y como terminaron las cosas ayer. No sé si fui muy duro, pero no me arrepiento, Sue tiene que crecer. Escuche a mama llamar para el almuerzo y salí de mi cuarto para bajar, cuando lo hice note que Carrie no estaba ahí. Subí para avisarle que el almuerzo estaba listo. Llegue a su cuarto y vi la puerta entre abierta, la abrí lentamente y casi muero. Carrie estaba en toalla dándome la espalda. Carajo, este es el momento en el que te retiras, en donde dejas de mirar, pero no podía. No pude evitar compararla con Sue otra vez. Sue era delgada y alta como las modelos de pasarela, pero Carrie era bajita y más gruesa a pesar de ser delgada, sus piernas eran más gruesas y bien formadas, aun con su toalla se notaba que tenia mas trasero que Sue, joder que soy hombre, noto cosas y me encantaba el cuerpo de Carrie, mucho más que el de Sue. Con Sue sentía que si la apretaba mucho, se rompería, pero Carrie era una historia diferente. Entre tratando de no hacer ruido, no podía evitarlo era como una fuerza empujándome hacia ella. Llegue tan cerca y la tome de la cintura, ella como era de esperarse se asusto.

-shh, no grites soy yo.

-¿Tommy? ¿Qué…que estás haciendo? Detente –me decía con voz nerviosa.

-Carrie, quiero besarte, por favor –le dije con una voz que yo mismo no reconocía, sonaba ronca, casi con dolor.

-Bu…Bueno deja que me vista.

-No, quiero sentirte Carrie, no hare nada que no quieras lo juro, pero por favor déjame besarte.

-Yo…yo… -no la deje terminar. Le di la vuelta y la bese con hambre, con deseo, se que estaba mal, por Dios era Carrie y ella era tan inocente que dolía, pero no podía evitarlo, la quiero, demasiado. La tome de la cintura y la pegue a mi cuerpo, ella puso sus manos en mis hombros y me empujo un poco, la deje de besar pero no la solté, ella me miraba agitada y sorprendida, yo no pude evitar sonreír.

-Tommy…porque me siento así?

-"así" ¿Cómo?

-Me siento…caliente –esto lo dijo metiendo su cabeza en mi pecho. Yo me reí bajo.

-Estas excitada Carrie y yo también. –Le dije bajando mis manos a su cadera por encima de la toalla a lo que ella salto. Yo volví a reír. –Vamos, antes de que haga algo a lo que tu llamarías "diabólico" –le dije con entre risas y ella me sonrió, tímida.

Luego de eso, bajamos y almorzamos, joder Carrie me estaba volviendo loco, ni siquiera con Sue me volvía tan…salvaje. Me la pase todo el día en su cuarto. Hablamos de todo, escuchaba mi teléfono vibrar en mi bolsillo pero no lo contestaba, solo quería estar con Carrie. Anocheció y cenamos, me di un baño y me vestí solo con un pantalón, pero en vez de ir a mi cuarto me dirigí al de Carrie, me estaba haciendo adicto a ella, lo juro. Ella estaba en su cama sentada leyendo un libro, me senté a su lado y le bese la mejilla izquierda, le pregunte que leía.

-La biblia. –La mire un poco chocado, ya que no estaba acostumbrado a, pues, eso.

-Y que lees?

-El libro de Cantares, escrito por el rey Salomón. –Me contesto con voz suave –Quieres que te lea un poco? –la mire sorprendido. Yo no leía la biblia ni nada, no es que no creyera en Dios, es solo que no era religioso; pero si se trataba de ella lo intentaría. Dios, me estaba volviendo un completo ñoño.

-"He entrado ya en mi jardín, hermana y novia mía, y en el recojo mirra y bálsamo; allí me sacio del panal y de su miel. Allí me embriago de vino y leche; ¡Todo esto me pertenece! ¡Coman y beban, amigos, y embriáguense de amor" -termino con voz suave y sedosa y tengo que admitir, me gusto esa parte. Así era exactamente como me sentía con Carrie, quería embriagarme de ella, de su amor, de su piel, de sus labios, de todo; y tal vez aun entonces no quedaría satisfecho. Ella me siguió leyendo un capitulo mas y yo ahora no quería que terminara, este definitivamente seria mi libro de la biblia favorito. Se fue haciendo tarde y ella se durmió con el libro, yo me quede ahí viéndola, hasta que decidí irme. Llegue a mi cuarto y cuando me dispuse a dormir, el teléfono sonó. Era Sue. Conteste dando un suspiro.

-Hola Sue.

-Tommy…tenemos que hablar. –Me dijo con voz quebrada, eso me preocupo.

-¿Estás bien?

-…Yo…no puedo hablar por teléfono, sobre esto. Te veo en el parque, en 5 minutos.

-¿Qué?! Sue, son las doce de la noche, ¿Qué es tan importante que tengo que sal… -me corto.

-¡Solo hazlo¡ por favor, esto es muy importante Tommy –me dijo mas alterada.

-…bien te veo allá.

Salí por la ventana para no encontrarme con mi mama, por si acaso. Llegue al parque como en 8 minutos, no quedaba lejos. Vi a Sue sentada en uno de los columpios y mirando hacia abajo.

-Sue? ¿Estoy aquí, que ocurre? –Ella alzo la mirada y pude notar que ella estaba llorando, tenia lo ojos hinchados y rojos. Se levanto del columpio y me abrazo con fuerza y temblando eso me asusto. –Sue, cálmate por favor. Dime que ocurre.

-Tommy… -me dijo llorando.

-Tranquila, estoy aquí.

-…Estoy embarazada…

"Ya eres hombre Tommy, así que tomar decisiones es parte de ser hombre, solo que al final tu lidiaras con tus consecuencias."