N/A: Carrie no me pertenece, le pertenece a Stephen King.

*Escondiéndose detras de un muro* Hola? es seguro? Si chicas lo siento por tardar, lo se, lo se no me maten plis, pero estaba super ocupada con mi universidad, ademas de que ando en un curso de modelaje en fin, muchas cosas, ademas de que investigue sobre Carrie y sus personajes y datitos que pueden ser de ayuda en la historia, no quiero darles demasiados ooc, quiero hacerla lo mas apegada posible a las posibilidades y historia. Bueno en fin disfruten y diganme que piensan.


Te necesito

Capitulo 5

No le cuadraba todo esto; algo en la historia de Carrie y Tommy, no le gustaba.

Primero, ¿porque una madre querría asesinar a su propia hija? Joder, hay gente loca en el mundo, si, de eso estaba seguro, pero en todos sus años en la policía había descubierto, que hasta el más loco y psicópata, tiene una razón para lo que hace. Entonces, ¿cuál era la razón de Margaret White, para la acción que tomo?. Dios, estaba impaciente por verla despertar, tenía muchas preguntas y ninguna respuesta, por ahora solo investigaría más. Salió de sus pensamientos, al escuchar la voz de su compañero.

-Oye Upshur, ¿no te piensas ir? Ya es muy tarde.

-No Miles, estoy en medio de algo aquí y honestamente quiero tener respuestas claras.

-Vamos amigo, no estarás así, por lo de la chica y su madre o sí? Joder, necesitas tranquilizarte, son las diez de la noche vete a casa, descansa por amor a Dios.

Miles Smith, era un buen tipo, buen policía, con una bonita familia, a la que le dedicaba tiempo, a diferencia de el que era más del tipo solitario y siempre frío con todo lo que hacía. Sabía que tenía razón; debería irse a casa y dejar que las cosas salieran a la luz por si solas, pero ese no era él, siempre había sido un cabrón impulsivo, el nunca esperaba las cosas, el hacía que las cosas llegaran a él.

-Está bien Miles, solo necesito una media hora y me voy a casa.

-¡Joder Jake! ¿Qué puedes descubrir en media hora, que ya esos chicos no te hayan dicho? Ya sabes lo que paso, la madre está loca, trato de matar a su hija y fallo, fin de la historia.

-Es que no tiene sentido Miles. La razón de todo esto, debe haber una.

-No Jake, este mundo es horrible. A veces no hay razones, estas mierdas solo pasan y eso es todo. Mira entiendo que te preocupe, pero no vas a lograr nada así, espera hasta que la tipa despierte e interrógala; eso es todo amigo. –Miles se le acerca y le toca el hombro –vete a casa amigo, duerme un poco.

-…Solo media hora más y me voy.

-¡Joder! Haz lo que quieras. –soltó ya enojado por la insistencia de su amigo.

Jake lo observo irse murmurando cosas como "idiota" o "porque es tan terco" pero no le importo. Soltó una sonrisa de lado y siguió con su investigación. El descubriría todo sobre Carrie White y su madre.


Estoy embarazada…embarazada…embarazada…

Esa oración le había quitado el sueño. Se hizo de mañana y seguía despierto. La vida tiene un maldito sentido del humor; el haciendo planes de estar con Carrie y justo cuando está decidido a hacerlo, Sue está embarazada. No sabía si reírse o gritar de pura frustración. Y la "cereza del pastel "aun no venia…decírselo a sus padres. ¿Qué les diría? "papa, mama adivinen, Sue está embarazada con mi bebe y yo ya no estoy enamorado de ella" sí, eso sería perfecto.

Cuando Sue le dijo la noticia, le dijo todo lo que ella quería escuchar, ya saben el "todo va a estar bien" , "Lo solucionaremos" incluso el "yo también te amo" y coño, nunca se había sentido más mierda que en ese momento, porque cada cosa que le dijo era una completa mentira. No sabía si todo estaría bien, no sabía cómo solucionarlo y definitivamente ya no la amaba, pero que querían que hiciera, ella estaba asustada y el también, como criaría a un niño, el apenas si se podía llamar a si mismo adulto, no había entrado ni siquiera a la universidad y no tenía un trabajo para sustentarse ni siquiera a el mismo; estaba aterrado no sabía que haría y lo más importante…no quería perder a Carrie. Se levanto y bajo después de darse un baño y vio a su padre en la sala, ni siquiera noto cuando llego de su viaje.

-¿Papa? –soltó casi asustado.

-¡Hola campeón! ¿Cómo estás? –Su padre era un hombre de 45 años, que a pesar de su edad se veía bastante bien, su cabello era rubio oscuro y de ojos azules, muy alto como de un metro noventa y tres. Se le veía contento de verlo, eso incremento la culpa y el terror al tener que decirle a él y a su madre la noticia. –regrese ayer en la noche. Iba a despertarte, pero no quería molestarte. Tu madre casi se muere al verme, creo que le cayó fuerte, bueno eso fue después de que se dio cuenta de que no era un ladrón y casi me mata a golpes. –esto lo dijo entre risas, a lo que Tommy solo sonrió vagamente.

-oye, ¿estás bien? –pregunto su padre.

-…Si…bueno no, yo…tengo que decirles algo a ti y a mama.

-Ahh, es sobre la chica no?, Carrie, no te preocupes tu mama me contó todo, y estoy muy orgulloso de cómo te comportaste con la situación de esa chica, debe ser difícil para ella.

-Gracias, pero…no es sobre eso. –le dijo casi temblando. Tommy sentía sus manos sudar y su voz quebrarse, pero no había vuelta atrás. –necesito hablar contigo y con mama.

-Ok, bueno ella se está bañando, baja en unos minutos.

-Bien.

Tommy se sienta en la sala con su padre, las manos hechas puños y con la cabeza hacia abajo; siente la mirada de su padre sobre el pero no se atreve a mirarlo. A los minutos siente unas pisadas bajando las escaleras, piensa que es su madre, así que mira hacia esa dirección, era Carrie, usando uno de sus vestidos que la hacen ver como una muñeca y su cabello en una trenza de lado, junto con zapatos bajos. No puede evitar sentirse mal y quitarle la mirada. Sin mirarla escucha su voz casi en susurro pero lo suficiente alta para escucharla.

-Lo siento, yo…no sabía que…usted había llegado señor Ross. Perdón por…bajar así. Yo solo, buscaba a la señora Ross.

-No Carrie tranquila, no estás haciendo nada ilegal o sí? Estás en tu casa. Por cierto, espero y tu madre se mejore, Lisa me contó todo y tienes nuestro apoyo.

-Gracias señor Ross.

-no hay de qué.

Tommy escucho otras pisadas, su madre, se dijo, llego la hora. Se armo de valor y soltó aire.

-Buenos días chicos, hola Carrie ¿dormiste bien? –pregunto su madre.

-sí, gracias señora Lisa.

-Bueno denme quince minutos y preparo un festín para el desayuno.

-…mama espera…

-¿Si?

-Tengo que hablar contigo y con papa, es…algo serio. –sus padres se miraron entre ellos casi sorprendidos.

-Bueno, está bien, hablemos entonces. –respondió su madre, insegura.

-Carrie, necesito estar a solas con mis padres, ¿crees que puedas esperar en el cuarto un rato? –le pidió casi rogándole.

-Cla…claro. –respondió Carrie con voz dulce. Se dio la vuelta y subió las escaleras apresurada. La vio subir y mirarlo preocupada desde arriba, mientras se seguía dirigiendo a su cuarto. Cuando escucho la puerta de su cuarto cerrarse, supo que ya no había vuelta atrás.

Miro a sus padres y ambos lo veían intensamente, como esperando una explicación por prácticamente echar a Carrie de la sala.

-Yo…no sé cómo empezar.

-Solo dinos que pasa Tom, este suspenso no me está gustando y creo que tu madre está de acuerdo conmigo. –Le dijo su padre ya serio y un poco molesto, por tanta demora.

-Bien, yo…ayer vi a Sue en el parque, en la noche y… ella me dijo algo que en este momento no se cómo aceptar.

-Tommy, ¿Qué paso? –pregunto nuevamente su padre con voz profunda.

-Ella me dijo que…que…

-Tom… -dijo ya con voz de advertencia su padre.

-Ella esta…embarazada…el bebe es mío. –No escucho nada, todo era silencio nada se escucho, hasta que se oyó una voz fuerte y masculina dar un grito que se oyó por toda la casa.

-¡¿Qué?¡

-Lo siento papa. –dijo Tommy con voz quebrada.

-¡¿Lo sientes?¡ ¡Y como mierda se supone que eso arregla algo¡ Tommy en qué diablos estabas pensando. –se escuchaba gritar al señor Ross por toda la sala caminando de un lado a otro como un león buscando a quien devorar.

-No lo sé papa.

-Dios Tommy, ni siquiera estas en la universidad, no tienes trabajo. ¿Tienes alguna idea de lo estúpido que hiciste?

-Ethan…ya no hay nada que hacer, gritarle no resolverá las cosas, lo que sigue es planificar lo que va a pasar después de esto. –dijo con voz casi indiferente su madre, pero por su tono se notaba que estaba igual de enojada o más. –¿Recuerdas cuando te dije que cuando eres un hombre tomas decisiones? Bien esta fue tu decisión, no voy a castigarte no serviría de nada, ya está hecho el daño, pero me voy a asegurar de que cumplas con cada una de tus responsabilidades y me refiero a todas. Primero vas a buscar trabajo, aunque sea de medio tiempo, porque ese bebe es tuyo y te vas a encargar de él me oyes? Segundo, vas a ir a la universidad, eso no cambia nada, en lo que pueda te voy a ayudar pero quiero que sepas, que en lo de tu bebe estas prácticamente solo y tercero, nunca le vas a dar la espalda a tu hijo o hija, no te lo permitiré, no importa que quieras hacer con tu vida pero a esa criatura la vas a querer y cuidar no importa que, estamos de acuerdo?

Tommy solo asintió, con la cabeza abajo.

-Bien, entonces voy a hacer el desayuno y después nos vamos a la casa de los Snell a hablar sobre este tema. –fueron las últimas palabras que escucho de su madre sobre el tema.

Mientras en el piso de arriba acurrucada contra una pared se encontraba una chica, con lágrimas en los ojos y con el corazón partido, mientras que la luz del cuarto explotaba a causa de su tristeza.


En un muelle con el sol y el viento dándole a su cara, se encontraba Chris Hargensen, fumándose un cigarro, pensando en cómo su vida había cambiado en menos de una semana, todo por una estúpida broma a la Blanca Carrie. Recostada sobre el auto de Billy no podía creer que todo se había vuelto una mierda en su vida, ya no podía contar con sus amigos, ya casi no los veía. Curioso como todos te dan la espalda cuando la mierda se pone fea. Ahora ella era una fugitiva así que tendría que vivir como una.

-Oye Chris, tenemos que irnos ya. No tenemos mucho tiempo antes de que la puta policía llegue y nos joda. –Billy era lo único que le quedaba.

-…si.

-Entonces sube al maldito auto. –le dijo Billy ya exasperado y subiendo al auto.

-¡ya voy, mierda¡ -soltó cabreada, no quería mas gritos ni malos tratos de su parte.

Se subió al auto y Billy empezó a conducir.

-…Y ¿ya sabes que vamos a hacer con respecto a la blanca Carrie o qué? –pregunto Chris, impaciente por poner el plan en acción.

-Primero princesita, tenemos que largarnos del pueblo, hasta que se calmen las aguas, los policías nos quieren y como ya dije no voy a ir a la cárcel ni por ti ni por nadie.

-¿y cuando tiempo tomaría que se calmen las aguas?

-Lo que tenga que tomar, joder.

-Bien.

-Escucha Chris, lo que vamos a hacer no es un juego, esta vez si nos descubren no serán dos años y salir bajo fianza, no cariño, serán de 25 años o más, así que esta vez no lo arruines, en la primera que la cagues, estás sola, me oyes?.

-Si Billy.

-Bien.

A los segundos suena el teléfono de Chris y ella lo contesta al ver que es una de sus amigas, más específicamente Tina Blake.

-Hola?

-A que no vas a creer lo que acabo de escuchar de la misma Sue.

-No me interesa, esa estúpida me abandono apenas tuvo la oportunidad. –contesto rencorosa.

-Pues alégrate, porque me acabo de enterar que la muy tonta está embarazada y nada menos que de Tommy Ross. Pero lo más interesante es que, justo el día de ayer vi a Carrie White con el muy agarrados de manos y cariñosos por la calle. En ese momento Chris abrió los ojos en sorpresa para luego dar una sonrisa entre astucia y burla.

-No me digas.

-Si nena, creo que Tommy ya no es muy de Sue que digamos. –Dijo Tina entre risas.

-Ya veo, gracias por la información; creo que le voy a dar una visita a Sue para felicitarla por su bebe. –dijo con una risa que denotaba maldad en toda su expresión.

Se despidieron y colgó el teléfono. Billy la miraba con una expresión entre indiferencia y confusión.

-Billy, necesito que me lleves adonde Sue, antes de irnos.

-¡Estás loca¡ no escuchaste lo que dije, tenemos que irnos ya.

-Lo sé pero confía en mi será una visita rápida, además creo que puedo hacer que la pequeña Sue se una a nuestra causa.

-¿ah sí? ¿Cómo?

-Ya lo veras.

Billy dio vuelta al auto y se dirigió hacia a casa de Sue.

-Espero y sepas lo que haces Chris.

-Créeme, valdrá la pena.

Pasaron veinticinco minutos y llegaron a casa de Sue, Billy estaciono el auto una distancia prudente para no levantar sospechas y Chris se bajo del auto.

-Que sea rápido, no hay mucho tiempo.

-Tranquilo, se lo que hago.

Chris camino hasta la casa de Sue y llego a su puerta. Cuando estaba a punto de tocar se detuvo y pensó, que mejor no tocaría. Sus padres deben saber de ella y de lo que le hizo a Carrie porque Sue se los dijo. "Estupida Sue" esos eran los pensamientos de Chris hacia su antes amiga. Se dirigió hacia la parte de al lado de su casa y vio la ventana de Sue, subió por el árbol que había ahí y toco su ventana, espero hasta que vio a Sue abrirla.

-¿Qué coño, Chris? ¿Qué haces aquí? –le dijo Sue entre sorprendida y molesta.

-¿No vas a dejarme entrar?, estoy incomoda.

Sue se hizo a un lado y dejo pasar a Chris, con una mirada recelosa.

-bien Chris, ¿qué quieres?

-Escuche que estas embarazada, felicidades supongo. Tommy y tú deben estar…en shock. –le dijo entre sonrisas y una voz que denotaba falsa alegría.

-Mira Chris, suficiente mierda me has provocado, solo vete sí, ya no tienes nada. ¿Por qué no mejor dejas de joder y solo te disculpas?

-Es gracioso que tu digas que no tengo nada, ¿Qué te dijo Tommy cuando se entero?

-¿para qué quieres saberlo?

-Bueno, es que me imagino que debe estar un poco incomodo, teniendo en cuenta que le gusta alguien más.

-Chris, en serio, esto es lo más bajo que has caído, mentir sobre algo como eso, sabes que, no tengo tiempo, quiero que te largues.

-¿Quieres saber de quién? –contesto la chica con voz inocente y falsa.

-Chris… -la corto.

-Es Carrie, me dijeron que la vieron ayer con Tommy agarrados de la mano, muy encariñados.

-Ok esto sí es gracioso, tanto la odias que mientes sobre algo como esto? –dijo entre risas la rubia.

-No me creas si no quieres pero tengo testigos, llama a Tina, ella te lo dirá todo.

-¿Y por qué creería algo que ella me dijera? Ella es como tu maldita esclava, todo lo que digas ella lo hace. Chris en serio eres patética, solo vete.

-Bien no me creas, pero sabes algo Sue, aun sigo siendo tu amiga, porque si no lo fuera no te contara esto. Pronto sabrás que lo que digo es verdad espero que para ese entonces no sea tarde. Ah por cierto, ¿Por qué te reíste cuando dije que Tommy le gustaba Carrie? ¿Lo ves tan imposible? Porque yo no, sabes odio admitirlo, pero Carrie se veía bien en el baile, me atrevo a decir hasta bonita, no sería sorpresa que Tommy buscara algo mas…original y genuino. Pero sabes creo que te ríes porque en el fondo la ves inferior a ti. Admítelo Sue, todo este drama de arrepentimiento, es pura mierda, eres igual que yo. Piénsalo. –termino de decir Chris mirándola a los ojos.

-…Vete Chris… -contesto Sue.

-Adiós Sue. –la chica salió por la ventana de donde vino, dejando atrás a una Sue confundida y asustada.

¿Qué haría si Chris decía la verdad? ¿Tommy le gustaba Carrie? No, no, Chris mentía, Carrie no era el tipo de Tommy, ella sí. Además él le dijo que la amaba, justo anoche. No Tommy la amaba a ella y solo a ella, y ella lo mantendría así.


Se escuchaban los pitidos de la maquina, que indicaban los latidos del corazón de Margaret White.

Bip…Bip…Bip, era el consistente sonido, sin embargo un cuerpo inconsciente yacía en la camilla; una enfermera viendo que todo estuviera en orden cumpliendo con su trabajo, sin percatarse los pensamientos profundos de aquel cuerpo que parecía sin vida.

"Yo creía que eras un cáncer"

"Debo asesinarte niña, para acabar con el mal en ti"

"Eres producto del pecado Carrie"

"La mano del diablo"

"Carrie, tú debes morir"

"Carrie"

"Carrie"

"Carrie"

-¡CARRIE! –se oyó la voz de Margaret White retumbar por toda el cuarto de hospital, ya había despertado.

La enfermera tiro la bandeja del susto y corrió a buscar al doctor, para asistirla. Margaret observo con entrecerrados donde se encontraba. El hospital, conectada a maquinas y sola, Carrie no estaba ahí. No importa, Dios le daría la fuerza para encontrarla y cumplir con su deber, ella sabía que Dios estaba de su lado, solo era cuestión de tiempo. Escucho la puerta abrirse y cerrarse, supo que era el doctor sin observarlo.

-Señora White, ¿Puede escucharme? –pregunto el doctor al lado de la camilla. Margaret asintió débilmente.

-Muy bien, ¿Cómo se siente? ¿Tiene algún malestar?

-…No… -contesto débilmente casi susurrando y con voz rasposa.

-Ok, veamos. Señora White voy a revisarle la herida si le incomoda en algo pestañe dos veces. –Margaret asintió.

El doctor le levanto el vestido de hospital hasta arriba de su herida en el pecho y lo toco profesionalmente. Mirando el rostro de Margaret y notando que pestaño dos veces.

-Ya veo, es normal. Perdió mucha sangre señora White, es un milagro que pudimos salvarla, es mas esperábamos que no despertara dentro de un tiempo más.

Margaret no lo miraba solo veía hacia el techo del cuarto. El doctor escribió algo en su libreta y se dirigió a Margaret nuevamente.

-Bien señora White, me retiro la enfermera se quedara con usted y le dará la atención necesaria. ¿Necesita algo más antes de que me vaya?

-…Si… -contesto con voz rasposa.

-Pues dígame, ¿En qué puedo servirle señora White?

-…Tráigame a…Carrie…ahora…ella…debe saber…que sigo…con vida…y que…Dios…tomara…venganza por…sus pecados.

"Carrie es hija del pecado y el pecado nunca muere"