"Ocultándose detrás de una pared" Hola, si lo se odienme, me tarde mucho, lo siento es que como les dije no tengo casi tiempo, y ademas de que "redobles" ME VOY A CASAR WEEEEEEEE "cof" "cof" bueno eso es otra historia, en serio chicas y chicos perdónenme aquí esta el capi por favor gozenlo, tratare de no tardarme tanto, ademas de que esa historia señores esta por terminar , pero no lloren tengo otras ideas en mente solo que no con Carrie, pero les aseguro que tratare que sean mejores que esta. En fin...
A LEER.
Carrie le pertenece a Stephen King.
Te Necesito
Capitulo 11
Años, meses y días… eso era lo que me había tomado encontrarlos, pero todo se resumía a este momento; los encontraría, cumpliría con mi deber con esta nación; heh aunque si me preguntan para mí no son más que unos fenómenos, cosas que deben ser acabadas de una vez y por todas, bueno, de todos modos me dieron órdenes de traerlos de vuelta, pero no mencionaron si vivos…o muertos.
-Señor, hemos colocado unidades en cada salida de Chamberlain incluyendo estaciones de trenes y cualquier otra posibilidad de escape para el arma Alpha y Beta. –menciono un uniformado cubierto con un casco en su cabeza se leían las letras S.W.A.T. en su uniforme y en sus manos tenía una H & K MP5 A3.
-Perfecto, si tienen señal de alguno procuren que se rindan inmediatamente y si no, pues, saben sus ordenes…disparen, no los dejen con vida, no dejen que nadie se interponga en su camino. –contesto aquel hombre vestido de saco y corbata negra. Este hombre tenía los ojos tan azules, tan fríos, que si los mirabas con detenimiento te congelaban el alma, era alto de unos 6 pies y 3 pulgadas, no se veía ninguna expresión en su rostro, era como si no tuviera alma, su cabello era rubio casi blanco peinado hacia atrás, se podía ver que tenía unos 48 años, para sus superiores era Black, para sus inferiores era Señor. Este hombre tenía un solo propósito por el momento, atrapar a Ralph White y a su hija.
Y lo haría.
-¡Si señor! –contesto el agente S.W.A.T. retirándose a cumplir con sus deberes.
-Prepárate White, hoy las cosas se pondrán muy negras para ti. –dijo el señor Black con una sonrisa macabra en su frio rostro.
En el auto iban Chris, Billy y Jack… en completo silencio, cada uno pensando en sus propios propósitos.
Jack, dinero; Billy, terminar con esta mierda; pero Chris…oh Chris…Chris quería sangre de White corriendo en sus manos. Se preguntaran porque tanto odio, porque, si esa niña en verdad nunca la molestaba ni a ella ni a nadie; será tal vez que a Chris no le gustaba la gente débil o será porque su vida esa arruinada gracias a ella…o simplemente ella es una psicópata…a la mierda, a la mierda todo, ella quería la muerte de esa chica y eso era todo, al carajo las razones, al carajo él porque, ella era Chris Hargensen y ella conseguiría lo que ella quisiera…siempre.
-¿Cuánto falta para que lleguemos? –pregunto Chris.
Jack soltó una risa entre divertida y molesta- Estamos impacientes ¿verdad?, tranquila solo nos faltan unos kilómetros y estaremos en tu amada Chamberlain.
Chris solo lo miro a través del retrovisor y guardo silencio. Estaba cada vez más cerca de conseguir su venganza ya era hora esa pequeña perra iba a pagarla. La voz de Billy rompió sus pensamientos.
-Oye Jack, ¿Dónde lo haremos?
-¿hacer qué?
-El trabajo, no te aconsejaría hacerlo en la ciudad. Ahí estamos entre los más buscados, si me entiendes, lo mejor sería secuestrarla y sacarla de ahí y hacerlo en un lugar donde no seamos molestados.
-Te entiendo, hermano. La mejor forma de ocultar un cuerpo es tirándolo al agua, borraría todo, ADN, todo; la llevamos a un lago y al terminar, plushhh al agua nena. –contesto este, con una sonrisa en su rostro.
-Estoy de acuerdo. –contesto Chris, ella solo quería verla muerta.
-Bien está decidido, eso haremos. –contesto Jack.
Vieron el letrero a distancia, "BIENVENIDOS A CHAMBERLAIN".
Había llegado la hora…y Chris podía sentir la adrenalina corriendo por sus venas. Una sonrisa se asomaba por su rostro.
Había llegado la hora, teníamos que irnos.
Estaba en mi cuarto empacando, Tommy me estaba ayudando aun con las lagrimas marcadas en su rostro, Dios, por favor cuida de Tommy. Mi padre estaba abajo esperándome, me dijo que tomara solo lo necesario, que viajara lo más ligera posible. Había terminado de empacar, Tommy tomo mi maleta y se la puso en la espalda, lo mire directo a los ojos y el a los míos, cuantas cosas que deseo decirle y cuantas que tal vez nunca le diré; tengo miedo, de lo que vendrá, de mi misma, de si…volveré. Baje las escaleras y mi padre estaba al pie de esta.
-¿Estas lista? Ya es hora de irnos, tenemos que llegar lo más rápido a la estación de trenes.
-Sí. –Le respondí.
Al llegar abajo, mi padre me miraba con ojos de compasión, me coloco su mano en mi hombro y me dijo…
-Carrie, se que hice las cosas mal pero quiero mejorarlas, después de esto te prometo hare o que sea para hacerte feliz, no lo arruinare de nuevo, cariño. Lo prometo.
Asentí, y tome mi maleta de las manos de Tommy. La señorita Desjardin se acerco y me abrazo.
-Cuídate, Carrie. Regresa sana y salva.
-Gracias señorita Desjardin, por todo. –La extrañare mucho, ella nunca me abandono, me trataba como lo que era, una simple chica que necesitaba cariño y atención, ella…fue como su madre.
Dios, su madre se había olvidado de ella, ¿La volvería a ver? Algún día esperaba que su madre encontrara la paz.
-Carrie, vámonos ya. Hay que llegar a la estación de trenes. –Dijo mi padre ya en la puerta.
Lo mire y asentí, aquí vamos. Tommy me seguía en silencio, al llegar a la puerta el salió junto a nosotros, aun seguía a mis espaldas, me di la vuelta y lo abrase con todas mis fuerzas, el hizo lo mismo, sentí una lagrima caer en mi hombro, sentía que me faltaba el aire, Dios, Tommy…mi hermoso Rey del baile. Te necesito, Tommy, te necesito tanto.
-Carrie…-Mi padre rompió mis pensamientos, nos soltamos lentamente y nos volvimos a mirar.
-Regrese pronto, Srta. White. –Me dijo entre lágrimas y una sonrisa.
-Lo hare Sr. Ross. –yo hice lo mismo.
Me di la vuelta y juro por Dios, que jamás había hecho algo tan difícil en toda mi vida. Mi padre tomo mi mano y caminamos hacia la calle, mire una última vez atrás, no quería olvidarlo, nunca.
Allí estaba Margaret White, postrada en esa cama de hospital, esperando el momento, para hacer el trabajo de Dios, destruir a esa niña, a la hija del diablo.
Un hombre entro al cuarto, era su doctor, junto con dos hombres más vestidos por completo de blanco, se veían tan limpios y puros…
Ángeles; pensó Margaret la liberarían para ayudarla a destruir a Carrie.
-¿Sra. White? Estos hombres se encargaran de usted ahora, la llevaran a un buen lugar.
-Ya lo sé doctor, Dios los envió para ayudarme ¿cierto? Me liberaran, ellos son ángeles. –Dios escucho sus plegarias, ella por fin saldría de ahí. Tenía una sonrisa, en su rostro y paz en su alma.
Los hombres se miraron entre sí, y uno de los hombres vestidos de blanco dijo "Si Margaret, venimos a liberarte, estarás en un buen lugar". Los hombres se le acercaron lo suficiente y uno de ellos saco una jeringa, sin que ella se diera cuenta.
-Pero ¿Qué pasara con Carrie? Ella debe morir, es una bruja. –dijo Margaret a los "angeles"
-No se preocupe señora White, nos encargaremos usted solo descanse. –Eso fue lo último que escucho cuando sintió un leve pinchazo y luego oscuridad…paz al fin.
Los hombres la pusieron en una camilla, y la sacaron del hospital; la pusieron en una camioneta que decía…
Asilo Psiquiátrico de Chamberlain.
Este en paz Señora Ross, irá al lugar al que pertenece.
Ya habían llegado, por fin.
Estaban en Chamberlain, pero justo cuando Chris iba a cantar victoria, había una barricada delante de lo que parecían policías y equipo S.W.A.T.
Mierda.
-¡Mierda! ¿y esto qué es? ¿No se suponía que esto iba a ser fácil? –Jack escupió molesto.
-No sé qué carajos es esto, ¿es por nosotros?- Dijo Billy nervioso.
-No seas idiota, Billy, lo que hicimos no es como para que venga S.W.A.T. –Contesto Chris.
-Miren yo no sé que estén jugando ustedes dos imbéciles, pero no voy a seguir, no quiero trato con la policía, nos vamos. –dijo Jack, incomodo por la situación, carajo que era S.W.A.T. no quería mierdas con ellos.
-¡No! Ustedes dijeron que lo harían, no les daré mierda de mi dinero si no hacen lo que les digo.
-Mira perra estúpida si quieres seguir bien, pero lo harás por tu cuenta, porque yo no lo hare, ¿estamos? –Refuto Jack casi gritando.
-Bien, me bajo.
-¿Qué? ¿Estás loca? ¿Qué les dirás eh? "hola soy Chris Hargensen y quiero pasar porque soy la mejor zorra que ha existido aquí" –se mofo Billy.
-Púdrete Billy, no los necesito. –Dijo Chris saliendo del auto. Cerró la puerta y empezó a caminar. De pronto la voz de Jack la hace detenerse.
-¡Oye!
-¡¿Qué?! –contesta la chica sin darse la vuelta.
-Escúchame bien, no abras tu boca, ni hables sobre nosotros; no me importa lo que te pase pero si me hundes te hundo perra. –dijo Jack en un tono de voz que asustaría a cualquiera…menos a Chris.
-No lo hare. –Por ahora idiota. Sonrió, esta sería una excelente noche. Escucho el auto dar la vuelta, el sonido del motor y las llantas rechinar, por fin estaba sola. De su chaqueta saco un arma una, 9mm, eso es todo lo que ella necesitaba para aniquilarla. Otra sonrisa, ella estaba tan cerca.
Tommy, la vio irse, caminar con su padre, a un futuro incierto. Como desearía ir con ella; pero no podía, el padre de Carrie tenía razón, el seria una carga, además tenía cosas que solucionar aquí. Salió de la casa de la Srta. Desjardin con un solo objetivo, Sue. Tomo un taxi que lo dejo justo en la puerta de la casa de Sue, era tarde, por lo que opto por subir por el árbol al lado de la ventana de Sue con suerte estaría aun despierta.
Bingo ahí estaba en su cama, viendo tv. Toco la ventana y ella miro asustada al principio para luego, formar una sonrisa al verlo. Se levanto de la cama y se acerco a la ventana para abrirla.
-Hola, amor.
-Sue…tengo que decirte algo.
-¿Pasa algo malo?
-…Déjame entrar, tengo que hablar contigo.
-Ok. –Ella se hace a un lado y el haciendo uso de su atletismo, entra con facilidad.
-Siéntate, Sue.
-Tommy, ¿Qué pasa? Me estas asustando.
-Solo siéntate, por favor. –Dice Tommy con obvia exasperación. Ella se sienta, el se arrodilla delante de ella.
-Sue, sabes que te ayudare para lo que sea a ti y al bebe, sabes que estaré siempre para él. –dijo Tommy.
-Si…Tommy ¿Qué pasa?- Dijo la rubia ya preocupada-
-Sue, me encargare del bebe…pero no puedo seguir contigo. –Listo, el lo había hecho.
-Que… ¿Qué dijise? –Sue no podía creerlo, Tommy Ross terminaba con ella.
-Sue…Yo me enamore de alguien más…y no quiero seguir mintiéndote…yo…
-¿Quién es? –Dijo Sue consternada.
-Sue…
-¡¿Quién?! –Grito levantándose una muy molesta Sue.
-…Carrie…-dijo casi susurrando, Tommy.
-…¡¿Qué?!...¿Carrie White?
-Si… -De pronto sintió ardor en su mejilla derecha. Sue le había pegado.
-¡¿ME ESTAS JODIENDO?! –Grito –Tu la conociste una noche y eso fue todo, es eso, ahora resulta que ella es tu verdadero amor?, maldito seas, ella no era nadie, para ti, ella ni siquiera importaba, y ahora ¡es lo mejor que hay! JA JA JA no me hagas reír Tommy, ella no es más que una perde…-no pudo continuar fue empujada contra la pared.
-No…no digas una sola palabra de Carrie me oíste, a mi ódiame, insúltame, golpéame, pero a ella no la menciones en tu boca, ¿me escuchaste Sue? –La voz de Tommy había bajado un tono más de lo normal, sus ojos denotaban la ira en ellos, Sue vio en ese momento a otro Tommy.
-Chris, tenía razón, ella me lo advirtió…-susurraba Sue, impactada por lo descubierto.
-¿La viste? ¿En donde esta? Sue dímelo. –Tommy le pregunto exasperado.
-No lo sé, ella no me lo dijo, pero sabes lo que sea que esté planeando, ojala le funcione. –Lo dijo con tanto odio que Tommy, la miraba en shock. La soltó y ella se tiro al suelo con lágrimas de rabia en sus ojos.
-Yo tenía razón, tu Sue Snell, eres igual a ella. –Dijo Tommy entre decepcionado y molesto. –Adiós Sue.
"Vuelve"
