Los personajes de Skip Beat no me pertenecen, son propiedad de su creador.
— Diálogo —
"Pensamiento"
*Pensamiento alter ego* (Demonios y hadas mentales de Kyoko / Kuon)
Capítulo 27
Un joven, vestido con ropas de mayordomo antiguas, les condujo hasta una enorme estancia donde la fiesta tenía lugar.
—Ooooo— Exclamó Kyoko—Parece sacado de un cuento de príncipes y princesas, ¿verdad? — Miraba ilusionada a su alrededor.
Todo estaba decorado con miles de flores y adornos, había largas enredaderas con pequeñas luces incrustadas que cubrían cada columna y arco del techo. Dos largas mesas, cargadamente decoradas con vajillas, copas y demás enseres, a juego con el resto, estaban situadas contra ambas paredes laterales. En la pared frontal había una especie de escenario donde una orquesta interpretaba en esos momentos una alegre melodía, mientras los invitados ataviados con sus máscaras bailaban en la gran pista de baile situada en el centro de la sala.
—Sí, de uno verdaderamente cursi— Susurró Ren para sí mimo poniendo mala cara. —"Voy a matar a ese viejo empalagoso, ¡no ha entendido para nada lo que le pedía!.
—¿No te gusta Ren? —Preguntó Kyoko. —No pareces muy contento—
—Kyoko, contigo como mi acompañante podría estar en el mismísimo infierno y estaría contento—. Sonrió ante su gran sonrojo. —No es que me disguste pero opino, que como siempre, al presidente se le ha ido la mano.
—Seguramente tengas razón siempre se pasa con las caracterizaciones de sus fiestas, pero…—Señaló todo cuanto la rodeaba. —Esta vez…,¡me gusta! —
Ren la miró, sonrío y puso la mano libre sobre la que Kyoko tenía enganchada su otro brazo. —Me alegra que te guste—
—Aunque Ren…— Cuchicheó cerca de su oído. — Creo que había que venir vestidos de una forma concreta y no nos enteramos—.
—¿Por qué dices eso? — Ren la miró extrañado.
—Porque…, fíjate en los vestidos de las mujeres, aunque son de colores y telas diferentes, son todos muy parecidos. — Disimuladamente señalaba algunos de los vestidos a los que se refería.
—Vaya…, no me había fijado— "No hacía falta que hiciera eso para que Kyoko destacara, ya lo hubiera conseguido ella solita".
—Y con los hombre pasa parecido…— Volvió a susurrar. — Me recuerdan a las fiestas que dan los reyes en los cuentos, todos parecen algo así como miembros de la corte—. Se acercó más a él agarrando fuertemente el brazo que la conducía por la sala. —Creo que nuestros trajes desentonan un poco—
—No lo creo, yo diría que sobresales sobre todos los demás, pero no que desentones —Suavemente, con su mano sobre su mejilla, la hizo mirar a todos a su alrededor. — No creo que ellos piensen que desentones—
—Ah…—El sonrojo de Kyoko quedó parcialmente oculto por la marcara que cubría sus ojos y una fracción de sus pómulos. No se había percatado, hasta ahora, de las miradas que todo el mundo les dedicaba.
—¿Por qué te mira todo el mundo Ren? —Susurró de nuevo.
—Jajaja, no me miran a mi Kyoko— Se acerco hasta casi acariciar su oído con los labios. —Te miran a ti…, ya te dije en casa que eras la mujer más bonita que había visto en mi vida y ellos naturalmente opinan lo mismo.
Mientras cruzaban la pista de baile, Kyoko alcanzó a oír algunas conversaciones de quienes les abrían paso.
—Oh, fíjate…—
—¿Quién es esa hermosa mujer? —
—Ohhhhh, parece una verdadera princesa…—
—Es tan hermosa…
—¿Ese tipo será su pareja sentimental? Porque si no lo es, tengo que conseguir acercarme a ella….
Ante ese último comentario Ren cambió su postura, retiró el brazo que dirigía a Kyoko para pasarlo posesivamente por su cintura, acercándola a él todo lo posible, mientras fulminaba con los ojos al hombre que había osado decir semejantes palabras.
Kyoko estaba a punto de preguntarle a Ren que le ocurría, cuando vio de reojo a un hombre enmascarado vestido completamente de Dorado, corona y báculo incluido, que se acercaba rápidamente a ellos con los brazos totalmente extendidos.
—¡Aquí llegan mis invitados favoritos!—Gritó, mientras cortaba la distancia que los separaba. Les rodeó hasta colocarse a su espalda, puso un brazo sobre el hombro de cada uno y metió su cabeza entre la de ambos, cosa que tuvo que hacer a la fuerza ya que estaban muy juntas. —¿Qué os parece la fiesta?
—Es todo precioso señor…, yo creo que es perfecto—Kyoko estaba realmente ilusionada.
—¡A que sí! —Lleno de emoción, porque alguien más compartiera su gusto por lo que los demás llevaban rato llamando estrafalario, cambió su posición y cogió a Kyoko de ambas manos mientras daba con ella pequeños botecitos de colegiala extasiada. —Yo opino lo mismo Mogami-san! —
"Vaya dos, son tal para cual…, ambos en su propio Lalalandia" *Pufff, este sitio es asfixiante, exuda empalago por cada rincón* "Ya lo sé, pero mírala…, está radiante de felicidad" *Lo sé y verla así es mejor que nada en esta vida, pero no por eso deja de parecerme una autentica cursilada*. "Ya…, ni a mí".
—Pero dime Ren…,¿tú no dices nada sobre mi fiesta? — Lory, que seguía agarrado a Kyoko, le miró con ojos chispeantes esperando una respuesta.
Ren estaba dudando entre mentir o arrastrar al presidente a algún rincón para decirle lo que de verdad opinaba de la fiestecita, cuando un borrón negro pasó a su lado frenando frente a Kyoko.
—¡Tuuuuuuuú tienes mucho que contarme! — Dijo Kanae mientras aparataba a un pasmado Lory y agarraba a Kyoko del brazo.
—Buenas noches para ti también Kotonami-san— Sonrió Ren, para nada contento, pues veía las intenciones de la joven de llevarse a Kyoko a laguna parte.
—Buenas noches Tsuruga-san, si nos disculpan un momento…—Les retó a ambos con la mirada. —Se la devuelvo enseguida—
Kyoko, viendo que Ren iba a protestar, pues ya se había acercado para interponerse en su camino, agarró su mano, la que Kanae no había conseguido atrapar, y le sonrió. —Vuelvo enseguida, será solo un minuto, así aprovecho para ir al tocador— Se disculpó mientras su amiga ya la alejaba a toda prisa.
—Jajajaja, tranquilo muchacho, seguro que pronto la tienes de vuelta— Lory se estaba riendo claramente de Ren. — No has contestado a mi pregunta, ¿Qué te parce lo que hice para tu encargo?
—¿Mi encargo?—. Le fulminó con la mirada. —¿Puedes decirme en que se parece esto a lo que te pedí? — Hablaba muy bajito, pero no por ello sus palabras perdían fuerza. —Porque yo recuerdo claramente que una de las condiciones era que no hubiera mucha gente, y aquí está como mínimo toda la empresa al completo.
—Bobadas, simplemente disentimos con el concepto de poca gente— Sonreía Lory a quien las miradas de odio que recibía en esos momentos le daban absolutamente igual — Y claramente hice que Kyoko pareciera una princesa ante todos los demás— Continuó orgulloso de sí mismo.
—Yo le dije que quería que se sintiera como una princesa, no que forzara a todas las mujeres a vestir el mismo vestido para que ella lo pareciera. —Hablaba muy rápido, aunque manteniendo baja la voz, para que nadie más les escuchara. —Por si no se ha dado cuenta, ella sólita ya parece un autentica princesa, y una muy hermosa por cierto, no necesita ese tipo de ayuda—.
—Jajajaja, cálmate Ren, de eso ya se ha dado cuenta todo el mundo— Yashiro se había acercado silenciosamente a ellos y había escuchado la conversación.
—Hola Yashiro— Le saludó Ren amablemente, aunque por el rabillo del ojo seguía fulminando a Lory. —Me alegra volver a verte—
—Y a mí también…, me dejaste muy solo estos día , ¿eh?—Yashiro estaba en modo moe total. —¿Qué hiciste con la pequeña Kyoko todos estos días? —
—Eeeee….—Ren miraba en todas direcciones buscando una salida, y ésta estaba entrando por la puerta en esos mismo instantes.
—Eso, eso! Queremos saberlo todo! —Lory se unió al sentimiento de Yashiro.
—Ren! —Gritó María mientras se tiraba a sus brazos. —¡Por fin llegaron! Pero…, ¿Dónde está onesama? — La niña miraba en todas direcciones esperando encontrarla.
—Ahora viene María, ha ido un momento al tocador con Kotonami Kanae— Ren al ver que la niña tenía toda la intención de salir corriendo en su búsqueda, susurró algo a su oído.
—¡Kyaaaaaaaaaa! Claro que quiero bailar con Ren— Gritó emocionada, mientras intentaba arrastrarle al centro de la pista.
Ren sonriendo ante la cara de desilusión de Yashiro y el presidente, se alejó con María con una siniestra carcajada de triunfo.
—Ren….—Gimoteaba Yashiro— Es usted muy malo!
—Tranquilo Yashiro, puede que haya escapado esta vez, pero que ni piense que lo voy a dejar pasar— Lory miraba a la recién formada pareja de baile, intercalando miradas envenenadas para Ren con las más amorosas para su nieta.
—Ooooo, pero yo me moría por sacarle algo de información— Yashiro incluso hizo dulces pucheritos.
—Anímate amigo…—Lory sacó de entre su túnica una tablet de un tamaño más que considerable. —Tengo aquí algo que seguro te alegrará hasta que le sonsaquemos todo a ese desconsiderado.
"¿Cómo podía tener ahí dentro semejante artilugio sin que se le notara?" Pensaba Yashiro mientras el presidente le acercaba a la cara una imagen a todo color. —Kyaaaaaaaaaaaaa, pero que bonitoooooooo! Quiero una copia…, quiero una copia!— Exclamó con los ojos abiertos completamente, recuperada de nuevo su actitud moe, mientras sin tocar el aparato, agarraba emocionado la mano del presidente.
Continuará…
Muchísimas gracias por vuestros comentarios. Siento que hoy sea tan poco…, espero poder compensar mañana. Gracias oxybry por tu indicación ;P
