Los personajes de Skip Beat no me pertenecen, son propiedad de su creador.


— Diálogo —

"Pensamiento"

*Pensamiento alter ego* (Demonios y hadas mentales de Kyoko / Kuon)


Capítulo 31

—Vale…, —Se puso sería, pues quería que el viera que no mentía, ni disimilaba —Sobre lo de tu amigo, como ya te he dicho, no fue culpa tuya Ren. A veces nuestras decisiones y nuestros actos traen consecuencias, y desgraciadamente no sólo nos influyen a nosotros. Lamento muchísimo que vivieras una experiencia tan terrible, no puedo imaginar lo que debe ser perder a un amigo, más si te sientes responsable durante tantísimo tiempo— Le miró dulcemente. — Gracias por contármelo, significa mucho que confíes en mí de esa forma y espero de verdad que puedas perdonarte y seguir adelante, seguro así lo querría Rick.

—Siempre he confiad…— Ahora fue Kyoko quien con un gesto risueño le mandó callar y pidió que la dejara terminar.

—Sobre lo de tu nombre artístico…— Continuó. —Lo entiendo, querías llegar a ser un gran actor por ti mismo, sin la influencia de tu padre, lo comprendo perfectamente. Sé lo que puede suponer llevar una carga, del tipo que sea, impuesta por un progenitor.

Esta vez Ren se vio obligado a interrumpirla de verdad, sin dejarse silenciar. —No…, no fue así Kyoko. Mis padres son grandes personas, me quieren realmente y yo también a ellos aunque no lo haya demostrado en este tiempo. — Se disculpó, pues sabía que el lastre de Kyoko era muy grande y desmerecido totalmente, nada comparado con el inmenso amor que él recibió siempre de sus padres. "Ellos no se parecen en nada a esa…, mala mujer que te dio la vida" *La vida, porque, desde luego, no supo darle nada más de valía*.

—Oh…, eso ya lo sé Ren— Se sonrojó nuevamente. —Quiero decir, conozco Hizuri Kuu y sé que es una bellísima persona, para mí se había convertido en una especie de…— Se entristeció ligeramente.

—Lo sé, y conociéndole como le conozco…— Sonrió imaginando la escena. —Si te oyera dejar de llamarle padre, estaría lloriqueando por las esquinas—

—Puede ser…— Sonrió, pero sin que la sonrisa alcanzara sus ojos. —Ahora que sé que es tu padre…, no me parece correcto—


Mientras tanto, escondidos entre matorrales….

—Oh mi niño! Mi pequeño! — Susurraba la mujer Rubia, mientras estrujaba el brazo de Lory dolorosamente. —¡Quiero ir ahí, esconderlo entre mis brazos y no dejarle escapar nunca más!

—Cálmate Jullie, me vas a destrozar el brazo! — Se quejó también en susurros. —Y ni se te ocurra interrumpir, es un momento importante para ellos, y te aseguro que aún no han terminado—. "O eso espero…, aunque con estos dos…"

A su lado, el hombre rubio, miraba la escena pero no había dicho palabra desde que comenzaron a espiarles, que fue al segundo de verles desaparecer por la puerta de la sala del baile.

—¿Querido? — Jullie soltó el brazo de Lory para poner un brazo sobre el hombro de su marido y obligarle a girarse hacia ellos.

—Ese.., ese hijo tuyo…— Lloriqueaba como un niño pequeño.

—¿Ahora es sólo mi hijo? —Preguntó ella asombrada por la reacción de su marido.

—¡Sí! Si hace que mi pequeña deje de llamarme Papá, será sólo tu hijo para siempre. ¿Por qué, por qué?— Se había dejado caer al suelo, y aunque lo hacía en silencio para no ser descubiertos, golpeaba sus manos contra el suelo como si de un drama teatral se tratara.

—No seas melodramático Kuu…—Le reñía el presidente, a pesar de estar encantado con toda la situación. "Todo esto sería una idea estupenda para una serie…, o una telenovela!" —Además no adelantes acontecimientos, ya os he dicho que no han terminado—

—¿Qué más le ha podido ocultar ese hijo mío a mi dulce pequeña? — Preguntó Jullie, quien a pesar de no conocerla personalmente aún, ya la quería tanto como Kuu.

—Jajajaja, no se…— Se mofó Lory con malicia.

—Jijijiji….— Se unió Kuu.

Ambos recibieron sendos golpes en la cabeza por parte de una Jullie que podía llegar a dar verdadero miedo enfadada, (no quedando duda de quién lo había heredado Kuon), mientras les obligaba a guardar silencio y seguir observando.


—Kyoko…, no es inapropiado, tu relación con mi padre no debe cambiar si tú no quieres, es un vinculo que creasteis y os pertenece a vosotros. ¿De acuerdo?—. No estaba dispuesto a ceder en esto.

—Pero es que sería raro…— Poniéndose color escarlata bajo la cabeza. —Si le llamo padre…, y bueno…, el es tu padre… y claro pareceríamos como una especie de herm…— No fue capaz de terminar, su voz se había apagado sin remedio.

—Jajajaja, te puedo asegurar que eso nunca pasará— Contestó Ren entendiendo lo que ella quería decir, y aunque risueño, lo hizo de forma verdaderamente tajante. *Hermanos dice!* "Jajajaja, adoro a nuestros padres, pero antes dejo de ser su hijo". —Así que por favor, sigue tratándole como hasta ahora, no me lo perdonaría si fuera de otro modo. —

—Va…, vale— "Vaya.., que rotundo ha sido… Si que le debe horrorizar la idea de ser como hermanos" *¿Y a ti no?* "Bueno…sí, pero por otras razones" *¿Y cómo sabes sus razones?* "Eh…"

—Perfecto— Interrumpió así Ren sus pensamientos. —Pero continúa por favor, siento haberte interrumpido— Volvió a tensarse a la espera de toda la sentencia.

—Sí claro, esto…¿por dónde iba?—Pensó. —Ah sí tu nombre! Bueno pues eso, que entiendo que lo ocultaras, son cosas de trabajo y en eso tú decides, no cambia nada para mí—

Ren asintió con la cabeza sonriendo realmente agradecido por su capacidad de comprensión.

—Aunque sí que tengo que decirte…—Se puso seria, tanto como cuando se trataba de sus comidas. —¡Que no deberías tenerles tan apartados de ti! Sé que pa…padre te adora, él fue quien me ayudo para interpretar y…—Se calló al percatarse de que ella, una aprendiz de actriz, había interpretado nada más y nada menos que al que, por aquel entonces era su sempai.

—O sí…¡Y lo hiciste realmente bien! —Sonrió Ren. —Y ya sé que hice mal en mantenerlos apartados de esa forma, pero realmente no podía…— Se defendió.

—De acuerdo…, pero creo que deberías contactar con ellos, y dejarles quererte Ren, estoy segura de que lo están deseando. —"Porque así debe ser, así son los padres de verdad, quieren incondicionalmente. Y los que no lo hacen, simplemente no son padres y punto."

—Lo haré, te lo prometo— "Eso sí mi madre no ha matado a mi padre por no dejarla acercase a mí antes" *Jajajaja, pues es capaz, la verdad* "Por eso lo digo"

Conforme con su repuesta Kyoko se dispuso a continuar, pero un ligero ruido llamó su atención. "¿Será algún animalito? Ha sonado muy raro…"


Esta vez era Jullie quien teatralmente se había dejado caer al suelo, víctima de un desvanecimiento más que fingido.

—¿Querida que te ocurre? — Kuu se mostraba realmente preocupado, y miraba intermitentemente a su esposa y a un más que relajado Lory, que no se creía en absoluto el desmayo.

—¿Has oído a nuestra pequeña? ¿Cómo defiende a sus papás? —Preguntaba emocionada. —Nos trae a nuestro niño de vuelta —Y miró a Lory con ojos envenenados, al que la sonrisa se le esfumó de los labios. —No como tú roba hijos….!—


—Bueno… y con respecto a lo de Corn…— Kyoko dejó de prestar atención al ruido anterior, pues no se había vuelto a oír nada más. —Antes me has preguntado si no creía que todo lo hubieras hecho por intentar hacerme feliz, y no te he contestado. —Le miró inquisitiva.

—Ya…— Ren no sabía que decir.

—Pues esa es la cuestión Ren, ese es el motivo por el que ya te había perdonado incluso antes de que me lo contaras—Cogió su cara dulcemente.

—¿Cuál? — Preguntó Ren confundido y a la vez esperanzado ante la posibilidad de que fuera cierto que ella le perdonara por todo.

—Durante nuestro viaje, no he podido dejar de tener la sensación de que hacías todas esas cosas sólo para intentar hacerme feliz y finalmente me di cuenta que siempre haces eso—. Observó como los ojos de Ren se abrían sorprendidos — Y teniendo en cuenta lo que me ha dicho Kanae… Creo que has organizado la más especial de las fiestas sólo, para una vez más, hacerme feliz. ¿Me equivoco?—

—No…, no te equivocas, en este caso quería que fuera una noche especial, tenía mucho que contarte y aunque temía que no pudieras perdonarme… Quería, a ser posible, hacerte antes feliz una vez más. — Suspiró fuertemente. — Es lo único que quiero hacer, conseguir que seas feliz siempre— Reconoció Ren, con el corazón acelerado pues sabía cuál iba a ser por lógica la siguiente pregunta que iba a tener que responder.

—Y lo haces Ren, de niño lo hiciste y después lo has hecho siempre de mil formas diferentes, como mi sempai en un principio y después como mi amigo. Me has dado cosas que yo ni siquiera sabía que quería o necesitaba. Y te estoy profundamente agradecida por ello, aunque no consiga entender por qué— Soltó su cara y bajo ligeramente la suya.

—¿No entiendes por qué estas agradecida? —Ren sabía que podía haberlo dejado correr, pero estaba cansado de ocultarse y no soportaba la idea de más mentiras entre ellos, no suyas desde luego.

—No, lo que no entiendo son las razones por las que lo haces— Kyoko confesó sinceramente.

—Sólo hay un motivo Kyoko…— "Allá vamos…" *¡Síiiiiií!*

—¿Cuál? — Levantó la mirada.

—Porque te quiero— Dijo clara y firmemente clavando sus verdes ojos en los de su amada.


Continuará…

Muchas gracias a todas! Todavía no tengo terminada la historia del todo, la verdad es que nunca pensé en hacerla tan larga. El caso es que como no quiero cambiar lo que en un principio tenía pensado ,no estoy leyendo sus historias porque siempre me gustan tanto que luego me bloqueo buscando que escribir. ¡Y eso me está matando! Así que sus comentarios me animan mucho a seguir. Eso sí, el día que termine…¡no voy a dejar de leer hasta que se me caigan los ojos!