Los personajes de Skip Beat no me pertenecen, son propiedad de su creador.
— Diálogo —
"Pensamiento"
*Pensamiento alter ego* (Demonios y hadas mentales de Kyoko / Kuon)
Capítulo 33
—María…. — Kyoko se apartó sonriendo ante la cara de Ren y extendió sus brazos para recibir a la efusiva niña.
— ¿Dónde se habían metido? Llevó buscándoles desde que Ren se fue a salvarte de aquellos hombres malos— Les miraba con cara seria.
—No eran hombres mal….— Kyoko iba a explicarse cuando fue interrumpida.
—María…, es que tuve que llevármela lejos de todos esos hombres tan malos que se negaban a dejarla en paz, ¿lo entiendes verdad? — Ren parecía el hombre más inocente del mundo, uno que sólo hacía el bien en la Tierra.
—Oooooh… Ren sama es el mejor caballero del mundo….—Sus ojos brillaban de admiración. —Es el mejor cuidando de onesama, ¿Verdad? — Añadió.
Kyoko miraba a Ren, por encima de la cabeza de la niña, sonriente. —Sí, es muy desconsiderado por su parte haberme librado de todos ellos— "Claro que ahora…, sé que no era para nada desinteresado". Pensó dejando que su cara fuera el fiel reflejo de sus pensamientos, mientras soltaba a María que los observaba a ambos con cara suspicaz.
—Jajajaja, ciertamente en lo que a ti respecta lo hago todo de forma altruista— La guiñó un ojo de forma cómplice y se acercó a ella para darla un suave beso en el pelo.
"¿Ren-san acaba de besar a onesama?¡Kyaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa! Tengo que contárselo al abuelo inmediatamente" . María se disponía a salir corriendo cuando vio acercarse a Sebastián, caminaba con la inmensa clama que lo caracterizaba y, sin saber muy bien cómo, consiguió entregarla una notita sin ser visto por nadie, ni siquiera Ren y Kyoko que estaban justo a su lado, o eso pensaba ella.
-Mi nieta querida, ¿verdad que le vas a hacer un favor a tu amado abuelito? Necesito que traigas a tu onesama al lugar donde está la orquesta tocando, yo os esperaré allí, tengo una sorpresa ;P-
Tras leer la nota, y sin dudarlo un segundo, cogió a Kyoko del brazo y la arrastró hasta el lugar donde había indicado su abuelo.
Kyoko sonreía abiertamente por la efusividad y la fuerza de la niña, y también por la cara de Ren que las seguía receloso, sin soltar en ningún momento su mano.
"¿Qué le habrá entregado Sebastian a María para que salga corriendo con Kyoko así? Seguro que el presidente está tramando algo…" *Es lo más probable* "Bufff, ¿es que todos se han propuesto que no pueda bailar con ella nunca más?" *JA! Que lo intenten!*
Estaban llegando junto al escenario cuando Lory apareció fuertemente iluminado, por alguna especie de foco, subido en él y ordeno a los músicos que pararan la música.
Kyoko se paró en seco, no permitiendo a María avanzar más. *Así iluminado da todavía más miedo! Corra ama seguro que trama algo* "Es muy probable…"
—Señoras y señores, espero estén disfrutando de la fiesta— Sonrió ante los gestos y exclamaciones de aprobación por parte de los alegres invitados. — Les invito a que sigan disfrutando todo lo que quieran, pero antes me gustaría anunciar algo— Hizo señas a alguien para que subiera junto a él al escenario.
Kyoko lo miraba horrorizada. "¿Subir ahí? ¿Con toda esa gente mirando? ¿Por qué? ¿Para qué?. Estaba tan avergonzada que ni siquiera notaba los brazos de María que la empujaban para que se moviera. No reaccionó hasta que sintió los labios de Ren junto a su oreja.
—Ve pequeña, si no bajará él— Susurró—No dejaré que pase nada malo, si es necesario subiré y te sacaré de aquí antes de que tengan tiempo de decir tu nombre, te lo prometo—La beso disimuladamente en la mejilla.
Con un suspiro de resignación, pero más tranquila por esas palabras, subió al escenario y se situó junto al presidente. Quedó totalmente cegada por el foco que los iluminaba, y tuvo que taparse los ojos. "Pero…¡cómo puede él estar aquí plantado como si nada! Si es hasta doloroso".
La intensidad bajó considerablemente, Sebastián estaba manejando las luces y había comenzado a manipularlas en cuanto había visto el gesto de la joven. Aunque tuvo que soportar una pequeña mirada envenenada del director por hacerlo, lo cual bien pensado era impresionante, el hecho de que fuera capaz de mirarle fijamente cuando tenía semejante luz cegándole.
—Esta encantadora mujer…—Continuó Lory hablando mientras pasaba un brazo, sin apenas tocarla, por la espalda de Kyoko. —Es el miembro número uno de mi sesión especial Love Me— Hizo una pausa con el fin de dejar a la gente expectante. — Me complace enormemente invitaros a todos vosotros mañana, en este mismo lugar, a la gran fiesta de graduación y presentación oficial de Mogami Kyoko! — Exclamó como el mejor de los jefes de ceremonias y dejando a todo el mundo impresionado añadió —Hay estancias preparadas para todos para pasar la noche y continuar la fiesta mañana!—
Del techo comenzaron a caer millones de confetis multicolores que caían sobre todo el mundo. Los invitados estaban encantados ante la idea de una nueva fiesta. Las personas más cercanas a Kyoko como Kanae, Yashiro y María, entre otros, aplaudían llenos de felicidad. Ren la miraba, como siempre, embelesado pero también orgulloso de ella. Y dos figuras que se mantenía alejados, se abrazaban y sonreían mientras lo observaban todo desde la puerta.
Kyoko estaba tan sorprendida que no reaccionaba de ninguna forma, sólo observaba los pequeños trocitos de papel que caían como si en realidad ella no estuviera allí. Cuando los músicos comenzaron a tocar de nuevo y notó que Lory la agarraba firmemente para hacerla a un lado consiguió volver en sí.
—Pe…, pero…, ¿por qué?— Fue lo máximo que consiguió formular mientras observaba la felicidad en la cara del presidente.
—Porque…—La miró tiernamente. —Lo sé todo… Jajajajajaja. —Se rió ante el sonrojo que había aparecido en la cara de la muchacha.
—Pero…, pensé qué hacía falta la autorización de…, de ella para…— No quería indagar en todo lo que sabía el presidente, por eso cambió la dirección de la conversación. Aunque ese tema consiguiera que su cara pasara del asombro al dolor en fracción de segundos.
Lory pudo ver como Ren se apresuraba hacia ellos preocupado por la cara de la chica, por lo que sin tiempo que perder, se acercó a su oído y le susurró algo.
Kyoko dio un paso hacia atrás realmente conmocionada. —¿De verdad?— En esas dos simples palabras se podían escuchar varias emociones simultaneas: miedo, dolor y , para sorpresa de Lory, alivio y gratitud.
—Sí pequeña es verdad—Puso las manos sobre sus hombros y la miró fijamente a los ojos. —Desde el día que te conocí en aquella audición te he sentido como tal y ahora estoy realmente feliz de poder decirle al mundo entero que eres oficialmente…—
—¿Qué pasa aquí? —Interrumpió receloso Ren, mirando la cara de asombro de su novia y la de absoluta adoración de su jefe. *Eh viejo! No mires así a mi princesa!*
—Un respeto jovencito…— Se mofó Lory realmente divertido por los celos más que evidentes de Ren—No puedes tratarme así, algún día podría volverse en tu contra, ¿sabes? — Añadió con una mirada que pretendía ser intimidatoria, pero estaba tan feliz que no pudo lograrlo.
—¿En mi contra? ¿Cómo que en mi contra?— Preguntó Ren que no entendía nada.
—Te presento al que desde hoy mismo, suponiendo claro que ella acepte, será el padre de esta preciosa jovencita— Se puso serio esperando la reacción de Kyoko.
—¿Kyoko? —Ren la miraba con cierta aprensión, pues no sabía lo que pasaba por su cabeza en estos momentos.
—Mi mad…, ¿ella le ha obligado a hacer esto? —Preguntó Kyoko claramente apenada.
—¿Obligarme? —Preguntó Lory mientras retiraba una mano del hombro de ella y la ponía en su mejilla, ignorando el asombro de Ren. —Lo que te he dicho antes era cierto, ¿sabes?, llevo queriendo hacer esto prácticamente desde que te conozco. Así que no, ni ella ni nadie me ha obligado, he sido yo quien ha insistido hasta que lo he conseguido—
—Ah…—
—Sé que esto tiene que ser difícil para ti, después de todo ella es tu madre—La miraba con mucho cariño. —No tienes que tratarme de forma diferente si no quieres Mogami-san, pero si me dejas…, te prometo que te cuidaré y te protegeré como un verdadero padre durante toda mi vida.
—¿De verdad quiere ser mi padre? —Preguntó incrédula pero a la vez esperanzada.
—Sí, realmente lo deseo — No había pizca de duda en su afirmación.
—Pues entonces…— Con lágrimas en los ojos sonrió dulcemente. — Me haría muy feliz si fuera capaz de llegar a apreciarme como a una hija— Hizo el amago de inclinarse para inclinarse respetuosamente agradecida, pero Lory se lo impidió atrayéndola y abrazándola cariñosamente.
—No tengo que llegar a nada…, yo ya lo hago y no solo te aprecio, realmente te quiero — La alejo suevamente de él. —Y déjame decirte, que estoy realmente orgulloso de ti. —La sonrió henchido de orgullo.
—Gracias…—Esta vez fue ella quien volvió a abrazarse a él, lo hizo como una niña pequeña se abrazaría a su padre. —Muchas gracias pres…— Se interrumpió y levanto su cara para mirarle con ojos llorosos pero risueños. —No sé como…, ¿Cómo puedo llamarle? —
—Jajajajaja, como quieras. —Sonrió— Yo, si no te importa…, te llamaré hija. —Añadió, su boca se llenaba de alegría al pronunciar esa palabra. —Tú puedes llamarme de la forma que te haga sentirte más cómoda. No sé, prueba con Lory o lo que se te ocurra, por mí como si me llamas viejo, lo importante es que me llames. —
—¡No voy a llamarle viejo! —Exclamó horrorizada ella.
—Jajajaja, ya me lo imaginaba… Solo quiero decir que no es importante como me llames, no quiero que te esfuerces intentando llamarme….— "Aunque claro si por mí fuera…, nada me gustaría más que me llamaras…"
—¿Padre? — Preguntó tremendamente ruborizada. Tenía la educación tan arraigada a ella, que le era complicado salirse de ella.
—Eh…, sí…, no quiero forzar la situación— Sonreía, pero en sus ojos se podía ver el efecto que había tenido esa palabra salida de su boca.
—¿Pero le gustaría que lo hiciera? —Preguntó Kyoko seriamente.
—Bueno sí, me gustaría…— Reconoció aunque la miró con preocupación. —Pero no quiero que lo hagas por obligación, te conozco y sé que siempre te esfuerzas por hacer lo que los demás quieren , por ganarte su aprobación, su cariño… Y te aseguro que en mi caso no es necesario, porque ya tienes todo eso—.
—De acuerdo, le prometo que siempre que se lo llame…—Sonrió ante la cara que puso Lory al comprender sus palabras. —Lo haré porque quiera no por ninguna razón más—
—Me parece perfecto—Y aún vez más disfrutó del tierno abrazo que compartían.
—Ejem, ejem— Carraspeo Ren con fingido resentimiento por ser ignorado durante tanto rato, pero en realidad estaba realmente feliz por ambos. —Sigo aquí, ¿sabéis? —
Continuará…
He estado dudando si subir este capítulo o saltármelo, es algo en lo que siempre he pensado desde la primera vez que Lory preguntó a Kyoko por la autorización parental en aquel parking. Sé que, puede ser un poco excesivo, pero recordando la cara del presidente cuando ella preguntaba si era imprescindible para poder actuar, esto es lo que pensé siempre que Lory querría hacer. Muchas gracias por vuestros comentarios.
