Los personajes de Skip Beat no me pertenecen, son propiedad de su creador.


— Diálogo —

"Pensamiento"

*Pensamiento alter ego* (Demonios y hadas mentales de Kyoko / Kuon)


Capítulo 34

Kyoko se soltó sonriente de su nuevo padre, para acercarse a él y agarrar su mano, con la felicidad y la emoción instaurada en su rostro. —Perdón…—Se disculpó tímidamente.

—No le hagas caso, simplemente está preocupado— Lory dedicó un gesto burlón a Ren.

—¿Preocupado? —Preguntó Kyoko sin comprender.

—Jajajajajaja, preocupado porque ahora tendrá que pedirme permiso para poder cortejar a mi preciosa hija— Lory estaba disfrutando realmente del momento. —Quien sabe… puede que incluso hasta esté un poco celoso— Añadió con cierta malicia.

Ren ignoró los ácidos comentarios del presidente y se giró completamente para quedar cara a cara con Kyoko. —Nada podría alegrarme más que el que por fin tengas el amor que te mereces pequeña, el de un verdadero padre— Dijo adorándola con la mirada. Después con una sonrisa malévola se volvió hacia el presidente. —Claro que..., estoy deseando ver que tiene que decir cierta persona que se proclamó padre de Kyoko mucho antes de que usted lo fuera, por no decir como se lo tomará su encantadora mujer….Y si no me equivoco lo vamos a descubrir muy pronto, ¿cierto?— Ahora era Ren quien estaba disfrutando.

—Ah…— La cara de Lory perdió un poco de color. "Ups…, debería habérselo dicho antes de…. Jullie me va a despellejar vivo!" —Ahora que lo pienso…, voy a solucionar unas cositas de última hora, vosotros disfrutar de la fiesta, vuelvo enseguida— Salió de la sala prácticamente volando.

—¿Tus padres están aquí?—Preguntó Kyoko.

—Sí, ¿recuerdas a la mujer a la que retenían aquel hombre? — Paró para observarla asentir tímidamente. —Pues eran ellos—

—Ah…—Susurró algo preocupada.

—¿Qué pasa pequeña? —Ren cogió su mano y la apretó suavemente. —¿Por qué esa carita? —

—Es que…— Se sonrojó. —Me da un poco de vergüenza conocerla ahora que tu y yo…—

—¿Ahora que eres mi novia?—No pudo evitar henchirse de orgullo.

—Si bueno…, es que…, nunca he tenido que conocer a la madre de mi novio—

—Jajajaja, eso espero ya que se supone que nunca has tenido uno— Bromeó, pero Kyoko había bajado la cabeza, por lo que ya más serio la obligó a levantarla. — Eh…, no tienes de que preocuparte, eres adorable. Además sabes que para mi padre eres su hija y te aseguro que mi madre, a pesar de no conocerte sentirá ya lo mismo. Ahora que lo pienso bien…, soy yo el que debería estar preocupado—La sonrió.

—¿Tú? ¿Por qué? —Preguntó Kyoko sin poder evitar corresponder a su sonrisa.

—Pufff…, ¿sabes lo sobreprotector y celoso que es mi padre?— Puso los ojos en blanco. —Probablemente quiera matarme cuando se entere de que me enamoré de su hijita. —

—Jajajajaja, pero si tu eres su hijo! ¿No tendría que ser al revés? — Preguntó incrédula.

—Ya lo verás, seguramente tengas que protegerme, ¿sabes? — La atrajo más cerca de él y comenzó a bailar. —¿Lo harás? ¿Protegerás a tu pobre novio de la ira de ese hombre? — Bromeó de nuevo

—Jajajaja, que tonto eres…—Miraba a Ren que la hacía pucheros. —Dudo que haga falta, pero… te protegeré de todo, siempre— Apoyó su cabeza en su pecho y se dejó guiar por la sala mientras bailaban una melodía cadenciosamente lenta.

Llevaban ya un rato bailando cuando las tripas de Kyoko comenzaron a emitir ruiditos de protesta. Naturalmente Ren, siempre pendiente de sus necesidades, la llevó hasta las mesas de catering y entre risas y carantoñas disimuladas picotearon un poco de todo. Bueno, en realidad Kyoko lo hizo ya que él, como siempre simplemente, comía por obligación.

—Onesama! —María había dejado de bailar con Kanae y ambas se dirigían hacia ellos, seguidas por Yashiro que las había estado observando mientras lo hacían.

—Hola chicos, ¿queréis algo de comer? —Preguntó Kyoko ya preparada para servirles lo que necesitaran.

—Gracias Mogami-san, pero ya comimos antes, cuando…, ejem ejem…. os ausentasteis— Yashiro les miraba sonriendo y con una ceja levantada.

—Es verdad, a todo esto…— Kanae como siempre no daba rodeos ni usaba indirectas cuando quería saber algo. —¿Se puede saber donde estuvieron durante tanto rato? —

—Ah…, pues…—Kyoko se sonrojó.

—Ren salió por la puerta, luego tú te fuiste con aquel rubio enmascarado y de repente volvieron a aparecer juntos — Kanae los miraba inquisitiva. —¿Qué es lo que está pasando?—

Kyoko no dejaba de mirara a su amiga y después a Ren sucesivamente sin saber qué hacer, por lo que él salió en su ayuda. —Vengan un momento, se lo explicaré pero no pueden oírnos, no debe saberse por el momento— Les llevó a una zona despejada cerca de un gran ventanal.

Los dos adultos y la niña escucharon lo que Ren les iba contando sobre su identidad, habiendo de vez en cuando alguna exclamación silenciosa o alguna pregunta cuchicheada. Cuando terminó, las dos chicas le miraban boquiabiertas, Yashiro no, porque conocía la mayor parte de la historia.

—Vaya…, yo no sabía nada! —María tenía carita de cachorrito tristón.

—Ya lo sé, eras muy pequeña cuando llegué y había que tener mucho cuidado para que nadie se enterara. Además yo no quería que mi dulce María tuviera que mentir a la gente, porque es muy buena para hacer esas cosas— Dijo Ren dejando con su explicación más que encantada a la niña. —Por eso, ¿no te enfadas verdad? —

—Claro que no, yo nunca me enfadaría con Ren-sama! — contesto efusivamente la niña.

—Así que esa era la cosa tan importante que tenías que hacer en esta fiesta…—Recapacitó Kanae. —Bueno, ya sabemos lo que hacían, pero…— Sonrió con picardía. —Pero no nos han dicho por qué tardaron tanto—.

—Ah bueno, eso es fácil— Ren sonrió feliz. —Es que quería disfrutar un ratito a solas de mi novia—

—¡¿Qué?! —Exclamaron los tres a la vez.

—Lo que oyen—Añadió Ren agarrando a Kyoko por la cintura y acercándola hacia él.

Tras una ronda de grititos y exclamaciones moe total, por parte de María y Yashiro, y un más que sentido abrazo por parte de Kanae a su amiga, consiguieron calmarse.

—¡Es el mejor día del mundo! —Exclamo María. — Ahora mi onesama es la hija de mi abuelo y además mis dos personas favoritas son novios! —

—Esto…¿María? — Kyoko se agacho para quedar a su altura. —Con respecto a lo de tu abuelo…— Se veía reflejada en su cara la preocupación que tenía por los sentimientos que todo aquello pudieran despertar en la niña. —Me preguntaba…, si te sientes bien con eso—.

—¡Pues claro, estoy muy feliz! —Sonrió ampliamente. —El abuelo me lo sugirió hace tiempo y yo no he dejado de preguntarle cada día por ello. Cuando ayer me contó que ya era posible me puse muy contenta y estaba deseando contártelo, pero el abuelo no me dejó—

—Gracias María por ser tan comprensiva y generosa—Kyoko la abrazó y después volvió a levantarse.

—Jajajaja, ahora estaremos todo el día juntas, porque vivirás con nosotros, ¿verdad? —Preguntó emocionada.

—Eh…, pues no lo había pensado…—"Mudarme con ellos? A su enorme casa?"

—El abuelo ya ha preparado todo, ya verás tu habitación es preciosa, incluso más que la mía, te va a encantar!— La niña hablaba muy rápido sin dejar a nadie meter baza. —Y no veas lo chuli que es la casita de tu perrito, la han puesto en tu salita, es como un mini castillo…—

—¿En mi salita?— Kyoko estaba alucinando con las palabras de María.

—Claro, es como la mía onesama— La explicó pacientemente, como si ella no estuviera prestando atención. —Ya sabes, la salita, el cuarto de dormir, el vestidor, el cuarto de baño….

—Ah…— "Pero…., pero…., eso es mucho para mí! Además yo ni siquiera había pensado que tuviera que mudarme allí"

—Bueno María…, no hace falta que se lo cuentes todo ahora, ¿vale? —Ren acudió en ayuda de su amada, pues veía como se estaba bloqueando con cada palabra de la niña. —Mejor que quedes algo de sorpresa, ¿te parece? —

—Tienes razón Ren-sama, así la gustará todavía más—Aceptó encantada.

—Gracias—Susurró Kyoko a Ren.

—De nada pequeña, no te preocupes por eso ahora, ¿vale? —La susurró también, para que no le oyeran y la besó delicadamente en la cabeza mientras ella asentía.

Tres pares de ojos miraban emocionados la escena que los novios estaban teniendo. Incluso Kanae dejaba ver la inmensa felicidad que sentía por su amiga. Por supuesto, María y Yashiro estaban en limbo de la dicha moe.

—Hola de nuevo a todos! —Susurró el presidente sobre las nucas de Yashiro y Kanae que eran los que estaban de espaldas.

—Aaaaaaa…., señor…., no le habíamos oído llegar— Exclamó Yashiro presa de un escalofrío desagradable.

—No haga eso! — Protesto Kanae apartándose de él con cara de circunstancia.

—Jajajaja, es que estaban tan concentrados mirando a la parejita que no pude evitarlo— Se estaba riendo claramente de ellos. —Me pregunto…, ¿Cuándo tendremos más parejas tan lindas como estas? —Les guiñó un ojo dejándoles a ambos terriblemente sonrojados y mirando en otra dirección.

—¿Ha podido solucionar las cositas de última hora padre? —Preguntó Kyoko acalorada tras atreverse a llamarlo como sabía que él quería. *Y tu no?* "Sí, yo también quiero" *Biennnnnnnnnn!* Sus hadas estaban teniendo un día tan maravilloso, que solo el demonio insolente se había atrevido a decir algo.

—Oh hija….—Lory se había emocionado notablemente al ser llamado así por primera vez. —Bueno…, podría decirse que más o menos… lo conseguí, sí— Pero no parecía muy convencido de ello.

—¿Paso algo malo abuelito?— Preguntó María que también se había dado cuenta de la renuncia en su voz.

—Nada cielo, no pasa nada. —La puso un puchero fingido. —Solo es que esta noche el abuelo fue vencido— Las susurró algo al oído.

—Jopetas abuelo… Eso no es justo! —Estaba realmente enfadada, pero tras escuchar una vez más lo que su abuelo le contaba secretamente, asintió resignada. —Valee…, pero no vuelvas a dejar que ella gane abuelito, o me enfadaré mucho.

—¿Qué pasa? —Kyoko estaba intrigada por la conversación secreta que estaba teniendo lugar frente a sus narices. "Los secretos del presidente siempre me traen sorpresas…" *Querrás decir los de tu nuevo padre no?* "No, cuando hace esas cosas…, está en modo presidente total" *Jajajaja*

"Ya está tramando algo seguro!" Pensaba Ren mientras miraba el intercambio de palabras entre abuela y nieta. Instintivamente atrajo a Kyoko más cerca de él.

—Bueno jóvenes, me temo que les voy a privar de la parejita, tienen un asuntillo pendiente y no se puede demorar más. —Hizo un gesto a Ren indicando hacia la puerta principal de la sala. —Vuestras dependencias están preparadas para cuando deseéis retiraros de la fiesta— Dijo mirando a Kanae y Yashiro, que aún seguían mirando en direcciones opuestas, —María cielo, ¿Por qué no vas ya a tu cuarto y así cuidas del perrito de Kyoko? —

—Siiiií! —Se despidió de todos con la mano y salió corriendo.

—¿Corn está aquí?¿Que hace aquí? —Preguntó Kyoko.

—¿Corn? — Ren la miraba pasmado.

—Si…, bueno…, es que desde que lo vi me recordó…, y quise llamarlo así, pero no quería decírtelo porque…, bueno ya sabes— Le miraba un poco preocupada.

—Jajajajaja, ¡yo también quería llamarlo así! —Sonrió él.

—¿De verdad? ¡Qué bien! — Exclamó feliz.

—Bueno…, si ya han terminado de hablar de cosas que no entiendo…—Dijo Lory visiblemente enfurruñado. —¿Vamos a solucionar los asuntos pendientes? —

—Padre…—Kyoko le miraba preocupada.

—Jajajaja, tranquila cariño—La tranquilizó Ren con una sonrisa algo maliciosa. —Es que ahora el celosote es él—

—JA! Más quisieras polluelo…—Le devolvió la sonrisa— ¿Sabías que este gallo fue el primero en saber sobre los sentimientos de mi adorable hijita? Nunca pienses que vas por delante de mi — Finalizó disfrutando de la cara de estupefacción de Ren.

—¿Les parece si vamos a solucionar…? ¿Por cierto que asuntos son esos? —Interrumpió Kyoko para cortar la tensión de los dos hombres.

—Pues unos asuntos venidos directamente de EEUU — Añadió Lory dejando su enfrentamiento silencioso con Ren y sonriendo dulcemente a Kyoko.

—Ah….—Susurró nuevamente nerviosa.


Continuará…

Muchas gracias por vuestros comentarios.