Los personajes de Skip Beat no me pertenecen, son propiedad de su creador.


— Diálogo —

"Pensamiento"

*Pensamiento alter ego* (Demonios y hadas mentales de Kyoko / Kuon)


Capítulo 36

—Ah! Que dolor tan grande…— Jullie llevó una mano a su pecho como si le doliera el corazón.

Kuu, Lory e incluso su hijo la miraban tranquilamente, sin moverse ninguno de su sitio, mientras Kyoko parecía presa del pánico y buscaba ya un teléfono para llamar a emergencias.

—Mi niña pequeña me habla como si fuera una extraña…—Miraba hacia arriba mientras gesticulaba con las manos como si estuviera hablando con un ser superior. —¡Que he hecho yo en esta vida, para merecer esto! —

—…—Kyoko estaba entrando en pánico.

—Mamá, la estas asustando…, piensa que te pasa algo de verdad…— La riñó Ren sin moverse de su sitio, aunque sonreía al comprobar que su madre seguía siendo tan exageradamente teatral como siempre.

— ¡Claro que me pasa! — Miró a todos mientras dos lágrimas recorrían sus mejillas. —Mi niña no me quiere, no me llama como debería—

—No, no llore por favor…— Kyoko no comprendía como aquellos tres podían permanecer así de impasibles, ella estaba angustiada. —Yo…, no quise ofenderla ni ponerla tan triste…, la llamaré como usted quiera pero, por favor, no llore— rogó.

—¿Cómo yo quiera?— Preguntó serena y sonriente, como si su actitud anterior nunca hubiera existido.

—Dios mío…—Dijo Lory. —Para ser modelo, te aseguro que actúas mejor que muchas de las actrices que conozco, deberías replantearte tu profesión—

—Jajajajajajaja, gracias! — Contesto aunque su cara no dejaba ver ningún sentimiento de gratitud por el cumplido, sino que le miraba airada. —Pero estoy muy contenta con mi trabajo—

—¿De verdad me llamarás como yo quiera?— Volvió la cara hacia Kyoko para preguntarla de nuevo.

—Clarooooo— Aseguró ella sorprendida por la capacidad de la mujer para cambiar su estado de ánimo en un segundo. "Es igual que su hijo…, es difícil seguirles el ritmo".

—Genial! —Cogiéndola de una mano la atrajo hacia su cuerpo y después la abrazó fuertemente. — A pesar de que no te había podido ver en persona, te he podido conocer a través de Kuu, y ya siento por ti lo mismo que siente él. —Susurró en su oído. —Si me dejas, prometo que te querré y mimaré como una madre…—

— ¿Quiere que la llame…?— preguntó Kyoko incrédula separándose de ella para mirarla a la cara.

—Sí, mi marido ya es tu padre, ¿no? —Alargó sus brazos para acariciar sus mejillas.

—Bueno…, técnicamente su padre soy yo…— Interrumpió Lory, aunque se arrepintió enseguida de haber abierto la boca.

—¡Tú te callas roba hijos! No te valía con uno, ¿verdad?, ¡tenías que robármela también a ella incluso antes de que pudiera abrazarla por primera vez! —Le espetó con voz envenenada, aunque sin retirar su dulce contacto con Kyoko.

—Mamá…, el no me robo— Defendió Ren al presidente pero, como éste antes, también se arrepintió de haber dicho nada.

—Tú no te metas….— Esta vez retiró una de las manos para poder señalar a su hijo de forma amenazante. —Que esté feliz por verte no significa que haya olvidado todos los años en los que me has tenido abandonada como a una vulgar desconocida— Le miraba seriamente. —Te salvas porque te quiero muchísimo y porque gracias a todo eso, ahora tengo en mi vida a esta encantadora mujercita— Volvió su atención a Kyoko. —Me haría muy feliz tener contigo una relación madre-hija de verdad, ¿puedo, cielo…? ¿Me dejarás hacerlo?— Preguntó visiblemente esperanzada.

—No sé mucho sobre…, sobre ese tipo de relación— Confesó apenada a la par que avergonzada.

Ren se acercó a ellas para poner sus manos sobre los hombros de su amada y pegar su cuerpo a su espalda como soporte.

Kuu que hasta el momento había permanecido como un mero espectador, decidió intervenir llevando a cabo el mismo proceso que su hijo, salvo que con su mujer. —Jullie querida, ya te conté sobre la infancia de Kyoko…— Estaba apenado por sacar ese tema, no quería entristecerla, pero su mujer podía ser muy insistente si se lo proponía.

—Oh…, lo siento— Se disculpó Jullie. —Perdóname, no quería ponerte triste ni hacerte sentir incomoda…, solo quería que supieras que yo también siento por ti lo mismo que mi marido—.

Kyoko agarró la mano de la mujer. —No se disculpe por favor, está todo bien— La sonrió tímidamente. —Es solo que no me lo esperaba y a veces me cuesta aceptar ese tipo de sentimientos hacia mi persona, pero estoy aprendiendo, creo— Miró a su padre que la guiñaba un ojo orgulloso. —Realmente me encantaría que me tratara como a una hija si así lo desea.

—Gracias …— Se emocionó. —Pero no me trates de usted por favor… ¿Qué te parece si de momento me llamas solo Jullie y yo a ti Kyoko? Ya habrá tiempo para llamarnos de forma más familiar, ¿quieres?—La entristecía un poco no conseguir con ella la cercanía que ya tenía con su marido pero tampoco quería imponerse.

—Vale— Contesto Kyoko agradecida, pero también algo apenada por la mujer.

"Además…, no es como si no fueras a ser mi hija de todas formas, jajajajajaja" Pensó Jullie mientras sonreía por la conformidad ante su propuesta y la idea que se formaba ya en su cabeza.

—Bueno…, estoy muy contento de que por fin estéis juntos de nuevo— Sonrió Lory a los Hizuri. — Seguro que tenéis muchas cosas que contaros, así que os dejaré un poco de intimidad— Miraba su reloj de forma distraída. —¿Hija? —

—Sí, yo también me retiro, descansen, mañana nos vemos— Se inclinó para despedirse.

—Uy no cariño…— Jullie miraba a Lory como si de verdad fuera capaz de matarle. —Tú no te puedes ir, tienes que pasar la noche con nosotros—.

—Pero…— Murmuró Kyoko mientras miraba a su padre y después a Jullie.

—Aaaaaa…—Suspiró Lory. —Tranquila hija puedes quedarte con ellos. Por supuesto tienes una habitación para ti en el ala de la familia y yo llevo días esperando nuestra primera noche como padre e hija, pero…—Se apresuró a añadir pues Jullie parecía dispuesta a estamparle algo en la cabeza. — Jullie me ha exigido que pases la noche con ellos— Añadió con voz tensa mientras fulminaba también a la mujer con la mirada.

"Así que ese era el problemilla que tenía que solucionar, eh?" *Jajajaja, tenía que contárselo a mamá! Me habría encantado verlo* "Si, jajajajaja". Pensó Ren mientras miraba el combate de miradas entre su madre y el presidente.

—Pero…—Volvió a titubear Kyoko.

—Vamos hija! Tenemos muchas cosas que contarnos, estoy deseando tener una charla de chicas, con estos hombres no se puede tener una buena conversación— Jullie estaba realmente emocionada.

—Ya eso parece estupendo, pero es que…—Dudó mirando a su padre.

Lory se acercó a ella—No pasa nada, seguiré siendo tu padre por la mañana, ¿sabes? Tenemos toda la vida— La sonrió para que no se sintiera culpable ni dividida. —Buenas noches cielo—La beso en la frente y se marchó.

—Bien! Ahora que empiece nuestra fiesta familiar, vamos todos a ponerlos los pijamas! —Gritó Jullie encantada con los brazos en alto justo en el momento que Lory cerraba la puerta.

—¡Queeeee! — Exclamó Kyoko totalmente acalorada.

—Mamá, Kyoko es japonesa y aquí somos más pudorosos que en EEUU. —Riño a su madre mientras una vez más cogía una mano de su amada para tranquilizarla.

—¿Y qué tiene eso que ver? —Preguntó Jullie infantilmente.

—Que aquí la gente no se planta en pijama ante los demás así como así —Explico un poco exasperado.

—Jajajaja, que bobada— Jullie dio un manotazo al aire como si con ello apartara las palabras de su hijo. — ¿No se ven los familiares que viven juntos por las noches con sus pijamas? —Preguntó.

—Bueno querida…—Se incluyó Kuu en la conversación. —Pero Kuon y Kyoko no son familia, y es comprensible que nuestra pequeña no quiera—

—Venga ya querido! No seas antiguo— Jullie se carcajeó de él. —Además me ha contado un pajarito que nuestros niños ya han compartido habitación—

Kyoko se puso tan colorada que estaba a punto de desplomarse por falta de riego en el resto de su cuerpo.

"Pero…, ¿Cómo sabe ella lo de los hermanos Hell?" *Si es que se refiere a eso* "Tiene que ser eso" *Bueno o…* "Voy a matar al viejo, ¿no puede tener la boquita cerrada?". Ren miraba fijamente a su madre con la boca abierta por lo que no vio venir a su padre, que se plantó delante de él con cara de pocos amigos.

—Tú…, mocoso degenerado! —Estaba tan rojo como Kyoko pero no por la vergüenza. —¡Qué es eso de que compartiste cuarto con mi niña! ¿Qué le has hecho a mi pequeña? — Le daba pequeños golpecitos con un dedo en el centro del pecho con cada palabra.

—Papa! —Exclamó Ren apartándose ligeramente del dedo acusador de su padre. —Sabes que yo soy tu hijo, ¿verdad? —

—Ni papá ni nada, cuando se trata de mi hijita no hay papá que valga! —

"Lo ves pequeña… ya te lo dije". Ren miraba a Kyoko con sus pensamientos dibujados en la cara. —No pienses cosas raras papá, lo que dice mamá es verdad pero fue por trabajo, interpretábamos a una pareja de hermanos— Explicó de forma tranquila.

—¿Hermanos? — Preguntó Kuu incrédulo mirando a Kyoko esperando confirmación.

—Sí, yo era su hermanita pequeña— Afirmó Kyoko realmente alucinada por la reacción de Kuu. *El tenía razón, ¿verdad? Para este hombre nadie es bueno para su niñita, ni siquiera su hijo* "Ya…, ya lo veo".

—Ah bueno…, si es así está bien claro— Kuu se tranquilizó rápidamente. —Una relación normal de hermanos, eso es distinto— Reflexionaba para sí mismo.

Kyoko volvió a acalorarse recordando momentos vividos como los hermanos Hell. Ciertamente no creía que algunos de ellos fueran para nada normales.

—Claro, claro querido, una relación de hermanos normal y corriente, seguro que es lo que fue— Dijo Jullie con sarcasmo, ya que para ella no había pasado desapercibido el sonrojo repentino de Kyoko.

—Si bueno…—Ren se estiró cuan alto era. —De todas formas, hay algo que deberían saber—. Soltó la mano de Kyoko para pasar el brazo por sus hombros y atraerla hacia él. — Kyoko y yo…, somos novios ahora— Dijo mientras mantenía la mirada en su padre, esperando otro ataque de padre sobreprotector.


Continuará…

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