Los personajes de Skip Beat no me pertenecen, son propiedad de su creador.


— Diálogo —

"Pensamiento"

*Pensamiento alter ego* (Demonios y hadas mentales de Kyoko / Kuon)


Capítulo 39

—¡Buenos días hija!— Lory la llamaba sonriente desde una de las mesas.

—Buenos días padre—Kyoko seguía ruborizándose al llamarlo de aquella forma. "Es curioso, con Kuu no me pasa…" *Ya pero él si es tu padre ahora, y de verdad. Date tiempo, es lógico que cueste acostumbrarse*. Le contesto mentalmente mini-Lory.

—Siéntate hija, desayuna conmigo— La pidió mientras poniéndose de pies apartaba la silla para ella y señalaba toda la comida que tenían delante, que por supuesto era una exagerada cantidad.

—Gracias— Kyoko aceptó el gesto caballeroso de su padre, se sentó.

Inmediatamente Lory sirvió zumo y café para ambos y la obligó entre risas a probar un poco de todo. Estaba tan emocionado que Kyoko no pudo hacer otra cosa que aceptar y devolverle las sonrisas.

—¿Dónde está María padre?— Preguntó Kyoko observando una zona de juegos infantiles, en la que no se había fijado antes pues la ocultaban las sobrillas de las mesas.

—Sigue dormida, creo que estuvo jugando con, ¿cómo dijiste que se llamaba el perrito? —Preguntó mientras untaba una tostada y se la ofrecía a ella.

—Se llama Corn— contesto Kyoko aceptando la tostada y dándole un pequeño mordisco.

—Ah sí, pues eso que se pasó media noche jugando con Corn, y ahora ninguno de los dos quería levantarse— Sonrió con cariño ante las travesuras de su nieta. —¿Qué te parece? Siempre hemos estado rodeados de animales y ella nunca ha mostrado ningún interés, sin embargo tu perrito la encanta— Dijo con una mueca de incredulidad.

—Jajajaja, probablemente porque tus animales eran todos exóticos e incluso muchos hasta peligrosos— Le contesto Kyoko sonriendo con indulgencia.

—Eh... no, no lo creo, simplemente ella quería un perrito probablemente— Dijo Lory convencido de que era imposible que nadie considerara peligrosos a sus mascotas. — De todas formas cuéntame, ¿de dónde salió Corn? —

—Aaaa… pues…, Ren me lo regaló este fin de semana— Se sonrojó pero continuó hablando. —La dueña del complejo, que era una mujer encantadora, criaba animales, ¿sabes? — Dejó de lado su vergüenza para sonreír abiertamente ante el recuerdo de la granja. —Tenía muchos animales, su perrita había tenido cachorros y todos habían sido adoptados, todos menos Corn. Nadie le había querido porque era más pequeñito que sus hermanos y un poco más débil. —Le contó indignada.

—¡Que gente tan ruin! — Lory se unió al sentimiento de su hija, golpeando la mesa.

—Ya…, bueno el caso es que la señora se lo contó a Ren cuando…— Se interrumpió, pues había estado a punto de contarle sobre su desaparición, y conociéndole montaría un autentico show si llegaba a enterarse.

—¿Cuándo qué? — Lory tan perspicaz como siempre había notado la renuncia en la voz de su hija.

—No nada, bueno que se lo contó y Ren decidió adoptarlo para mí. Bueno…, para los dos en realidad— El sonrojo volvió a hacer acto de presencia en sus mejillas.

—Para los dos…eh!— Lory ladeo ligeramente la cabeza y levantó una ceja. —Y cuéntame, ¿Cómo es eso de adoptarlo para los dos? —

—Bueno pues…, Ren me lo ha regalado, pero como en el Durayama no puedo tener animales, Corn vivirá con él en su apartamento— Contestó inocentemente. —Y me deja ir cuando quiera a visitarlo, incluso me ha dicho que puedo usar su habitación de invitados cuando quiera pasar la noche con él—

—¿Pasar la noche con quien exactamente? — Preguntó Lory divertido pero sin dejar que su cara lo revelase.

—Aaaaaa…, ¡con Corn por supuesto! — Kyoko se puso color escarlata.

—Jajajaja, claro, claro— Se divirtió Lory. —Pero…, explícame, ¿Cuándo llegaron a ese acuerdo, antes o después de hacerse novios? —

—Sobre eso…, perdóname yo quería habértelo contado, pero con me dio tiempo…—Se disculpó Kyoko

Lory la cogió una mano por encima de la mesa. —No te disculpes pequeña, sabes que a mí no se me escapa una, no hacía falta que me lo dijeras. Además es algo que llevo deseando que ocurra desde que me enteré de que el te amaba— Su mirada estaba perdida, recordando aquel momento en la limusina, cuando Ren lo llevaba escrito en la cara mientras ella esperaba fuera dando vueltas.

—¿Lo sabías? ¿Sabías que Ren me amaba? — Preguntó incrédula y algo enfadada.

—Sí lo sabía, y antes de que sigas, déjame contestar a tu siguiente pregunta— La miró seriamente. —No te lo dije, primero porque jamás me habrías creído, y segundo porque necesitabas avanzar tu solita— Acarició su mano.

—Ya bueno…, pero todo habría sido más fácil— Se quejó, pero ya no estaba enfadada, pues sabía que él tenía razón, sobre todo en lo primero. — Me habría ahorrado el temor que sufrí pensando en lo que el pensaría cuando se enterara de que me había enamorado de él…, o el miedo a ser rechazada…—

—Jajajaja, el amor es así mi niña— Sonrió Lory. —Cuando amas a alguien de verdad y le entregas tu corazón no hay garantías ni seguridades, solo hay que tener fe en la otra persona y esperanza— La miraba con dulzura. —Pero dime, no has contestado a mi pregunta, ¿Cuándo llegaron a la acuerdo sobre la custodia de Corn—

Kyoko sonrió por las ocurrencias de su padre. "¿Custodia? ¿Cómo si fuera un niño?". —Fue antes, lo decidimos allí mismo. Bueno Ren lo sugirió cuando yo me di cuenta de que no podría llevarlo a mi casa—.

"Y yo que pensaba que era medio tonto cuando se trataba de Kyoko…, que nunca hacía nada para avanzar con ella… ¡Astuto bribón! Jajajajaja. Que buen plan había montado, se aseguraba tenerla en casa casi a diario…"

—Hablando de eso…— Lory se pudo serio. —Ya no tienes por qué vivir allí hija, a mi me gustaría que te plantearas venirte a vivir con María y conmigo— Confesó algo preocupado por la posible reacción de ella.

—Ya me lo imaginaba, María comento algo ayer— Kyoko miraba ligeramente apenada a su alrededor mientras contestaba.

—¿Y qué piensas sobre ello? — Lory siguió la mirada de su hija buscando lo que provocaba su desdicha.

—¿La verdad? —Preguntó Kyoko mirándole, por fin, a los ojos.

—Siempre pequeña, entre nosotros siempre—Pidió Lory.

—Es que…—Buscaba las palabras adecuadas. —No me malinterprete, estoy muy agradecida de tenerte como padre, es algo que llevo deseando toda mi vida, y estoy segura de que serás el mejor padre que existe, pero…— Kyoko volvió a mirar todo cuanto les rodeaba.

—¿Pero? —

—Pero no sé si seré capaz de vivir así— Señaló con la mano lo que hasta hace unos segundos contemplaba. —Esta no es mi vida, y aunque nunca he tenido mucho, yo he sido feliz con ello. Lo único que yo quería, de verdad, ya me lo has dado, no necesito nada más— Confesó con miedo a ofenderle.

—Eso ya lo sé mi niña pero ahora eres mi hija, y no me refiero a que seas como una hija para mí, no, eres mi hija con todas las de la ley, y como tal todas estas cosas, como tú las llamas, son también tuyas— Lory hablaba tranquilamente.

—Pe…, pero…, yo no necesito todo esto! —Exclamó Kyoko.

—Ya, supongo que no…—Lory puso cara de cachorrito tristón. —Pero yo necesito dártelas—

—Pero…, ¿por qué?—

—Porque te quiero, porque eres mi niña, y como padre quiero darte el mundo entero— Extendió una mano para acariciar su mejilla. —Es algo que necesito hacer, acostarme cada día sabiendo que te doy todo lo que puedo— Sonrió dulcemente.

—Ah….—

—Bueno entonces… ¿vendrás a vivir conmigo? — Volvió a preguntar Lory. —Además piensa que Corn podrá vivir contigo—

—¿Puedo pensarlo, por favor? —Preguntó Kyoko.

—Claro cielo, no quiero atosigarte, solo quiero que sepas que te estaré esperando con los brazos abiertos, y a tu perrito también— Contestó Lory insistiendo apropósito con el tema de Corn.

—No, eso…, eso tengo que hablarlo con Ren, es de los dos al fin de cuentas— Contestó tajante.

—Me parece bien. —Aceptó su padre sonriendo. "Ya, ya de los dos… Lo que no quieres es perder la oportunidad de estar juntos, jajajajaja". —Y hablando de Ren…, ¿sigue durmiendo? —

—No, cuando me he despertado ya no estaba en la cam….—Su voz perdió fuerza mientras se sonrojaba desde los dedos del pie hasta la punta de los pelos de la cabeza.

—¿Perdona? ¿Acaso estás diciendo que dormisteis juntos? —

—¡Buenos días a todos! —Kuu interrumpió en esos momentos, aun en pijama y con cara de sueño, pero con una gran sonrisa.

—¡Tú, mal padre! —Lory se levanto rápidamente y comenzó a tirarle varios cojines que cubrían las sillas de jardín. —¡has dejado a ese hijo tuyo dormir con mi pequeña! —

—¿Qué? ¡No! ¡Yo no….!—Kuu se acercaba hablando a trompicones entre golpes de cojín. —Ella tenía su propio cuarto! — Le señaló con el dedo acusadoramente. —Tú sí que eres mal padre, mandaste a mi princesa a actuar como su hermanita y les mantuviste en el mismo cuarto por semanas enteras! — Le arrojó cojines también.

Continuaron con una riña infantil sobre quien era mejor padre y quien había hecho qué, hasta que una sonora carcajada les hizo detenerse y voltearse hacia Kyoko.

—¡Que es tan gracioso? — Preguntaron a la vez, mientras se daban el último cojinazo.

—Jajajajajaja, vosotros…., jajajajaja— Kyoko se doblaba por la cintura mientras se sujetaba la barriga muerta de risa. —Sois como dos mamás gallinas, protegiendo a su polluelo, y lo más gracioso es que lo protegéis de otro de vuestros polluelos—

—…— Ambos la miraban intentando parecer enojados, pero se veía claramente que la sincera risa de su hija les estaba llegando al alma.

—Además no fue nada malo, son unos mal pensados— Kyoko seguía sonriendo. —Lo que me hace preguntarme la clase de cosas que hicieron de jóvenes para pensar siempre lo peor— Añadió con una ceja levantada.

—…— Se sonrojaron mudos de asombro por las palabras de Kyoko.

—Si os sentáis a terminar de desayunar os contaré lo que pasó— Le riño como si los niños fueran ellos.

Después de contarles sobre la lámpara y el ofrecimiento de Ren de dejarla usar su cuarto, los dos estaban ya relajados.

—Y cuando Ren se iba a marchar….— Kyoko se armó de valor— Fui yo quien le pedí que se quedara conmigo—.

—¿Tú? —Preguntaron incrédulos a la par que escandalizados.

—Eh…sí— Kyoko se moría de la vergüenza. —Ayer tuve un día muy largo, con muchas sorpresas y…— "Extrañaba a Ren" *No tienes por decir todo* "¡No voy a mentirles, son mis padres!" *Mentir no…, maquillar la verdad, jajajajaja* — El caso es que necesitaba que se quedara conmigo y él lo hizo. Ren es mi mejor amigo, ¿saben?—

—Ya y tu novio! —Exclamaron.

—Sí eso también, pero primero de todo es mi amigo, el mejor que he tenido nunca. Ya saben que no tuve amigos y ….— Utilizó la cara que tantas veces Ren uso con ella.

—¡Claro pequeña! — Kuu, con ojitos tiernos, se levantó para abrazarla. —Lo entiendo perfectamente, necesitabas a tu amigo! —

Lory miró a Kuu ofuscado por que se hubiera creído semejante excusa, y después a Kyoko para hacerla saber que a él no se la colaba. Pero ella le puso morritos, mientras le miraba desde el refugio de los brazos de Kuu. —Jajajajaja, eres una pequeña cara dura, jajajaja— Se carcajeó y aparto a Kuu para agacharse y besarla en la mejilla —Haces con tus padres lo que quieres, ¿lo sabías? — Susurró junto a su oído.

Guau, guau, guau….

—Onesama! —María salió a la terraza corriendo, seguida de Corn que ladraba para llamar la atención de Kyoko.


Continuará…

Muchas gracias por vuestros comentarios.