Quiobo mis estreshitas locoshonas?
En este fic los deje en suspenso, si lo se soy malvada, y qué? También soy la princesa grumosa y qué? Jajaja ja soy una bitch, y también me encanta ver a Elsa en ese papel, ella siempre le quedo el toque tanto de chica mala como de buena. Una cosa que quería comentarles es que apenas y publique una historia en wattpad llamada "cantando hacia el mar" helsa obviamente, y mi usuario es Ana-Victoria-frozen. Lo segundo es que después de este capítulo óseo en unos unos cuantos minutos le cambiare el nombre a "lágrimas de hielo y fuego". Y para a los amantes de hora de aventura y las extrañas parejas les escribí un pequeño one-shot de marcelinexdulce princesa.
Pov Elsa
Me siento horrible, todo me da vueltas y un dolor intenso en vientre me obliga a no moverme. Los ojos me pesan y quiero poder quedarme dormida de nuevo pero hay algo que sé que no me podrá hacer volver a dormir; quiero conocer a mi bebe. Con un gran esfuerzo abro los ojos y miro todo borroso a mí alrededor, trato de aclarar mi vista pero un nuevo mareo me golpea fuertemente. Escucho voces a mí alrededor, o más bien ¿llantos? Son de mi hermana lo sé, pero no entiendo porque. Una voz perfectamente conocida para mi llega a mis oídos calmándome solo por unos instantes ya que está llorando al igual que mi hermana. Notan que he despertado pero ninguno se ve muy feliz.
Una preocupación profunda me invade, no quiero pensar en lo peor.
-Elsa- la voz de mi hermana se quiebra por el llanto, quiero preguntar qué es lo que pasa pero no me gustara, lo sé.
-que es lo que pasa?- me animo a preguntar
-Anna, yo lo diré, podrías salir?
Anna no dice nada, sé que le duele lo que sea que tengan que decirme, ella me abraza y sale de la habitación cerrando la puerta detrás de ella.
-Hans, que pasa?
-Elsa, te juro que te amo y no voy a separarme de tu lado- miro directamente a sus ojos y la tristeza y el dolor los vuelven oscuros y siniestros
-que tienes?
-amor… nuestra pequeña… falleció al momento de nacer, lo lamento tanto
Ciento que todo se derrumba a mí alrededor y un dolor demasiado fuerte en el pecho me inunda por completo. Mi hija, mi bebita murió antes de que siquiera pudiera verla o cargarla en mis brazos, cuidarla y consolarla en sus noches de insomnio.
Tanto tiempo esperamos con alegría y paciencia a este día para que al final resultara ser tan desgarrador. Esas palabras resuenan en mi cabeza una y otra vez, y todo fue culpa mía, de no ser por mi ella estaría aquí conmigo, si yo no fuera tan débil al momento del parto esto no estaría pasando.
Hace un frio que jamás creí sentir, gruesas lagrimas salen de mis ojos, pero no soy capaz de hablar, sigo callada mirando con dolor a Hans que me dirige la misma mirada. Apenas y puedo moverme tanto por el dolor físico como emocional. Dio un gemido de dolor antes de volver a caer recostada en la cama mientras sigo llorando. Me encojo como si estuviera buscando protegerme a mí misma. Rodeo mis rodillas con mis brazos casi tocando mi pecho y escondo la cara tratando de ocultarme de mundo.
Ya no puedo soportar tanto dolor, que es lo que lo hice al mundo para que yo siempre sea la que cargue con todo. Primero me aíslan de todo el mundo para proteger a la persona que más quiero en el mundo, cargando en la conciencia que soy peligrosa y que nadie va a querer a un monstruo como yo.
La muerte de mis padres y ahora esto. Ya no quiero seguir viviendo. De que me sirve si siempre seré infeliz.
Hans me abraza buscando consolarme pero es inútil, ya no siento su calor de antes, solo un frio infinito que se cuela en mi interior y congela todo a su paso.
-Elsa, te amo, nunca lo olvides- me da un ligero beso en la mejilla y sale de mi habitación.
Ya no retengo la ira, el remordimiento y el dolor que siento y grito de desesperación, cada segundo me cae como una tonelada más de dolor. Estoy congelando todo pero no me importa nada. La tormenta hace que las pequeñas campanas de la cuna que está al lado de la cama que esperaba ser usada suenen causando una gran molestia.
Quito las sabanas de mi cuerpo y con un gran esfuerzo consigo levantarme. Mis pies desnudos tocan la nieve que se formó en todo el suelo y camino hasta el pequeño lecho que fue construido especialmente para mi bebe, mi hermosa bebita. Las campanas de plata siguen sonando pero ya no me provoca molestia. Muevo las sabanas como si estuviera buscando algo.
Paz es lo que puedo sentir ahora, las campanas siguen con su tintinear y yo sigo parada queriendo despertar de esta terrible pesadilla. Mis piernas flaquean y pierdo el equilibrio. Caigo de rodillas sobre la nieve blanda y fresca. Rompo en llanto una vez más. Mis ojos se nublan por las lágrimas heladas. Cubro mi rostro con las manos y lloro como nunca antes lo había hecho, el tiempo pasa muy lento, siento que lo minutos se convierten en horas, las horas en días, los días en años y los día en siglos.
Casi grito de la sorpresa al sentir una suave mano en mi hombro. Volteo a mirar a quien esté a mi lado y me encuentro con unos orbes esmeraldas que al igual que los míos, seguramente, están desbordantes de lágrimas.
Como me apena el verte llorar
Toma mi mano, siéntela
Yo te protejo de cualquier cosa
No llores más aquí estoy
Frágil te vez
Dulce y sensual
Quiero abrazarte te protegeré
Esta fusión es irrompible
No llores más, aquí estoy
En mi corazón, tú vivirás
Desde hoy será y para siempre amor
Siempre
Esa última frase sé que va dirigida a nuestra hija.
Me lanzo a sus brazos buscando alguien que puede ayudarme a calmar el dolor que ciento en el corazón. Escondo mi rostro en la curvatura de su cuello mancando su camisa con mi llanto pero a él no parece molestarle. Sus brazos me rodean protegiéndome ante de seguir con la canción.
No pueden entender nuestro sentir
Ni confiaran en nuestro proceder
Sé que hay diferencias, mas por dentro
Somos iguales tú y yo
En mi corazón, tú vivirás
Desde hoy será y para siempre amor
Siempre…
Levanto la mirada y me aclaro la voz para no sonar tan mal al hablar, me limpio las lágrimas y trato de aguantar el llanto
-lo… lo sien... siento- me mira unos cuantos segundos antes de volverme a abrazar. Yo lo acepto y entierro la cara en su pecho volviendo a estallar en llanto.
-no es tu culpa Elsa- el me da un suave beso en mi cabeza y apoya su barbilla en el mismo lugar- no fue la culpa de nadie.
-es mi culpa… si-si yo hubiera si…do más fuerte nada… de esto pasaría, todo… es mi culpa… y tú… todos estarían… mejor si yo… no hubiera existido nunca.
-Elsa escúchame muy bien- la voz de Hans se tornó dura pero firme- nada de esto es culpa tuya, son cosas que pasan y pueden sucederle a cualquiera. Y no quiero volverte a escuchar que desearías nunca haber nacido. ¿Sabes dónde estaría ahora si ti?, estaría en una prisión fría, pudriéndome por mi avaricia, eres la luz que llego a mi vida para hacerme abrir los ojos- me toma de la barbilla limpiando las lágrimas de mis mejillas con su pulgar, se acerca a mí y sella sus labios con los míos que a diferencia de los del están congelados. Tan fríos que siento un pequeño gruñido de dolor salir de su boca al tener contacto con la mía pero aun así Hans no se separa.
Solo quiero poder terminar con mi sufrimiento.
Porfas no me maten, sé que este cap. fue demasiado cruel y triste, hasta yo caí en cuenta de que mate a un indefenso bebe D': no sé cómo dormiré esta noche. Espero no dejen de leer este fic, desde este punto los últimos capítulos serán trágicos y tristes, lean bajo su propio riesgo.
Mi hermosas estreshitas del cielo.
