Los personajes de Skip Beat no me pertenecen, son propiedad de su creador.


— Diálogo —

"Pensamiento"

*Pensamiento alter ego* (Demonios y hadas mentales de Kyoko / Kuon)


Capítulo 42

Fue una comida amena y divertida, todos se reían con la forma de comer de Kuu, que no parecía saciarse nunca, e hicieron bromas sobre lo poco que su hijo se le parecía, pues enseguida anunció que estaba lleno.

Cuando por fin Kuu quedó satisfecho, después de repetir postre varias veces, decidieron entrar al salón a tomar el café pues fuera comenzaba a hacer bastante calor.

Tras un par de horas de sobremesa el teléfono de Lory sonó anunciándole la llegada de un mensaje. Lo leyó sonriente y luego miró a Kyoko. —Hija, Jelly Woods te espera en tu cuarto para prepararte para esta noche, deberías irte ya—.

—Claro…, con su permiso— Se inclinó levemente a modo de despedida y salió por las puertas que daban al hall principal de la planta.

—Espera onesama, yo quiero ir también! —María salió corriendo detrás de ella, dejando, a los Hizuri y a su abuelo, allí plantados.

—Bueno chico, ¿ya has pensado cómo vas a manejar todo este asunto con la prensa? —Preguntó Lory nada más ver desaparecer a las dos chicas.

—¿Cuál de todo? — Preguntó Ren

—Pues todo en realidad— Lory estaba completamente serio, como un buen presidente.

—No le he hablado con Kyoko aún, pero creo que lo mejor es mantenerlo todo en secreto por el momento—

—¡No vas a revelar que eres Kuon? — Exclamó Jullie ofendida.

—Mamá…— suspiró Ren. —Por fin Kyoko va a graduarse y a debutar, no quiero estropearle este momento.

—Ya, eso está muy bien, ¿pero qué tiene que ver con que vuelvas a ser mi hijo a ojos de la humanidad? — Preguntó Jullie en sus trece.

—Todo el mundo sabe que Kyoko y yo somos cercanos, es cierto que de una manera profesional, pero aún así ella se vería envuelta en todo ello. — Explicó Ren. —Y me niego a ser el responsable de cualquier tipo de inconveniente para ella ahora, quiero que disfrute su momento, se lo merece— Añadió con rotundidad.

—Yo también creo que es lo mejor— Asintió Lory.

—¡Claro que sí! ¿Cómo iba a ser de otra forma? — Le acuso Jullie con voz y gesto furioso.

—Se razonable querida, se que hemos esperado mucho— Kuu acarició su cara con ternura. —Piensa por un segundo, ¿acaso no quieres la felicidad de nuestra pequeña? ¿De verdad es tan insoportable esperar un poco más como para estropearla uno de los mejores momentos de su carrera? —

—…— Jullie se dejó caer sobre el respaldo del sofá abatida. — Valeeeee…, ya sé que tienen razón, que es lo más sensato y razonable, pero es que quiero a mi hijo de vuelta, ya! —

—Mamá ya estoy de vuelta, estoy contigo, y te prometo que no me voy a ir a ningún lado. —Ren la abrazó por detrás del respaldo del sofá. —Sólo que seré tu hijo sólo para ti por ahora, tómatelo como nuestro secreto, bueno y el de papá, ¿quieres? — La besó en la mejilla fuertemente.

Jullie se ablandó ante el afecto de su hijo. —De acuerdo…, ¡pero ni un día más de lo estrictamente necesario! — Miró hacia arriba para encontrase con los ojos verdes de su hijo. —¿Me lo prometes? —

—Te lo juro, ni un minuto más de la cuenta— Esta vez la besó en la frente, y sin apartarse de ésta susurró. —Gracias mamá.

—Muy bien, ¿y de lo demás?— Preguntó Lory, complacido de que Ren hubiera sido capaz de sortear el primer bache, su madre.

—¿Qué demás? — Preguntó Kuu mirando sucesivamente a Lory y a su hijo.

—Kyoko querido, su relación con Kyoko…— Le sonrió Jullie levemente resignada ante la inocencia de su marido con ciertas cosas. "Si esa pequeña llevara su sangre…, no se podrían pacer más a veces".

—Ah…— Contesto Kuu, mientras seguía mirando el combate de miradas de los otros dos hombres.

—¿Por qué me mira así?— Ren fue el primero en rendirse y romper el silencio.

—Porque no me has respondido— Contestó Lory

—Ya bueno, es que nunca sé que es lo que quieres oír.— Confesó Ren.

—Jajajaja, querrás decir desde que soy tu posible futuro suegro, ¿no? — Se mofó Lory, pero sin animosidad.

—Si bueno…, también podría decirse así— Ren se unió a su pequeña broma, relajando la tensión.

—Tú dime lo que quieres hacer, yo como he hecho siempre te daré mi opinión— Le animó a hablar con un gesto de la mano. —Y aunque no te lo creas, lo haré pensando en los dos—.

—Bueno, lo primero de todo, esto sí que es algo que debo consultar con ella, no lo haré si a ella le parece mal o se siente herida de cualquier manera con ello— Les miró seriamente hasta que asintieron los tres. —Me gustaría mantenerlo oculto también por un tiempo—

—Eh! —Exclamaron Kuu y Jullie al unísono.

Ren les dedicó una severa mirada que decía claramente, "No interrumpan que no he acabado". —Primero, por los mismo motivos de antes, además quiero que triunfe por ella misma, y no dejaré que nadie la acuse de ningún tipo de oportunismo. —

—Continua— Le pidió Lory, cuya cara se mantenía inexpresiva.

—Segundo, ella todavía es menor de edad y no quiero crear un escándalo del que los tabloides se puedan aprovechar durante meses— Dijo con tristeza. —Créanme, soy el primero que querría salir y gritar a los cuatro vientos que la extraordinaria mujer de la que estoy enamorado también me ama a mí, pero creo que es lo mejor para ella—

—Entiendo— Lory cabeceó afirmativamente, mientras se acariciaba el mentón lentamente. —Creo que es la mejor decisión—.

—Eh? —"Hace unos días habría gimoteado porque ocultáramos lo nuestro" —Bueno…, pero ya le he dicho que primero tengo que hablarlo con ella— Añadió aun confuso.

—Claro, claro…— Lory movió una mano quitándole importancia. —Aunque algo tenemos que pensar porque después de todo ella se va a graduar en Love Me—

—Pero nadie sabe por qué estaba en esa sección, ¿no? — Preguntó Kuu. —Quiero decir, a parte de los más allegados—.

—Bueno, todo el mundo sabe que entran allí porque les falta algo importante, pero no saben el qué a ciencia cierta— Reflexionó Lory. —Supongo que tendrán sus sospechas debido a la clase de trabajos que les di, pero no lo saben seguro, no— Terminó.

—Pues ya está, eso soluciona esa parte, pero …— Kuu volvió la cabeza con ojos serios hacia su hijo. —No me hace ninguna gracia el que mantengan una relación sin hacerlo correctamente, de forma oficial y tradicional—

—Pufffff, eres más antiguo que los mitos griegos! — Se exasperó de nuevo Jullie.

—No es eso, solo quiero que sea serio con nuestra pequeña! — Se defendió Kuu. —¿No piensan lo mismo? — Lanzó la pregunta a su mujer y a Lory.

—Por supuesto! — Asintió Lory, totalmente de acuerdo con las palabras de su amigo, pero sonriendo, pues en el fondo una parte de él disfrutaba ante la posibilidad de un amor clandestino, aunque su papel de padre le obligara a apartarla a un lado.

—¿Acaso creen que no lo es? — Preguntó Jullie furiosa. —¿Son ciegos o que les pasa? Es tan evidente lo mucho que la quiere…—

—Bueno claro, eso sí pero…— Susurró Kuu ante la furia de su mujer.

—Nada de peros! No sean pesados, déjenles llevar las cosas a su modo, estamos en el siglo XXI, ¡por el amor de Dios! — Se levantó y se fue a su habitación.

—Que carácter! — Lory incluso silbó guasón.

—No sabes tú bien…—Se lamentó Kuu.

—Escuchen, me alegra mucho que Kyoko tenga por fin padres que la quieran como debe ser— Les dijo Ren. —Pero me conoces, soy tu hijo— Añadió mirando a Kuu y después al presidente. —Y para usted…—

—Como si lo fueras, lo sé, lo sé…—Aceptó Lory. —Pero es que es tan buena, tan inocente…, que lo único que quiero es protegerla de todo—.

—Eso mismo quiero yo, se lo puedo prometer— Se llevó un mano al pecho. —Mi única meta en esta vida es hacerla feliz, y juró que la protegeré siempre—.

—¿Incluso de ti? —Preguntó Lory con una picara sonrisa.

—Especialmente de mi— Añadió seriamente Ren. —Hasta que ella quiera que no la proteja de mi— Añadió giñando un ojo, mientras salía de la habitación riendo a carcajadas ante sus caras de estupefacción.

—Es un sinvergüenza, ¿a que sí? — Preguntó Kuu, sonriente.

—Sí, es exactamente igual que tú— Sonrió también Lory.

—Bueno, creo que también se le pegó algo de ti, "Darling" — Añadió Kuu sardónico.

—Jajajajaja, calla, calla— Se rió mientras le hacia un gesto de silencio. —Pero no se lo diremos—

—Jajajaja, claro que no, tenemos que ser unos suegros duros de roer— Musitó Kuu. —Aunque debo decir, ahora que no nos oyen….¡Kyaaaaaaaaaaaa, son tan lindos juntos! — Sus ojos moe, lucían totalmente abiertos y con estrellita en su interior.

—Kyaaaaaaaaa! Lo seeeeeeé! — Añadió Lory en la misma tesitura. —¿Te imaginas a nuestros nietos? —

—Ohhhh, sí! Serán preciosos! — Kuu dio palmaditas de excitación. —Y los quiero pronto!

—Y yoooooooo— Afirmó Lory.

"Sois los dos un par de farsantes!" . Jullie había vuelto, para cantarles las cuarenta cuando vio a Ren pasar hacia su habitación, pero lo que se había encontrado la había dejado parada escondida tras la esquina del pasillo, ahora no sabía si reír o reñirles. "Tan duritos con mi pobre Kuon haciendo de suegros-ogro y tan caballeros andantes con mi pequeña…, ¡y míralos ahora, si pudieran los arrejuntaban hoy mismo! Jajajajajajajaja, ¡hombres!". Con una sonrisa en los labios y negando con la cabeza, volvió a su cuarto.


Continuará…

Muchas gracias por vuestros comentarios.