Capítulo 2
Marinette saludo a sus padres con alegría, el ambiente era familiar e íntimo igual a todas las mañanas, Sabine se movía en la cocina del pequeño apartamento mientras Tom tomaba su café y leía su diario
¿Despierta tan temprano cariño? –Tom aparto la vista de las noticias impresas en tinta dedicándole una sonrisa a su hija – Últimamente sales tan apresurada que ni siquiera te da tiempo de desayunar
Lo siento, he tenido tanta tarea que no había podido dormir temprano –comento con cierto nerviosismo en la voz, como decirle a sus padres que se pasaba hasta altas horas de la noche patrullando parís o bien combatiendo villanos "Nadie dijo que ser una súper heroína sería fácil" pensó centrando toda su atención en su desayuno
Es bueno que te esmeres tanto, pero no te exijas más de lo que puedes manejar cariño –la tranquila voz de su madre la trajo de vuelta a la conversación, acarreando con ella la culpa de las mentiras
Si mama –apenas termino de desayunar tomo sus cosas con velocidad –Nos vemos por la tarde, los quiero –beso a sus padres antes de salir a toda marcha hacia su escuela, era difícil mentirles a ellos, Aunque quizá no tanto como mentirle a Alya, porque hablando claros esa era la verdadera tarea, ocultar la verdad ante la perspicaz mirada de su mejor amiga, pues si había algo que en lo que Alya Césaire destacara por sobre los demás, era sin duda en su talento para observar a las personas en especial a aquellas que la rodeaban, y siendo su mejor amiga no había nadie que lo tuviera más claro que Marinette. Una ojeada rápida al reloj la hizo suspirar con alivio, desde que se había convertido en ladybug sus llegadas a clases no eran las más puntuales de todas, aunado al hecho de ser la criatura mas despistada sobre la faz de la tierra habían causado estragos en su vida escolar, amaba ser ladybug pero extrañaba ser la clase de chica cuya única preocupación era la escuela y el chico de sus sueños, suspiro dramáticamente mientras se aproximaba a la pequeña zona destinada a casilleros dispuesta a dejar su maletín y almuerzo
¿Ocurre algo? – la dulce voz de su Kwami la sobresalto, Tikki la observo mas preocupada que antes - ¿Marinette? –la chica le sonrió
No Tikki, solo sigo preocupada por Chat –Murmuro bajito esperando que nadie la encontrara hablándole a su bolso – A actuado muy extraño desde hace algunos días… -murmuro recordando que su compañero de luchas había dejado de lado esa actitud graciosa y despreocupada que a ella tanto le molestaba pero que ahora comenzaba a extrañar, pero su preocupación giraba por sobre todo ante la falta del cuidado del chico, Una nueva ola de furia la recorrió y cerro de un golpe su casillero – Estúpido Gato –murmuro para si, poco menos de un año había pasado desde que los aretes habían llegado a ella junto con la responsabilidad de cuidar parís de los akumas y ese chico vestido de cuero negro revoltoso al que sin duda había tomado aprecio, le enfermaba pensar que pudiera llegar a pasarle algo – Se supone que somos compañeros… y últimamente actúa como si Ladybug no existiera –gruño, Tikki la observo mientras su portadora mantenía la vista fija en algún lugar inexistente de su Casillero
Podría tener problemas personales –le consoló la pequeña criatura
Soy consciente de ello Tikki, pero se supone que debemos confiar el uno en el otro sin miramientos! –replico la chica afligida – Sé que tiene una vida fuera de las orejas y el antifaz pero… es peligroso que siga actuando así, incluso si no puedo saber nada de su vida, creo que puede confiar en mi –replico casi a modo de reproche, la frustración y la preocupación se arremolinaron en su interior, el primer timbre de la mañana sonó dando paso a grupos de pequeños estudiantes que se hacían paso hacia sus casilleros, Marinette suspiro saliendo de ahí en dirección a su salón, murmuro un simple "Buenos Días" antes de deslizarse en su asiento agotada, no fue consiente de la cabellera rubia frente a ella hasta que este se giró a saludarla con una sonrisa amable que sin embargo no llegaba a sus ojos, Marinette arrugo el ceño devolviendo el saludo dudosa, pero antes de siquiera poder preguntar un torbellino rubio apareció lanzándose al cuello del chico, que fastidiado desvió su atención a la chica que se colgaba a el
Buenos días Chloe –Murmuro apenas, la rubia lo observo de reojo preocupada por las sombras bajo los obres esmeraldas que habían aparecido desde hace algunos días, fingiendo lo mejor que pudo lo abrazo con mas fuerza
¡Adrikins! –Lloriqueo con falsa tristeza - ¿Por qué no me has devuelto los mensajes? –Marinette chasqueo la lengua enfadada desviando la mirada de ambos rubios
No e estado de humor –se excusó Adrien, Marinette presto más atención al escuchar la tristeza disfrazada de amabilidad en la voz de Adrien – además de que e estado muy ocupado con las sesiones –se excusó apartando el agarre de Chloe de su cuello, quien se resistía
El primer año siempre es difícil –le escucho murmurar, Adrien detuvo sus intentos bajando la mirada dejándose abrazar, de entre todos ahí presentes, la rubia era la única que era consiente de lo que sucedía en la vida del chico– todo estará bien –le prometió ella en un susurro apenas audible apartándose y sonriendo apenas por un segundo antes de volver a su actitud petulante, Adrien se hubiera reído de haber tenido los ánimos ante el cambio tan radical de actitud de su amiga, si ella fuera capaz de abrirse así con los demás a como lo hacia con el todos entenderían lo buena que era - ¿Se te perdió algo? -demando la rubia con petulancia, Marinette frunció el ceño y abrió la boca a punto de contestar, Alya entro hecha un remolino con nino a rastras tras ella, Adrien se excuso levantándose de su asiento casi corriendo
Marinette y Chloe lo siguieron con la mirada preocupadas, antes de que Marinette pudiera incluso reaccionar la mirada helada de chloe la detuvo en su lugar, quien corrió tras el chico casi sin pensarlo dos veces
