Los personajes de Skip Beat no me pertenecen, son propiedad de su creador.
— Diálogo —
"Pensamiento"
*Pensamiento alter ego* (Demonios y hadas mentales de Kyoko / Kuon)
Capítulo 47
En cuanto se encontraron en la sala el ambiente volvió a ser tan tenso como minutos antes en el salón de baile. Sho se encaró de nuevo a todos ellos, como si no hubiera existido ninguna interrupción ni de espacio ni de tiempo.
—¿Qué se supone que me quieres decir con que no eres precisamente su hermano?— Le preguntó a Ren y después miró iracundo a Kyoko con una malévola sonrisa triunfante. — Así que has perdido, ¿verdad? —
—¿Sabes? No dejas de decir que no es asunto de nadie, pero yo tengo verdadera curiosidad por conocer los términos de esa supuesta apuesta— Ren estaba realmente enfadado. *Quiero arrancarle la cabezaaaaaaa!* "Paciencia…".
—¿Ah sí? — Sho no se dejaba amedrentar, aunque tenía que reconocer que ese tío podía llegar a dar miedo. —Pues mejor que os lo cuente vuestra querida Kyoko, aunque me extraña que no lo haya hecho ya, teniendo en cuenta que ahora sois una gran familia feliz…— Se mofó con malicia.
—Te aseguro que lo somos— Afirmó Jullie. —Cuéntanos de que habla cielo— Pidió mirando a su hija.
—Yo…— Kyoko miraba a Ren apenada. —Lo siento Ren…— Soltó el aire que estaba reteniendo y les contó la conversación que mantuvieron en aquel garaje. —Yo…, me enfadé tanto con él que hablé sin pensar, lo siento mucho. Yo ya estaba…, por aquel entonces…, pero pensé que tú nunca…—No tenía fuerzas para terminar las frases.
—Lo sé— Ren la miraba con cariño. —Yo ya sabía todo esto—
—¿Cómo es posible? Yo no…— Kyoko estaba estupefacta.
—Hablas en sueños, lo sé desde hace mucho, pero nunca lo había entendido del todo hasta anoche— La sonrió.
—¿Qué quiere decir con que hablas en sueños? ¿Cómo puede él saber que lo haces? — Sho estaba tan fuera de sí que no podía ni enfocar bien la vista. —Así que te has convertido en una cualquiera, en una facilona, en una pu…! —Levantó una mano dispuesto a abofetear a Kyoko.
Ren se movió más rápido de lo que el ojo humano podía percibir, estaba al lado de Kyoko y al milisegundo empotrando a Sho contra la pared, con el cuello de éste entre sus manos. — Si vuelves a insultarla…, te parto los dientes! Si la tocas…, te mato!¿Lo has entendido?—
Sho luchaba por respirar con los ojos muy abiertos y aterrados. "¿Quién es este tipo? No parece el mismo que hace unos segundos"
—Ren, suéltalo— Ordenó Kyoko situándose junto a él, pero solo obtuvo una mirada furiosa y un gruñido por parte de su novio. Se pegó completamente a él y le susurró al oído. —Cariño suéltale, mírame… estoy bien, él no merece la pena— Le beso en la mejilla consiguiendo que Ren recuperara la perspectiva y la cordura.
—Si lo haces de nuevo, no podrá detenerme— Le amenazó Ren mientras le soltaba y volvía, de la mano de Kyoko , con el resto del grupo que se habían quedado muy impresionados por su repentino ataque.
—Esto se acaba aquí— Intervino Lory, quien a diferencia de los demás no miraba a Ren con sorpresa o miedo, sino con un poco de tristeza y con, aunque estuviera mal reconocerlo, orgullo. "Admito que la cuidas, eres hasta irracional cuando se trata de ella, pero debemos evitar que individuos como este te hagan perderte a ti mismo". —Claramente es hora de que abandones la fiesta Fuwa—
—Yo no me voy a ningún sitio sin ella— Señaló a Kyoko, sus manos seguían algo temblorosas después del ataque de Ren, pero aún así seguí en su empeño. —Hicimos una apuesta y ella ha perdido, debe pagar—
—Aclaremos un par de cosas, primero…—Ren volvió a mostrarse la persona controlada que era siempre. —¿Qué es lo que apostaste tú si ella ganaba? ¿Qué es lo que harías? —
—Nada…—Confesó Sho a regañadientes.
—Ya veo…, pues permíteme informarte que eso no es una apuesta, en tal caso podría llamarse acurdo— Aclaró Ren.
—Y teniendo en cuenta tu obsesión hace un rato por diferenciar entre lo legal y no legal…..— Añadió Kuu mirándole como si fuera una desagradable cagarruta. — Yo diría que tienes las mismas posibilidades de conseguir lo que quieres que las que tienen los cerdos de volar—
—¿Qué quiere decir eso? — Preguntó Sho, cada vez más abatido, pues empezaba a entender que no iba a conseguir nada.
—Dice que mi hija no firmó nada, que sólo tuvo una conversación con un bastardo que la enfadó hasta el punto de hacerla decir cosas que no sentía ni quería decir— Jullie se había mantenido en silencio pues la había afectado más que a nadie ver a su hijo en semejante actitud pero, una vez recuperada, volvía a estar tan enfadad como el resto.
—Ya lo ves Fuwa, ninguno de ellos va a dejar que la lleves a ningún sitio— Sonrió Ren acercándose de nuevo a Sho. —Pero la verdad, es que no hace falta, porque te puedo asegurar que jamás permitiré que alejes de mí al amor de mi vida— Le susurró al oído. —Jajajaja, además, estas preparando tanto alboroto por nada…— Esta vez, todos oyeron sus palabras y su carcajada.
—Pe…, pero si acabas de decir… ¿Cómo que no?— Shotaro miraba a Ren y después a Kyoko sin entender nada.
—Te dije que jamás me volvería una tonta por Tsuruga Ren como lo fui una vez— Intervino Kyoko al comprender la última frase de su novio y lo cerca que estaba de revelar su verdadera identidad para protegerla. —Y no lo he hecho, porque he aprendido que el amor, el de verdad, no te vuelve débil, sino fuerte— Le fulminó con la mirada. —Comprendí que nunca había estado enamorada realmente, ¿Sabes? —
Sho palideció ante las palabras de la joven, pero tan orgullosos como era no lo podía dejar estar. —Puedes decir todas las mentiras que quieras, si así te sientes mejor contigo misma, pero sabes que tu corazón siempre será mío porque nunca dejarás de odiarme, y mientras lo hagas seguiré en él—
—Yo no te odio Sho…— Le confesó Kyoko con voz cansada. —Ni siquiera te guardo rencor. Todas las cosa pasan por algo en esta vida, y lo que pasó contigo me llevó a donde estoy ahora, tengo una carrera, una familia de verdad que me quiere tanto como yo a ellos—
—Noooo…—Murmuró Sho impactado.
—Sí! Y estoy enamorada de una magnifica persona a la que conocí hace 12 años, y a la que sin saberlo he amado desde entonces—
—¿Quién? — "Entonces… ¿no es él?". Pensó Fuwa.
—Eso no importa, es hora de que te vayas y sigas con tu vida. Hace tiempo que nuestros caminos se separaron y tienes que aceptarlo. Y aunque no te lo creas, espero que seas feliz Sho— Se había acercado hasta abrir la puerta mientras hablaba y la mantenía abierta a la espera de que él saliera.
La representante de Sho se encontraba al otro lado con cara de susto y también sonrojada al ser descubierta escuchando.
Lory la miró seriamente. —Señorita, la recomiendo que se encargue de su representado y le aconseje bien sobre los pasos a seguir, si filtra la más mínima información sobre la vida de mi hija, pasada, presente o futura, o cualquier cosa de lo hablado aquí esta noche, iré a por él con todas las armas, legales o no, que estén a mi alcance hasta conseguir que no le quede absolutamente nada—.
Shoko asintió completamente enmudecida mientras miraba a Sho suplicante, rogando que saliera para marcharse de ese lugar enseguida.
Sho aceptó que no había nada que hacer. "Ni siquiera he perdido, porque no se puede perder lo que no se tiene…". Cabizbajo se dirigió a la salida que Kyoko seguía manteniendo abierta para él, al llegar a su lado levantó la cabeza y por primera vez en su vida, se mostró humilde y sincero ante ella. —Lo siento Kyoko…, por todo…—
—Está bien Sho, te lo he dicho, ya te he perdonado—
Sho dio un respingo, pero no se dio la vuelta, continuó caminando hasta perderse de vista seguido de Shoko.
Kyoko cerró la puerta y temblorosa se dejó caer resbalando por su superficie quedando inconsciente en el suelo. El primero en llegar hasta ella fue por supuesto Ren, pero los demás la rodearon enseguida.
—Llévala al sofá—
—Consigue un poco de agua—
—Mejor hielo—
—Una almohada…—
—Levantad sus piernas…—
Kyoko oía voces a su alrededor, pero no era capaz de identificar lo que decían ni quien lo decía. Sólo había una cosa de la que estaba segura, y era a quien pertenecían los brazos que la cargaban, el pecho que la sostenía, los labios que besaban su frente.
1
1
1
Diez minutos después un grupo de personas ansiosas esperaban a que el doctor se girara para hostigarle a preguntas, pero él se giró con una sonrisa y se adelantó a todos ellos. —Está perfectamente, solo ha sido una subida de tensión por el estrés, ni siquiera está realmente inconsciente, solo…, bueno digamos que se le saltaron los plomos, volverá en sí enseguida—
Y era cierto, pues Kyoko, que estaba tumbada con el regazo de Ren como almohada, comenzaba ya a parpadear mientras el doctor salía acompañado por el siempre dispuesto Sebastian.
—Hola…—Susurró Kyoko a todos los ojos que la contemplaban, pero en especial a unos que la miraban más angustiados que los demás. —Estoy bien….— Alargó el brazo hasta tocar la mejilla de su novio.
Ren cerró los ojos un segundo y después la incorporó con cuidado hasta estrecharla entre sus brazos. —Me has dado un susto de muerte…— Confesó con la cabeza oculta entre su cuello.
—Estoy bien, te lo prometo— Le consoló.
—Jajajajaja— Se carcajeó Lory soltando así parte de su ansiedad. —Dejemos todo esto en el pasado, es hora de disfrutar! —
—Abuelito…, no sé yo si vamos a poder…— María se había sentado junto a la pareja.
—Claro que sí, se acabaron los malos ratos, tenemos mucho que celebrar, ¿no creen? — Le animó sin mucho éxito. —Vamos! No sean así…— Les pidió con cara de cachorrito.
Tras un par de miradas, preguntas y respuestas silenciosas, Yashiro habló alegremente —Bueno ya que lo dice señor… ¡nosotros tenemos una noticia por la que tal vez si les apetezca volver a celebrar!—
Continuará…
Muchas gracias por vuestros comentarios, hoy toca doble capitulo porque como ya os dije una vez, si salen juntos se publican juntos, jajajaja.
