Los personajes de Skip Beat no me pertenecen, son propiedad de su creador.


— Diálogo —

"Pensamiento"

*Pensamiento alter ego* (Demonios y hadas mentales de Kyoko / Kuon)


Siento mucho el retraso, llevo días dudando si publicar o no este capítulo. Realmente podría continuar la historia y saltármele, pues no hay nada en el que hiciera perder el hilo si lo suprimo. Fue una idea loca que se me ocurrió y terminó convertida en capitulo, pero de alguna forma quiero un final para todos los personajes que me gustan sin tener que alargar por ello la historia principal, y este fue el resultado con dos de esos personajes. Perdonarme si os molesta, si es así tomarlo como un paréntesis o como una realidad alternativa.


Todos miraban Yashiro sin comprender a quien se refería con ese nosotros, pero se quedaron boquiabiertos cuando Kanae se situó junto a él y cogió su mano. —Estamos embarazados! — Corearon sincronizados y alegres los dos jóvenes.

—¡QUÉEEEEEEEEEEE! — La exclamación fue general, incluso los Hizuri que apenas los conocían se unieron al grito.

Yashiro y Kanae solo sonreían y se miraban con amor, ignorando las caras de los presentes, que iban desde el asombro hasta la incredulidad, pasando por la estupefacción.

—¿Pero cuándo? — Preguntó Lory. —Yo imaginaba que …, pero esto…—

—Yashiro! — Ren fingió desaprobación, pero su sonrisa le delataba. —Tu hablándome todo el tiempo de mi falta de relación con Kyoko y resulta que tú estabas teniendo la tuya sin mencionar palabra!

—¿Se van a casar?— Preguntó María inocentemente.

—Ah…pues….— Kanae miraba a la niña buscando una forma de explicarle. —La verdad es que vamos a vivir juntos pero no hemos pensado en casarnos—

—¡Yashiro-sama! — Le riñó la niña enojada. —¿No quieres casarte con la mamá de tu futuro hijo? —

—Eh…, ¡no! — Yashiro se puso nervioso. —Quiero decir, sí…, bueno no…—

—¿Sí o no? — Quiso saber María.

—María no es eso, no es que no queramos…—Kanae se agachó hasta estar a su altura. —Sólo es que hemos decidido ir a vivir juntos primero, después…, pues ya se verá. Sé que no es muy frecuente aquí en Japón, pero…— Se defendió Kanae.

—Querida…, a mi me parece perfecto…, ¡Felicidades! — Jullie fue la primera en acortar las distancias y lanzarse a los brazos de la feliz pareja para celebrar la noticia.

Uno a uno todos los presentes les abrazaron, besaron y felicitaron. Todos menos una persona que no había movido un musculo, ni cuando su novio se levantó del sofá, dejándola a ella en él.

—Kyoko? —La llamó Kanae mientras se acercaba al sofá donde se encontraba con la cabeza gacha. Ante la falta de reacción de su amiga pidió en silencio a todos los presentes que las dejaran solas. —Kyoko? — Volvió a llamarla mientras se sentaba a su lado.

Esta vez Kyoko levantó la cabeza y la miró con lágrimas en los ojos y los labios fruncidos.

—Kyoko…—Se disculpó Kanae. —Se que para ti lo que voy a hacer es horrible, tener un hijo sin haberme casado antes…, tu infancia…—

—¿Por qué dices eso? — Kyoko dejo de fruncir los labios para ladearlos.

—¿No estás enfadada por eso? — Preguntó Kanae sorprendida.

—Claro que no! Tú no eres como…, bueno no eres para nada como ella. Sé que eres fuerte y que, aunque a veces reniegas por ello, cuidas a tu familia y los quieres muchísimo. No tengo la menor duda de que tu hijo será muy feliz y querido, además no estás sola, tienes a Yashiro, no creo que seas peor madre por no estar casada—.

—¿Eh? — La mandíbula inferior de Kanae llegaba casi hasta su pecho de lo alucinada que estaba.

—Además no estoy enfadada…, ¡estoy triste! — Reconoció Kyoko con un pequeño gruñido.

—¿Triste? —

—Pues claro! Eres mi mejor amiga, has estado saliendo con alguien, estas embarazada…— Se quejó Kyoko. —Y me tengo que enterar de ello, cuándo lo hacen todos los demás.

—¿Quieres decir que estas enfadada porque no te lo haya contado a ti primero? ¿No porque lo haya mantenido en un principio en secreto? ¿O por que esté embarazada? — Preguntó incrédula Kanae.

—Exacto, creo que como tu mejor amiga debería ser la primera a la que se lo hubieras contado, ¿no? — Kyoko Levanto la cabeza y puso morritos.

—Jajajajajajajaja— Kanae se desternilló de la risa, apoyándose en el respaldo del sofá mientras se sujetaba la barriga.

—¿De qué te ríes? — Kyoko se mostró ofendida aunque las comisuras de sus labios luchaban por sonreír.

—Eres maravillosa y nunca dejas de sorprenderme— Kanae se limpió las lagrimas de los ojos que su ataque de risa había producido y la miro con cariño. —Yo estaba tan preocupada de que me juzgaras y odiaras por lo que había hecho…—

—Eso nunca! Eres mi mejor amiga! — Kyoko fue rotunda. — Yo tampoco fui del todo sincera con mis sentimientos así que, en parte, comprendo que prefirieras esperar antes de decir nada —

—Ah…, pues sí— Reconoció Kanae— Pero también porque no quería que sintieras que tenías que hacer algo que no quisieras con Tsuruga Ren, ya sabes que pensaras que como yo salía con Yashiro, tú…—

—Ya bueno…, no creo que eso hubiera pasado— Reconoció con pesar Kyoko. —Como tú dijiste…, estábamos los dos bastante ciegos—.

—Pero ahora ya os veis, ¿verdad? — Preguntó su amiga pícaramente.

—Jajajaja sí, ahora sí— Kyoko le devolvió una mirada astuta. —Pero desde luego no nos vemos tanto como vosotros, ¿no crees?— Señalo con los ojos su barriga, todavía inexistente.

—Mo… Takarada Kyoko! Acaso estás haciendo insinuaciones sobre el tema que yo creo? —Se escandalizó Kanae burlándose cariñosamente de ella. —¡No te reconozco! —

—Perdón, perdón— Se avergonzó Kyoko mientras se inclinaba.

—¡Era una broma tonta! — Kanae la abrazó. — Conmigo puedes hablar de lo que quieras! —

—Ah… bueno es que…— Se sonrojó.

—¿Hay algo de lo que quieras hablar?¿Acaso ha pasado algo…?—. "No puede ser…, ella no… ¡Imposible!"

—Pasado algo…? —Kyoko repitió en voz alta buscando el significado de las palabras que su amiga no había dicho, cuando lo hizo casi se desploma de nuevo, pero esta vez no por la tensión sino por la subida de temperatura. —¡Noooooo, claro que no! — Exclamó crispada.

—Jajajajaja, perdona, perdona…—Se rió Kanae, pero ante la mirada de su amiga se puso seria. —De verdad, perdona… Ya sé que eres una buena chica y no una loca como yo—

—Tú no eres una loca! — Defendió a su amiga. —Sólo es que te educaron de otra forma, más abierta y menos tradicional, has crecido rodeada de hermanos y hermanas, hablando de las cosas…—

—Si bueno, en mi caso mis hermanos hablaban más de la cuenta créeme— Kanae recordaba ciertas cosas que hubiera preferido no saber, pero la comprendía, ella siempre había podido hablar sin vergüenza de todo en casa y nunca era juzgada. De hecho, sus hermanos estaban felices porque la familia creciera. —En serio, ¿hay algo que te preocupa? —

—Bueno…, es que…— Kyoko tartamudeaba mas colorada que nunca.

—Dime, a lo mejor puedo ayudarte y sabes que jamás diré nada—La cogió una mano y la apretó.

—Ya lo sé pero…—Kyoko dudaba si comentarle acerca de algo que rondaba su mente, pero al mirarla a los ojos vio preocupación en ellos, no curiosidad. —Veras esta mañana, en la piscina…—Le contó lo sucedido cuando se quedaron a solas.

—Ya entiendo…¿y qué es lo que te preocupa? — Kanae no juzgaba, solo quería comprender a su amiga, pues ella no veía que era lo que la perturbaba.

—Es que…, no entiendo muy bien lo que sentí en esos momentos— Reconoció Kyoko.

—A ver Kyoko, no te pongas histérico, ¿vale?— Esperó un asentimiento por parte de su amiga. —Pero…, lo que sentías es deseo—

—¡Qué! ¡Noooo puede ser! —

—Pues lo es, le quieres, ¿verdad? —

—Muchísimo, pero yo soy una buena chica, yo no…—Miró a su amiga y se cortó apenada. —No quiero decir que tú seas mala, solo es que.. —

—Tranquila, se lo que quieres decir. Como bien has dicho, a ti te educaron de otra forma— La tranquilizó Kanae. —Lo que te pasa es normal Kyoko, amas a Ren, no solo con el corazón sino con todo tu ser, y eso implica…, pues esos sentimientos, es algo instintivo en el ser humano—

—Ah….—

—Pero tranquila, Ren te quiere y cuida de ti, jamás dejará que hagas nada dominada por esos instintos.

—Eso ya lo sé— Contestó con un deje de tristeza. —Creo que le molesté y por eso quiso salir del agua—

—Jijiji—Kanae se rio con disimulo. —No hizo eso por tus instintos, jijijiji…., lo hizo por los suyos—

—¿Los suyo? — Kyoko estaba desconcertada. —No, el lo hizo porque yo me pasé de empalagosa—

—¿Él te dijo eso?— Kanae levantó las cejas incrédula.

—No dijo que era porque le gustaban demasiado mis besos y cuando le pregunté qué significaba eso nos interrumpieron— Dijo intentando recordar ese momento con más detalle.

—¿Lo ves? Él mismo te lo dijo, que no fue por ti, el te desea probablemente más que tú a él—. La cogió ambas manos y la miro con ternura. —Kyoko sabes que siempre puedes hablar conmigo de lo que sea, pero a lo mejor deberías hablarlo también con él—

—No puedo hablar de esas cosas con Ren…— Se sonrojó. —Pensará que soy una desvergonzada…, además de una presuntuosa por pensar que él puede…— Se escandalizó, dando manotazos al aire mientras negaba con la cabeza.

—No lo hará, te lo prometo. Puede que se quede impresionado al principio, porque sabe lo tradicional que eres, pero estoy convencida de que te entenderá incluso más que yo—

—No, no, no, no, no puedo además estás equivocada, Ren no puede…, no es posible que él me vea de esa forma, yo no… —Negó como una niña para luego mirarse a sí misma con pesar.

"Vamos Kyoko, ¿en serio? No me lo puedo creer!". —Kyoko, ¿tú te has mirado hoy al espejo?— Preguntó Kanae seriamente.

—Eh…, sí lo he hecho, ¿Y qué? —

—Pues deberías volver a hacerlo porque está claro que miraste pero no viste— La riñó. —No puedo entender por qué no eres capaz de verte como te vemos todos, una mujer hermosa y atractiva que podría comerse el mundo si dejara de menospreciarse a sí misma. Y te aseguro que él te desea y, si me permites decirlo, desde hace más tiempo del que puedas llegar a creer—.

—Eso es porque eres mi amiga y me quieres, por eso me ves así, pero no es la reali…—

—Por el amor de Dios Kyoko! — Kanae exasperada se dirigió a las puertas, donde se imaginaba que encontraría a la mayoría de su grupo con la oreja pegada.

—¿A dónde vas? —Preguntó Kyoko reteniéndola por el brazo.

—A por alguien que sabe de la belleza y el deseo que despiertan las mujeres mejor que yo, después de todo Jullie Hizuri no solo es modelo sino que enseña a modelos, ¿no? —

—No puedo hablar de eso con ella… es su madre! Y nosotros solo somos novios y…— Exclamó Kyoko nerviosa.

—Jajajaja, he estado toda la noche con los Hizuri y si de algo estoy segura es que eres tan hija para ellos como él, es más para Kuu diría que en algunos aspectos incluso más, así que con él ni lo menciones— Kanae sonrió recordando el enfurruñamiento con el que Kuu había llegado a la fiesta por haber dejado a su pequeña a solas con Ren, no hacía más que decirle a su mujer que su hijo era un peligro. —Y sobre lo de que solo sois novios…, permíteme que lo dude, yo creo que en realidad los sois todo, pero tú no lo sabes— Señaló la pulsera que su amiga llevaba en la muñeca, y recordó las palabras de Jullie, "Él está más comprometido con ella de lo que estábamos nosotros a su edad".

—No lo entiendo…— Kyoko acarició la pulsera que su amiga seguía señalando. —No, definitivamente no lo creo—

PUM…PAM…,PLOF (Se escucharon ruidos provenientes de la puerta)

—Jajajajaja, parece que se están impacientando…, te vas a librar por el momento—Sonrió Kanae. —Será mejor que volvamos— Abrió la puerta y efectivamente todos disimulaban en posiciones realmente forzosas, clara señal de que hasta hacía un segundo estaban intentando escuchar su conversación, todos menos Ren y Yashiro que estaban apoyados en la pared tranquilamente.

—¿Ya habéis terminado? —Preguntó Yashiro acercándose rápidamente a ella intranquilo.

—Sí, está todo bien, ella es la mejor amiga del mundo— Le sonrió con cariño se colgó del brazo que él le ofrecía y echo a andar por el pasillo por donde la mayoría del grupo ya había desaparecido temerosos de recibir una regañina por chismosos. Al pasar junto a Ren se paró y le miró con cara seria. —Nunca pensé que te diría esto, pero deja de ser el perfecto caballero y sé un poquito más directo, porque lo está malinterpretando todo, y aunque intento explicárselo no me cree— Siguió su camino tirando de su novio que no dejaba de volver la cabeza para observar a un confuso e impresionado Ren.


Continuará…

Muchas gracias por vuestros comentarios.