Los personajes de Skip Beat no me pertenecen, son propiedad de su creador.
— Diálogo —
"Pensamiento"
*Pensamiento alter ego* (Demonios y hadas mentales de Kyoko / Kuon)
Capitulo 60
Kyoko y Ren estaban tumbados en el sofá, la cabeza de ella reposaba sobre el pecho de él que la mantenía abrazada con un brazo y con la otra mano acariciaba su pelo.
—Bueno…, ¿qué ha dicho "papi" cuando le has dicho que te quedabas a dormir conmigo esta noche? — Preguntó Ren sin prestar atención a la televisión.
—Pues…, no ha dicho absolutamente nada— Le contestó Kyoko con un suspiro de satisfacción ante las caricias que recibía en la cabeza.
—¿En serio? — Preguntó incrédulo. —¿Ni María tampoco? —
—La verdad es que no, ninguno de los dos ha dicho nada— Se giró para quedar de cara a su novio. —Están tan ocupados preparando la fiesta de María que cuando les dije que me iba apenas dijeron hasta mañana— Le contó Kyoko con un leve puchero.
Ren acarició los labios de su novia para eliminar su gesto lastimero. —¿Todavía sigues enfadada porque no te hayan dejado participar en los preparativos? —
—Yo no me enfadé, es sólo que me sentí tan contenta cuando María dijo que este año celebraría su cumpleaños y no una fiesta de agradecimiento...—Respondió haciendo un mohín. —Me hizo tan feliz ver que por fin supera ese trauma, que estaba ansiosa por preparar una gran fiesta—
—Ya me lo imagino— Sonrió Ren. "Jajajaja, tan dulce toda enfurruñada…"
—Y claro, no es que yo tenga que ser la que lo organice…— Frunció levemente el ceño. —Pero ya sabes ahora que soy su tía…, pensé que María estaba contenta porque fuera así, pero a lo mejor estoy equivocada y se siente molesta o algo, por eso no ha querido que participara—
—No puedes pensar eso en serio amor, María está como loca porque seas parte de la familia y lo sabes— La regañó Ren con ternura a la vez que acariciaba su ceño fruncido.
—Ya pero…—Susurró cual niña pequeña. —¿Entonces por qué no ha querido mi ayuda?—
—Bueno se está haciendo mayor, seguramente quiera hacer las cosas por ella misma para demostrarlo, ¿no crees?—
—No sé….— Susurró para nada convencida.
—Bueno…, ya está menos enfadada porque Corn no viva con vosotros, ¿no? —Con una sonrisa, Ren cambió a propósito de tema.
—Oh sí, desde que la contaste cual iba a ser su regalo de cumpleaños no ha vuelto a mencionarlo. Ha hecho cambiar todos los muebles de su habitación para hacerle espacio— Sonrió con cariño al recordar la alegría de su sobrina cuando la prometieron su regalo. —Llegará a tiempo, ¿verdad?—
—Tranquila, he hablado con Yashiro, por la mañana estarán de vuelta— Aseguró Ren. —Lo llevaran directamente a la fiesta—
—Es una suerte que Kanae y él decidieran hacer una escapadita antes de que nazca el bebé, ¿verdad?— Preguntó emocionada ante el próximo nacimiento del que, por deseo de su amiga, iba a ser su ahijado. —Nos han evitado tener que hacer un viaje tan largo de ida y vuelta—
—Sí, aunque…, no me hubiera importado volver— Hizo girar a Kyoko hasta que quedó acostada sobre la espalda, luego se movió para recostarse sobre ella. —Ummmmm, tengo muy buenos recuerdos de aquel lugar— Colmó de atenciones su suave escote con tiernos besos.
—Y yo…— Susurró Kyoko.
—Volveremos, te lo prometo— Selló su promesa con un más que apasionado beso que su novia aceptó gustosa.
RING…., RIGN!
Sin separarse de los labios de Kyoko, Ren alcanzó el teléfono que sonaba desde la mesita, descolgó y dio un último beso a su novia.
—¡Las has cerrado a propósito! — Lloriqueo Kuu antes de que Ren pudiera decir hola.
"Jajajajajaja, por supuesto". —Hola a ti también padre, que gusto oír tu dulce voz a estas horas de la noche—
—Quita, quita…— Se oyó susurrar a Jullie antes de que se apoderara del teléfono. —Hola mi niño querido, ¿habéis cenado ya? — Preguntó maternalmente. —¿Queréis que os acerque un trocito de la tarta que he preparado? —
—Eh…, muchas gracias mamá pero ya hemos cenado y estábamos a punto de irnos a dormir— Se apresuró a decir Ren poniéndose verde solo de pensar en qué tipo de tarta podría haber preparado su madre.
—¿Tan pronto? — Preguntó Jullie extrañada, tapó el auricular para que su hijo no le oyera regañar a su marido, pero sin mucho éxito. —Oh por el amor de dios querido! Deja de lloriquear por los rincones, te he dicho mil veces que Kyoko es toda una mujercita, deja de verla como a una niña—
—…—Ren no pudo oír la réplica de su padre.
—Pues vete haciéndote a la idea Kuu Hizuri porque yo lo estoy deseando…— Destapó el auricular para volver a la conversación con su hijo. —Cariño asegúrate de que mi princesa descanse bien esta noche, ¿vale? — Exigió, aunque con voz dulce. —Mañana es un día importante y tiene que estar preciosa—
—Mamá…— Suspiro Ren incorporándose hasta quedar sentado alejándose un poco de Kyoko, puso los pies de ella sobre su regazo y acarició sus desnudas piernas. —No es tan tarde como para que te preocupes porque no descanse, ya te he dicho que nos íbamos a ir a dormir, y además es el cumple de María no un asunto de estado—
—Ah…, está muy cerca y puede oírme, ¿verdad? — Susurró Jullie.
—Pues lo bastante como para hacerlo, sí— Afirmó Ren con una sonrisa.
—Vale, vale, entonces shuuuuuu—A pesar de que su hijo no podía verla se llevo un dedo a los labios en señal de silencio.
—Exactamente madre— Asintió Ren risueño ante la conducta de su madre.
—Bueno, pásale el teléfono a mi niña que quiero hablar con ella— pidió Jullie.
Ren tapó el auricular y se lo tendió a su novia. —Ten, mamá quiere hablar contigo—
—Buenas noche madre— Saludó Kyoko con una tierna sonrisa.
—Buenos días mi rayo de sol, me tienes muy abandonada cielo, hace mucho que no te veo—Se quejó Jullie lastimosamente.
—Lo siento, pero he estado muy liada con las últimas grabaciones, apenas he tenido tiempo para nada— Se excusó Kyoko.
—Ya lo sé cielo, tengo dos hijos talentosos y tan responsables con su trabajo…— Se enorgulleció Jullie. — Se que no tienes tiempo para nada—.
—Pues para estar en casa de tu hijo sí que ha sacado tiempo…— Se oyó detrás de la voz de Jullie.
—Por eso quería hablar contigo cielo, como estás tan ocupada quería asegurarme de que tengas todo lo que necesitas para la fiesta de mañana— Continuó Jullie ignorando los comentarios de su marido. —¿Ya te has comprado algo para ponerte? —
—Ah…, pues no— Reconoció Kyoko. —Tengo mucha ropa aquí que tu hijo se empeñó en regalarme, seguro que encuentro algo que sea adecuado para mañana—
—Noooooo! —Exclamó Jullie tan fuerte que obligó a su hija a retirar el auricular de su oído. —Mañana tienes que estar deslumbrante, no puedes ponerte cualquier cosa que consideres mínimamente adecuada! —
—¿Y por qué no? —Pregunto Kyoko divertida, para desgracia de su madre no compartía su gusto por estrenar ropa para cada acto. —Es el cumpleaños de María, ella es la que tiene que lucir deslumbrante, además el año pasado pasé toda la fiesta vestida de chef y no hubo ningún problema—
—Bueno cielo, claro que María es la protagonista de su fiesta de cumpleaños— Remarcó esto último. —Pero ahora eres una actriz famosa y tienes que actuar en consecuencia—.
—No creo que eso sea necesa…—
—Nada, nada…— Acalló Jullie a su hija. —Deja que mami se encargue de todo, mañana pasaré a recogerte a eso de las ocho—
—Pero…—
—Tú asegúrate de estar preparada a esa hora, desayunaremos juntas y luego nos ocuparemos de todo—
—De verdad, no es necesario…—
—Hasta mañana cielo— Jullie, ignorando a hija se despidió y colgó.
Kyoko miraba el teléfono asombrada, mientras Ren con una carcajada se lo quitaba de las manos y lo dejaba sobre la mesa. —No intentes luchar contra ella, es imposible— Aseguró mientras seguía acariciando sus piernas.
—¿Lo has oído? —Preguntó Kyoko.
—Sí, mi madre no se caracteriza por su suave voz cuando habla por teléfono, creo que la pueden oír desde . si se lo propone—
—Me ha ignorado y me ha colgado sin ningún miramiento— susurró Kyoko estupefacta.
—Eso parece, sí— Afirmó Ren. —Así que mañana tienes sesión madre-hija, ¿eh? —
—¿Tú no vienes?—Kyoko se incorporó hasta quedar sentada. —Ya sabes que no me gusta nada ir de compras, si al menos vienes tú puedes ayudarme a pararla los pies—
—Jajajajaja, cariño…, no hay nada en este mundo capaz de detener a mi madre cuando ella no quiere— Acarició su rostro y le dio un pequeño beso. —Además tengo cosas que hacer mañana, así que es buena idea que pases el rato con ella, así no te quedas aquí sola—
—¿Qué tienes que hacer?—Preguntó con curiosidad. —Pensé que empezabas también tus vacaciones de Navidad.
—Y así es, pero tengo que reunirme con el director de mi nuevo proyecto a primera hora— Besó el ceño fruncido de su novia. —Te prometo que a la hora de la comida estaré aquí esperándote—
—¿Esperándome? — Preguntó Kyoko espantada. —Por Dios si he quedado con ella a las ocho de la mañana! ¿Cómo vas a llegar tú antes que yo?—
—Mi vida…, que estamos hablando de mi madre…— Ren la miraba divertido. —Es posible que tenga que llamar a la policía y denunciar tu secuestro para que te devuelva—
Kyoko asintió con resignación y se dejó caer de nuevo tumbada sobre el sofá. —En fin, cambiemos de tema por favor. Cuéntame algo sobre ese nuevo proyecto—
—Ah es una nueva película que en la que llevan un tiempo pidiéndome que colabore, pero yo no estaba muy interesado— Le contó Ren.
—¿Tan mala es la historia?—
—Jajajaja— Se rio Ren de alguna broma que solo él entendía. —No, digamos que me resultaba tremendamente vivida—
—Eh?—Kyoko le miró sin comprender por qué aceptaba si no le agradaba la idea.
—El director Konoe ha insistido tanto que al final he accedido— Contesto a la pregunta no formulada de su novia.
—¿El director Konoe?—Preguntó Kyoko. — A mí también me ha ofrecido un papel en su próxima película, ¿se tratará de la misma?—
—Estoy convencido— Rumió Ren.
—¿Qué papel quiere que interpretes?— Preguntó Kyoko con curiosidad.
—El protagonista masculino—
—Anda! Creo que mi papel sería el de la protagonista femenino— Emocionada se puso en pie y le miró con ojos brillantes. —Sería tu coprotagonista! —
—Lo sé, esa es la razón por las que estoy considerando aceptar el papel— Añadió Ren con seriedad.
—¿De verdad?— Kyoko volvió a sentarse y con cara moe total se acercó a él. — ¿Lo aceptas porque quieres trabajar conmigo? —
—Jajajajaja— Se carcajeó Ren. —Yo siempre quiero trabajar contigo, eres la mejor compañera del mundo— Sonrió de nuevo al ver la sonrisa infantil de su novia por el alago. —Pero…, no es la única razón—
—¿Y cuál más hay?—
—¿Te han mandado el guión de la película? — Levantó una ceja al ver como su novia asentía?. —¿Y lo has leído?—
—La verdad es que no…— Confesó un poco entristecida. —No he tenido tiempo, pero lo haré pronto, la verdad es que me gustaría trabajar para el director Konae—
—Ya bueno…, no sé si todavía querrás hacerlo cuando lo leas— Aseguró Ren risueño.
—¿Por qué piensas eso? — Kyko intrigada ladeó la cabeza.
—Jajajajaja, espera un momento y lo verás— Ren se levantó y fue hasta su habitación, para regresar enseguida con su copia del guión entre las manos. —Échale un vistazo y me lo cuentas entonces—.
Kyoko tomó el libreto entre sus manos, apenas llevaba un par de palabras leídas cuando un nombre llamó su atención. —Pero esto…— Siguió leyendo un poco más. — Y esto…— Levantó la cabeza para mirar con los ojos muy abiertos a su novio.
Continuará…
Muchas gracias por vuestros comentarios. Siento la tardanza, he estado unos días fuera y decir que no cogía datos es un eufemismo, no tenía ni cobertura.
