Los personajes de Skip Beat no me pertenecen, son propiedad de su creador.
— Diálogo —
"Pensamiento"
*Pensamiento alter ego* (Demonios y hadas mentales de Kyoko / Kuon)
Tras una gran espera, por fin he vuelto, siento muchísimo haber tardado tanto. Me ha costado mucho escribir los últimos capítulos de la historia, y no quería publicar ninguno hasta que estuviera terminada. Los últimos capítulos del manga me han dejado plana mentalmente, no sé si pensareis lo mismo pero yo necesito a Ren en ellos. Mi intención es publicarlos todos seguidos, espero que os gusten y que no os decepcione el final.
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Capitulo 61
—¡Es Cain!— Exclamó Kyoko. —¿Cain Hell?¿Tú Cain Hell? —Preguntó alucinada.
—El mismo—Respondió Ren divertido.
—¿Y por qué no querías hacer una película que trata sobre un personaje que tú mismo creaste de la nada?— Preguntó Kyoko sin dar crédito. —¡Deberías sentirte orgulloso, has inspirado tu solito una película entera!—
—Gracias, pero en eso te equivocas— Sonrió al ver como su novia lo reprendía con la mirada. —Mejor sigue leyendo—
—Eh…, vale— Kyoko continuó leyendo hasta que de repente su mandíbula se desencajó quedando su boca totalmente abierta. —O Dios mío…, no puede ser…¡Es Setsuka!—
—Ahí lo tienes, la verdadera inspiración para esta película—
—¿Setsu ha inspirado la película?— Pregunto incrédula. —Eso es imposible.
—Pues lo es, el director se lo contó a Yashiro cuando contactó con él para darle los detalles. Y déjame aclararte que no fue Setsuka como personaje, fue tu interpretación de ella. — Ren sonrió orgulloso de su novia. —Tú mi vida, tú eres la inspiración del director, Cain es el coprotagonista de Setsu y no al revés—.
—¿Por eso no querías hacerla, porque no serías el protagonista principal? — Preguntó Kyoko mientras seguía digiriendo incrédula lo dicho anteriormente por Ren.
—En absoluto, no tengo ningún problema con ello, es más, para mí sería todo un orgullo que así fuera si tú eres la actriz principal— Aseguró Ren.
—No lo entiendo…— Susurró Kyoko.
—¿Ves las paginas marcadas con señales rojas?—Sonrió al ver asentir a su novia como un muñequito. —Léelas—
Kyoko obedeció de forma autómata, a medida que iba leyendo su cara iba enrojeciendo y su respiración se agitaba hasta el punto que respirar se convirtió en todo un desafío. Cuando levantó de nuevo los ojos hacia su novio estos estaban vidriosos y su cara expresaba vergüenza y un leve matiz de pánico.
Ren, como siempre respondió a las necesidades de su novia antes incluso de comprenderlas, estaba contemplándola mientras leía y al segundo siguiente la tenía entre sus brazos. —Shuuuuuuuuu…— La tranquilizó abrazándola fuertemente y besando su pelo.
—…—Kyoko no podía hablar, simplemente se dejó llevar por los suaves movimientos de Ren hasta que poco a poco fue tranquilizándose. —Al director se le ha ido la cabeza…—Susurró de forma ahogada.
—¿Entiendes ahora mi vacilación? —
—Sí—Volvió a susurrar entre sus brazos. —Pensé que era la historia de los hermanos Hell…—
—En realidad sí que lo es—Afirmó Ren lentamente.
—Ah.., pues yo no recuerdo nada de eso! —Exclamó Kyoko sin levantar la voz, pues ésta se negaba a salir.
—Bueno…, con ciertos matices diferentes—
—¡Ciertos matices? — Kyoko se apartó lentamente y miro a su novio como si se hubiera vuelto loco. —¿Cuándo hicieron Setsu y Cain esas cosas…? ¡Por el amor de Dios si son hermanos! —
—Ahí tienes uno de los ligeros matices— Afirmó risueño. —Por lo que he podido leer del guión, no son hermanos de verdad, no de sangre. —Explicó Ren. —Ten en cuenta que el director siempre nos vio sabiendo que no éramos hermanos—.
—Ya pero….— Nuevamente sonrojada Kyoko agachó la cabeza.
—No te escondas de mí amor— Con la misma ternura de siempre obligó a su novia a levantar la cara. —¿Qué estas pensando?—
—Es que…— Kyoko intento ocultarse de nuevo, pero al darse cuenta de que su novio se lo impediría tomó aire y lo soltó mientras hablaba atropelladamente. —¿Cómo se supone que voy a actuar si…? Quiero decir, yo nunca he hecho…, nosotros no hemos…., porque claro tú siempre dices…— Balbuceaba prácticamente histérica mientras se tiraba inconscientemente del pelo.
—Jajajajajajaja— Esta vez Ren no disimuló su carcajada, con cariño agarró las manos de su novia para que dejara de maltratar su pelo. —Sabes que no tiene porque aceptar un papel si no lo deseas, ¿verdad? —
—Esto…— Kyoko abrió la boca levemente al comprender que las palabras de su novio eran ciertas. *Ya no eres una principiante, eres toda una actriz*. Susurraron sus demonios mientras sus haditas asentían. —Ya lo sé, pero…— Se gesto cambió dando lugar a una mueca de pena. —Te parecerá que soy tonta, pero es que siento a Setsu como parte de mí, no me gustaría verla interpretada por otra mujer— Reconoció con pesar.
—No eres tonta, entiendo lo que dices perfectamente porque a mí me pasa lo mismo con Cain, siento que es parte de mí y lo que es más importante es una parte que creció a tu lado y eso hace que sea todavía más especial e importante—
Los ojos de Kyoko brillaron ante las hermosas palabras de su novio, pero algo vino a su cabeza que hizo que su gesto se endureciera. —Un momentito… ¿piensas interpretar a Cain sin ser yo quien se encargara del papel de Setsu? —
—Jajajajajajaja— Ren rió al comprender las palabras de su novia. —Mi vida, ambos somos actores, a lo largo de nuestras carreras tendremos que trabajar con mucha gente y eso no significa que vaya a pasar nada…—Bromeo, pues ella era la única razón por la que consideraría hacer la película en serio.
—Ya lo sé, pero esta película es diferente señorito…— Kyoko golpeo levemente a Ren en el pecho con un dedo. —No quiero que ninguna actriz acabe enamoradita de ti, y es lo que pasará si interpreta a Setsu—
*¿No es adorable cuando está celosa? Es carita…, hace que quiera postrarme a sus pies para no volver a levantarme jamás* "Amen a eso hermano". —¿Lo dices porque tú caíste rendida de amor por mí en esos momentos? — Preguntó guasón.
—Sabes perfectamente que yo caí enamorada el primer día que conocí a mi hada— Contraatacó Kyoko, a la que una malévola sonrisa comenzaba a formársele en los labios. —Oh…, me estás diciendo que a ti te encantaría ver como yo interpreto a Setsu con otro actor, no sé como por ejemplo…, Murasa…—
*¡Por encima de mi cadáver! Kuon tomó el control de una forma tan repentina que ni Ren ni Kyoko tuvieron tiempo de parpadear. Con un suave gruñido se abalanzó sobre ella y se apoderó fieramente de sus labios.
Cuando ambos estaban a punto de perder el conocimiento, debido a la falta de oxigeno, Ren se alejó lo suficiente para hablar sobre los labios de su novia. —Eres demasiado peligrosa para tu propia seguridad— Afirmó besándola suavemente de nuevo. —No debería estar permitido que seas capaz de manejarnos a tu antojo con tanta facilidad—
—Lo sé, pero… ¡Se siente! — Exclamó triunfante, sabía que Kuon jamás dejaría que otro hombre se acercara tanto a ella y eso, secretamente, era algo que la encantaba.
—Entonces…— Ren descendió por el cuello de Kyoko dedicándole tiernos y delicados besos. —¿Rechazaremos la película? —
—Eh…— Kyoko apenas podía pensar, como le pasaba siempre que Ren la tenía así. —No lo sé, de verdad que no quiero que nadie interprete a Setsu, ni a Cain tampoco, ellos son nuestros—
—Ummmmmm lo sé— Ren estaba deleitándose con el contacto de la piel de su novia.
—A lo mejor si hablamos con el director él pueda eliminar ciertas cosas…— susurró Kyoko al sentir como su novio deslizaba su mano por debajo del vestido para trazar delicados círculos alrededor de su ombligo.
—No creo que eso sea factible, por lo que me contó Yashiro el director está emocionado con su historia tal y como está— Ren movió lentamente su mano hacia arriba acariciando una por una sus costillas.
—Ya…—Suspiró Kyoko, sabedora de la dirección de las caricias de su novio. —También puedes enseñarme a preparar ese tipo de escenas con un poco de práctica, ¿no? —
Ren divertido negó ante la sugerencia de su novia. —No te preocupes, ya decidiremos qué hacer, de momento me reuniré con Konoe mañana y sabré más cosas sobre… —Ren enmudeció al ascender con su mano y no encontrarse con una esperada barrera. "¡Donde demonios está su ropa interior!" *Grrrrrrrrrrrrrrrr, que encantadora sorpresa! ¿Pasará lo mismo ahí abaj…* "Quieto ahí amigo, no te dejes llevar, además sabes perfectamente que sí estaban" *Tío…, en ocasiones eres odiosos!*. —Lo siento…— Se disculpó retirando la mano de la ultima costilla de Kyoko.
—No! — Exclamó Kyoko, colocó su propia mano sobre la de su novio para evitar su retirada. —No te disculpes, es que con este vestido no lo necesito y…— Se sonrojó adorablemente pero no retiró la mirada.
—Ya…— Ren, maravillado como siempre de esa expresión coqueta a la vez que avergonzada de su novia, se apoderó nuevamente de sus labios, mientras la acarició de nuevo, esta vez sin detenerse.
Ren se detuvo una milésima de segundo para admirar a Kyoko que se encontraba completamente relajada y entregada a sus besos. Cuando ella abrió los ojos para comprobar porque él se había detenido, éstos lucían ligeramente vidriosos, (no por pena desde luego), y sus labios formaron la más coqueta de las sonrisas. Con un leve gruñido Ren la cargó en sus brazos y abandonó la sala camino de su habitación. Una vez allí con mucha delicadeza dejó que sus cuerpos cayeran sobre la cama y volvió a la tarea de adorarla.
"Oh dios mío! ¿Será que por fin Ren ha cambiado de opinión?". Pensó Kyoko, mientras analizaba en silencio su cuerpo buscando alguna señal de miedo. Al no encontrarla sonrió para sí misma y abrazó con más fuerza a Ren, atrayéndolo más cerca de su cuerpo.
Ren levantó la vista sin dejar de besar su escote, observó la determinación que cubría el rostro de su novia y comprendió lo que ella pensaba. *Vamos amigo…, ella nos quiere, nosotros la queremos…* "Eso ya lo sé, pero…" *Pero nada! Mírala, es una Diosa que está pidiéndote que la ames, ¿es que no lo ves?* "Pues claro que lo veo! ¿Piensas que no me muero por hacerlo?" *Pues hazlo de una vez y no pienses tanto, por el amor de Dios que más da la edad, son sólo unos días!* "Sabes perfectamente que no es eso por lo que me contengo, ¿de verdad crees que no se lo merece?" *Urggggg! Está bien, pero a ver como paras porque como vuelva a entristecerse porque se sienta rechazada te juro que salgo ahí y me encargo de la situación ahora mismo y no podrás detenerme, te lo aseguro*.
Ren siguió besando y acariciando a Kyoko, fue ralentizando el ritmo paulatinamente y con gran destreza comenzó a acariciar su pelo con un suave masaje conocedor del efecto que tenía esto en su novia.
Kyoko suspiró derrotada pues el sueño comenzaba a apoderarse de ella y sabía que Ren lo estaba haciendo a propósito. Estaba prácticamente inconsciente cuando susurró: —Ya casi tengo 18 años cariño…—
Ren beso sus labios una última vez, sonrió ante el comentario y también porque ella había caído dormida mientras lo decía. —Descansa mi amor, te quiero más que a mi vida— Tras taparla con el edredón se levantó de la cama y abandonó el cuarto. Ya en el comedor se sirvió una copa de licor, se acercó a la ventana, corrió las cortinas y observó la casa de sus padres desde las alturas. Marcó el número de la mansión Takarada y esperó a ser respondido.
—Buenas noches—
—…—
—Sí está dormida, por eso te llamo ahora— Ren miró a su espalda para asegurarse de que la puerta de su cuarto estaba bien cerrada. —¿Cómo va todo? —
—…—
—Eso es estupendo, ¿necesitas que me encargue de algo más? —
—…—
—Eso espero—
—…—
—Sí, la verdad es que un poco sí—
—…—
—Ya lo sé pero aún así…—
—…—
—A primera hora, ¿necesitas que me acerque después de recogerlo?—
—…—
—Mi madre me avisará cuando terminen, así regresaré a tiempo—
—…—
—De acuerdo, buenas noches y hasta mañana—
Tras colgar el teléfono, Ren apuró el último trago de su copa y volvió al dormitorio junto a Kyoko que respiraba lentamente sumida en un profundo sueño, se tumbó junta a ella y la atrajo delicadamente hacia sí para dormirse plácidamente aspirando el aroma de su pelo.
Continuará…
Muchas gracias por vuestros comentarios.
